Autor Tema: Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas  (Leído 134173 veces)

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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1400 en: 30 de Marzo de 2019, 10:12:34 am »
El urólogo Manuel Fernández Arjona: Desde el punto de vista sexual, el grosor del pene es mucho más importante.

El calibre también importa: la operación de pene de moda que gana adeptos


La media española está en 13 centímetros de longitud y casi cuatro de grosor. Con la cirugía de engrosamiento puede aumentar entre dos y cuatro centímetros más.
30 marzo, 2019 02:40

 REPORTAJES  MICROPENE  SALUD  MEDICINA
Diego Rodríguez Veiga  @diegoricks
Juan tenía por aquel entonces 51 años. Aprovechó que tenía un permiso en la administración donde trabajaba, se cogió un par de días más de vacaciones, por si acaso, y se fue. Les dijo a todos sus compañeros y amigos que se iba a la playa, a descansar. Pero en vez de volver más moreno, volvió con más pene. La arena y las sombrillas eran en realidad una clínica de Madrid y las vacaciones de Juan -nombre ficticio a petición para proteger su intimidad- eran para someterse a una operación de engrosamiento de pene.

No da lugar para que la imaginación rellene. Tal y como su nombre indica, las operaciones de engrosamiento consisten en aumentar el grosor del miembro. Mientras que en el imaginario colectivo son las operaciones de alargamiento las primeras que vienen a la mente a la hora de hablar de este tipo de cirugías, las de engrosamiento están siendo cada vez más demandadas. Y tiene su sentido. Si es usted hombre, pregúntele a sus amigas si prefieren longitud o grosor.


“Sí que va aumentando”, reconoce el doctor Manuel Fernández Arjona, que operó a Juan. Eso sí, tampoco consiste en hacer milagros. La operación suele aumentar el grosor entre dos y cuatro centímetros. “Aunque parezca poco, es una barbaridad, si a tu pene de dos o tres centímetros le metes cuatro, te estás yendo a un pene muy grueso”, añade. Eso sí, advierte, las operaciones las debería hacer un urólogo, los cirujanos estéticos a veces cometen errores.

Sin embargo, como casi todo lo que envuelve la sexualidad masculina que busca salirse de los cánones trasnochados, es un tabú. “No, por supuesto que con los amigos no lo he comentado”, reconoce Juan. Por saberlo, no lo sabe ni su hijo, sólo su mujer, por motivos evidentes. “Es que es muy íntimo y me da miedo que si lo digo piensen que es porque tenía una necesidad, porque era pequeña antes de la operación”, añade.


“Pero todo este secretismo es un poco absurdo, porque no lo haces por necesidad, simplemente es como el que se apunta a un gimnasio para sentirse mejor, no tiene por qué estar gordo”, dice.

En torno al 90% de los hombres que se someten a una cirugía de pene, no la necesita.
En torno al 90% de los hombres que se someten a una cirugía de pene, no la necesita. E.E.

Aunque no hay estadísticas oficiales, ya que este tipo de operaciones se hacen en clínicas privadas, diversos urólogos con los que este medio se ha puesto en contacto confirman que está aumentando la tendencia en este tipo de operaciones. El motivo se desconoce, aunque parece estar atribuido al aumento en general de las operaciones de estética, de las que los hombres cada vez son más partícipes. Eso sí, según las estimaciones el 90 por ciento de los hombres que se someten a las operaciones de pene, tanto de alargamiento como de engrosamiento, no las necesitan realmente.

A Juan hay que rascarle las palabras. Le cuesta hablar del tema y se muestra algo tímido. Pero cuenta que no tenía la necesidad de hacerlo, que su pene era estándar y nunca había tenido inseguridades pero que un día simplemente vio unas informaciones sobre el tema en internet y que empezó a planteárselo. “Mi mujer me decía que no me hacía falta, que para qué me iba a meter en ese lío, pero acabó entendiendo que era una decisión mía y lo respetó”, cuenta.

“Fue todo muy rápido, desde que se me ocurrió hasta que lo hice. Quizás, si lo hubiera pensado en frío no lo habría hecho, pero estoy muy contento. Lo noto en la autoestima, me siento más seguro, en eso se ha notado el cambio de manera clarísima”, reconoce. Tras la operación, y los 6.000 euros que le costó, se siente mucho mejor. “Las relaciones sexuales han cambiado a mejor, doy mucho más placer a mi pareja, o eso me dice, si no me miente”, comenta riéndose.

Las formas de conseguir un pene más grueso
El doctor Fernández Arjona es uno de esos expertos que se dedican a esta nueva tendencia. Él operó a Juan, hace tres años, y calcula que ha realizado en torno a 250 operaciones en la Clínica Fuensanta, en Madrid, donde trabaja como urólogo. “Alucinarías con la cantidad de cosas que se pueden hacer con un pene”, dice con ironía.

“Nosotros llevamos haciendo este tipo de operaciones desde hace 15 años aproximadamente y notamos que ahora la gente va preguntando más por ellas, ya era hora”, reconoce Arjona.

El doctor cuenta que hay distintos tipos de pacientes y distintas formas de engrosar un pene. Reconoce que la mayoría de los que ha operado no lo necesitaban, que los que sí se pueden contar “con los dedos de una mano”. En España, según la Asociación Española de Andrología, la longitud media es de 13,58 centímetros y el grosor es de 3,82, siempre en erección. “Un pene pequeño son menos de siete centímetros de longitud, pero en cuanto al grosor es variable, no hay una medida específica establecida en torno a cuánto es demasiado delgado”, asegura.

“Sí que está más estudiado el tema de la longitud del pene en torno a la raza o el país, pero el grosor se ha mirado menos, por lo que es una operación más arbitraria”, dice. “Es una cirugía muy electiva. Es como en las mujeres, ¿qué pecho es pequeño y qué pecho es grande? es absolutamente subjetivo”. Aunque advierte: “Algunas veces sí que nos ha venido algún paciente pidiendo engrosamientos reiterados y llegando a grosores de pene que rozan lo irreal”.

Con el tiempo, la técnica para aumentar el grosor del pene ha ido cambiando. Al principio se hacía inyectando ácido hialurónico, que es lo que usan los cirujanos plásticos, pero ha habido dudas y no está muy claro que sea la mejor forma de hacerlo. Ahora existen dos formas, una más agresiva, pero más uniforme, y otra menos pero puede quedar un pene que no sea grueso de manera tan uniforme.

La más habitual consiste en inyectar grasa del propio paciente. Para ello, se hace una primera liposucción de la zona abdominal, y en caso de que el paciente sea muy delgado también de la cara interna del muslo, y luego se inyecta en el pene. La inyección, y aquí radica su complejidad, tiene que hacerse en la llamada fascia de Buck, un conducto que es el que se tensa cuando se produce una erección.

La operación más común consiste en inyectar grasa en la llamada fascia de Buck.
La operación más común consiste en inyectar grasa en la llamada fascia de Buck. E.E.

Para ello, hace falta un conocimiento bastante profundo de la anatomía del pene. Por ello, los que lo hacen suelen ser urólogos. “Hay algunos cirujanos plásticos que lo hacen, pero nosotros, todas las grasas que hemos tenido que quitarle a la gente después de la operación, porque salió mal, las hemos sacado tras inyecciones de cirujanos plásticos que lo hacen donde no toca”, dice Arjona. 

Esta forma es, por así decirlo, la menos agresiva. Aunque en el postoperatorio el paciente tiene que aprender a amoldarse la grasa, que es como masturbarse pero sin hacerlo, y con el tiempo hay parte de la grasa, que no toda, que se reabsorbe. Por ello, hay muchos que después vuelven, porque literalmente, su pene se ha vuelto a encoger. Después de esta operación, el pene habrá aumentado su grosor entre dos y cuatro centímetros. 

