Un juzgado de violencia sobre la mujer cita a Ilia Topuria el 7 de enero para decidir si establece "medidas" sobre su hija
Ha sido citado a comparecer el próximo 7 de enero en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº1 de Móstoles. Su ex, Giorgina Uzcategui, le denunció por malos tratos en medio de su proceso de divorcio y está en un programa de protección de la Cruz Roja.
Marta Corbal
02/01/2026 15:25
Desde su salto a la fama Ilia Topuria (29) no solo se ha convertido en icono de lucha en el octógono, también lo es del combate contra el bullying y las drogas y de la defensa del pueblo de Gaza. El campeón de la UFC lleva años sirviendo de ejemplo de causas y siendo admirado por estas implicaciones. Entre su lista de admiradores no solo están muchos jóvenes, sino también famosos como su amigo Omar Montes o su cercano Pablo Motos.
Desde hace un mes ya no todo es gloria. La imagen del luchador hispanogeorgiano está contra las cuerdas por primera vez. Tal y como ha podido averiguar LOC, Topuria ha sido citado a declarar en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº 1 de Móstoles el próximo miércoles 7 de enero en medio de su proceso de divorcio con la empresaria venezolana Giorgina Uzcategui, madre de su hija pequeña de un año de edad.
El motivo por el que esta vista va a tener lugar en este juzgado especializado en violencia de género es la denuncia que su ex le ha puesto por presuntos malos tratos. Este suplemento ha podido averiguar que ésta fue interpuesta el pasado 18 de noviembre en el Juzgado de Guardia de Móstoles y que en el asunto del iniciador se detalla que le acusa de "violencia doméstica y de género", además de "lesiones y maltrato familiar".
Según el informe al que LOC ha tenido acceso, la citación judicial del próximo día 7 de enero no tiene como objetivo evaluar si estas acusaciones tienen fundamento o verificar los hechos detallados, a los que de momento ni este ni otros medios han tenido acceso, sino dirimir "medidas de protección relativas al ejercicio inadecuado, potestad de guarda o administración de bienes". Es decir, decidir la situación de su hija de año y medio, que se encuentra al cuidado de su madre y que ha pedido autorización de salida a Estados Unidos de la menor.
En estos momentos, Topuria y Giorgina se encuentran en un proceso civil de divorcio que, tal y como ya ha publicado La Otra Crónica, lleva meses en marcha. Desde entonces se han sucedido una serie de acontecimientos, entre ellos la denuncia penal por presuntos malos tratos.
La Otra Crónica ha podido averiguar que el 20 de noviembre, dos días después de tramitar la denuncia por supuestos malos tratos contra Ilia Topuria, Giorgina Uzcategui acudió al Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género de Boadilla del Monte para una entrevista de valoración por la trabajadora social y que posteriormente fue derivada al área jurídica y psicológica.
El 25 de noviembre fue informada en este mismo centro municipal "del mecanismo existente para víctimas denominado ATENPRO" y "gestionado por la Cruz Roja Española". Todo tras hacerse una valoración de su situación personal "de riesgo y vulnerabilidad". Según la documentación a la que ha tenido acceso este medio, el 1 de diciembre se dio de alta en este servicio de ayuda y le fue entregado un teléfono móvil con cargador y batería para poder realizar llamadas de emergencia. A su vez, "se activaron medidas de protección integral".
Dos semanas después y sin que nadie supusiese siquiera que estaba en un conflicto legal con Uzcategui, Topuria hizo un comunicado en redes sociales con el que él mismo abría el melón. "Durante los últimos meses he sufrido presiones intolerables, amenazando con difundir infundadas acusaciones de malos tratos que solo desaparecerían a cambio de dinero, pero la verdad solo tiene un camino: los hechos", escribió el 15 de diciembre.
Y proseguía: "Todos ellos están perfectamente documentados -audios, mensajes, testimonios y vídeos- y están siendo puestos a disposición judicial para proceder legalmente no solo por intento de extorsión, sino también por falsificación de pruebas, sustracción de dinero y objetos personales, además de por todas las amenazas recibidas".
Al ponerse este medio en contacto con el entorno del deportista, no se aclaró si la supuesta extorsión estaba relacionada o no con una denuncia que, independientemente de la veracidad o falsedad de su contenido, ya estaba interpuesta. Ahora hemos podido comprobar que no solo estaba en trámite, sino que Topuria sabía de su existencia y que "las pruebas" de las que hablaba en su comunicado son las que plantea su defensa para un proceso que está en curso.
"Fue Ilia el que le puso la demanda de divorcio hace meses y todo esto surge a raíz de esto", sostiene el entorno del denunciado. "La demanda no tiene ni pies ni cabeza y él tiene una serie de pruebas que respaldan lo que dijo el comunicado". Por su parte, las fuentes cercanas a Giorgina Uzcategui sostienen que "ella tiene todas las pruebas a su favor", "que fue ella la que tomó la iniciativa de divorciarse" y que "en cuanto se conozca la verdad, se sabrá todo lo que Giorgina ha pasado con él".
De momento, nadie habla de qué es lo que está judicializado para no entorpecer el proceso. Tanto Giorgina Uzcategui como Ilia Topuria, así como sus representantes legales, han decidido no dar declaraciones.
