Autor Tema: De las identificaciones  (Leído 96485 veces)

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #880 en: 15 de Mayo de 2020, 16:57:36 pm »
Según se ve en el vídeo, la actitud del verdadero morador no es de oposición hasta que el subnormal del “abogado”, mete cizaña. Parece ser que el morador incluso entregó el DNI.



En mi opinión son ganas de complicarse la vida por que en este capitulo hay además una mujer en situación.irregular que pide hablar en privado con los funcionarios.

La intervención no hay por donde cogerla, es una milonga de tres por cuatro en la que todos la cagan.


Cierto, y si como policía te “creces”, tira para adelante con todas las consecuencias, pero no te vayas con el rabo entre las piernas.

A ver como acaba la cosa.

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #882 en: 16 de Mayo de 2020, 09:03:12 am »
Muchas intervenciones son parecidas a ésta, la diferencia?

No hay vídeo y la literatura ajusta el tema.

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #883 en: 19 de Mayo de 2020, 19:01:11 pm »


El manual que circula en las caceroladas: grabar a policías y no llevar el DNI


Un documento anónimo con consejos para detectar a agentes de paisano es difundido en chats de participantes en las concentraciones contra el Gobierno

Manifestantes, frente a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz, en la cacerolada contra el Gobierno del pasado domingo. En vídeo, cada vez son más las ciudades y barrios de Madrid que se suman a las caceroladas contra el Gobierno.RODRIGO JIMÉNEZ (EFE) / VÍDEO: ATLAS
ÓSCAR LÓPEZ-FONSECA
Madrid - 19 MAY 2020 - 17:25 CEST
Chats en aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp y Telegram están siendo utilizados para difundir un manual entre los participantes en las caceroladas callejeras contra el Gobierno con instrucciones para que detecten la supuesta presencia de policías vestidos de paisano en las mismas. El documento, de cinco folios de extensión y al que ha tenido acceso EL PAÍS, pide que cuando algún manifestante crea haber localizado a agentes, los grabe con un teléfono móvil y distribuya su imagen en redes sociales “para señalarlos y reventarles el servicio”. “No son policías normales, son la policía política del servicio de información del Gobierno bolivariano de [Pedro] Sánchez”, afirma el documento. También recomienda ir sin el DNI y desafiar a los policías a que los detengan. El manual ha creado malestar entre los agentes antidisturbios, que consideran que hace “un flaco favor a la seguridad ciudadana” en pleno estado de alarma, además de “perjudicar tanto el trabajo policial como la imagen de la institución”, según destacan varias fuentes policiales.

El documento, ilustrado con el rostro de Pedro Sánchez, incluye los hashtag (palabras clave precedidas por el símbolo de almohadilla para agrupar contenidos en las redes sociales) como #gobiernodimisión y #veteyasanchez utilizados habitualmente en las convocatorias de las caceroladas hechas por la organización ultracatólica Hazte Oír a través de las redes sociales y que han reunido a cientos de personas en los últimos días varias ciudades españolas, las más multitudinarias en Madrid. En su primer párrafo, el manual asegura que “a partir de ahora va a ser muy común ver a personas de paisano grabando a los que están en los balcones o manifestándose”. E identifica a estos supuestos policías que recogen “datos para crear ficheros, ficheros ilegales por otro lado, [...] que están a disposición del Gobierno para señalar ‘insurgentes”. “Grabar los balcones les permite [a los policías] consultar el catastro y el padrón municipal para saber quién vive en cada domicilio”, asegura.

El documento ―que según las fuentes policiales consultadas parece haber sido redactado por “alguien que conoce procedimientos policiales en la vigilancia de manifestaciones”― alerta a los manifestantes sobre “desconocidos” que se les acerquen “para sondear tu opinión” y que, según afirman, serían policías. “Buscan fuentes de información por un lado y, por otro lado, necesitan gente creando disturbios para tener algo que dar al Gobierno y justificar su trabajo como si fuera algo útil”, añade. Y aconseja: “Grábales sin miedo para que sepan que están quemados [descubiertos]”.

