Autor Tema: Democracias y dictaduras  (Leído 28368 veces)

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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #280 en: 22 de Mayo de 2017, 11:56:18 am »
Este tío es un chalao . . .

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"No hay hechos, sino interpretaciones" Nietzsche

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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #281 en: 12 de Marzo de 2018, 08:03:38 am »
Ha nacido el nuevo Mao


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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #282 en: 06 de Junio de 2019, 07:24:19 am »

Treinta años después de Tiananmen, China avanza hacia el totalitarismo tecnológico

Las víctimas de la masacre recuerdan que todavía no se les ha hecho justicia y subrayan que el “milagro chino” se sustenta sobre la barbarie


Autor
Mar Llera*
06/06/2019 05:00

Para el Gigante Oriental, 2019 oscila entre lo emblemático y lo problemático. Además de celebrarse setenta años de la proclamación de la República Popular China, cuatro décadas de su reconocimiento diplomático por parte de Estados Unidos y otras tantas del inicio de las reformas económicas, se acaba de conmemorar el centenario del movimiento del 4 de Mayo que en 1919 convirtió Tiananmen en un símbolo popular.

La efeméride casi se ha solapado con el 30º aniversario del activismo prodemocracia que el 4 de junio de 1989 eclosionó asimismo en Tiananmen, y que fue reprimido con extrema violencia por parte de las autoridades del Estado. Estos movimientos sociales resultan particularmente significativos no solo por lo que significaron para la posterior deriva del país, sino porque después de tantos años el partido comunista chino ni siquiera permite un debate abierto sobre el tema.

Treinta años después, Pekín sigue sin reconocer la masacre de Tiananmen
Efe
El Gobierno de China se enfrenta este martes a uno de los aniversarios más dolorosos de su historia rehuyendo responsabilidades, negando la evidencia y criminalizando a las víctimas

Sin embargo, ni la propaganda oficial ni el paso del tiempo han logrado que el exsoldado Li Xiaoming olvide el estruendo de las detonaciones. “Millares o centenares de vidas humanas… ¿qué importa la guerra de números? Aunque sólo hubiese existido una víctima, merecería nuestro dolor” –nos dice, sorbiéndose las lágrimas. “Soy el único miembro del Ejército Chino de Liberación Nacional que se ha atrevido a contar lo que sucedió el 4 de junio de 1989”. Li llegó a la plaza de Tiananmen pocas horas después de que se produjera la masacre, pero recuerda con espanto los charcos de sangre y las ropas carbonizadas por la munición. “La gente nos gritaba: ¡Verdugos fascistas!”.

Este antiguo militar ha participado en el congreso conmemorativo que se ha celebrado en Taipéi a finales de mayo. Junto a él han sido convocadas figuras históricas del movimiento chino prodemocracia como Wang Dan, Shao Jiang, Wu Renhua o Fang Zheng, este último en la silla de ruedas que le acompaña desde que fue arrollado por un carro de combate. Entre los pesos pesados se han contado además Albert Ho, exdiputado y Presidente de la Hong Kong Alliance, acompañado por el joven activista hongkonés Alex Chow, del movimiento de los paraguas, y el catedrático Joseph Cheng, de la New School of Democracy.

El Prof. Larry Diamond, de Standford, y uno de los editores de los Tiananmen Papers, Perry Link, de Princeton, encabezaron la representación norteamericana. También nuestro país demostró que hay conciencia de lo que implica el ascenso chino gracias a la participación de Fernando Romeo, coordinador de la plataforma cívica Stop Instituto Confucio.

Aunque en el ambiente fluía esa energía positiva que transmiten los héroes cualesquiera sean sus circunstancias, el balance general fue muy duro. “Debemos recordar, porque tenemos un compromiso moral con las víctimas y porque el olvido refuerza a un régimen abusivo que sigue mintiendo a su pueblo y al mundo sobre lo que sucedió hace treinta años”, dijo Link.

Porque “el ‘milagro chino’ no es tal: está basado en una injusticia social, en una brutal explotación de la clase trabajadora y del medioambiente

Tiananmen detuvo el curso del tiempo, impidiendo que las reformas económicas de los años 80 fueran acompañadas de las transformaciones políticas y sociales que deberían haber propiciado una gestión compartida de los recursos y una distribución equitativa de sus rendimientos. De hecho, los eslóganes de las protestas no pedían el fin del régimen, sino el fin de la corrupción. Porque “el ‘milagro chino’ no es tal: está basado en una extrema injusticia social, en una brutal explotación de la clase trabajadora y del medioambiente. La propaganda del gobierno ha logrado persuadir de que es válido ‘sacrificar’ la vida de algunas personas para promover el desarrollo económico y la ‘estabilidad’ social”, ha explicado Jian Hao, superviviente deTiananmen y catedrático de la Academia del Cine de Pekín.

Por qué China no es un socio comercial fiable para España
Mar Llera*
Diversos informes demuestran que detrás de los lazos económicos con el Gigante Asiático se ocultan intenciones de dominio político y de influencia geoestratégica global

Teng Biao, prologuista del libro La República Popular de los Desaparecidos, también fue contundente. Al haber sufrido en sus carnes la represión, el secuestro, la desaparición forzada y la tortura, sus palabras resonaron con particular intensidad: “Pasado Tiananmen, China está sufriendo el síndrome post-tanque. La rabia y el miedo se han transformado en silencio, el silencio en indiferencia, y la indiferencia en cinismo. Se ha cedido a la tentación del deseo y el poder. Cada vez más indiferente a los valores éticos, la gente olvida, margina y se mofa de quienes luchan o sufren prisión por ser fieles a su conciencia. Y se produce una paradoja: los supervivientes se convierten en cómplices de los asesinos”.
Nadie sabe qué pasó

El gobierno chino está logrando diluir y reescribir la narrativa de lo que sucedió el 4 de junio. Se ha desatado una larvada guerra entre la memoria histórica que promueven las autoridades y la memoria de los testigos de los hechos. Se han censurado los libros de Historia, los sitios de internet y las redes sociales, con más de 3.000 sinónimos de Tiananmen bloqueados. La mayoría de jóvenes chinos no conocen las injusticias sobre las que se sustenta el actual régimen.

