La banda de la alcantarilla revienta a diario Alcorcón, al calor de la impunidad: «Son salvajes»
Un grupo de toxicómanos roba cada noche en todo tipo de negocios de la ciudad para comprar droga en un narcolocal, acumulando decenas de detenciones
Carlos Hidalgo
28/02/2026 a las 04:00h.
Como «una salvajada» califican fuentes policiales a ABC lo que está sucediendo en Alcorcón con un grupo de toxicómanos que llevan más de un año asaltando todo tipo de negocios (y alguna vivienda) por el método del alcantarillazo: alunizajes con las tapaderas de sumideros en las cristaleras de los locales. Lo que podría parecer un capítulo más de delincuencia común se ha convertido en una verdadera lacra en esta localidad, pues desde inicios de año los casos se han multiplicado.
Contrasta esta realidad con la percepción del delegado del Gobierno, Francisco Martín, quien presidió ayer la Junta Local de Seguridad con la alcaldesa, la socialista Candelaria Testa: incidió en que los problemas de seguridad que está generando un narcolocal en la calle de Madrid es una cuestión «puntual» que se va a abordar con un refuerzo de la colaboración y la coordinación entre las fuerzas de seguridad. Afirmó que el municipio es uno de los más seguros de los que cuentan con más de 20.000 habitantes en la región, con una tasa de criminalidad 14 puntos inferior a la media.
Lo cierto es que en los barrios de Parque Lisboa, Vilumbrales y Ondarreta los ánimos no son tan buenos. Farmacias, mesones, salones de belleza y todo tipo de establecimientos están sufriendo el azote de este grupo de delincuentes, «hasta cinco veces a la semana», informan las fuentes consultadas. Tan pronto se llevan una botella de alcohol como miles de euros de la caja registradora, por no mencionar la cantidad de dinero que pierden las víctimas por las reparaciones, amén de los problemas que comienzan a dar los seguros.
Tenemos fichados al menos a cinco, uno de ellos recién incorporado a estos 'palos', la mayoría españoles, excepto algún magrebí», indican. ABC ya informó la pasada primavera de los estragos que se estaban produciendo, pero la cosa ha ido a más. «Estuvo más tranquila la zona desde que en verano dos ingresaron en prisión. Pero salieron en noviembre y han vuelto a las andadas», añaden los informantes, que alertan del altísimo nivel de reincidencia de estos sujetos. «Como mínimo, tienen tres o cuatro detenciones cada uno, y hay a quienes apresamos varias veces en una semana. Pasan más tiempo en el calabozo que en otro sitio. Son drogadictos que luego van a comprar droga al narcolocal de la calle de Madrid», insisten, perplejos por el optimismo del delegado del Gobierno.
Son conocidos, que «viven en la calle». Incluso uno duerme cada noche dentro del habitáculo para el cajero automático de una sucursal bancaria. Solo en enero, arramplaron con lo que pudieron de cerca de una quincena de comercios, desde un local de pilates a bares, que suelen ser sus predilectos. Les da igual que suenen las alarmas, porque lo normal es que se queden poco tiempo dentro. En las últimas semanas, este febrero, los golpes se han multiplicado y ya no les queda paciencia a los sufridos pequeños empresarios de Alcorcón, que no es que les vaya precisamente para tirar cohetes. «Para colmo, también están entrando en los garajes y se están llevando las balizas obligatorias, probablemente son los mismos».
Algunos actúan por libre y en otros casos van en parejas, aunque los agentes desmienten que hayan detectado cundas, los llamados 'taxis de la droga', que son coches conducidos por toxicómanos que trasladan a otros dependientes por 5 o 6 euros a poblados de la droga. Una estampa que fue demasiado habitual en el centro de Madrid, sobre todo en Embajadores, y en el entorno de Sierra de Guadalupe (Villa de Vallecas), hasta el punto de que se introdujeron como casuística en la reforma de la Ley de Seguridad, en abril de 2015.
«Son drogadictos, que luego van a comprar droga al narcolocal de la calle de Madrid», aseguran fuentes policiales
Los policías consultados afirman que es complicado que se amplíe el catálogo actual de la comisaría, «aunque si hubiese más efectivos de paisano iría mejor». Pero estos ladrones entran y salen de calabozo sin apenas pisar prisión, pues los robos con fuerza tienen poco reproche penal.
(NOTA DEL ADMINISTRADOR: ESO NO ES CIERTO, NO ES EL "POCO" REPROCHE PENAL ES QUE LA L.E.C. FUE MODIFICADA EN 1983 PARA EVITAR QUE UN PRESUNTO FUESE LUEGO ABSUELTO O CONDENADO A PENA INFERIOR A LA QUE YA HABÍA CUMPLIDO, DE AHI QUE UN ROBO SIMPLE NO LLEVE APAREJADA LA MEDIDA EXCEPCIONAL DE PRISIÓN PREVENTIVA.
La pena por el delito de robo con fuerza en España varía generalmente entre 1 y 3 años de prisión, pudiendo aumentar a 2 a 5 años en circunstancias agravantes.