Los autores anónimos del manual ―que incluye fotografías de dos personas que identifica como supuestos policías― piden a los manifestantes en las caceroladas que no colaboren bajo ningún concepto con los agentes “por muy educados que sean” y les alertan de que estos pueden utilizar la intimidación. “Si te intimidan, pídeles que te lleven detenido o que se vayan, no podrán detenerte si no se inventan un motivo”, afirman para poner como ejemplo el reciente vídeo difundido en redes sociales de una intervención policial en un piso de Palma de Mallorca que ha terminado con denuncias cruzadas entre un grupo de jóvenes y varios policías.

El texto recuerda a los manifestantes que “si respetas las normas del estado de alarma, no tienen un motivo legal para pedirte que te identifiques, puedes ir por la calle aporreando una cacerola y con una bandera de España respetando la distancia de seguridad y eso no es motivo para identificarte. No podrán detenerte y tendrán que desistir”, añade. Pese a ello, en buena parte de las concentraciones celebradas hasta ahora, el número de asistentes ha hecho imposible que se respetase la distancia social recomendada por el Ministerio de Sanidad para evitar la extensión de la pandemia.

El manual también propone no llevar la documentación encima cuando se acuda a estas manifestaciones, en línea con un documento similar que aparece en la web de la Asociación de Militares Españoles (AME), de marcado perfil franquista. El objetivo de no portar el DNI es provocar lo que denomina “traslados masivos [a comisaría] a efectos de identificación” para, de este modo, ponerlos como ejemplo “ante la opinión pública internacional como detenciones masivas del régimen bolivariano de Pedro Sánchez y [Pablo] Iglesias”. “Ese hecho destruirá la reputación del gobierno”, augura más adelante.

Una vez en comisaría, el documento recomienda solicitar el llamado habeas corpus [figura jurídica que puede invocar un arrestado para comparecer inmediatamente ante el juez y que este determine sobre la legalidad del la detención] para que la policía se vea obligado a trasladar al manifestante a un juzgado. “Ante el juez declara que estás detenido ilegalmente y pretendes ejercer acciones contra los agentes”. El texto afirma que no llevar el DNI conlleva “una multa ridícula” mientras que el delito de detención ilegal puede suponer a un agente “hasta seis años de prisión. No van a correr el riesgo”, recalca.

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #884 en: 20 de Mayo de 2020, 06:15:29 am »
El error que delata al experto en seguridad que montó un bulo contra la Policía

"No sé qué ha podido pasar", dice el analista tras admitir haber colaborado en un documento que anima a grabar a los agentes y difundir sus caras. Alega que el texto es obra de fuerzas de seguridad

Alejandro Requeijo

“No son policías normales, son del servicio de información y su trabajo es recoger datos para crear ficheros ilegales que están a disposición del Gobierno para señalar insurgentes". Esta alerta lleva varios días circulando por grupos de WhatsApp de toda España. Es un documento que advierte a los asistentes a las caceroladas contra el Ejecutivo de que la Policía les vigila y aporta algunos consejos para detectar a los agentes de paisano: “Grábales tú también y difunde la grabación por las redes sociales para señalarlos y reventarles el servicio”.

Son cinco folios que no llevan la firma de ningún colectivo específico. Lo encabeza una foto de Pedro Sánchez con el lema “Un buen ciudadano obedece. Confía en tu Gobierno”. Es la misma foto que se ha podido ver durante este estado de alarma en marquesinas y en octavillas entre algunos de los manifestantes antigubernamentales. Una lona de grandes dimensiones con la misma imagen se desplegó el pasado en un edificio del Paseo de la Castellana de Madrid.

El activista tuitero contrario al Gobierno Alvise Pérez se ha atribuido la autoría de estas iniciativas con esa imagen del presidente como si fuese el Gran Hermano de la obra de George Orwell 1984. Pero Alvise Pérez no está detrás este documento que alerta a la gente sobre policías de paisano “grabando a los que están en los balcones o a manifestándose”. “Grabar a los balcones les permite consultar el catastro y el padrón municipal para saber quién vive en cada domicilio, esto es real”, añade el texto.