Los pocos que en este contexto se atreven a movilizarse, sufren las represalias del poder y de su entorno cómplice, lo cual les acarrea severos problemas económicos, sociales y psicológicos: aislamiento, marginación, depresión, ansiedad, síndromes postraumáticos. El demoledor informe que presentó durante el congreso un colectivo de apoyo a las nuevas generaciones de activistas, confirmó este retrato con numerosas evidencias.

China está gestando un totalitarismo tecnológico sin precedentes en la Historia de la humanidad. El régimen quiere utilizar su liderazgo en inteligencia artificial para completar su control sobre la sociedad. “Cuando haya culminado su proyecto, cualquier resistencia podrá ser fácilmente vencida” –ha enfatizado Teng Biao. A través del Gran Cortafuegos, las redes sociales, los big data, el comercio electrónico y los sistemas de telecomunicaciones, el partido comunista chino está pergeñando un panóptico similar al que describieron Bentham y Foucault, donde nadie puede estar seguro de no ser en todo momento observado.

China prepara las tierras raras para golpear a EEUU y los mercados entran en alerta
Cotizalia
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos de difícil extracción esenciales para la fabricación de electrodomésticos, aparatos tecnológicos e incluso equipamiento militar

Las tecnologías de reconocimiento facial, de la voz, del iris, de la postura y el movimiento corporales, la recolección y control de datos biométricos, incluidos los genéticos, van a superar lo que Orwell describió en 1984.

Sería un grave error pensar que esta pesadilla tecnopolítica afecta únicamente a los chinos. El coloso asiático es ahora el Gran Hermano de buena parte de la comunidad internacional: mentor, valedor, financiador y socio comercial estratégico para numerosos países, incluida España. Además, es el principal bazar del llamado "crony capitalism", un capitalismo basado en el tráfico de influencias y en el panóptico de la vigilancia inteligente 'high-tech' que ya ha comenzado a corromper el mundo con su metástasis. Porque los protagonistas de este esperpéntico escenario no son solo Huawei y sus afines chinos.

Quienes han ayudado al Gigante Oriental a desplegar sus sistemas de vigilancia y censura son compañías occidentales: Cisco, Nortel Networks, Microsoft, Intel y Websense proporcionaron equipos y asistencia para la construcción del Gran Cortafuegos. Yahoo cedió al gobierno chino datos personales de sus usuarios, contribuyendo a la identificación de varios escritores clandestinos. Y Google ha estado a punto de lanzar un motor de búsqueda sometido a los criterios censuradores del régimen. Todo esto por no hablar de la hipocresía de muchos de nuestros políticos, empresarios y expertos.

Qué son las tierras raras, el nuevo caballo de batalla de la guerra entre EEUU y China
Rubén Rodríguez
Materiales muy difíciles de encontrar en estado puro que son básicos en el desarrollo de las tecnologías, de los que el 86% a nivel mundial lo comercializa el gigante asiático

Poco a poco estamos comenzando a cosechar lo que hemos sembrado: China se adentra en nuestras sociedades a través de un sharp power que busca penetrar de modo “encubierto, coercitivo y corruptor” nuestras instituciones democráticas. Así lo ha denunciado Larry Diamond, coeditor de un inquietante informe sobre el tema, que abunda sobre cuestiones ampliamente documentadas en varios países occidentales como Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda o Canadá. El Gigante Oriental proyecta cada vez más descaradamente sus ambiciones hegemónicas, en esto han coincidido todos los ponentes. “El régimen posee una fuerte motivación y pretende que el país siga desarrollándose para intentar modificar el orden político y económico mundial”, ha puntualizado Jian Hao.

Este proyecto no está pensado para un futuro lejano: ya ha empezado a implementarse. El mismo régimen que ha hecho desaparecer hipócritamente las huellas de sus crímenes, apagando la voz de su ciudadanía en centros de detención extrajudiciales, está ahora llamando a nuestra puerta para brindarnos su “amistad”. Basta ver a la plana mayor de los gigantes chinos Alibabá, Wanda, Fosun… en la final de la Champions League para comprender que esto va en serio. Y basta saber que el mismo gobierno que diluye la memoria de Tiananmen a golpe de talonario, está subvencionando más de treinta aulas Confucio solo en Andalucía.

Quizá por ello este curso en un colegio de Sevilla los más pequeños no han celebrado la Navidad, pero sí el Año Nuevo chino. En nuestro país se están empezando a censurar actividades culturales, académicas y periodísticas para que no se deterioren nuestras relaciones con China, pues esperamos ganar mucho dinero vendiendo jamones… y comprando alta tecnología.

No cabe duda de que están tratando de comprar nuestra libertad con calderilla. Ahora son más sofisticados que en Tiananmen. Menos mal.

Mar Llera*, Profª Titular Univ. Sevilla y Directora de Estudios en Asia Oriental (Grupo Compolíticas)

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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #283 en: 13 de Agosto de 2019, 06:25:39 am »

CONTROLA LAS CUARTAS MAYORES RESERVAS DE GAS


Berdymukhamedov, el excéntrico dictador de la 'Corea del Norte' que no conoces


No estaba muerto, estaba de parranda. El presidente de Turkmenistán ha reaparecido -tras semanas de ausencia llenas de rumores sobre su fallecimiento- a lo grande
A. A.
Vídeo
Gas natural licuado (GNL)
Gas natural
Noticias de Asia
12/08/2019 20:08 - Actualizado: 12/08/2019 20:11
No estaba muerto, estaba de parranda. Tras semanas de ausencia llenas de rumores sobre su fallecimiento, el presidente de Turkmenistán ha reaparecido. Y lo ha hecho a lo grande: con un vídeo al más puro estilo Mad Max, en el que se ve al excéntrico dictador conduciendo un 4x4 y derrapando a toda velocidad por el desierto junto a un gigantesco cráter de gas ardiendo.

