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Policía Judicial en las Policías Locales.

Una información que sin duda  resultará curiosa. En la Policía Municipal de Bilbao tiene cuatro Unidades específicas de policía Judicial ( una científica, otra de investigación, otra de información y otra de antidrogas). Bueno el caso es que estas Unidades gozan de un prestigio enorme. Normalmente, se oye decir por ahí, que en España, las Policías Locales no pueden desarrollar funciones de Policía Judicial, que no están preparadas, que no tienen capacidad, etc.... Te mando esta noticia para demostrar que eso es falso y que lo mismo que en Bilbao, en cualquier otra ciudad la Policía Municipal lo puede hacer de maravilla. Te pongo en antecedentes: Caso LAURA ORUE: Aparece el cadáver de una chica enterrado en un pinar de la localidad Vizcaína de Zeberio. esto ocurre en el año 1999. La Ertzaintza se ocupa de la investigación. Huellas, evidencias, investigación, toma de declaraciones, etc.... Un sumario de 7000 folios. Sin resultados. Crimen sin resolver. La madre de la chica acude a diario al Juzgado a dar la paliza al Juez. Este ya no sabe ni que hacer, ni dónde meterse. Ya han pasado tres años (estamos en el 2002). El caso va a cerrarse, pero el Juez decide que se empiece otra vez desde cero y que esta vez se ocupe de todo la Policía Municipal de Bilbao. Hay que tener en cuenta que han pasado un montón de años. Los agentes no estuvieron en la recogida de evidencias, ni en los interrogatorios....y además es fuera de Bilbao, en otra jurisdicción. La Unidad de Policía científica se pone a trabajar. Estudia los 7000 folios, escucha las grabaciones de las declaraciones, habla con los vecinos del pueblo, etc.... Un año después y cuatro desde la comisión del crimen descubre al autor y al encubridor. Los detiene y ....a prisión. Hay más casos....El de Virginia Acebes.....El del Crimen de Basurto..... en fin.... Te envío un archivo Word en el que he pegado la noticia que salió antes de ayer en El Correo. Creo que te interesará. Creo que puede resultar interesante para los compañeros y animarles a desarrollar ese trabajo y a confiar en si mismos. Las Policías Municipales son el futuro y hay que confiar en ellas. Si te parece puedes hacer mención de esto en tu Web o en el canal de Polis.

Un abrazo a todos los compañeros.

Pedro.


 

 

LA POLICÍA MUNICIPAL DE BILBAO COMO POLICÍA JUDICIAL EN EL SIGLO XIX

En el año 1888 ( siglo XIX), comenzó la Policía Municipal de Bilbao a desarrollar competencias de policía judicial. Así, ya en el Reglamento del Cuerpo del año 1888 y a propósito de la creación de la citada sección se recoge:

Esta sección tiene por objeto: 

1º- Averiguar los delitos públicos que se cometan en el territorio de la Villa, practicando, según sus atribuciones, las diligencias necesarias para comprobarlas, persiguiendo a los delincuentes y recogiendo los efectos que puedan constituir prueba de delito.

A estos efectos, cada Guardia tendrá una cartilla de policía Judicial, con el objeto de que conozca sus deberes y atribuciones en el desempeño de su cargo” 

En el artículo 38 consta:

“ Como funcionario que es a la vez de policía Judicial, practicará sin dilación cuantas diligencias se le encomienden por los Juzgados y Ministerio público, en averiguación de los delitos, faltas, etc... que á esas autoridades competen, entendiéndose directamente con ellas, en la forma que prescriben las Leyes”.

Parece ser que ya con anterioridad a esas fechas, venía desarrollando el Cuerpo funciones de Policía Judicial, pues consta un documento del año 1877 del Juzgado de 1 ª Instancia de Bilbao, en el que se felicita al Jefe de la Guardia Municipal, D. Segundo Amorrosta, por las tareas realizadas como dependientes de la Policía Judicial. Según el informe consta “ entregándome los efectos y autores de dos hurtos, y acompañándome a sorprender una casa de juego”. 

Tal era la confianza que depositaban las Autoridades en la Guardia Municipal que eran requeridos inclusive para cuestiones que correspondían a otros cuerpos de vigilancia. Así, el Presidente de la Audiencia Provincial ordenaba al Jefe del Cuerpo que dispusiese cuatro agentes que se encargaran de la conducción, traslado y custodia de los presos de la cárcel Provincial de Larrínaga.