El autor admite que quiso evitar dejar rastro, pero en los metadatos sale su nombre

A pesar de no llevar firma, los metadatos del documento delatan al “autor”. Según las propiedades del pdf, lo confeccionó el domingo a las 16.36 “Enrique Arias Gil”. Un vistazo en Internet arroja varias publicaciones en materia de seguridad, terrorismo y bandas violentas a nombre de este analista. Es miembro de la Asociación de Diplomados Españoles en Seguridad y Defensa (ADESyD) que muestra su voluntad de colaborar con instituciones vinculadas al Ministerio de Defensa.

Enrique Arias Gil llegó a publicar en el IEEE en 2018 un artículo titulado “Yihad y Ramadán: el vínculo entre la yihad y el mes sagrado del islam en el fundamentalismo islámico”. Cuenta incluso con un blog en el que detalla su currículum y su formación académica y docente. También consta un correo de contacto. Este periódico usó esta vía para conversar con él. Al cabo de un par de horas, el experto en seguridad atendió a la consulta de Vozpópuli sobre la autoría del documento que acusa a la Policía de crear ficheros ilegales sobre ciudadanos contrarios a Pedro Sánchez. 
"Identificaciones completamente ilegales"

En un primer momento afirma haber “maquetado” el documentado a partir de la información y los escritos que le han facilitado miembros de la Policía. “Ha habido un montón de gente que ha sufrido este tipo de acciones de percibir fotografías en sus casas, de recibir preguntas inadecuadas, de pedir identificaciones completamente ilegales”, denuncia al otro lado del teléfono.


Primera página del documento

Fuentes de la Dirección General de la Policía consultadas por Vozpópuli niegan categóricamente este extremo. "Es absurdo", dice un portavoz policial tras analizar el documento. Explica que su contenido es el que se puede encontrar en cualquier manual básico de grupos radicales sobre cómo plantar cara a la policía. Dudan desde el Cuerpo que sea un texto redactado por policías. Recuerda que la gente tiene el mismo derecho a aplaudir desde sus balcones que a protestar contra el Gobierno. Lo mismo en salir a la calle en las horas de paseo con una cacerola siempre que respeten el distanciamiento social. Ni el documento ni su "autor" aportan evidencias sobre los presuntos ficheros ilegales o la unidad o brigada concreta que los realiza.

Sobre el hecho de que su nombre aparezca en las propiedades de un documento anónimo, el analista admite que su intención era que su identidad no figurase. “No sé qué ha podido pasar, pero básicamente lo que he hecho ha sido copiar y pegar, lo he hecho por los compañeros y por algún motivo ha quedado algún metadato porque le di a borrarlos todos. Pero bueno, da igual porque ya saben quién soy desde hace muchísimo tiempo y estoy más fichado que un dominó, así que no me importa”, comenta.

-”Usted es del Cuerpo Nacional de Policía, ¿verdad?”, pregunta desconfiado.

-”No, soy periodista”.

Reconoce la confección del documento que se ha viralizado a través de los teléfonos móviles, pero niega la autoría intelectual: “Hay gente que es del Cuerpo Nacional de Policía, de diferentes secciones... divisiones, perdón, que son los que han estado redactando”. La Policía tiene cinco Divisiones, pero son unidades administrativas y no operativas (Personal, Formación y Perfeccionamiento, Económica y Técnica, Documentación y Cooperación Internacional).
"Policías de Información cazados"

El documento se titula “¡Atención! ¡Policías de Información!” y va acompañado de las etiquetas #gobiernodomisión #veteyasánchez y #GobiernoObedece. “Ahora cualquiera puede ser señalado menos un abertzale o un independentista porque el orden de las cosas se ha subvertido”, denuncia. Tras indicar a los manifestantes cómo actuar para detectar a policías de paisano, a modo de ejemplo, el documento contiene fotos de “policías de Información cazados haciendo fotos”. “No respetan la distancia, no van protegidos y pueden llevar una riñonera”, dice el pie de foto.


El documento incluye fotografías de presuntos policías de paisano, algo prohibido por ley

Preguntado a este respecto, Enrique Arias Gil dice desconocer si son o no policías realmente. Alega que a él tan solo le hicieron llegar las fotos, pero no comprobó si eran agentes o ciudadanos a los que incluyó en un documento que se ha viralizado en estos últimos días. La Ley de Seguridad Ciudadana contempla entre sus infracciones graves (sancionadas con hasta 30.000 euros) “el uso no autorizado de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes”.

