Viola a una mujer con una botella de cristal y le quema con un cigarro en el pubis tras retenerla en su piso
El acusado acepta siete de los 23 años a los que se enfrentaba por dos agresiones sexuales
Ignacio Cabanes
Viernes, 13 de marzo 2026, 07:15
«Me tienes que obedecer, si no te estropeo la cara, te la voy a rajar y no te va a reconocer nadie». Con estas amenazas Hicham D., de 42 años y origen marroquí, amedrentó a su víctima, a la que acababa de conocer y había ofrecido cobijo en su piso de una localidad de la Canal de Navarrés. Domicilio donde la tuvo retenida desde la noche del 15 de agosto de 2024 al mediodía del día siguiente, sometiéndola a agresiones sexuales especialmente salvajes y quemaduras en la zona púbica con un cigarro.
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Ahora el acusado ha confesado los graves hechos que se le imputaban, entre ellos la violación con el cuello de la botella de cristal con la que previamente había amenazado a su víctima, logrando así una importante rebaja en las penas a las que se enfrentaba. La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia lo condena a ocho años de prisión –de los 23 años que solicitaba el Ministerio Fiscal– como autor de dos delitos de agresión sexual con violencia, y uno de ellos agravado por la introducción de objetos, en concurso medial con un delito de detención ilegal.
Su defensa, ejercida por la letrada Sonia García Galiano, ha conseguido que se le apliquen las atenuantes de reparación del daño, tras haber pagado antes de la celebración de la vista oral 1.500 euros de los 3.000 a los que asciende la indemnización a la agredida por las secuelas físicas y psíquicas sufridas. Así como la de dilaciones indebidas –aunque el caso es relativamente reciente, de agosto de 2024–.
El delito leve de lesiones, por los hematomas y las quemaduras que le causó en el muslo derecho y la zona púbica, se queda en una multa. Y se ha acordado que una vez haya cumplido un tercio de la pena, el condenado sea expulsado a su país.
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Según los hechos probados, tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes, el condenado, en situación irregular en el país, amenazó a su víctima con la botella que portaba en la mano cuando la mujer se negó a mantener relaciones sexuales: «Te voy a rajar la cara». «Ante el lógico temor infundido a la víctima y movido por la intención de satisfacer sus deseos lúbricos», logró desnudarla, le realizó tocamientos y se masturbó ante ella.
«O haces lo que te diga o te rajo la cara»
A la mañana siguiente y tras impedirle abandonar el domicilio, tras cerrar con llave la puerta del piso, la amenazaba de nuevo con expresiones como: «O haces todo lo que yo te diga o te rajo la cara o te mato».
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Al mediodía de ese 16 de agosto, el procesado le quemó con un cigarro en la pierna con la intención de atentar contra su integridad física, concretamente en la parte de arriba del muslo y el pubis. Además, con la intención saciar su sed libidinosa se volvió a masturbar delante de ella y la penetró analmente con el cuello de una botella de cristal mientras le acariciaba el pecho y el cuello.
La víctima, de 28 años, sufre un «cuadro depresivo derivado de su situación personal, tanto en su país de origen como del propio proceso migratorio», que se vio agravado como consecuencia de las agresiones sexuales que padeció en la Canal de Navarrés, por las que ahora ha sido condenado el acusado tras su confesión.