Kurbanguly Berdymukhamedov (62 años) -mandatario "de por vida" del país más meridional de los istanes, entre Irán y Afganistán- controla con mano de hierro un 10% de las reservas globales de gas natural (cuarto país con más yacimientos del mundo) y, desde su llegada al poder en 2006, el país le ha arrebatado a Corea del Norte el puesto como la nación más aislada del mundo.


Berdymukhamedov llevaba desaparecido del escenario público desde principios de julio, incluyendo declaraciones a la controladísima prensa local y televisión estatal. Durante semanas, la agencia gubernamental de noticias no publicó más que algunas imágenes de antiguas visitas a fábricas al más puro estilo norcoreano, por lo que arrecieron los rumores sobre la muerte de “Arkadag” (el protector), avivados por la prensa opositora de turcomanos exiliados citando "fuentes cercanas a la diplomacia rusa".

El Gobierno turkomano finalmente salió al paso de las especulaciones con la publicación de un comunicado afirmando que el presidente “está de vacaciones” acompañado de un vídeo de más de 20 minutos -retransmitido íntegramente por la televisión local turcomana- en el que se puede observar a Berdymukhamedov jugando a los bolos (todos plenos, entre aplausos de una cohorte de seguidores en uniforme militar), montando a caballo o componiendo canciones.

El momento estelar muestra al líder conduciendo de manera temeraria junto al conocido como ‘Puerta al Infierno’, un gigantesco cráter en el corazón del desierto de Karakum que está en llamas desde 1971, cuando geólogos soviéticos reventaron una enorme bolsa de gas mientras buscaban petróleo. No se ha apagado desde entonces.

De dentista a líder supremo
Este tipo de comportamientos estrambóticos se han convertido en el sello del polémico mandatario y parte clave en su campaña por construir su propio culto al líder, según denuncian activistas turcomanos. Berdymukhamedov llegó a la presidencia de la nación asiática hace 13 años tras una inesperada carambola política tras el fallecimiento del exdictador Saparmurat Niyazov -otro mandatario autocrático que llegó a bautizar los meses del año con su nombre y los de miembros de su familia-.

El nuevo presidente, quien comenzó su carrera política como dentista personal de Niyazov, se distanció inicialmente de este tipo de medidas. Pero pronto comenzó a alimentar la devoción hacia su propia imagen: Berdymukhamedov da nombre a calles, plazas y mezquitas, una gigantesca estatua dorada de sí mismo a caballo preside una de las plazas principales de la capital Ashgabat y sus libros (es un autor muy prolífico sobre un amplio abanico de temas) copan librerías, bibliotecas y escuelas.

Ha ganado las dos últimas elecciones con más del 97% de los votos y sin rivales

El líder turcomano es un maestro de las excentricidades. No es inusual que los telediarios de la televisión estatal retransmitan vídeos del presidente haciendo demostración de su talento con las armas, desde lanzamiento de cuchillos a fusiles de asalto (“Eligiendo los tipos de arma que le presentan, el jefe del Estado demuestra la precisión de su puntería, que sirve de evidencia de su preparación militar”, dice la voz en off) pero también jugando al golf o componiendo música, otra de las grandes aficiones del mandatario.

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Su gran obsesión parece ser el deporte. Juega al baloncesto, fútbol, voleibol, ping-pong. Llegó incluso a amenazar al director del Comité deportivo de Turkmenistán, Kaakbay Seiidov, con despedirlo tras el mal resultado de los turcomanos en las olimpiadas de Río. La imagen que cultiva es, precisamente, la de un “hombre fuerte” atlético y “padre protector” de los turcomanos.

Gigantescas reservas de gas
Berdymukhamedov tiene, además, músculo económico. Turkmenistán posee en torno al 10% de las reservas mundiales probadas de gas y sería el cuarto país con mayores yacimientos, según el Statistical Review of World Energy de la petrolera BP en 2018 (aunque otras fuentes como CIA Factbook lo rebajan unos cuantos puestos). Sin embargo, el país ha estado al borde del colapso tras unos rifirafes con Rusia, durante mucho tiempo el principal consumidor de gas de Turkmenistán, pero que desde 2015 canceló de golpe la relación comercial.

China se convirtió entonces en su principal comprador, después de que Turkmenistán cancelara en 2017 los envíos a su otro cliente estrella, Irán, por falta de pagos. El país envía entre 30.000 y 40.000 millones de metros cúbicos de gas anualmente a China, pero la mayoría de los pagos se van en la deuda de la construcción del oleoducto hasta el gigante asiático, que pasa también por Uzbekistán y Kazajistán.

A principios de este año Moscú reanudó las compras de gas turcomano, dándole un nuevo balón de oxígeno al régimen después de que la falta de divisas extranjeras obligó al Gobierno a suspender todas las operaciones con visa locales, disparó la inflación y provocó episodios de escasez de alimentos, según ha denunciado el Foreign Policy Centre, un 'think tank' con sede en Londres.

Peor que Corea del Norte
Poco se sabe de la situación económica y social de los turcomanos, de mayoría musulmana. Periodistas-activistas en el exilio hablan de la dificultad de acceder a información en el país. La libertad religiosa y política está “brutalmente perseguida”, según un informe de HRW. El gobierno turcomano controla todos los medios y los pocos usuarios con conexión (entre el 15% y 20%, según las fuentes consultadas) sólo pueden acceder a una versión de Internet altamente censurada.

Bajo el gobierno de Berdymukhamedov, Turkmenistán se ha convertido en el país más hermético y represivo con la prensa del mundo, un “agujero negro” según el Índice de la Libertad de Prensa de 2019 publicado por Reporteros Sin Fronteras. Supera incluso a Corea del Norte.

Con la excusa de hacer las ciudades más atractivas, las autoridades reviven periódicamente una campaña de eliminación de antenas parabólicas, privando así al público de una de las pocas formas restantes de acceder a la cobertura de noticias no controlada. Una nueva ley de transmisión prevé en teoría la posibilidad de canales de televisión privados, pero solo con la condición de que promuevan "una imagen positiva de Turkmenistán", denuncia RSF.