Para evitar ser detectados, el documento recomienda “difundir a través de una VPN (red privada virtual) para que cuando rastreen desde dónde viene el vídeo viral con los datos que les facilita Telefónica, aparezcan datos encriptados con origen en un servidor en otro país y no te puedan identificar o al menos les cueste más trabajo”. Según dice el texto, las VPN permiten elegir país de origen para el tráfico de datos. Recomienda escoger EEUU. Su argumento es que “tendrán que pedir una comisión rogatoria y es muy dudoso que la administración Trump colabore con el Gobierno Bolivariano de Sánchez-Iglesias en facilitarle datos de tus conexiones”.
Recomienda no llevar documentación

Otro de los consejos para quienes acudan a las caceroladas contra el Gobierno es no llevar la documentación para evitar ser identificado. La tesis es que la Policía tendrá que trasladarse con la persona a comisaría y no se van a arriesgar a abandonar la manifestación todos los agentes para identificar a los asistentes en sede policial. La ley de seguridad ciudadana también recoge como un motivo de infracción leve no tener la documentación personal legalmente exigida o negarse a entregarle la documentación a la Policía.

“Hay que ir documentado pero para que se pida la documentación a alguien tiene que haber una infracción o un motivo de delito -replica Enrique Arias Gil- y si no la hay y se mantiene la distancia de seguridad y se hace una cacerolada en torno a un edificio no es ilegal y de hecho el Tribunal Constitucional lo ha establecido así hace tres días”. No consta que el máximo órgano judicial haya dictaminado nada en ese sentido. En todo caso, el último pronunciamiento del Constitucional en lo que respecta a concentraciones fue hace dos semanas cuando prohibió una manifestación en coches alegando que la salud está por encima del derecho de manifestación en este momento de pandemia.

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #885 en: 20 de Mayo de 2020, 06:23:48 am »

Enrique Arias Gil es Doctor en Seguridad Internacional, Máster en Dirección Internacional de la Seguridad y la Protección Civil, Experto Profesional en Cultura y Religión Islámicas y licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración.


Pues como se dice vulgarmente, "la cagaste burtlancaster"

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #886 en: 20 de Mayo de 2020, 08:13:45 am »
Pués con todo lo que sabe ha dejado más rastros que un caracol . . .

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #887 en: 14 de Junio de 2020, 07:19:32 am »


¿Necesita la policía española corregir comportamientos racistas? Estos policías creen que sí

Una decena de cuerpos policiales municipales y autonómicos han aplicado formularios para detectar y corregir prejuicios racistas en las identificaciones, pero la iniciativa no da el salto a nivel estatal
Gabriela Sánchez
13/06/2020 - 21:48h

Daniel Wagman, reconocido activista, se colocó en 2006 frente a representantes de los grandes servicios policiales de España para decirles que, como buena parte de la sociedad, ellos también eran racistas. Los agentes en la sala, indignados, lo negaban. El defensor por los derechos de los gitanos e inmigrantes reconoció su incapacidad para rebatirles con datos, porque no existían. Así que Wagman les retó: ¿y si realizaban juntos un estudio para evaluar quién tenía razón?

Entre los cuerpos que decidieron involucrarse se encontraban la Policía de Fuenlabrada (Madrid) y los Mossos d’Esquadra de Girona. Uno de los agentes clave en la implementación del proyecto en la provincia catalana, relatan varias fuentes ligadas al proceso, fue Eduard Sallent. Trece años después, convertido en jefe de los Mossos de Catalunya, Sallent ha realizado unas declaraciones este jueves, en plena ola mundial de protestas contra el racismo tras la muerte de George Floyd, que evidencian quién tenía razón: "La ley de extranjería, los procesos migratorios y determinadas realidades de exclusión social producen en todos los cuerpos policiales, no solo en los Mossos, un sesgo en las identificaciones policiales", ha reconocido en una entrevista emitida en TV3.