La sección de sucesos de los periódicos de la época recogían diariamente actuaciones de los agentes en su lucha contra la delincuencia. Véase por ejemplo una noticia del diario “ El porvenir vascongado” del día 30 de Noviembre de 1891: 

Anoche, a cosa de las once y media pasaban dos individuos cargados con un gran bulto por la Naja, cuando al llegar muy cerca de la calle Bailén, un municipal a quien parecieron sospechosos los tales sujetos, les echó el alto.

Al oír esto, los individuos en cuestión echaron a correr precipitadamente soltando el bulto, que resultó ser un magnífico reloj.

Hasta ahora no han sido habidos los fugitivos, ni se sabe tampoco a quien pertenece el reloj que se supone robado.

Sin embargo, se practicarán diligencias y pronto se dará cuenta con ellos, como se espera.”

 


PRENSA:

 

VIZCAYA

El precedente del crimen de Basurto

A. H./BILBAO

En el verano de 1997, un joven despechado encargó a otro, conocido por su carácter violento, que diera un escarmiento al nuevo compañero de su ex novia. La encomienda terminó en asesinato. Al 'matón' se le fue la mano, asestó 23 puñaladas a la víctima, Mikel, le degolló y arrojó su cadáver a las vías del tren, en el barrio bilbaíno de Basurto. La Ertzaintza llegó a sospechar del inductor, pero fue la Policía Municipal la que, dos años después del crimen, desentrañó la incógnita. El juez instructor levantó el archivo del caso y los agentes locales detuvieron a cuatro jóvenes, uno de ellos menor de edad, por su presunta relación con el homicidio. Los dos principales sospechosos confesaron su culpabilidad tanto ante la Policía como ante el juez, aunque después se desdijeron alegando torturas.

Después de dos juicios con jurado y cinco años y medio, el 'cerebro' -Aitor- y el autor material del crimen -'El Nardi'- fueron condenados a 10 y 12 años de cárcel, respectivamente.

Los dos reos, sin embargo, siguen hoy libres. Sus defensas han recurrido el fallo condenatorio ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, y por tanto aún no es firme. Al haber cumplido el límite de estancia en prisión provisional de dos años, la presidenta del tribunal desoyó la petición de reingreso en prisión del 'El Nardi', y también dejó en libertad a Aitor. El Tribunal podría tardar un año en pronunciarse. Después, las partes pueden presentar recurso de casación ante el Supremo, lo que retrasaría hasta tres años la resolución.

Dos agentes de la Policía local de Bilbao participaron también en la investigación del asesinato de Virginia Acebes, la joven bilbaína de 19 años, violada y cosida a puñaladas en una cuneta del monte Artxanda en noviembre de 1999.


CRONOLOGÍA:

29-8-1999: Su familia denuncia la desaparición de Laura. No acudió a la cita con sus amigas en Llodio.

5-9-1999: Unos excursionistas hallan el cadáver de la joven semienterrado en un pinar de Zeberio.

30-11-1999: La Ertzaintza detiene a un joven, hijo del sueño de la sidrería en la que trabajaba, por su presunta relación con la muerte.

3-12-1999: El arrestado queda en libertad al retractarse la testigo que le había inculpado.

Abril de 2002: El Juzgado de Instrucción número 8 de Bilbao encarga la investigación del caso a la Policía Municipal.

19-5-2003: La Policía local detienen a dos individuos por su presunta relación con el homicidio


 

VIZCAYA

La Policía Municipal de Bilbao detiene a dos personas por la muerte de Laura Orue

Los sospechosos, vecinos de Miraballes y Arrigorriaga, tienen antecedentes por narcotráfico y otros delitos El juez instructor comisionó al Cuerpo hace un año para investigar un caso ocurrido en Zeberio en 1999

AINHOA DE LAS HERAS/BILBAO

Uno de los casos más complicados en la  historia de la criminalidad en Vizcaya,  según los expertos, podría estar a punto  de esclarecerse. La Policía Municipal de  Bilbao detuvo ayer a dos individuos por  su presunta relación con la muerte de  Laura Orue, la joven de Zeberio cuyo  cadáver apareció semienterrado en un  pinar el 5 de septiembre de 1999.  Agentes de la Unidad de Investigación  de  la guardia urbana practicaron los   arrestos  a primera hora de la mañana  en   Miraballes y Arrigorriaga. Los  sospechosos, de 31 y 37 años, cuentan  con antecedentes policiales por tráfico  de drogas y otros delitos. El nombre de  al  menos uno de ellos había aparecido en   las investigaciones de la Ertzaintza.