La otra técnica es un poco más compleja. Primero hay que hacer una incisión a lo largo del pene y retirar toda la piel que lo cubre. Al oír esto es cuando los pacientes optan por inyectar grasa. Después, se colocan matrices biológicas de colágeno, que son como unos parches cuadrados, y después se sutura. Esto produce menos grosor pero más uniformidad. Aunque los precios varían, lo habitual es que ambas estén entre los 3.000 y 5.000 euros.

Los hombres que no enfrentan su sexualidad
Como todo lo que envuelve a la sexualidad del hombre, el grosor del pene es muy complejo. Los hombres están continuamente intentando demostrar su virilidad y cualquier cosa que la pueda poner en duda se barre debajo de la alfombra. Así, se perpetúan numerosos prejuicios y tabúes que evitan alcanzar todo lo que se puede alcanzar. Pero en los últimos tiempos la sexualidad masculina está sufriendo una pequeña y modesta revolución.

“Todavía sigue siendo un amplio camino por explorar”, dice el doctor Arjona. “Pasa con las operaciones de prótesis de pene -las que solucionan la disfunción eréctil-. En España, hay dos millones de hombres con problemas de disfunción, y el cinco por ciento de ellos la sufren de manera severa. Esto son 100.000 hombres en total, y de prótesis de pene se realizan sólo 500 operaciones al año”, cuenta.

“En cuanto al engrosamiento, todavía se siguen haciendo más operaciones de alargamiento. La gente, por algún motivo que desconozco, se preocupa por tenerla más larga que más gruesa, cuando es un error desde el punto de vista sexual, porque el grosor es mucho más importante para el placer femenino, por la fricción con la vagina”, asegura.

Sí que es cierto que normalmente la pregunta que se hace es ¿a ti, cuánto te mide?. Nadie pregunta ¿la tuya qué grosor tiene? Ahí está la mentalidad, empujando y midiendo la virilidad. El tamaño sí importa, pero es otro tamaño el que importa. La mayoría de los receptores sensoriales de la vagina están localizados al principio, donde llega hasta el pene más modesto.

Los hombres tienen mucha presión en cuanto a su sexualidad, sienten que se está sometiendo a examen su virilidad
"Los hombres tienen mucha presión en cuanto a su sexualidad, sienten que se está sometiendo a examen su virilidad" GTRES Gtres

Pero las tornas están cambiando. Tal y como se ha dicho, no hay cifras que respalden esta tendencia más allá de la afirmación de los urólogos. Pero, por ejemplo, en la web de la Clínica Fuensanta donde trabaja el doctor Arjona, las visitas a la página que habla del engrosamiento de pene han crecido exponencialmente. Desde enero al 27 de marzo de 2018, esa página se consultó 48 veces. En el mismo periodo, pero en 2019, el número ascendía a 716, que representa el 74 por ciento del total.

“Ya era hora”, insiste Arjona. “Entre los años 70 y los 80 empezaron a ponerse pecho las mujeres. ¿Por qué? Porque se sentían más a gusto. Con los hombres es por lo mismo. A mí me ha llegado algún paciente de 80 años que quería una prótesis para poder tener una erección. No porque lo fuera a usar sino por sentirse hombre, y creo que es muy respetable”, añade.

“Lo más importante es quitar los tabúes, sentirse bien y disfrutar del sexo”, comenta. “Además es un disfrute mutuo, es una pena que haya mujeres que se sienten aquí en la consulta y que hayan tenido siete hijos y que me digan que no han tenido un orgasmo en su vida”.

La poca aceptación de la diversidad genital
Pero todo esto también tiene su cruz. Si bien es positivo que si los hombres tienen problemas en la cama lo aborden sin problema, muchos expertos alertan de que los complejos sexuales están creciendo. Esto podría explicar esa cifra de que el 90 por ciento de los hombres que se someten a las diversas cirugías de pene en realidad no lo necesitan.

“Hay un verdadero problema en cuanto a la gestación de la diversidad genital”, apunta la sexóloga Silvia C. Carpallo, autora de ‘Sexo para ser feliz’. “Pasa sobre todo por la pornografía, que es el único modelo que se observa”, explica.

Carpallo señala a que si los únicos referentes que los hombres tienen de penes son los que aparecen en la pornografía, con esos tamaños, esas erecciones y esa duración, es normal sentirse acomplejado a pesar de estar dentro de la media.

Muchas de las inseguridades en la cama vienen del porno, no es real y es el único referente para muchos.
Muchas de las inseguridades en la cama vienen del porno, no es real y es el único referente para muchos. GTRES Gtres

“Puedes pensar que tienes un problema y que algo va mal, si todos quieren ser Nacho Vidal, y ahora que está aumentando el número de mujeres que consumen pornografía, también se ve que ellas se hacen operaciones para que sus vulvas se parezcan a las de las actrices”, añade. “El tamaño sí que importa, pero si es demasiado grande o demasiado pequeña, por lo general la mayoría de los casos son problemas de autoestima”, dice.

Esto cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que los jóvenes acceden a la pornografía con 11 años, y no distinguen ficción de realidad. Es como si vas al McDonald’s y pretendes comparar la hamburguesa que sale en el anuncio con la que luego te sirven.

“Se está viendo que los hombres tienen mucha presión en cuanto a su sexualidad”, comenta Carpallo. “Estamos notando que hay una disminución del deseo sexual entre hombres porque ven las relaciones como un examen que tienen que pasar y tienen que medirsela, ver cuánto aguantan, y dejan de disfrutar”, señala. A ello habría que añadir el factor de que ahora la gente tiene más parejas sexuales que antaño y se crea el problema de la comparación.

Y, de nuevo, los hombres haciendo de hombres. “Las mujeres hablamos más de nuestra sexualidad pero entre los chicos someten su virilidad a examen y si se habla de temas como el engrosamiento de pene se harán bromas, hay una falta de aceptación y de que no son máquinas”, asegura Carpallo.

Pero la sexóloga no quiere entrar a criticar la cirugía estética. A todas luces, si se hace con cabeza no es malo y si repercute de manera positiva en las relaciones sexuales es pura ventaja. Pero antes de ello, hay que abordar la educación. “La educación sexual no consiste sólo en ponerle un condón a un plátano, va desde el entendimiento entre los distintos sexos hasta la aceptación de uno”, asegura. “Si uno entiende que su pene no es un problema, su imagen sobre sí mismo mejoraría muchísimo”.

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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1401 en: 01 de Abril de 2019, 08:02:21 am »

Ocho horas esperando una ambulancia

    ANA DEL BARRIO | VIRGINIA GÓMEZ
    Madrid

Lunes, 1 abril 2019 - 02:37

Un matrimonio tuvo que aguardar desde las 16.15 hasta las 0.30 a que la ambulancia llegase al hospital de Puerta de Hierro
José María Ruiz de Eguílaz y su esposa, en su casa de Pozuelo de Alarcón.

Y les dieron las 5 y las 6 y las 7... Y las 00.30. José María Ruiz de Eguílaz tiene 82 años. Se cae con frecuencia. Padece parkinson atípico de parálisis supranuclear progresiva y pierde el equilibrio fácilmente

Cuando se encontraba en el centro de día Amavir, situado en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, se levantó para coger el andador, se desplomó y se dio un golpe en la cabeza.