"Se puede generar un resorte que, cuando ves una determinada persona, te genera una determinada alerta. Y que automáticamente le paras y hagas una identificación”, continuó Sallent, quien considera que "hay que trabajar para corregir" este prejuicio "a base de formación" y "con concienciación".

Con esos objetivos de formar y concienciar a los cuerpos policiales para evitar identificaciones con sesgo racista, se pusieron en marcha a partir de 2006 varios proyectos piloto en servicios de policías locales y Mossos d’Esquadra para recopilar datos que permitiesen detectar la existencia de prejuicios en función de rasgos étnicos o raciales. Las iniciativas, Estrategias por unas Paradas Policiales Efectivas (STEPSS, por sus siglas en inglés) y Programa para la Identificación Policial Eficaz (PIPE), conllevaban la aplicación de normas claras para regular los criterios para identificar (y en ocasiones registrar) a ciudadanos en la calle, así como la formación de los agentes de policía en estas nuevas directrices.

Los agentes debían cumplimentar un formulario cada vez que realizaban una identificación, en el que dejaban registrado el motivo del control, la nacionalidad, etnia o raza de la persona identificada -en función del proyecto y del cuerpo policial- y el resultado de la identificación, es decir, si sirvió para algo o fue ineficaz. "Para garantizar sus derechos e informar de los procedimientos de queja por actuaciones consideradas incorrectas se entregaba una copia del formulario a la persona identificada", detallan los informes que explican el programa". Toda la información recopilada tenía que ser introducida en una base de datos de la policía, con la finalidad de que los mandos identificasen posibles prejuicios e ineficiencias que empujasen formaciones para "garantizar controles menos discriminatorios y más eficaces".

En aquella sala repleta de agentes indignados que negaban ser racistas se encontraba David Martín, sargento de la Policía Local de Fuenlabrada: "Salí de allí muy cabreado. Con ese discurso tan 'antipolicía' y radical, me ofendió mucho. Nunca me consideré racista". Tras la reunión, su anterior jefe en la Policía de Fuenlabrada lanzó una oferta para liderar el proyecto. Tan enfadado estaba Martín que decidió dar un paso al frente. Demostraría, pensaba, que aquel activista se equivocaba. 

Poco después se sorprendería chocándose con sus propios prejuicios y los de su equipo. Los datos y el contacto con comunidades gitanas y magrebíes le empujaron a concluir que el equivocado era él. "Cuando se puso en marcha el proyecto, coincidió con el juicio del 11M y la huelga de hambre de Iñaki de Juana Chaos: había una alerta terrorista casi inminente, por lo que teníamos que hacer controles masivos en las estaciones de tren. El perfil era toda la población, porque se buscaba tanto posibles terroristas autóctonos como terroristas con fundamentación extremista e islamista", describe el policía. "A pesar de que la directriz era hacer un control casi aleatorio, sin discriminación, el análisis de las identificaciones reveló que cerca del 90% eran marroquíes".

Según los resultados, todos los servicios policiales donde se aplicaron formularios (Policía Municipal de Girona, Fuenlabrada y Castellón; y Mossos d'Equadra de Girona, entre otros) tenían una tasa de identificaciones "considerablemente mayor para los extranjeros en comparación con los ciudadanos españoles". Las tasas de desproporcionalidad más altas se registraron en la Policía Local de Girona, donde los extranjeros tenían cinco veces más probabilidades de ser parados en la calle que un español. La más baja en Castellón, donde se enfrentaban a dos veces y media más posibilidades de ser identificados que los nacionales.

Las reuniones y formaciones realizadas por comunidades racializadas y migrantes a las que el sargento tuvo que acudir como líder del proyecto STEPSS en Fuenlabrada le hicieron entender las palabras de Wagman. En las identificaciones policiales "había sesgo racista". "No hubo un algoritmo. Simplemente, hablar con las personas afectadas te hace despertar. Fuenlabrada es una ciudad multicultural, pero en mi época no lo era: el conocimiento que pueda tener de la población gitana, es el que me ha dado mi entorno y los medios, porque yo no había interactuado con una persona gitana o negra nunca", explica el agente. "Cuando llegas a ser policía, empiezas a tener relación con personas que no son de 'tu grupo', y como policía la relación siempre va a ser de conflicto. Y como es el único contacto que tienes, si no es de tu grupo, a priori no empatizas: es el contrario, el enemigo, el adverso".