De lo que sí hay constancia es de que el comunicado llegó después de que Topuria recibiese la notificación de la denuncia por presuntos malos tratos. Así consta en una denuncia que Uzcategui interpuso en las dependencias de la Guardia Civil de Boadilla del Monte por unas amenazas recibidas en redes sociales. Aunque el escrito no habla ni acusa a Ilia Topuria como responsable directo de mensajes de odio que ella recibió por Instagram sí manifiesta que "todo guarda relación con el comunicado oficial que su esposo hizo en Instagram" tras ser "notificado de la denuncia" y adjunta pantallazos de amenazas de usuarios que empezaron a contactarla tras el escrito del deportista.
En el atestado se describe la situación legal actual del todavía matrimonio. "La compareciente tiene interpuesta denuncia penal actualmente en tramitación ante el Juzgado de Violencia sobre la mujer, encontrándose el asunto judicializado y bajo seguimiento institucional", está redactado. "Asimismo, se encuentra incursa en procedimiento civil de divorcio, con especial incidencia en la protección del interés superior de la menor".
Y añade que tras la difusión del comunicado "público por parte de su ex pareja, persona de notoriedad pública por su condición de campeón de la UFC, la compareciente ha sido objeto de una exposición mediática". Destacan a la vez que la denunciante está al cargo de su hija y de su abuela, de 70 años de edad.
Vuelve a denunciar el acoso a raíz del comunicado de Topuria el 22 de diciembre ante la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional. En el escrito se vuelve a constatar que tiene interpuesta una denuncia contra Ilia Topuria "por maltrato habitual actualmente en tramitación por el Juzgado de Violencia contra la Mujer Nº1 de Móstoles".
Además de adjuntar nuevas amenazas en redes, hace referencia a la parte del comunicado de su ex donde dice que lo estaba amenazando con la difusión de acusaciones de malos tratos que solo desaparecerían a cambio de dinero. "Cosa que no es cierta", apostilla ella en su declaración.
El luchador hispanogeorgiano Ilia Topuria GTRES
Por otra parte, la Policía le ofrece en esta ocasión activar un protocolo de la UFAM para protección de víctimas de violencia de género, VioGen, que ella rechaza, presumiblemente porque llevaba más de dos semanas con la protección de ATENPRO.
También rechazó la opción de ir a un centro de acogida. Uzcategui permanece de momento en el domicilio familiar con su hija y su abuela. Viven solas, habiéndose ido todo el personal de servicio con el luchador, que permanece en otra vivienda.
El caso de Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui también se ha hecho mediático a nivel internacional. En los documentos de las denuncias no solo figuran amenazas de personas sin relevancia pública, sino que también se menciona el nombre de Joe Rogan, un podcaster con decenas de millones de seguidores que difundió una imagen que resultó ser falsa en la que la ex de Topuria aparece junto a un hombre. Dos semanas antes del comunicado de Ilia Topuria, este comunicador y comentarista de la UFC comentó la imagen en su programa y dio a entender que Giorgina tenía una nueva pareja. Todo era un montaje realizado con una fotografía del Instagram de la venezolana, en la que posa junto a su hermano, al que cambiaron la cara por la de un rapero.
VERSIONES ENFRENTADAS
El pasado día 30, Uzcategui volvió a personarse en las dependencias de la Guardia Civil de Boadilla del Monte para ampliar la denuncia por acoso en redes y amenazas de muerte. Adjuntó un informe médico de urgencias por ingreso "por ansiedad".
Al ser preguntados por en qué situación se encuentra con la menor, desde el entorno de Ilia Topuria aseguran que todavía no ha podido verla. No aclaran si es debido a una decisión legal o a la decisión materna. Mientras que los cercanos a Giorgina Uzcategui sostienen que la abuela de Giorgina, que vive con ella, "ha propuesto a Ilia ver a su hija de forma supervisada y él se ha negado".
Las noticias de la crisis entre Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui surgieron hace meses, cuando el deportista anunció su retirada temporal de los rings por motivos personales. Unas semanas después emitió el comunicado, en el que no mencionó directamente a su ex. Aunque se acabó sabiendo que se refería a ella.
El caso no puede tener versiones más enfrentadas, pues mientras desde el lado del deportista se habla de una presunta "extorsión", que no ha sido formalmente judicializada, desde el de ella se habla de "un acuerdo de divorcio normal y corriente en el que se intenta llegar a acuerdos". El círculo del deportista, que es muy cerrado, habla de que "cada vez se pedía más dinero". Mientras que el de ella indica que "está intentando llegar a la mejor situación por su hija".
También son distintos los estados de ánimo que trasmiten sus cercanos. El entorno de Topuria asegura que "se encuentra bien y fuerte" y el de ella que "tiene ansiedad".
Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui se conocieron hace cuatro años en una fiesta de amigos. Poco tiempo después se casaron y en 2024 le dieron la bienvenida a su primera hija en común. Las personas cercanas a la empresaria venezolana han dicho a este suplemento que "ella le apoyó en el momento clave de su carrera e hizo de él su mejor versión" y que "lo dejó todo para venirse a España con él".
El matrimonio convivía habitualmente con el hijo mayor de Topuria, de seis años de edad. El pequeño es fruto de una relación anterior con otra mujer que siempre ha querido permanecer en el anonimato. LOC ha podido saber que se trata de una mujer murciana, de 36 años, que vive fuera de Madrid con el vástago de ambos. Al igual que Giorgina, es empresaria y, en su caso, compagina la gestión inmobiliaria con temas de fitness, materia de la que es una gran experta, ya que fue competidora de culturismo en la categoría de bikini fit.