La otra factura de las pensiones: 25.000 millones para funcionarios, militares y ex políticos
Las pensiones de las clases pasivas afectan a más de 725.000 personas. Su coste mensual ascendió a 1.671 millones en julio, un 6,2% más que en 2024
Vozpópuli
Jesús Martín
Economía
Publicado: 08/09/2025 ·04:45
Actualizado: 08/09/2025 · 04:45
Las pensiones contributivas costaron el pasado año alrededor de 198.000 millones de euros. Son las más conocidas por los ciudadanos, porque afectan a más de 9,4 millones de personas en sus distintas categorías (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y favor de familiares), según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Representan, con diferencia, el mayor gasto anual del Estado.
Hay otras pensiones, las no contributivas, que se reconocen a personas que carecen de los recursos suficientes para su subsistencia, aunque ni siquiera hayan cotizado a la Seguridad Social, y que están a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Su montante es muy inferior, alrededor de 2.300 millones de euros anuales en el caso de las de jubilación (unos 565 euros mensuales en 2025), y la cobran alrededor de 291.000 personas.
Hay otro tercer grupo de pensiones a las que, sin saber por qué, se las da menos publicidad, aunque su coste es lo suficientemente elevado como para igual o superar, incluso, del gasto de las prestaciones por desempleo: son las pensiones de las clases pasivas, que el pasado supusieron un gasto para el Estado cercano a los 22.200 millones de euros y que en este ejercicio rondará los 25.000 millones por la revalorización efectuada a comienzos del ejercicio y por el incremento del número de perceptores.
El departamento ministerial que dirige Elma Saiz dice que “el personal incluido en el régimen de clases pasivas del Estado son funcionarios de carrera y en prácticas de la Administración General del Estado, de la Administración de Justicia, de las Cortes Generales, de otros órganos constitucionales o estatales que lo prevean y funcionarios transferidos a las Comunidades Autónomas.
Además están los militares de carrera y los caballeros cadetes, alumnos y aspirantes de las escuelas y academias militares. También se incluyen los “expresidentes, vicepresidentes y ministros del Gobierno de la nación y otros cargos”. En el momento de ser jubilado o retirado o de fallecer causarán en su favor o en el de sus familiares derechos a las prestaciones exclusivamente de carácter económico y pago periódico y se concretarán en las pensiones de jubilación, viudedad, orfandad y en favor de los padres.
Hay pensiones ordinarias y extraordinarias en función del hecho causante: normal o por lesión, muerte o desaparición producida en acto de servicio o como consecuencia del mismo; pensiones extraordinarias derivadas de actos de terrorismo, y pensiones excepcionales, que son prestaciones de clases pasivas reconocidas por ley a favor de persona o personas determinadas.
Incremento de la factura para el Estado
Según los últimos datos publicados por la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, la última nómina ha ascendido a 1.672 millones de euros y ha beneficiado a 725.116 perceptores. En relación con el mismo mes de 2024, el coste ha crecido un 6,18% y el número de pensiones, en 14.202, un 2%. Hace diez años, la nómina mensual ascendió a 930 millones de euros (un 44,4% menos que en la actualidad, y el número de perceptores fue de 612.863 un 15,5% inferior.
Una de las cosas que más llama la atención al consultar la estadística mensual es que hay hasta diecinueve colectivos diferentes que perciben una pensión de clases pasivas. Muchas de ellas tienen vienen derivadas de los cambios legislativos producidos, por lo que hay pensiones anteriores al 31 de diciembre de 1984 y posteriores al 1 de enero de 1985.
Las más numerosas corresponden a jubilados civiles de legislación nueva (1985), que absorben el 74,4% del importe mensual, con 1.244 millones de euros. Le siguen en importancia los retirados militares de la misma legislación, que representan el 14,05%, con 235 millones. A continuación vienen los familiares los familiares civiles, con el 5,76% del total, y los familiares militares afectados por las nuevas normas (3,72%).
Otros beneficiarios de las pensiones
Pero hay más colectivos. Desde víctimas de actos de terrorismo que no sean funcionarios, a mutilados de guerra y sus familiares, pasando por afectados por el virus de inmunodeficiencia humana, familiares de fallecidos en guerra o militares no profesionales y familiares de la República. Todos ellos con cifras mensuales que casi ningún caso sobrepasa el millón de euros
En los siete primeros meses, el coste de estas pensiones de las clases pasivas ha sido de 13.328 millones de euros, un 6% más que las abonadas entre enero y julio de 2024, que incluyen la paga extraordinaria de verano. Desde finales el pasado año, un total de 2.721 pensionistas se han incorporado a la nómina.