Empezó a entender las consecuencias de esos prejuicios que derivaban en identificaciones con sesgo racista: "Los líderes de las comunidades islámicas contaban que en esa época, la policía les paraban dos y tres veces. Nunca me había parado a pensar en el impacto que eso tenía en la gente que paramos en la calle. Como policía no evalúas que  esta actuación tiene un impacto psicológico: una persona ve que te para la policía en la estación y luego te subes en el tren, a su lado tuyo. Ves cómo te miran, esa criminalidad que lleva adherida".

Según explica el sargento Martín, quien se ha convertido más de diez años después en uno de los mayores expertos de España en gestión de la diversidad en la policía, nunca había sido formado anteriormente de ese posible efecto de sus acciones. Ahora, como miembro de la Plataforma por la Gestión Policial de la Diversidad, creada en 2010 y dirigida por el actual jefe de la Policía municipal de Fuenlabrada, convertida en un referente en la gestión de la diversidad debido al mantenimiento del registro de identificaciones más allá de la finalización del proyecto piloto.
La resistencia generalizada

El Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena como alcaldesa, intentó implantar el Programa para la Identificación Policial Eficaz (PIPE) en su policía municipal a través de otro proyecto piloto en el distrito de Ciudad Lineal. El concejal al frente de la iniciativa entonces, Javier Barbero, reconoce las reticencias despertadas en parte de la Policía municipal a los formularios que pretendían monitorear los controles. Esta resistencia de los agentes se repite, en mayor o menor medida, en la mayoría de los proyectos de registro de identificaciones activados en cuerpos policiales, aseguran desde la Open Society Justice Initiative (OSJI), impulsora del proyecto en colaboración con Rights International Spain (RIS).

"Se sienten acusados de ser racistas. Siempre hay resistencia al cambio", sostiene Rachel Neild, jefa del Grupo de Justicia Penal de la OSJI quien también apunta al aumento de la burocracia ligada a la obligación de tener que rellenar los formularios en cada parada policial. "Siempre hay resistencia a cosas que incrementan la papelería, la burocracia: es verdad que hacerlo en papel supone un documento más para policías que rellenan un montón de papeles", argumenta la coordinadora de los proyectos de "reforma policial" surgidos en distintos países de Europa. "No tienen tan claro el valor de rellenarlo: lo sienten como un castigo, una acusación, más trabajo…", detalla.

El concejal de Más Madrid Javier Barbero reflexiona sobre el origen de oposición que se encontró en la Policía Municipal de Madrid: "El mecanismo de negación lo ha estudiado mucho la psicología, es fundamentalmente emocional y coloca siempre la dificultad en los otros y no, responsablemente, también en uno mismo. Si un policía no admite la posibilidad de, siendo parte de esta sociedad, tener sesgos étnicos, difícilmente será objetivo en su actuación".

"La puesta en marcha de este tipo de protocolos y formularios no presupone ninguna actitud discriminatoria en los agentes de la autoridad", pero sus resultados "evidencian la necesidad de revisión de criterios de cara a las identificaciones policiales que, como recomiendan todos los organismos internacionales, han de estar más centrados en sospechas razonables que en la necesaria pertenencia a determinadas etnias", remarca barbero.
Defensor del Pueblo insta a aplicarlo a Policía Nacional

Para conseguirlo hace falta más que implantar proyectos pilotos en servicios policiales concretos, defienden quienes han estado detrás de la aplicación de los formularios en distintos cuerpos. "Un gran problema en la lucha contra la discriminación es que tendemos a ver una actitud individual racista. Pero son muchas las dinámicas estructurales que empujan la discriminación, no es solo la actitud individual policial: hay policías racistas, pero también hay decisiones institucionales sobre dónde enviar patrullas, qué tipo de delitos buscar, en qué barrios...", destaca Neild. "Esto no se hace con dos días de formación ni dando una charlita. Necesita un cambio estructural, poner los derechos humanos como punta de lanza de la actuación de la policía", revalida el sargento Martín.