La ambulancia tardó dos horas en llegar y le trasladó al hospital de Puerta de Hierro. Allí permaneció dos días ingresado, pero el problema se produjo a la vuelta. A las 16.15 horas, el médico les dijo que pedía la ambulancia para regresar a su casa, pero no llegó hasta las 0.30 horas.

«Me parece vergonzoso que tardasen ocho horas para mandar una ambulancia. Ese día no había mucha gente en Urgencias. Yo no pido una ambulancia si no hay necesidad. Era la primera vez que lo hacíamos, porque el médico nos dijo que se podía marear», se lamenta su mujer, Elisa Sánchez-Ferragut.

No son los únicos. Pedir una ambulancia en la Comunidad de Madrid se está convirtiendo en una tarea complicada y los tiempos de espera empeoran día a día.

Mercedes también sufrió hace poco más de un mes las deficiencias del sistema sanitario madrileño. Su suegra, de 88 años y de la que prefiere guardar el anonimato, se levantó realmente mal y, a las 10.30 de la mañana, pidió un ambulancia al centro de salud de Tres Cantos.

El ambulatorio, a seis kilómetros, le indicó que llamase a Emergencias porque no tenían medios para desplazarse. Dio aviso al 112. La anciana comenzó a empeorar, la ambulancia se demoraba y su marido se puso «nervioso». Llamaron repetidamente a Emergencias y la médico del Summa, ante los gritos de su esposo, que «veía que se le moría su madre en los brazos», les trató de una manera «denigrante, prepotente y con muy mala educación».
'Madre tenemos todos'

En la última llamada, a Mercedes, «muy irónica», la médico le dijo: «Señora, tranquila, que madre tenemos todos». Y ahí se acabaron las conversaciones. Después, seis agentes de la Policía Municipal y la Guardia Civil llegaron a su casa antes que la ambulancia, según denuncia la afectada.

A las 14.30 apareció una uvi móvil procedente de El Álamo (a 61 kilómetros). Los sanitarios «estabilizaron» a la enferma, «le hicieron un electro y poco más, pero no se la llevaron al hospital». El Summa indicó a los familiares que solicitaran en su centro de salud una ambulancia común. Tras reclamarla varias veces, llegó a las 19.00 horas. Ésta sí trasladó a la anciana hasta el Hospital de La Paz, donde ingresó en un box con un infarto de intestinos.

A medianoche, los médicos comunicaron a los familiares que estaba «en estado crítico». Cinco días después, falleció. «Mi suegra estaba condenada, tenía falta de riego sanguíneo. Probablemente por su edad y su enfermedad no hubiese sobrevivido, pero, además del retraso de la ambulancia, es indignante que te traten tan mal», cuenta Mercedes.

Los propios trabajadores denuncian que, en los traslados programados, tardan horas en ir a buscar a los pacientes y, lo que es peor, a veces, no llevan a los enfermos que van a rehabilitación.

«Las ambulancias están dejando colgados a los pacientes que van a sus terapias. No hay vehículos ni personal suficiente. Tenemos que soportar muchas broncas diarias porque los familiares se enfadan. Vamos a matacaballo y tardamos entre tres o o cuatro horas en devolver a los enfermos a su domicilio», critica Eusebio Martín Hidalgo, delegado de los trabajadores por CGT.
Empresas que incumplen los contratos

La gestión del transporte sanitario es tremendamente compleja: el de la Comunidad de Madrid está administrado por el Summa 112, mientras que el Samur se ocupa de las emergencias de calle en la ciudad y depende del Ayuntamiento.

El Summa 112 cuenta con un centro coordinador que recibe las llamadas al 112 y las clasifica. Según sea el carácter de la llamada, ésta se deriva a un médico o una enfermera que evalúa la patología del paciente y, después, se activa el dispositivo conveniente.

Tras este primer paso, existen dos tipos de actuaciones: las que llevan a cabo los servicios propios del Summa o las que realizan las empresas externalizadas, gestionadas también por el Summa.

Los medios propios del Summa incluyen, entre otros mecanismos, los vehículos de intervención rápida, las uvis móviles o las unidades de asistencia a domicilio con coches médicos y de enfermería. Los 2.000 empleados públicos no dan abasto y llevan tres años criticando la falta de cobertura de personal diaria y la sobrecarga de trabajo que arrastran.

El Summat, sindicato de trabajadores del Summa, ha enviado cartas a los alcaldes de los grandes municipios de la Comunidad en las que denuncian que «se están viviendo situaciones que ponen en peligro la integridad física de los habitantes».

Por ejemplo, si se produce una llamada que demanda una atención domiciliaria y los coches médicos están ocupados, se envía a una uvi móvil. Pero, entonces, si en ese área se produce una emergencia, la uvise encuentra fuera de su zona atendiendo a una patología que no es grave. «Esto ocasiona que las demandas se cubran por dispositivos muy lejanos a la zona del paciente, alargando peligrosamente los tiempos de intervención y poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos, sobre todo en patologías como ictus, infartos...», según sostiene la misiva del Summat.

Si la situación de los trabajadores del Summa es precaria, la de los empleados de las compañías adjudicatarias es todavía peor. Las empresas que se reparten la gestión de las ambulancias en la Comunidad son cuatro: Ferrovial se encarga de los traslados urgentes, mientras que Santa Sofía, Vitalia y Sasu se ocupan de los programados.

Según argumentan los sindicatos, las empresas adjudicatarias, que reciben una dotación económica de la Comunidad de Madrid, no están cumpliendo con los pliegos de las ofertas.

«El transporte sanitario de la Comunidad se ha privatizado y se han hecho concesiones low cost a bajo precio. Donde tiene que haber 100 recursos ponen 50 y cuando hay bajas imprevistas, no las cubren», censura Alejandra Sobrino, responsable del transporte sanitario de CCOO.

Desde el Summa 112 niegan que se estén produciendo retrasos en los transportes urgentes, pero admiten demoras en los programados. «Cuando los traslados son urgentes e importantes, se cumplen los pliegos a rajatabla», declara María José Fernández Campos, directora médico de transporte sanitario del Summa.

Además, los sindicatos denuncian que están obligando a los conductores a desplazar a más pacientes de los fijados en la normativa. «Es una vergüenza. En los vehículos A2 si coges a un paciente que va en camilla, no puedes llevar a otro sentado. Pero ahora nos hacen llevarles a todos: camillas, sillas y trasladamos a gente hasta en la cabina del conductor, lo que es ilegal. El que se niega a hacerlo, recibe amenazas», critica Martín Hidalgo.

Otro de los problemas es que muchas ambulancias van solo con un conductor, en lugar de llevar a un técnico de apoyo. Esto supone que si un enfermo sufre una crisis durante el trayecto, no hay nadie que le pueda atender.

«La semana del 7 al 14 de marzo tuvimos a dos pacientes que se murieron camino del hospital. Cuando un paciente sufre una parada cardiorrespiratoria, si no se atiende en los cinco primeros minutos, el índice de supervivencia baja al 50%. Se mueren solos, sin que haya siquiera una persona dando la mano a la abuelita. Otras veces es el familiar que el te avisa: '¡Que mi padre se muere, que se muere!'».

La Comunidad de Madrid está trabajando para aumentar el número de ayudantes en las ambulancias que prestan traslados urgentes y ya se han celebrado varias reuniones con las empresas para avanzar en esta negociación.

En 2018, se abrieron ocho expedientes sancionadores a las empresas por un importe de 100.000 euros.