'Monarquía' en construcción
La vigilancia es extrema, y la capital, Ashgabat está llena de cámaras, relata el periodista Ruslan Myatiev, fundador del sitio web ‘Noticias alternativas de Turkmenistán’ al diario Foreign Policy. “No podemos publicar una fotografía en los artículos, porque los servicios de seguridad cogen la imagen, identifican el lugar desde donde se tomó, miran las cámaras de seguridad de la zona y entonces revisan la grabación para identificar al periodista (independiente). Y lo encuentran”.

Pese a todo, la “popularidad” de Berdymukhamedov no se resiente en las urnas. En las elecciones de 2012 y 2017 reeditó su presidencia con más del 97% de los votos en ambos casos (superando su cifra de 2007, cuando alcanzó apenas el 89%), y sin ningún rival serio. Entre los candidatos se presentaron miembros de su propio partido que llegaron incluso a pedir el voto por Berdymukhamedov, mientras a la oposición en el exilio se le prohibió participar. La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) ni siquiera quiso enviar una misión para monitorear los comicios.

Durante los últimos años, Berdymukhamedov ha ido abonando el terreno para el ascenso de su hijo Serdar (37 años) y acaba de nombrarlo gobernador de una provincia del país. No es una monarquía hereditaria, pero cada día lo parece más.


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« Respuesta #284 en: 13 de Agosto de 2019, 06:26:13 am »

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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #285 en: 04 de Febrero de 2020, 06:55:41 am »

Un 'Monty Python' viaja a la surrealista Corea del Norte... y no creerás lo que pasa después
Michael Palin publica 'Diario de Corea del Norte', el relato de su desopilante viaje al país de Kim Jong Un para rodar un documental de la BBC


Michael Palin junto a su guía en el Gran Monumento de Mansu

Autor
Paula Corroto

04/02/2020 05:00

“Un individuo solo puede realizarse en plenitud sometiéndose a la lucha revolucionaria. Y esta lucha revolucionaria debe ser conducida por el Líder, la personificación de los intereses de las masas”. Esta es la Idea Juche, la filosofía, según la cual Kim Il Sung fundó la República Popular Democrática de Corea en 1948. Pero a Michael Palin, actor, escritor y viajero no se le escapa la referencia: “¡Sí!, ¡cada uno es un individuo! ¡Sí! ¡Todos somos diferentes!”, que decía a la muchedumbre el pobre Brian después de pasar la noche con Judith y abrir las ventanas en pelotas en una de las escenas más famosas de 'La vida de Brian'. Al fin y al cabo, Palin, ex Monty Phyton, fue uno de los guionistas de esta película y de situaciones surrealistas sabe un rato.

Esta anécdota se incluye en 'Diario de Corea del Norte', que Palin escribió tras rodar un documental sobre este país para el Channel 5 de la BBC en 2018, y que acaba de ser publicado en español por Ático de los Libros. Es un libro de viajes, como los otros nueve que ya tiene publicados -además de actor, Palin es uno de los escritores de viajes más reconocidos desde hace años- en el que no se obvia el humor, y en este caso, al tratarse del país norcoreano, es imposible evitar el absurdo. “La filosofía del Juche es fundamental para entender Corea del norte. En un país secular que confisca biblias en la frontera, es lo más parecido que existe a una religión”, escribe Palin. Es más, no sólo confisca, también te pueden meter preso como les ocurrió aquel mismo 2018 a unos misioneros estadounidenses a los que tuvo que ‘rescatar’ casi personalmente el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo.

Corea del Norte es puro pop

Corea del Norte lleva décadas despertando una enorme atracción en occidente. Es la gran paradoja del censor: cuanto más se tapa un cuerpo en las películas, más morbo suscita ese físico, pese a que se busque lo contrario. Y, por supuesto, sucede con los regímenes políticos en los que reina la más absoluta opacidad.


'Diario de Corea del Norte', de Michael Palin

En este sentido, el texto de Palin se adscribe a esta corriente de novelas, cómics, ensayos, documentales publicados en los últimos años sobre el país. Creaciones pop que intentan desentrañar los secretos de unos de los países más oscuros del mundo como la novela ‘Enviada especial’, de Jean Echenoz (Anagrama), la novela gráfica ‘Pyongyang’, de Guy Delisle (Astiberri), el ensayo de Bárbara Demick, ‘Querido Líder’ (Turner), los testimonios de Shin Dong-hyuk a Blaine Harden en ‘Evasión del campo 14’ (Kailas) y los de la profesora Suki Kim, ‘Sin ti no hay nosotros’ (Blackie Book), la historia de la actriz y el director surcoreano Choi Eun-hee y Shin Sang-ok, relatada en Producciones Kim Jong-il presenta, del periodista Paul Fischer (Turner) o El huérfano, de Adam Johnson (Seix Barral), donde narra la Corea de Kim Jong-il y que le supuso el Pulitzer en 2015.

Palin narra su viaje puntualizando en todas aquellas situaciones que al menos suponen enarcar un tanto las cejas para cualquier turistas occidental. Para empezar, a Corea del Norte no se puede viajar solo, sino que tienes que ir en un pack viajero dirigido por un tour operador, que en este caso es Koryo Tours, de Nick Bonner, uno de los pioneros del turismo en este país. Que cualquiera se olvide de ir de mochilero. Por supuesto, Palin y su equipo de rodaje están acompañados todo el tiempo por un par de guías y otros tantos individuos encargados de vigilar qué se puede grabar y qué no (y muchas cosas, absurdas, como unas simples obras, se prohíben por “la mala imagen” que puede mostrar el país).

A Corea del Norte no se puede viajar solo, sino que tienes que ir en un pack dirigido por un tour operador, que en este caso es Koryo Tours

La entrada a Corea se realiza en tren por Dandong, ciudad fronteriza con China. Los vagones, dice el autor, se asemejan bastante a los de los europeos de los años cincuenta. De ahí llegan a Pyongyang, la capital, donde Palin se encuentra, a la mañana siguiente, con la primera sorpresa: a las seis de la mañana suena todos los días por los altavoces de la ciudad “algo que podía haber creado Brian Eno”, escribe el cómico. “El sonido está por todas partes. No suena particularmente alto, pero es misteriosamente seductor y resulta imposible ignorarlo”, añade. Es una marcha en honor de Kim Il Sung y es el soniquete que despierta cada día a los norcoreanos y les acompaña al trabajo. Un hilo musical, quieras o no quieras escucharlo.