En 2013, la Defensoría del Pueblo recomendó a la Dirección General de la Policía establecer "el uso sistemático" por parte de la Policía Nacional "de formularios de identificación y registro en los que conste la etnia, raza y/o nacionalidad de la persona sometida al control de identidad, así como el motivo de la identificación, de acuerdo con los principios de consentimiento informado y confidencialidad". Además, solicitaba crear un mecanismo de reclamaciones para las personas identificadas y elaborar un sistema estadístico de recopilación y seguimiento de los datos desglosados por raza, etnia y/o nacionalidad a partir de los datos obtenidos de los formularios de identificación.

La Dirección General de la Policía, en respuesta, anunció que a finales de 2017 iniciaría el desarrollo de una "nueva aplicación informática" para la realización del proyecto de elaboración de formularios para la identificación de personas, según la contestación del Defensor a una queja de la organización Rights International Spain. Aún no se ha puesto en marcha el proyecto, aseguran desde RIS.

"No es suficiente con inciativas individuales o de organizaciones pequeñas, si no hay línea de trabajo a nivel estatal o autonómico. Es como taparse con una sábana corta: si te arropas por arriba te dejas los pies al descubierto", critica David Martín. "Las identificaciones son la punta del iceberg: hay una situación sistémica. Como sociedad tenemos muchos prejuicios, pero nosotros somos policías: jugamos con derechos y libertades", señala.

El ahora sargento experto en gestión de la diversidad fue uno de esos agentes que reaccionaban con enfado ante las acusaciones de la existencia de sesgo racista en sus controles. Años después, él esquiva las críticas constantes de sus compañeros en las formaciones que imparte a distintos servicios policiales de España y de Europa. Se describe como un "salmón en un mar lleno de orcas". "Siempre empiezo recibiendo tomatazos en mis charlas a otros compañeros. Los primeros 15 minutos son 'ataca-defiende", admite Martín. "El resultado es que alguien, aunque sea uno, ha cambiado el chip", añade el sargento. Como aquel mosso que rellenaba con cierta reticencia formularios en Girona y, años después, convertido en jefe de los Mossos d'Esquadra, reconoce en una entrevista el sesgo racista de las identificaciones policiales.


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Re:De las identificaciones
« Respuesta #888 en: 20 de Junio de 2020, 07:18:37 am »

HRW denuncia controles policiales xenófobos y racistas contra niños y hombres en Francia

Primera modificación: 19/06/2020 - 02:26Última modificación: 19/06/2020 - 02:26
MAHOUDEAU AFP/File

Andrea Rincón

El informe documenta que la Policía francesa realiza controles "abusivos" e "infundados" contra adultos y niños afrodescendientes y árabes que, en su mayoría, no son registrados y a menudo implican "inspecciones humillantes".
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'"Nos hablan como si fuéramos perros", controles abusivos en Francia', así titula Human Rights Watch (HRW) el informe de 44 páginas publicado este 18 de junio en el que denuncia controles irregulares contra grupos minoritarios, incluso contra menores de edad.

El documento fue elaborado a partir de entrevistas realizadas entre abril de 2019 y mayo de 2020 a 90 ciudadanos franceses pertenecientes a grupos minoritarios, incluidos 48 niños, residentes de Grenoble, Estrasburgo y Lille.

Los testimonios reflejan un patrón común que repite la Policía en niños, jóvenes y adultos. Controlarlos "por su aspecto físico y el lugar en el que viven y no por su comportamiento", sin registrar los procedimientos, sin proporcionar documentación sobre por qué fueron inspeccionados, para terminar adelantando requisas "invasivas y humillantes".

“Me metieron las manos en los bolsillos. Me abrieron las piernas y me tocaron los genitales”, dijo Koffi, de 12 años, en uno de los testimonios recogidos por HRW. El menor aseguró haber colaborado en una verificación de identidad policial frente a su escuela secundaria, en Bobigny, a las afueras de París, junto a todos sus compañeros de clase cuando salían de excursión al Museo del Louvre. Aunque su maestro opuso resistencia, Koffi aseguró que los agentes dijeron que podían hacer lo que quisieran.