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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1402 en: 01 de Abril de 2019, 08:24:41 am »

La mujer que recibió sexo oral y su cerebro empezó a sangrar al llegar al orgasmo
La subida de presión sanguínea ligada a la excitación sexual le provocó un accidente cerebrovascular con riesgo de muerte.
1 abril, 2019 02:36



Silvia Val

Dejar inconsciente a la pareja tras llevarla al éxtasis sexual es una proeza digna de los amantes de leyenda. Pero para el común de los mortales, es una experiencia inquietante que termina en Urgencias. Fue lo que le sucedió a una mujer británica de 44 años en octubre de 2018, según recoge la publicación BMJ Case Reports. Alcanzar el orgasmo vía sexo oral puedo costarle la vida.

Según describen los médicos del West Middlesex University Hospital de Isleworth y el Westminster Hospital NHS Foundation Trust de Londres, fue el varón quien dio la voz de alarma: mientras le practicaba el cunnilingus a su pareja y su cuerpo daba señales de alcanzar de forma inminente el clímax, la mujer se quedó repentinamente "rígida". El hombre trató de reanimarla, pero había perdido la conciencia, por lo que avisó a los servicios de emergencia.

Cuando llegó la ambulancia, la paciente ya respondía: había pasado inconsciente de dos a tres minutos, pero en ese momento solo se quejaba de náuseas y de un dolor "moderado" de cabeza. Fue trasladada al hospital para ser tratada de emergencia. Durante el traslado y la posterior observación, sus signos vitales no se salieron de la normalidad y respondía correctamente a los estímulos. Entonces, ¿Qué podía haber causado su inquietante desvanecimiento?

Dolor durante el sexo.


La primera hipótesis de los especialistas es que había sufrido un ataque, o quizás una crisis epiléptica no diagnosticada. Tampoco informaba de ningún malestar ni de circunstancias anómalas previas a la relación sexual. Pero el dolor de cabeza no remitía, por lo que decidieron realizar una tomografía computerizada (TC) de su cráneo para observar si se habían producido alteraciones encefálicas. Esta decisión, a la postre, puede haberle salvado la vida.
Así es el día a día de Nadiuska, la actriz de cine erótico que ahora vive en un convento
Marina EsnalJALEOS ha acudido hasta la localidad de Ciempozuelos para conocer de primera mano cómo…

El análisis reveló que había sufrido una hemorragia subaracnoidea: un vertido de sangre en el espacio subaracnoideo, la parte del cerebro por la que normalmente circula el líquido cefalorraquídeo. Esta condición está detrás de un 1% de las cefaleas intensas que se atienden en Urgencia y puede llegar a ser mortal. Entre el 20 y el 40% de los pacientes ingresados por un accidente cerebrovascular de este tipo pierden la vida.

¿Pero cómo pudo producirse el sangrado? Los médicos especularon con la rotura de un aneurisma intracraneal, un embolsamiento de sangre que debilita las paredes de los vasos sanguíneos. Esto puede conducir a un reventón si aumenta la presión sanguínea. Y el sexo es un factor de riesgo de hipertensión reconocido, pero aquí pisaban en territorio inexplorado: la literatura médica ha documentado estos casos en el sexo penetrativo. Tras un breve debate, concluyeron que el sexo oral tendría el mismo efecto a considerar.

"Estudios anteriores con monitorización [de las arterias] durante el coito demuestran que, durante la actividad sexual, la presión sanguínea, así como el ritmo cardíaco, es muy vulnerable a cambios, y se eleva particularmente durante el orgasmo", escriben. Otros factores que pudieron contribuir fue el hábito fumador de la paciente, un dato relacionado con una peor salud cardiovascular en general.

Afortunadamente la hemorragia era de "pequeño" tamaño, observaron, lo que facilitaba la recuperación. Para tratarla, se optó por una técnica conocida como 'embolización con espirales', consistente en inyectar metales en la arteria para estimular la coagulación y cortar el sangrado. Tras pasar dos semanas hospitalizada, la mujer recibió el alta y no ha sufrido problemas de salud desde entonces.
El extraño caso con sexo oral en Alicante

Curiosamente, es el segundo caso de un incidente sanitario de entidad comunicado a tenor de la práctica de sexo oral en las últimas dos semanas. Si el caso de la paciente británica implica recomendaciones de salud cardiovascular con respecto al sexo no penetrativo, otro ocurrido en España tiene que ver con las alergias a los medicamentos, concretamente a la penicilina, y los intercambios de fluidos.

Así, una joven tuvo que ser atendida en el Hospital de Alicante con anafilaxis después de reaccionar a la amoxicilina, pero ella no había tomado esa medicación. Su pareja sí, y ella le había realizado una felación que había terminado en consumo oral de semen. El esperma del hombre había vehiculado la penicilina al organismo de la paciente, que se recuperó posteriormente también de forma completa

"El caso ha causado mucho revuelo", admitían los médicos que la atendieron a EL ESPAÑOL. "Pero ante la preocupación de los pacientes, nos parece importante darlo a conocer. Si un hombre toma una medicación a la que su pareja es alérgica, hay que usar preservativo, sea cual sea el acto sexual".



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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1403 en: 04 de Abril de 2019, 07:19:10 am »

Gloria, la médica jubilada de Gran Canaria

Gloria, la médica jubilada de los labios de los horrores: inyecciones low cost a cientos de víctimas
Sus víctimas cuentan cómo dieron con la persona que les ha provocado dolores, hinchazones, deformidades y otros síntomas mediante un engaño.
4 abril, 2019 03:15


Sergio Guinaldo

Quizás visto desde fuera pudiera parecer una temeridad someterse a una operación de cirugía estética en la propia casa de una mujer, sin garantías de salubridad ni certificados de higiene ni calidad. Pero si por sus manos han pasado más de cien mujeres con resultados satisfactorios a la vista, y además quien lo realiza es una médica jubilada que se ha dedicado a ello durante gran parte de su vida, puede inspirar cierta confianza.

Esto mismo fue lo que pensaron más de cien mujeres, y en concreto las 23 denunciantes de Gran Canaria que ya han denunciado a la 'falsa médica' por inyectarles silicona en lugar de  ácido hialurónico en los labios.

Todas ellas fueron engañadas por Gloria Betancourt, una mujer de 69 años conocida en toda la isla por operar de manera clandestina a decenas de mujeres (incluso cientos, según algunas) a un precio muy reducido y con buenos resultados en su domicilio en el barrio de Las Escaleritas.
Vivienda en la que se realizaban las operaciones en Gran Canaria

Vivienda en la que se realizaban las operaciones en Gran Canaria

Según han contado varias de esas víctimas a EL ESPAÑOL, las jóvenes caían en la trampa de la misma manera. Unas veces era una compañera de trabajo; otras, una vecina o conocida, o incluso también hay casos en los que era alguien del propio entorno familiar. Cada vez más mujeres comenzaban a presumir de unos labios con más volumen. Estaba en boca de todas. "Compañeras de trabajo y amigas tenían unos labios bonitos. Se veían bien. Algunas se lo habían hecho en otros sitios y después se habían hecho retoques con Gloria. Otras, directamente desde un inicio con ella. Una siempre quiere tener más de lo que tiene.", recuerda Nerea, una de las afectadas.
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"¿Cómo te lo has hecho?", era la pregunta más recurrida. "Me lo ha hecho Gloria por solo 150 euros. Te mando su contacto", era la respuesta que obtenían. No operaba desde una peluquería como se contó en un primer momento, sino que lo hacía desde su propia casa. Tampoco se publicitaba en ninguna web o ni en ninguna red social.
Labios tras dos operaciones de una de las víctimas

Labios tras dos operaciones de una de las víctimas

Cuando llegaban a ella, en el barrio de Las Escaleritas, el trato era muy amable y cercano. "Siempre veía a tres o cuatro personas esperando para inyectarse. Tenía clientela", recuerda la víctima. Para tranquilizar a sus pacientes afirmaba que se dedicaba a ello para sacarse un sobresueldo pese a estar jubilada, y añadía que estuvo colegiada en Colombia, donde supuestamente trabajó hace años. Otras veces decía que había trabajado en Madrid, hechos que posteriormente ha negado. "Era muy agradable, no daba pie a desconfiar", explica otra de las víctimas.