Los omnipresentes queridos líderes

Uno de los lugares turísticos de Pyongyang es el Gran Monumento de la colina Mansu. Allí están las estatuas gigantes de los dos líderes, Kim Il Sung y Kim Jong Il. Los guías de la RPDC desde su creación en 1948 hasta la muerte de Il en 2011. Los norcoreanos acuden allí a adorarles y hacerse fotos para su boda. Y hay que tener cuidado: no se les puede fotografiar de espaldas y siempre se les debe sacar de cuerpo entero. Padre e hijo visten ropas sencillas. Cuando Palin le pregunta a su guía por este motivo, ella contesta: “No quieren parecer especiales. Son humildes y sencillos”.

Por eso miden 22 metros de altura.


Michael Palin en Corea del Norte

Otra de las típicas visitas turísticas que dejan hacer en Corea del Norte es a una escuela. Si se hace una búsqueda por YouTube más o menos todos los viajes son iguales: Mansu, escuela de la Unión de Niños, todos con sus camisas blancas impecablemente lavadas y planchadas y sus insignias rojas. Y jugando al tenis de mesa como si fueran a disputar los juegos olímpicos al día siguiente.

En uno de los momentos, Palin consigue entrar en un salón de belleza. “En la entrada hay un cartel que muestra los quince peinados aprobados por el régimen. No está permitido que los hombres norcoreanos se dejen crecer el cabello más de cinco centímetros, a menos que sean calvos, en cuyo caso se les permite llevarlo más largo y peinarlos sobre la calva”, escribe Palin. Quizá haya quien recuerde a algún político que solía peinarse de esta guisa. Y, otra curiosidad: ningún peinado puede ser como el del amado líder actual, Kim Jong Un. No parece una prohibición expresa, pero por si acaso.
La Zona Desmilitarizada

En Corea del Norte, como en la mayoría de los regímenes totalitarios, todo suele ser gigante. También sucede con el Arco de la Reunificación, que está en la Autopista de la Reunificación, en dirección a Corea del Sur. Son dos enormes estatuas entrelazadas. Se inauguró en 2001. En realidad, en Corea del Norte todo suele ser bastante reciente. El país casi fue aniquilado en los años cincuenta y no muchas ciudades muestran cómo era la Corea tradicional.

Se venden postales anti estadounidenses con estatuas de la libertad partidas por un rayo y soldados que cuelgan de bayonetas

Vayamos a otra anécdota que relata Palin: las postales que se venden en algunas ciudades. Muchas de ellas totalmente anti estadounidenses, con estatuas de la libertad partidas por un rayo, misiles contra el Capitolio y soldados que cuelgan de bayonetas. Palin decide comprarle una a su amigo Terry Gillian, con quien rodó Brazil, entre otras películas, pero sus guías le recomiendan que no lo haga. Son tiempos de deshielo entre Kim Jong Un y Donald Trump. Igual los norcoreanos se habían pasado un poco de la raya.

La Zona Desmilitarizada de Corea (ZDC) es una zona de cuatro kilómetros de anchura que se extiende a lo largo de 250 kilómetros desde un lado a otro de la península. Aquí se encuentra el pueblo de Panmunjon donde se firmó el armisticio. Y allí, como señala Palin, cuentan algunas cosas como que la Guerra de Corea no es exactamente tal sino que los norcoreanos la llaman la Guerra de Liberación de la Patria Victoriosa. Tampoco empezó cuando el Ejército Popular de Corea del Norte cruzó el Paralelo 38 y se adentró en el Sur, sino cuando las tropas estadounidenses invadieron el norte un mes más tarde. La Historia ya sabemos cómo y quién la escribe.

Wonsan, el futuro Benidorm norcoreano

El país no es solo una granja de edificios estanilistas grisáceos. De hecho, es un país bastante verde, con bucólicos parajes montañosos. Y hay zonas de playa como la de Wonsan en la cual se están construyendo complejos hoteleros como los del litoral levantino español. Palin y su equipo se pasean por allí, pero todavía no hay ni asomo de lo que podría ser una enorme zona turística. Porque no hay turistas, porque apenas hay electricidad, porque los chiringuitos son de cartón piedra. El futuro Marina D’Or norcoreano aún tendrá que esperar.


Kim Jong Sung, su mujer y su hijo en el Monte Paektu

Es casi lo que sucede con el aeropuerto de Kalma. Hay un vídeo en YouTube en el que Palin recorre la terminal. Estremece un poco porque no hay nadie. El aeropuerto es hiper moderno, podría ser el de cualquier ciudad occidental; pero no hay pasajeros, ni vuelos, ni maletas. Tampoco hay clientes en los bares. Y solo hay un vuelo programado, el que Palin y su equipo tienen que tomar para acudir al Monte Paektu que, como sucediera con Sierra Maestra en Cuba, Fidel y el Che, es donde nació el mito de la familia Kim.

El aeropuerto de Kalma es hiper moderno, podría ser el de cualquier ciudad occidental; pero no hay pasajeros, ni vuelos, ni maletas

En Paektu hay retratos y estatuas de Kim Il Sung, que supuestamente se escondió aquí mientras lideraba la resistencia contra los japoneses en la década de los treinta. Y aquí están los accesorios del líder considerados ya sagrados como los palillos con los que comía o la manta donde dormía su bebé, el futuro Kim Jong Il. Y varias decenas de soldados que sonríen (en Corea del Norte no puedes hablar con los norcoreanos, pero siempre te sonríen). Por allí, por cierto, se suele pasear Kim Jong Un a caballo, con poses a lo Vladimir Putin, aunque con la camisa y la pechera algo más holgada que el ruso.
¿Es todo verdad?