Al cierre de esta edición, los detenidos  permanecían en los calabozos de la  comisaría de Otxarkoaga y en la central  de Garellano, según informaron fuentes  de la investigación. Los policías pueden  apurar el límite de 72 horas legales  mientras interrogan a los arrestados,  antes de ponerlos a disposición judicial.  Por el momento, se desconoce el móvil  que estuvo detrás del homicidio de Laura   Orue, ocurrido hace casi cuatro años.

Dos excursionistas descubrieron sus  cabellos caoba cubiertos por tierra y  helechos en un bosque cercano a su  caserío, en el barrio Zaldarian de Zeberio.  Los responsables de su muerte  cavaron una fosa de 50 centímetros de  profundidad y enterraron allí el cuerpo.  Según la autopsia, no presentaba signos  de violencia ni había sido víctima de una  agresión sexual. Laura murió a causa de  una «sofocación», concluyó el informe  forense.

Secreto de sumario

La universitaria había desaparecido una  semana antes, el 29 de agosto de 1999.  Después de salir a las 11.30 de la noche  de la sidrería donde trabajaba los fines  de semana, fue a casa a cambiarse de  ropa. Había quedado con sus amigas a la  1.30 en un bar de Llodio para celebrar las  fiestas. Nunca llegó. Su coche, un  'Fiat Punto' gris metalizado, apareció   aparcado en la estación de tren de   Miraballes. De ella no había ni rastro.


Durante meses, la Ertzaintza trató de  hilvanar las últimas horas de la  muchacha. Una testigo llegó a asegurar  que la había visto aquella noche en Llodio   acompañada del hijo del dueño  del restaurante Artanda, en el que estaba contrata como camarera. Este testimonio animó a los investigadores a detener al joven -Josu H., de 27 años-, que finalmente quedó libre de cargos. La testigo se retractó y no reconoció al sospechoso en la rueda de reconocimiento.

Transcurridos tres años sin resultados en las pesquisas, en abril de 2002 el titular del Juzgado de Instrucción número 8 comisionó a la Policía Municipal de Bilbao para que indagara en el caso. El prestigio y la experiencia de los policías locales al aclarar otros asesinatos que se consideraban irresolubles llevaron al magistrado a confiárselo, antes de archivar el sumario.

La unidad de Investigación y Policía Científica tuvo que empezar desde cero, pese a que había ya 7.000 folios de diligencias practicadas, y elegir una línea de investigación. Hace un mes, el juez volvió a decretar el secreto sobre las actuaciones. Todo hacía presagiar algún avance en el caso. «La esperanza es lo último que se pierde. A ella no nos la van a devolver, pero saber lo que ocurrió aliviaría algo el dolor», afirmaba ayer prudente la madre de Laura.

VIZCAYA 3 de Junio de 2003


 

VIZCAYA

La Policía de Bilbao desarticula una banda de 'narcos' que fingían ser embajadores africanos.

Los cuatro detenidos suministraban heroína a vendedores de Bilbao la Vieja, Irún y Francia Ocupaban un piso en la calle Henao.

C. CAMARGO/BILBAO

La Policía Municipal ha desarticulado en el centro de Bilbao una banda de 'narcos' que suministraba heroína a vendedores de Bilbao La vieja, Irún y algunas zonas de Francia. En la operación fueron detenidos cuatro senegaleses acusados de tráfico de drogas y fueron intervenidos 400 gramos de heroína, 9.600 euros y varios teléfonos móviles.

Las detenciones pusieron el punto final a una investigación que comenzó hace un mes a raíz de las sospechas que habían despertado en los agentes los turbios manejos de un grupo de individuos procedentes de África Occidental. Las pesquisas policiales condujeron a los agentes hasta el piso que ocupaban los sospechosos en la bilbaína calle Henao. A partir de ese momento, los encargados de la investigación pudieron controlar sus idas y venidas.

El piso funcionaba como centro de operaciones. Allí guardaban la droga que vendían cada cierto tiempo a 'camellos' de la calle San Francisco y ciudadanos franceses, país hasta el que se desplazaban periódicamente. En el momento de realizar las entregas se comunicaban a través del teléfono móvil y extremaban las precauciones.