Una vez ganaba su confianza, llegaba a mostrar a las pacientes las cajas que contenían el ácido hialurónico, el producto que supuestamente se iban a inyectar en los labios. "Yo tengo los labios, pero conozco a una chica que lo tiene en los pómulos, en las ojeras, lo tiene esparcido por toda la cara", explica Nerea.

Solo los resultados posteriores indiciarían que lo que realmente habían introducido en su cuerpo era silicona, una sustancia prohibida para este tipo de operaciones desde hace más de 30 años por sus efectos negativos para la salud. "Nunca pensé mal de ella, ni se me ocurrió que cambiara el contenido en el interior del producto", reconoció Dalila, la primera de las denunciantes.
Labios de una de las víctimas antes y después de la operación. Foto: Las Palmas

Labios de una de las víctimas antes y después de la operación. Foto: Las Palmas

Al pasar los días, el volumen de los labios no disminuía, en contra de lo que esperaban. Y cuando lo hacía, era de forma asimétrica o aparecían bultos. Volvían a llamar a la 'consulta'. "Es normal, masajéatelo y se irá bajando", recomendaba Gloria. Seguía sin bajar y aparecían dolores, hinchazones e incluso sangre a través de las comisuras. Tampoco quedaba como pretendían. "He perdido la línea de los labios. Ya no tengo el pico del labio superior", detalla una víctima.

Ante eso, Gloria solo veía una solución: "Pásate otra vez y te lo retoco para que no quede descompensado". Sucedían las sesiones, Betancourt ganaba dinero, pero las clientas no quedaban satisfechas.
La primera en dar un paso al frente

Todo cambió a partir de enero de 2019. Dalila, la primera de las denunciantes, acudió a otra clínica al no comprender qué estaba pasando. Se había intervenido dos veces y tanto los dolores como las deformaciones permanecían. Además, Padecía una fuerte irritabilidad en la boca. Tras someter a un análisis una muestra del material inyectado, comprobaron que se trataba de silicona, en lugar del ácido hialurónico que la 'falsa médica' prometía.

"Nunca creí que pudiese ser silicona. Soy bastante inocente y caí", confesó la primera víctima pública.
Labios de otra víctima de 'la falsa médica'

Labios de otra víctima de 'la falsa médica'

Esta joven va a camino de su cuarta operación para retirarse la mayor cantidad posible de silicona líquida. Según le explicaron los médicos, cabe la posibilidad de que el líquido haya afectado a algunos músculos de la cara, cosa que complicaría más su situación.

En su caso particular, ha podido intervenirse en otros centros especializados para corregir los daños. Otras, en cambio, no gozan de la misma suerte. Las crujías de corrección no son baratas. "Ahora nos espera lo peor, hay muchas chicas que no se lo pueden costear", declara Nerea.

Con la primera denuncia, Gloria desapareció. El caso, difundido a través de redes sociales, saltó a los medios locales y se fue conociendo en la isla. Muchas chicas se vieron reflejadas en Dalila y comprendieron de golpe la gran mentira de su esteticista. "Pensaba que mi labio no era compatible, que mi cuerpo lo rechazaba y que solo me pasaba a mí. Tenía dolores, a veces me salía sangre del labio, pero pensaba que sería algo normal", detalla Nerea. "Vi la noticia al salir del trabajo. No me podía creer lo que veía y fui a denunciar", añade.
Gloria, desaparecida

Buscaron la explicación de Gloria, pero ya era tarde. Sus vecinos contaron que ya no vivía en su casa y que llevaban tiempo sin verla. El pasado 19 de marzo se conoció que Gloria fue detenida. Junto con esa información, se supo también que la cifra de denunciantes se situaba en ocho; esta semana, asciende a 23. Ellas, junto con el Colegio de Médicos de Las Palmas han denunciado a la 'falsa médica' por delitos contra la salud pública, de intrusismo y de lesiones.
Gloria Betancourt, la 'falsa médica' de Gran Canaria

Gloria Betancourt, la 'falsa médica' de Gran Canaria

Gloria, por su parte, declaró ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Las Palmas de Gran Canaria su inocencia. aseguró que nunca dijo que fuese médica -según su relato- y que nunca trabajó en un centro hospitalario ni en ningún otro centro vinculado con el sector hospitalario. Solamente confirmó que las intervenciones se realizaban en su casa, pero utilizando ácido hialurónico en lugar de silicona, contradiciendo la versión de varios centros especializados que han atenido posteriormente a varias afectadas para intentar extraer el líquido ilegal.

Las 23 han sido derivadas al Instituto de Medicina Legal de Las Palmas con el fin de ser sometidas a un análisis exhaustivo que determine si las lesiones ocasionadas se han debido a estas inyecciones. Es probable que la cifra final de víctimas sea mayor. Cuentan que permanecen en contacto a través de un grupo de WhatsApp en el que comparten informaciones, ayuda y recomendaciones. Dentro de dicho grupo, llegaron a coincidir más de 70 personas. "Hay muchas chicas que si ven buenos resultados, les da igual lo que tengan en el cuerpo", considera Nerea.


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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1404 en: 04 de Abril de 2019, 11:50:57 am »
 Dependía de los cuidados de su pareja
Detenido un hombre tras suministrar a su mujer en fase terminal arsénico para ayudarla a morir


LUIS F. DURÁN
Madrid
Actualizado Jueves, 4 abril 2019 - 11:44

Ángel Hernández ayuda a morir a su mujer, María José Carrasco.
TELECINCO

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María José Carrasco, una mujer de 62 años y diagnosticada desde hace 30 de esclerosis múltiple, falleció ayer al mediodía después de que su marido le suministrase arsénico para ayudarla a morir y tras habérselo pedido ella en numerosas ocasiones.

El hombre, Ángel Hernández, de 69 años, tras darle de beber a su esposa la sustancia llamó a los servicios de emergencias y les avisó que su mujer estaba muerta. Los médicos del Summa se personaron junto a la Policía en el domicilio del matrimonio, ubicado en la calle Federico Carlos Sainz de Robles, en el distrito de Moncloa Aravaca. Cuando llegaron, los sanitarios sólo pudieron confirmar el fallecimiento.

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A los agentes, el hombre contó que había acabado con la vida de su pareja porque se encontraba en fase terminal y que ella le había pedido que lo hiciera, por lo que fue detenido acusado de un delito de homicidio, según han confirmado a EL MUNDO fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.


Para que quedara constancia de lo que había ocurrido, Hernández grabó en vídeo el momento en el que le administró la sustancia a la mujer. En las imágenes puede verse cómo le pregunta si está decidida a morir y ella responde afirmativamente con la cabeza. "María José ha llega el momento que tanto deseabas. Yo te voy a prestar mis manos", le dice el hombre.

A continuación, le da un poco de agua con una pajita para comprobar si la mujer puede tragar. "¿Qué crees, que sí?", le pregunta. Ella asiente de nuevo con la cabeza. "Te lo doy. Tienes que soportarlo. ¿Estás decidida? Ahí tienes. A ver dame la mano que quiero notar la ausencia definitiva de tu sufrimiento", le dice mientras le ofrece un vaso con el arsénico.