Más o menos este es el viaje que se permite en Corea del Norte. Siempre con todo bajo control. Hacia el final del libro, Palin adopta reflexiones ambivalentes. Por un lado, reconoce que “están cautivos en un sistema que exige lealtad absoluta, pero que, a cambio, le sofrece seguridad, y, dentro de unos estrechos confines, brinda a algunos la oportunidad de disfrutar de la vida y destacar”. Pero por otro también se pregunta “si han jugado con nosotros. Nos han consentido, pero no nos han informado en detalle”. Y es perfectamente consciente de que “asumimos que la libertad de expresión es uno de nuestros derechos democráticos más elementales. Aquí, en la República Popular Democrática de Corea, es uno de sus mayores temores”.

En definitiva, ‘Diario de Corea del Norte’ está escrito con humor, con pasión, con curiosidad. Y no es una colección de prejuicios, sino más bien todo lo contrario. Hay un esfuerzo por comprender. Eso sí, como destacaba el propio Palin al comienzo y el personaje de Brian: las tragaderas de la masa pueden ser infinitas. Si no, ciertos regímenes -y religiones- nunca se hubieran sostenido tanto.


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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #286 en: 21 de Noviembre de 2020, 06:27:13 am »
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Por Carlos Barragán
21/11/2020 - 05:00

Hace tres días, Pablo Casado se preguntó en el Congreso qué pasaría si Macron pactara con los terroristas yihadistas de Bataclan o Joe Biden se sentara en la misma mesa que Bin Laden, en referencia al posible pacto entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Bildu. Más allá de la hipérbole, el líder del Partido Popular desvelaba un sentimiento generalizado en la derecha española sobre la postura hacia el partido de la izquierda abertzale. En un artículo publicado en este mismo periódico, Esteban González Pons titulaba una columna "expulsar a los nazis es lo contrario de normalizarnos", criticando el posible 'sí' de Bildu a los presupuestos del Gobierno y recordando que el Sinn Féin, un partido cercano en su día al movimiento terrorista IRA, ha sido apartado por los dos principales partidos de Irlanda del Norte. Pero ¿cómo de lejos están estas afirmaciones de la realidad de otros países?

Anicée Van Engeland es una profesora asociada de la universidad de Cranfield y coautora de 'From terrorism to politics', un libro en el que estudia varios casos prácticos de grupos terroristas que acabaron deponiendo las armas y se metieron a política. En esta entrevista habla sobre todo de qué es lo que tiene que ocurrir en una sociedad —y qué tienen que hacer los responsables— para aceptar que un partido político donde algunos líderes estuvieron involucrados en un movimiento terrorista sea legitimado por grandes grupos de la sociedad. La conclusión es clara: Bildu es un partido legítimamente democrático, pero es probable que, en estos momentos, la sociedad española pueda castigar estos pactos.

PREGUNTA. ¿Qué ocurre en otras partes del mundo cuando partidos como Bildu tratan de llegar al gobierno o pactan con el Gobierno? ¿Por qué empezaste a investigar partidos políticos con raíces históricas en grupos terroristas?

RESPUESTA. El libro se ha quedado un poco desactualizado y mi colega y yo estamos pensando en volver a escribirlo. Estaba interesada en terrorismo antes de Al Qaeda y antes del 9/11. Estaba especialmente interesada en el IRA en Irlanda del Norte. Quería entender cómo tienes un grupo que algunos consideran como grupo terrorista pero que, al mismo tiempo, tiene una legitimidad popular grande y cómo eso se acaba transformando en votos. Primero me interesé por las plataformas políticas de estos grupos. Hace poco leí un artículo sobre mi libro acerca del extremismo islámico. Y dije no, esto no es cierto. El extremismo islámico tiene como objetivo la destrucción. Mientras que los diferentes grupos políticos que investigamos querían contribuir a la sociedad y la sociedad quería acogerlos para que dejaran las armas.
Foto: El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, presentando el proyecto de presupuestos generales del Estado. (EFE)
Sánchez pide a los militantes que eviten "polémicas artificiales" tras el apoyo de Bildu
Iván Gil

P. ¿Cómo ve el caso particular de Bildu?

R. El caso de Bildu es muy interesante porque es un grupo que desde hace años ha conseguido legitimidad democrática y en el País Vasco es una de las fuerzas más votadas. La pregunta es: ¿dirías que esta legitimidad democrática nace del populismo? ¿O hay algo más profundo en términos de gobernanza estatal? ¿Es posible que el Estado de España u otros Estados se están fragmentando porque no están solucionando los problemas de una parte de la población? Este tipo de grupos acaban cuestionando el funcionamiento del propio Estado. En el caso de España se ve aún más por lo que ocurrió con Cataluña en 2017 y en adelante. La crisis territorial en España no se puede entender sin Bildu y viceversa.

Cuando escribimos este libro, nos dimos cuenta de que la izquierda abertzale quería trasladar ideas de un antiguo grupo terrorista a un grupo político legítimo. Pero quizá había algo más. ¿No es el principio del fin del estado nación tal y como lo conocemos? ¿Han encontrado los actores no-estatales la forma de acabar con el estado desde dentro? Estoy pensando en las FARC en Colombia, las negociaciones con los Talibán en Afganistán; o Hamás o Hezbolá; donde han jugado la baza democrática pero, poco a poco, han conseguido lo que querían a través de otros medios.

P. ¿Qué deberían hacer estos movimientos políticos para desligarse por completo de su oscuro pasado? Tan solo han pasado unos pocos años desde el último asesinato de ETA y hay algunos aún sin resolver. En la línea con lo que dices, muchos políticos de centro y de derecha en España dicen que el problema de un grupo como Bildu no es solo su pasado sino su presente, especialmente cuando celebra la vuelta de presos de ETA o no siempre condenan la violencia. ¿Cuándo puede estar una sociedad preparada para asumir estos movimientos políticos?
Anicée Van Engeland. (Foto cedida)
Anicée Van Engeland. (Foto cedida)

R. Es importante recalcar que hay desacuerdos sobre la estrategia a seguir dentro de este tipo de grupos políticos. Hay gente dentro que simplemente quiere seguir la pelea a través de los medios políticos. Por lo tanto, en el caso de Bildu y de otros movimientos políticos hay gente que sigue pensando en esa retórica de lucha contra el Estado. En otros países, hay otros, los menos, que piensan que retirarse a la política es tan solo algo temporal porque dan por hecho que volverán al frente de guerra. Y, por último, tienes aquellos que de verdad creen en el cambio. Y lo que dices coincide con lo que ocurrió con Gerry Adams en Irlanda del Norte, él era muy respetado y condujo la transición.

