Un ladrón sale de prisión tras el robo de un reloj de 700.000 euros porque el dueño no tenía la factura
Un marroquí con antecedentes asaltó a un turista egipcio que llegaba al hotel Pestana borracho de una discoteca y logra ahora eludir la cárcel
Carlos Hidalgo
23/04/2026 Actualizado 24/04/2026 - 00:51h.
Taha Mohamed M. A., natural de Egipto y de 30 años, se encontraba el 20 de septiembre pasado de fiesta con otros dos amigos turistas en la discoteca Fiz, junto a la plaza de los Cubos, en Princesa, 1. Bebió todo lo que pudo y más, que para eso eran sus últimas horas en Madrid, pero llegado un momento de la madrugada su estado de embriaguez apenas le permitía mantenerse en pie. Los porteros de la discoteca le ayudaron a salir del local, abrazados a ellos, y lo introdujeron en un taxi allí mismo. Minutos después, sería víctima de dos 'robos': por un lado, pagó 36,5 euros por una carrera de apenas 550 metros lineales, entre la sala de fiestas y el hotel Pestana CR7, situado en Gran Vía, 29; por otro, al bajarse del taxi, sufrió un atraco a manos de un joven marroquí, multirreincidente, que se apoderó de su exclusivo reloj Patek Philippe Nautilus, que alcanza en el mercado un valor de 700.000 euros. El presunto autor material fue detenido muy pronto, tras, además, descubrir que en su piso sus compañeros traficaban con drogas. Ahora, la novedad es que, pese a la carga probatoria contra él, el sospechoso ha salido de prisión provisional: la víctima no guardaba la factura que acreditaba el precio del producto.
Aquella noche, aunque Taha salió con amigos, los encargados de Fitz, según declararon luego los allegados a la víctima, lo sacaron solo de la discoteca. Sobre el elevado precio de la carrera, durante la cual (apenas un minuto de recorrido en coche), el egipcio cabeceaba, por su borrachera. El conductor adujo al ser entrevistado por los policías del distrito de Centro que le dijo el importe del servicio y que el joven contestó algo parecido a 'thirty' (treinta, en inglés) y que, además, quiso darle propina. Aunque eso es lo de menos en el asunto que nos ocupa.
Nada más bajarse, a las 5.32 horas, justo en la esquina de la entrada al hotel, de cuatro estrellas y situado sobre la conocida Casa del Libro, un hombre de 27 años, marroquí, 1,70 de altura, pelo rizado, camisa y zapatillas blancas y pantalón vaquero, le «estaba esperando» junto al paso de peatones de la esquina con la calle de la Chinchilla. Así lo manifestó Taha en su posterior denuncia ante el subgrupo de Robos de la comisaría de Centro, en la calle de Leganitos.
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ABC ha tenido acceso al sumario completo del caso, con detalles un tanto estrambóticos, en el que se incluyen los vídeos tomados por las cámaras de seguridad tanto de la puerta de la discoteca como del propio hotel y aleñados. Se aprecia perfectamente cómo el sospechoso se acerca a su víctima, en actitud amistosa, como si lo conociera (cosa que no era así), le pasa el brazo por encima del hombro. Es la conocida como técnica del Ronaldinho, una de las utilizadas por las llamadas bandas del Rolex, delincuentes especializados en atracar a turistas y robarles sus relojes de alta gama. Sus actuaciones en las zonas más exclusivas de Madrid ha llevado a la Jefatura Superior de Policía a crear el Grupo Crono, que centraliza las principales investigaciones de estos criminales.
En cuestión de segundos, Taher E., que es como se llama el sospechoso, le bloquea violentamente el hombro y el brazo y le arranca el Patek Philippe de la muñeca, para huir a la carrera por Chinchilla. Un operario de limpieza vial observa toda la escena, manguera en mano, mientras baldea con tranquilidad la acera a apenas tres metros de distancia, sin inmutarse ni ayudar, ni avisar a la Policía. Pura escena almodovariana, pero sin mojar al protagonista. Las cámaras de un hotel vecino, el Petite Palace, también registraron la escena.
Imagen principal - El dueño del reloj posa con él horas antes del atraco, en el hotel de la Gran Vía; otro momento del asalto; el modelo sustraído y su precio, según el sumario
Imagen secundaria 1 - El dueño del reloj posa con él horas antes del atraco, en el hotel de la Gran Vía; otro momento del asalto; el modelo sustraído y su precio, según el sumario
Imagen secundaria 2 - El dueño del reloj posa con él horas antes del atraco, en el hotel de la Gran Vía; otro momento del asalto; el modelo sustraído y su precio, según el sumario
El dueño del reloj posa con él horas antes del atraco, en el hotel de la Gran Vía; otro momento del asalto; el modelo sustraído y su precio, según el sumario. (ABC)
Lo que siguió fueron imágenes de Taha tambaleándose, buscando la tarjeta para entrar al hotel, cayendo al suelo y, por fin, logrando acceder con la ayuda de un joven que pasaba por allí y le dio la llave electrónica. Otro empleado municipal de limpieza viaria fue testigo de lo sucedido, pero siguió barriendo la Gran Vía, sin ninguna intención de auxilio.
El egipcio, dos días después, regresó a su país y no ha podido aportar la documentación que avale el precio real del reloj. La defensa del reo, ejercida por Paredes y Asociados, entre otros elementos, solicitó al juzgado la puesta en libertad de su patrocinado porque considera que, en todo caso, el Patek Philippe podría ser una réplica de lujo, tasada en unos 600 euros.
Pero el reloj no ha sido recuperado por la Policía en el operativo de la detención ni en el posterior registro de su vivienda. Allí, en el distrito de San Blas-Canillejas, residía con compañeros en una suerte de narcopiso. Le constaban cinco detenciones previas por atracos a turistas con relojes de decenas de miles de euros.