El Grupo V de Homicidios se está encargando de la investigación.

Según han adelantado en Cuatro y Telecinco, la mujer fue diagnosticada de esclerosis múltiple a los 32 años. Cuando la enfermedad comenzó a avanzar, María José habría estado dependiendo de los cuidados de su pareja, que le administraba morfina para ayudarla a calmar sus dolores. Habían estado esperando que se aprobase la ley de la eutanasia, pero como finalmente no ha ocurrido, el marido decidió acabar con el sufrimiento de su mujer tras pedírselo ésta en constantes ocasiones.


Agustín Pérez, reportero de 'Cuatro al día', conoció la historia de este matrimonio hace algunos meses. Este miércoles, Hernández le llamó para contarle que su mujer había fallecido y le pidió que acudiese a su domicilio. La brigada de homicidios retuvo al periodista para tomarle declaración, ya que se encontraba en el lugar de los hechos pocos minutos de que se produjese el desenlace de María José.

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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1405 en: 05 de Abril de 2019, 07:32:05 am »

Dependía de los cuidados de su pareja
En libertad sin medidas cautelares el marido que ayudó a morir a su mujer

    EFE
    Madrid

Jueves, 4 abril 2019 - 22:14

El hombre detenido por ayudar a morir a su mujer enferma terminal ha quedado en libertad sin medidas cautelares tras comparecer esta noche ante el juez, han informado a Efe fuentes jurídicas.

El fiscal ha decidido no pedir ninguna medida cautelar para el detenido, Ángel Hernández, por lo que el juez lo ha dejado en libertad investigado por un delito de cooperación al suicidio, según las mismas fuentes, que han añadido que durante la comparecencia ha reconocido haber ayudado a su mujer a morir.

La detención tuvo lugar el miércoles por la tarde en el domicilio en el que el matrimonio residía, situado en la calle de Federico Sainz de Robles, en el distrito madrileño de Moncloa-Aravaca, tras el suicidio asistido de María José Carrasco, enferma desde hace tres décadas de esclerosis múltiple y dependiente de su marido.

El matrimonio lo grabó en un vídeo, en el que María José constata su firme decisión de morir.

El Código Penal regula en su artículo 143 la inducción al suicidio o la cooperación con el suicidio de otras personas, con un rango de penas que va de los dos a los diez años de prisión, aunque se prevé una rebaja si hay petición expresa de la víctima y ésta padeciera enfermedad grave.



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« Última modificación: 05 de Abril de 2019, 13:19:15 pm por 47ronin »

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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1407 en: 05 de Abril de 2019, 15:14:57 pm »
Un partido que camina de espaldas a la sociedad.

https://youtu.be/jSexewNpO70


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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1409 en: 10 de Abril de 2019, 17:48:03 pm »


EL CORAZÓN TAMPOCO ESTABA EN SU SITIO

El caso único de la mujer que vivió 99 años con los órganos invertidos sin saberlo


Padecía situs inversus, una malformación genética que provoca que los órganos vitales estén colocados en el cuerpo como si se vieran en un espejo
EL CONFIDENCIAL
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09/04/2019 15:35 - Actualizado: 09/04/2019 17:09
Rose Marie Bentley ha entrado en la historia de la Medicina, aunque lleve más de un año muerta. Tenía 99 años cuando falleció y su cuerpo fue utilizado por estudiantes para sus clases en la universidad. Ellos no sabían su nombre, ya que las personas que ofrecen sus cuerpos a la ciencia lo hacen con absoluta privacidad, pero su caso trascendió por ser único.


Rose Marie Bentley murió por causas naturales pero cuando abrieron su cuerpo se dieron cuenta de que padecía situs inversus, una malformación genética que provoca que los órganos vitales estén colocados en el cuerpo de forma inversa, como si se vieran en un espejo. Por eso, también sufría levocardia, la condición médica por la que el corazón está colocado en el hemitórax izquierdo en vez del derecho.

Cameron Walker, profesor que imparte Fundamentos de Anatomía Clínica en la Universidad de Oregón, explica a la CNN que “las probabilidades de encontrar a otra persona como ella pueden ser tan remotas como una de cada 50 millones. No creo que ninguno de nosotros lo olvide, lo digo honestamente”.


Una condición única
El grupo de alumnos que se encontró con Rose Marie estaba formado por un estudiante de 26 años llamado Warren Nielsen y otros cuatro compañeros. El propio Nielsen recuerda que nada más abrir el cuerpo se dieron cuenta de que algo no era normal: “A su corazón le faltaba una vena grande que normalmente está en el lado derecho. ¿Dónde está la vena cava interior? ¿Nos estamos perdiendo? ¿Estamos locos?”

Oh, Dios mío, ¡esto está totalmente al revés!

Los profesores no se creían que los alumnos no fueran capaces de encontrar algo tan sencillo, pero cuando llegaron hasta su mesa “pusieron los ojos en blanco. Se estaban preguntando: ‘¿Cómo pueden estos estudiantes no verla?’ Se acercaron y ahí es cuando comienza el bullicio. ‘Oh, Dios mío, ¡esto está totalmente al revés!'”.

El profesor Walker explica que no sólo esa vena estaba fuera de su sitio: “En lugar de tener un estómago a la izquierda, que es lo normal, estaba a la derecha. Su hígado, que normalmente se sitúa predominantemente a la derecha, estaba predominantemente a la izquierda. Su bazo estaba en el lado derecho en lugar de a la izquierda. Y luego el resto de su tracto digestivo, el colon ascendente, también estaba invertido”.

Casos excepcionales
Pero aún había más: el pulmón derecho tenía solamente dos lóbulos, en lugar de tres; la aurícula derecha del corazón tenía el doble del tamaño normal; y había venas que faltaban o que salían de un lugar poco habitual. El ‘situs inversus’ afecta a 1 de cada 22.000 bebés y va asociado a una cardiopatía congénita grave, por lo que apenas sobrevive el 10 por ciento de ellos después de los 10 años.


Hasta conocer el caso de Rose Marie, la persona más longeva conocida era un señor de 73 años, pero nunca había vivido nadie, que se sepa, hasta casi los 100 años con esa condición médica. Y eso se produjo, según el profesor Walker, porque no tenía defectos cardiacos, por lo que se alargó su vida.

Los estudiantes no encontraban los órganos en su lugar (Reuters/Regis Duvignau)
Los estudiantes no encontraban los órganos en su lugar (Reuters/Regis Duvignau)

Ginger Robbins, la tercera hija de Rose Marie y que tiene 76 años, explica que “no teníamos ninguna razón para creer que hubiera algo así. Ella siempre estuvo muy saludable. Siempre estaba haciendo algo, llevándonos a lugares, pescando, nadando. Era una excelente nadadora”. Según Louise Alle, su cuarta hija, sólo hubo una pista: “El cirujano anotó que su apéndice no estaba en el lugar correcto cuando lo sacaron, pero nunca nos dijo nada, tampoco cuando le sacaron la vesícula biliar ni cuando le hicieron una histerectomía”.