P. ¿Podrías poner un ejemplo del primer caso?

R. Hace poco vi que un diputado de Bildu, Óskar Matute, citaba a un sociólogo francés llamado Daniel Bensaïd: "Nos hemos equivocado a veces, incluso a menudo, y sobre bastantes cosas. Al menos, no nos hemos equivocado ni de combate ni de enemigos". Cuando tienes a un diputado de Bildu que dice estas cosas, significa que todavía consideran al Estado español como su enemigo. Y es compatible decir que son legítimos democráticamente y, al mismo tiempo, reconocer que parte del partido quiere acabar con el estado español. Y si tú como político nacional quieres avanzar en la paz social e integrar a este tipo de partidos, tienes que identificar a los individuos que quieren pactar, quieren hablar y quieren avanzar y olvidarse de esta retórica. Pero tienes que ser consciente de que dentro de esos partidos habrá actores que tratarán de mantener una retórica de lucha.

P. Antes has hablado del Sinn Féin. Es curioso porque aquí en España, cuando se habla de Bildu, tanto la derecha como la izquierda usan el caso de Irlanda del Norte como ejemplo de cómo se deben hacer las cosas. La derecha dice: mira, no han dejado que el partido con herencia terrorista llegara al gobierno. La izquierda les dice: la reina incluso le dio la mano a Gerry Adams, ya lo han superado. ¿Qué ha ocurrido allí? ¿Por qué en España se usa tanto?

R. La razón es, sobre todo, porque es un ejemplo europeo. Es más fácil trasladarlo que Hezbolá o las FARC. Viajo bastante y trabajo con Fuerzas Armadas y funcionarios de distintos países y siempre nos piden que hablemos del caso del IRA en Irlanda del Norte. Creo que se ha convertido en un caso práctico por todo el mundo. El problema es que ha habido tantos cambios en Irlanda del Norte de izquierda a derecha que puedes usar el ejemplo de Sinn Fein para cualquier argumento. Lo que tenemos que darnos cuenta es que la transición política ha sido un éxito... pero no un 100%. Todavía hay raíces del IRA que llevan a cabo delitos y actividades criminales. En el libro decimos que el 9/11 obliga a todos los grupos terroristas a revisar su estrategia. No es cierto. Sí ocurrió, pero ahora ya no.

Los grupos terroristas están ganando terreno de nuevo, especialmente por la debilidad del estado. Puede ser que un grupo como Bildu esté viendo la oportunidad perfecta para lograr sus objetivos políticos. "España no es tan fuerte como pensábamos si necesitan nuestro apoyo". El ejemplo de Sinn Féin ya no os aplica a vosotros. Hay otro punto: ¿qué pasa si Irlanda del Norte se reunifica con Irlanda como resultado del Brexit? Los irlandeses odian el Sinn Féin. Nunca les gustó el IRA. En ese sentido, la historia del IRA, el Sinn Féin e Irlanda del Norte todavía no es un libro cerrado. El caso de ETA en España es muy particular. Al principio, vimos al sistema judicial tratando de evitar que grupos políticos independentistas existieran. Y eso no ocurre en otros lados. Por eso creo que tratar de entender a Bildu, el terrorismo de ETA en el País Vasco y su evolución en España a través de lo que pasa en el resto del mundo no es la mejor solución. Creo que vuestra idea de cómo resolver esto es la mejor.

P. ¿A qué te refieres?

R. La mejor forma de saber si el Gobierno socialista se está equivocando o no al pactar con Bildu en este caso, como me contabas antes, es ver cuál es la reacción de los españoles.
Foto: Pedro Sánchez y Carmen Calvo, durante el pleno en el Congreso. (EFE)
Sánchez pide que no haya vetos cruzados y elude defender los pactos con Bildu
Fernando Garea

P. Eso significaría que si en las siguientes elecciones se castiga al Gobierno socialista por llegar a un acuerdo de estado con Bildu, es que una mayoría de la sociedad española, o bien no está preparada, o bien no quiere que la izquierda abertzale forme parte de las grandes decisiones del país.

R. Exacto. Es el proceso de rendición de cuentas democrático. Es innegable que Bildu cuenta con la legitimidad democrática. Tú puedes negociar el presupuesto con ellos, nadie te lo impide, es democracia. Pero si fracasa es porque la sociedad española no está dispuesta a que lo hagas. Y tienes que ser consciente de ello.

P. En este sentido, cuando pasan unos años, se tiende a olvidar a las víctimas. En el caso de España, por ejemplo, ya no hay terrorismo, pero la atmósfera en el País Vasco sigue estando contaminada. Algunos políticos no pueden ir a celebrar mítines allí. Esa es una de las razones por las cuales se argumenta que, pese a que son legítimos desde un punto de vista democrático, no se deberían alcanzar acuerdos de estado con ellos.

R. Es un punto muy importante. Si piensas en todos los soldados estadounidenses que han muerto a manos de los talibanes en Afganistán y ahora ves al Gobierno de EEUU negociando con ellos... He trabajado con asociaciones de víctimas de ETA en España porque he hablado varias veces para la ONU sobre este tema en el consejo de los derechos humanos, reconciliación y víctimas de terrorismo. Hay un trauma burocrático para esas víctimas. Y cuando empiezas a negociar con esta gente revives esos traumas. En las sociedades occidentales tenemos un problema, pensamos que nuestras democracias son muy robustas. Tenemos que mirar a otros países, como Sudáfrica. Necesitamos saber cuál fue la verdad y también llegar a una reconciliación. Tenemos que tener una conversación. Chile, Sudáfrica o Ruanda la han tenido. Pensamos que nosotros no tenemos que tener justicia transicional.