Sekou, de 14 años, afirmó haber sido requerido al menos en seis ocasiones. "Nunca vemos que los niños blancos sean examinados (...) cuando estoy con mis amigos blancos, la Policía ni siquiera nos mira (...) dicen 'libertad, igualdad, fraternidad', pero no hay igualdad cuando se trata de este tipo de cosas", aseguró el menor en otro testimonio entregado a HWR.

Los controles arbitrarios alimentan el racismo estructural

Estos requerimientos, además de dejar secuelas en la salud mental, alimentan el racismo estructural dentro de las sociedades.

"Son prácticas que crean una fractura y tensiones muy fuertes entre la policía y la población... Estos controles de identidad abusivos y discriminatorios no solo perjudican a las personas objeto de estos controles, sino también a la calidad de la relación entre la policía y la población y consecuentemente a la efectividad de la policía, dado que si la policía provoca resentimiento, desconfianza o rechazo, será menos efectiva en su misión de mantener el orden", dijo Bénédicte Jeannerod, directora para Francia de Human Rights Watch a France 24.
Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020.
Manifestantes asisten a una protesta contra la brutalidad policial y la muerte bajo custodia policial de George Floyd, en Nantes, Francia, el 13 de junio de 2020. © Stephane Mahe / Reuters

Estos controles por razón de la raza están prohibidos en el país.

La muerte de George Floyd, ¿catalizador para el cambio?

Después del asesinato del afroamericano George Floyd a manos de un agente en Minneapolis el 25 de mayo, las réplicas en Francia se sintieron con fuerza a modo de protesta para reclamarle al Gobierno más acciones contra el racismo policial.

A raíz de esto, el ministro del Interior, Christophe Castaner, anunció el 8 de junio un enfoque de "tolerancia cero" y nuevas medidas para responsabilizar a los oficiales de manera individual por comportamientos irregulares, llevándolo a prohibir los estrangulamientos en los procedimientos.

Para Human Rights Watch, el Gobierno tiene la oportunidad de impulsar reformas profundas. Dentro de las nuevas medidas debería incluirse "la instalación del recibo de identidad, es decir, que el oficial de policía debe entregar un documento escrito a la persona detenida, explicando las razones del control".

"Hay un momento político, un momento que las autoridades francesas deberían aprovechar para impulsar estas reformas e implementar medidas concretas para poner fin a actitudes discriminatorias, a veces racistas, dentro de la policía francesa", Jeannerod afirmó.
Miles de personas se toman las calles para protestar contra el racismo, En Marsella, Francia, el 6 de junio de 2020.
Miles de personas se toman las calles para protestar contra el racismo, En Marsella, Francia, el 6 de junio de 2020. © AFP/Christophe Simon

Una de las grandes conclusiones de HRW en su informe es que a pesar de que exista una "mayor conciencia" social y avances modestos, "la Policía francesa está involucrada en la elaboración de perfiles étnicos, es decir, que decidieron controlar a las personas no basándose en una sospecha razonable de delito, sino en función de la apariencia, incluido el origen o color de piel", aseguró Jeannerod.

"Cuando era pequeño, quería ser jefe de policía, pero después de lo que he visto, estoy disgustado. La Policía debería estar allí para protegernos, pero eso no es lo que vemos (...) si yo fuera un policía, no sería para maltratar a los niños pequeños", dijo Abdul, de 18 años, en julio de 2019.



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Re:De las identificaciones
« Respuesta #889 en: 31 de Agosto de 2020, 18:10:21 pm »
Aplicamos desobediencia/resistencia con ligereza... eso es lo que se deduce de la sentencia.

https://twitter.com/DavidSnchezHer2/status/1300359519864750080?s=19

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #890 en: 05 de Septiembre de 2020, 10:03:36 am »

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Re:De las identificaciones
« Respuesta #891 en: 05 de Septiembre de 2020, 14:29:02 pm »
https://twitter.com/LohengrinDav/status/1301554088832897030?s=19

Sería por las molestias de ruidos o por superar el número de personas congregadas, tampoco veo mucha intimidación.