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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1410 en: 11 de Abril de 2019, 06:49:08 am »

LA DEFENSA RECURRIRÁ
El hombre que ayudó a morir a su mujer será investigado por violencia de género
Era una posibilidad, tal y como adelantó este diario. El juzgado que investiga el suicidio asistido de María José Carrasco se inhibe y el caso pasa a uno de violencia de género
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Paloma Esteban
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PalomaEsteban
Roberto R. Ballesteros
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RRBallesteros

10/04/2019 19:34 - Actualizado: 11/04/2019 04:52

El Juzgado de Instrucción número 25 de Madrid, que tenía asignado el caso de Ángel Hernández —el hombre que ayudó a morir a su mujer, María José Carrasco, enferma de esclerosis múltiple desde hacía 30 años—, se ha inhibido en favor del juzgado de violencia contra la mujer, por lo que será este el que continúe investigándolo. Así lo ha confirmado la defensa de Hernández, Olatz Alberdi, a este periódico, que recurrirá para intentar mantener el caso en el juzgado de instrucción.

Fuentes jurídicas explican que la doctrina del Tribunal Supremo establece que la ley obliga a derivar este caso a los juzgados de violencia de género. Argumentan que, más allá de cualquier disquisición moral, se trata de un hecho ocurrido en el seno de una relación de pareja y, como tal, debe ser investigado por estos juzgados especializados. El caso irá ahora a reparto y caerá en un juzgado concreto, que se hará cargo y valorará las pruebas para determinar los hechos probados, el autor y la pena que estipula la legislación. Precisamente, este diario adelantó la semana pasada, un día después del suicidio asistido de María José Carrasco, que uno de los principales temores de la defensa de Ángel era esto, que el caso pudiera ser juzgado en un tribunal de violencia contra la mujer.

En todo caso, la abogada ya dejó claro a este diario cuál sería su línea de defensa: acreditar al juez lo antes posible cómo sucedieron las cosas, "para que quede todo claro", zanjó Olatz. María José dejó escrito un testamento vital y su marido tiene una recopilación de vídeos y otras pruebas que acreditan la voluntad de su mujer de fallecer desde hacía tiempo. Si dilataron la decisión, como también explica en las imágenes previas a la muerte de su esposa, fue por la esperanza de que el Congreso de los Diputados aprobara por fin la primera ley de eutanasia en España. Sin embargo, la proposición de ley no logró tramitarse antes de la disolución de las Cortes.

Este, literalmente, recogía la posibilidad de "ayudar al final anticipado de la vida con el objetivo de evitar alargar el sufrimiento de personas que padecen una enfermedad grave e incurable o una discapacidad severa crónica". Ángel y María José decidieron esperar. La mayor preocupación la tenía ella por lo que pudiera pasarle a su marido. Sus peores temores parecen haberse confirmado: él decidió ayudarla y ahora le acusan de un delito de auxilio al suicidio.
Grabó un vídeo ayudándola a morir

La historia de este matrimonio llevaba décadas en una constante. María José, enferma de esclerosis múltiple desde hacía 30 años, necesitaba la ayuda de su marido para todo. Un sufrimiento que nunca llegaba a su fin y por el que llevaba tiempo pidiéndole que la ayudara a morir. "Me lo has pedido muchas veces", relató él en un vídeo grabado poco antes de suministrar a su esposa una sustancia letal para provocar su fallecimiento el pasado miércoles. "Yo solo te voy a prestar mis manos", afirma Ángel.

Angel Hernández, imputado por cooperación al suicidio

El mismo 3 de abril por la tarde, fue detenido en la casa de ambos, en la calle Federico Sainz de Robles de Madrid (distrito Moncloa-Aravaca). Le detalló a la Policía lo que había ocurrido y puso en disposición el último vídeo grabado y otros muchos en los que quedaba probado el deseo de María José y, sobre todo, el sufrimiento pasado durante años. El de Ángel es el primer caso de un familiar que hace pública la asistencia al suicidio y se enfrenta a una causa judicial. El matrimonio también reconoció que, entre otras cosas, eran partidarios de dar este paso para ayudar a otras personas en su misma situación, "y que nadie más tenga que sufrirlo".



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Re:Negligencias médicas/ Enfermedades/ Salud / dietas
« Respuesta #1411 en: 14 de Abril de 2019, 17:32:22 pm »


Tragedia en el paritorio de Málaga: del útero al suelo por un descuido de la enfermera


La indemnización es de 46.942 euros. La madre, por las secuelas, la ve insuficiente: "Sigo soñando con el golpe. Llevé a mi niña sana y me la dieron llena de cables".
14 abril, 2019 04:00

 NEGLIGENCIAS MÉDICAS  PARTO  BEBÉS  MENORES SALUD  MÁLAGA (CIUDAD)
Brais Cedeira  @BraisCedeira Málaga
Durante casi dos décadas, Ana María García Romero dedicó sus esfuerzos a cuidar a siete niños que no eran suyos. Trabajaba como empleada del hogar, apenas tenía tiempo para sí misma. Por eso no pudo ser madre hasta bien avanzada la treintena. Hace seis años, a principios de 2013, nació su primera hija, en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga. Las cosas, sin embargo, no salieron del modo que esperaba. En teoría era el momento de disfrutar un poco más, de cultivar su propia semilla, pero la vida se encargó de desmontárselo  todo en el primer minuto de juego. "Es la primera hija que tengo de verdad y me pasa esto". El sonido frío, sordo y seco de aquel golpe se le metió por dentro como un escalofrío y ya no se le ha vuelto a salir.

Su hija se cayó al suelo de cabeza unos segundos después de que la diera a luz. Acababa de venir al mundo y los despistes simultáneos de quienes atendían el parto pudieron tener consecuencias irremediables en el primer minuto. Puede incluso que todavía las tengan. La vida, desde entonces, es una lucha continua contra las dificultades que se van presentando.


Esta mujer se ve obligada también a combatir de forma irremediable ese miedo cerval que agita a muchos progenitores: ese mal presentimiento que se tiene a veces y que obliga a imaginar qué pasaría si el recién nacido se le cae a uno al suelo. Ahora, seis años después, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha reconocido los hechos, la gravísima negligencia médica y ha decidido indemnizarla con 46.942 euros para ella y para el padre de la menor. Una decisión, explican tanto la madre de la pequeña como su abogado, que van a recurrir de forma irremediable.

Lo que le indigna tanto a Ana María como a sus abogados es la escasa cuantía otorgada por el SAS. Un dinero que tiene que destinar, en parte, a pagar los servicios de su letrado, Francisco Damián Vázquez. Una cuantía "insuficiente para poder darle a la niña los cuidados que necesita. Después de todo lo que ha pasado esto no me lo pueden hacer, así que pienso llegar hasta el final".


Ana, en su entrevista con EL ESPAÑOL.
Ana, en su entrevista con EL ESPAÑOL.
B.C.

Debido a la caída en el parto, las lesiones de la niña le han provocado un retraso madurativo y escolar, algo de estrabismo (desviación de la mirada en uno de los ojos) tiene desde entonces problemas de vista, de oído, deficiencias en la capacidad de aprendizaje, necesidad de cuidados especiales. Las dolencias le han ido surgiendo con el paso de los años y con el propio crecimiento. "Ella siempre está un paso por detrás", explica Ana María. Durante algún tiempo, la tuvo que llevar al logopeda. A la pequeña le ha sido reconocida su situación de minusvalía y no es posible descartar daños neurológicos en un futuro próximo.

Ana María recibe a EL ESPAÑOL en una cafetería cercana a su casa, a media hora del centro histórico de Málaga. Acude al encuentro con una de las amigas que le han servido de apoyo en los momentos más complicados de estos últimos años. Viste ropa sencilla, luce sonrisa de optimismo, habla como un torrente. Dice estar llena de fuerza.

-Esa primera vez que coges a un niño, que te tiembla el brazo... -explica-; es inseguro. Yo por las noches es que me levanto, y que me recuerda. Y qué hago, a ver, qué hago. Es como una ansiedad que uno tiene dentro.