Pero necesitamos que las víctimas de terroristas hablen con los terroristas para entender qué ha pasado. Suena un poco ingenuo, pero hay muchos ejemplos de lo curativo que es, tanto a nivel individual como social, dejar que una víctima pueda preguntar: ¿querías un país independiente, pero para qué mataste a mi hijo? No lo entiendo. "Estoy preparado para hacer cualquier cosa". ¿Por qué? En África hay un principio que se llama Ubuntu, la idea de que lo que es bueno para la sociedad es bueno para mí. Es una especie de espíritu de comunidad. Por lo que cuando un Gobierno se pone a negociar los presupuestos con Bildu, necesita tener una base sólida social de apoyos. Y ahora mismo creo que no la tiene. Francia, por ejemplo, parece estar tratando de hacer un esfuerzo para reintegrar a su comunidad musulmana. Desafortunadamente, los últimos ataques han congelado esto. Pero como sociedad europea tenemos que entender que no somos especiales y que podemos aprender de África.

P. ¿Qué crees que puede pasar en España?

R. Somos democracias con una enfermedad y España también lo es, se vio desde 2017 con el tema catalán. El debate sobre si integrar a Bildu a la conversación nacional o no es solo un síntoma de esa enfermedad. Creo que si no solucionamos este tipo de problemas nuestras democracias van a colapsar. El reto para el Reino Unido el problema es el Brexit. Para Francia es el terrorismo y la integración de las comunidades musulmanas, igual que Bélgica. Para Alemania es el tema de los inmigrantes. Y para España es la capacidad de integrar las diferentes sensibilidades culturales en el territorio. Lo de Bildu es un test para la democracia española. ¿Conseguirá resistirlo? Puedes hablar con ellos pero tienes que preguntarte si cuentas con una mayoría de la sociedad española que está dispuesta a que formen parte de las grandes decisiones del país, porque lo que hemos visto en otros países es que, si no cuentas con esa legitimidad nacional, acabarás fracasando.

 

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Re:Democracias y dictaduras
« Respuesta #287 en: 04 de Febrero de 2021, 06:36:30 am »

España cae seis puestos, pero sigue siendo una "democracia plena": Francia ya no lo es


Descalabro de Italia

La caída de los índices democráticos es generalizada,
pero España sigue considerándose una democracia plena por encima de Estados Unidos, Francia e Italia

Por P. B.
El Confidencial
03/02/2021 - 11:08 Actualizado: 03/02/2021 - 22:11

2020 ha sido un año díficil para la democracia en el mundo, marcado, como no podía ser de otra manera por la pandemia del coronavirus. Según el índice que elabora anualmente la revista 'The Economist' y que valora el nivel de democracia existente en diversos países del globo, este año la puntuación promedio (que cayó del 5,44 al 5,37 sobre un máximo de 10) es la peor desde que se empezó a calcular este valor en el 2006.

Entre el descalabro generalizado en la clasificación, España ha obtenido 8,12 puntos, cayendo seis puestos con respecto a 2019 —del 16 hasta 22—, pero sigue considerándose una "democracia plena" por encima de muchos países como Estados Unidos, Italia, Portugal o Francia.

De hecho, Francia y Portugal han sido de las mayores perjudicadas en el 'ranking' este año, ya que han dejado de ser considerada "democracias plenas" y han pasado al grupo de las "democracias defectuosas", situándose en el puesto 24 y 26, respectivamente. En el medio, en la 25ª posición, se encuentra Estados Unidos. Italia, en la 29ª.

La crisis sanitaria ha sacado a la luz los mecanismos que han utilizado los Estados para enfrentar la pandemia del coronavirus y los ciudadanos han vivido "el mayor retroceso en las libertades individuales jamás emprendidas por los Gobiernos durante tiempos de paz (y quizás incluso en tiempos de guerra)", explica la publicación. El mayor dilema de 2020 ha sido el de compensar la vida, la muerte, la salud, los confinamientos y las libertades de los ciudadanos.

Sin embargo, 'The Economist' afirma que el deterioro generalizado en los niveles de democracia de este año se produjo no solo por las restricciones impuestas por los Gobiernos sobre las libertades individuales y las libertades civiles en la lucha contra el virus.

La clasificación está encabezada por los mismos tres países europeos que el año pasado (Noruega, Islandia y Suecia) y la cierran República Centroafricana (165), República Democrática del Congo (166) y Corea del Norte (167).

Japón, Taiwán y Corea del Sur han pasado de "democracias defectuosas" a "democracias plenas", mientras Portugal y Francia han perdido ese estatus. Albania ha mejorado y ha pasado de ser considerado un "régimen híbrido" a una "democracia defectuosa", mientras que El Salvador y Hong Kong han caído en la clasificación a "régimen híbrido". Argelia, Burkina Faso y Mali han perdido incluso de ese estatus y han pasado a ser considerados "regímenes autoritarios".

116 países del total de 167 han bajado su puntuación en comparación con 2019. Solo 38 mejoraron su posición y otros 13 se mantuvieron estancados. Los grandes cambios se han producido en Taiwán, que es el que mayor mejora ha obtenido, y en Mali, que es el que más ha caído.

Para llevar a cabo su índice, la revista británica valora un total de cinco categorías: la participación política, el funcionamiento del Gobierno, los procesos electorales y pluralismo, la cultura política democrática y las libertades civiles.
EEUU sigue siendo una democracia defectuosa

El año en el que EEUU ha vivido una de las etapas más turbulentas de su historia reciente (las elecciones presidenciales, el triunfo de Joe Biden sobre Donald Trump) ha tenido aspectos posivitos (como el aumento de la participación política de los ciudadanos estadounidenses) y negativos (niveles "extremadamente bajos de confianza en las instituciones y en los partidos políticos"), según 'The Economist', aunque el balance final es negativo y sigue manteniéndose en la clasificación de "democracia defectuosa" con 7,92 puntos sobre 10. Hay que recordar que el asalto al Capitolio se produjo ya en 2021.