Alto nivel de vida

Los detenidos habían conseguido mantener su actividad en secreto y estaban bien considerados por su vecindario. ¿La clave? Se hacían pasar por diplomáticos de un país africano. Muy en su papel, vestían de manera impecable, llevaban un nivel de vida muy alto y salían de viaje muy a menudo.

El pasado jueves, tras asistir a una de sus entregas en Bilbao la Vieja, los agentes decidieron pasar a la acción. Los cuatro componentes de la banda fueron detenidos acusados de un delito de tráfico de drogas con grave daño para la salud. Los arrestados son A.S., de 27 años, S.S. (39), F.D. (32) y K.M. (28), todos ellos naturales de Senegal. Tras ser puestos a disposición judicial, tres de ellos han ingresado ya en prisión.


La operación, sin embargo, no está aún cerrada. Las investigaciones han concluido que los cuatro arrestados trabajaban a las órdenes de una quinta persona, también senegalesa, que se encuentra huido de la justicia por delitos de tráfico de drogas cometidos en el año 2002 y con anterioridad a esta fecha.

Después de practicar los arrestos, la Policía procedió a registrar el domicilio de la calle Henao. En él encontraron 9.600 euros, varios teléfonos móviles y 400 gramos de heroína útil para la manipulación. También tuvieron acceso al minucioso registro de la contabilidad que llevaban los arrestados. Según se desprende de esos documentos manejaban cada semana cerca de un kilo de heroína.


VIZCAYA

Detienen a tres narcotraficantes en Bilbao y requisan 15 kilos de drogas.

Los sospechosos, que residían en una vivienda de Otxarkoaga, tienen antecedentes por delitos similares Uno de los arrestados era un destacado distribuidor de la calle San Francisco.

INÉS JAUREGI/BILBAO

Agentes de la Policía Municipal de Bilbao  llevaron a cabo el pasado jueves una  importante operación contra el  narcotráfico. Tres ciudadanos de Guinea- Bissau que residían en el barrio de   Otxarkoaga fueron detenidos con casi 15  kilos de sustancias estupefacientes. Los sospechosos -identificados como   T.T., de 35 años, B.C., de 31, y A.B., de  42  años- tenían antecedentes penales  por delitos similares y fueron puestos a  disposición del juez, quien decretó el  ingreso en prisión de B.C. y T.T.

Este último está considerado por la  Policía como uno de los mayores  distribuidores de droga de la calle San  Francisco. El arrestado había sido  condenado por narcotráfico en otra  provincia española, aunque la resolución  está pendiente de un recurso.

La guardia urbana, a través de la Unidad  de Drogas, seguía la pista de T.T.,  conocido como El Ciro , desde hacía  tiempo. Sabían donde vivía, en la calle   Txotena de Otxarkoaga, y que  frecuentaba la zona de San Francisco  con un maletín. Esta imagen «no  convenció del todo a los agentes».  según explicó ayer un portavoz de la  Policía Municipal.

El jueves a mediodía, los guardias  detectaron un posible intercambio de  droga en un local de esa calle de Bilbao  la Vieja, en el que participaba el  sospechoso. En aquel momento  procedieron a su detención. Los agentes  comprobaron que el arrestado llevaba  encima cuatro envoltorios de cocaína,  tres de heroína, un teléfono móvil para  sus contactos y dinero. Simultáneamente, otras unidades se desplazaron hasta la vivienda del acusado, donde detuvieron a sus otros compañeros.

Juez de guardia

Uno de ellos, B.C., fue sorprendido en posesión de varias papelinas de estupefacientes. Una vez solicitada la orden judicial, el juez de guardia se desplazó hasta el lugar junto a los agentes para proceder al registro del domicilio.

Los policías se incautaron de casi 15 kilos de droga, entre cocaína, heroína, y «otra sustancia de corte muy singular», según indicó la guardia urbana. Además, encontraron en el piso balanzas de pesado, útiles para el transporte y la manipulación de las sustancias, una importante cantidad de dinero y contabilidad de varias cuentas bancarias.

Con el arresto de El Ciro , la Policía Municipal culmina una investigación abierta el pasado marzo. Ese mes, vinculó a esa persona, que en aquel momento residía en el entorno de La Casilla, con el mundo de la droga. Sin embargo, el sospechoso se enteró de que estaba siendo vigilado "e inmediatamente".

 

 

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