Tras la tragedia en el parto, Ana María se volcó en proteger y en sanar a su pequeña recién nacida. Ocho meses después de ser madre, esta mujer perdería su trabajo como empleada del hogar de una pudiente familia de la ciudad. Desde ahí se las ha tenido que apañar ella sola.

"Aún sueño con el sonido del golpe"
"Muchas noches de los últimos seis años no he podido dormir. En algunas de ellas todavía sigo soñando con el golpe. Con ese sonido sordo de la caída". Es una imagen que no pudo ver, pero que no se le va de la cabeza. Resulta imposible, dice, ya que es lo que ha marcado y lo que va a marcar la vida de su hija.

"El parto fue provocado", recuerda. Ana María llegó de emergencia al hospital con síntomas de parto, en la semana 39 de gestación, el 16 de enero del año 2013. Ya había roto aguas. Tras su ingreso, fue trasladada al paritorio. Había cinco personas, aparte de ella, en la habitación en la que iba a dar a luz a su hija: la matrona, otra facultativa y tres jóvenes estudiantes de prácticas.

"Me decían, tú empuja, tú empuja". Y ella empujó y empujó, pero algo salió mal en el momento en el que el bebé, una preciosa niña de pelo azabache, asomó la cabeza por el final del cuello del útero.

Madre e hija, poco tiempo después de su nacimiento y de su accidente.
Madre e hija, poco tiempo después de su nacimiento y de su accidente.
Cedida a EL ESPAÑOL

Para ayudar a que el bebé salga, la matrona ejerce presión sobre el vientre. Entretanto, la ginecóloga valora la posibilidad de utilizar un fórceps, y decide introducirlo. La cosa parece ir bien. La niña tiene ya más de la mitad del cuerpo fuera, entonces la ginecóloga se gira. El cuerpo de la niña, por inercia, continúa saliendo de la madre, y en ese breve lapso de tiempo el bebé se desliza hacia el vacío. Entretanto, ninguna de las cinco personas que la atienden, ni siquiera la matrona cuya labor consiste en extraer a la recién nacida del útero, está atenta a lo que ocurre.

La madre no ve nada. Tan solo escucha un golpe sordo. "Lo recuerdo, lo puedo oír ahora mismo. De repente, un porrazo. Me viene a la cabeza cada noche".

Aquel sonido era el de la cabeza desprotegida e indefensa de su hija estampándose contra el suelo. El despiste de todos los que supuestamente la estaban atendiendo hizo que la niña se precipitase "desde una gran altura y con mucha fuerza". En la caída, su tierno cráneo se golpeó con el metal quirúrgico que recubría parte del suelo de la sala. A la vez, de la violencia de la caída, el cordón umbilical de la bebé se rompió, desgarrándose, como si alguien rasgase una tela.

"Me dijeron que era una manchita en la cabeza"
Ana María comenzó a gritar, alarmada, preguntando que qué acababa de pasar. A qué se debía aquel ruido sordo. Desde su posición no podía advertir lo que estaba pasando. La matrona y el resto de facultativos se volvieron, recogieron a la bebé del suelo y se la llevaron. Su hermano, que esperaba en el pasillo, exigió entrar al escuchar los gritos. No se lo permitieron, así que acabó entrando por la fuerza. Al bebé ya se lo habían llevado.

"En el momento no me dijeron que se había caído. Simplemente me explicaron que se la tenían que llevar para hacerle unas pruebas". Horas después se la acercaron para que la vieran, totalmente tapada, excepto la cara, donde se advertían sus ojos abiertos. "Me dijeron que solo tenía una manchita en la cabeza".

Era algo más que eso lo que había ocurrido. A la pequeña le diagnosticaron una hemorragia con posible enema cerebral. Los días posteriores a los hechos, los análisis revelaron nuevos focos de hemorragia en distintas partes de la cabeza de la niña. La niña permaneció hospitalizada durante 16 días, cinco de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN).

Algo más de dos semanas después de los hechos llegó una carta a casa de Ana María: "Una carta. Es ahí cuando me lo explican. La única que nos llamó para disculparse fue la matrona".

-El momento más difícil de estos dos años.

-¿El más difícil? En octubre, cuando le iban a operar de la vista tras varios años con gafas. La operaron de los dos ojos. Y bueno, al verla ahí, con los dos ojos ensangrentados...Lo he pasado malamente en esa operación.

La más pequeña de su clase
La niña (a quien llamaremos Emilia para preservar su intimidad) es la mayor de su clase, pero va un curso retrasada para lo que es normal a su edad. Cursa tercero de educación infantil, todavía se confunde al leer. Hace unos meses, a principios de octubre, tuvieron que operarla de la vista. No empezó a andar hasta que prácticamente cumplió los dos años. "Es que no se movía. Tu la ponías en el suelo y es que ni siquiera era capaz de gatear".

Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, donde ocurrieron los hechos.
Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, donde ocurrieron los hechos.
Europa Press

Desde que perdió su trabajo, Ana María se ha dedicado en cuerpo y alma a los cuidados de su hija. Lo hace sola, sin tiempo apenas para nada que no sea las terapias semanales a las que la tiene que llevar o para estar pendiente de ella las 24 horas del día. Vive con sus padres y con la pequeña, y ahora, de cuando en vez, logra obtener algún trabajo como peón operaria del ayuntamiento de la ciudad. Se trata de un dinero que entra en casa como agua de mayo y que le ayuda a ir tirando.

Luego, claro, las temporales revisiones. Los problemas han ido surgiendo estos años en torno a la pequeña como los temporales en medio de una travesía por el océano. Muchos amigos, y otros seres queridos, se han ido quedando en la orilla mientras Ana María y su hija sortean las sucesivas tormentas y complicaciones que les van surgiendo. Los defectos en el habla. El retraso en el colegio. Las citas en la consulta del pediatra. Los problemas en el oído. Los problemas en el estómago. El miedo incluso a salir a la calle. A hacer una vida normal.

La velocidad es otra de las cosas que pone a su hija en aprietos. Los vértigos son una constante en su día a día. "Muchas veces la llevo al  parque y tiene que estar con los mayores mientras los niños juegan y se suben al tobogán. Se marea, le entran náuseas, se cae al suelo sola. Pierde todo el equilibrio", explica su madre. La niña sufre esto en situaciones menos lúdicas. Al subirse a un autobús, por ejemplo. O al viajar en coche. No es capaz de soportarlo.

-¿Es así siempre?

- Pues casi siempre, sí. Cuando es la feria de Málaga (en verano) nos da mucha pena porque todos los niños se suben a los coches de choque y ella no puede. Ella tiene que quedarse sentada con nosotros. Tiene seis años y no se sube en los carricoches. Puede ser de los vértigos, de que está yendo mal del oído... En el coche, como vaya así muy suelta, se me agarra a mí y me dice: mami para, para, para.

-Claro, tú intentas que se vaya a acostumbrando a la normalidad.

-Sí, sí, pero me da mucha lástima. Nosotras insistimos, pero luego tiene que parar. El daño que a mi me han hecho eso no se puede pagar. Sin quererlo, si te viene un problemita, se echa para adelante y no pasa 'na'.

Dice Ana María que parece que la peor parte ya ha pasado, y que ahora solo queda que su pequeña vaya mejorando. Y que se resuelva todo y que les otorguen la indemnización que les corresponde. Por eso  van a recurrir. "Esto a mí ya no me la paga nadie. El carácter mío ya no es el mismo. Mi niña ve una bata blanca y se echa a temblar. Mami, no, mami, no, mami, no. Entré allí con una niña sana y me la devolvieron llena de cables".