El gasto en pensiones subirá en más de 10.000 millones en 2027 si la guerra en Irán se alarga
En el peor escenario el Banco de España sitúa la inflación cerca del 6% este año, lo que obligaría a subir las pensiones en la misma medida en enero de 2027
Vozpópuli
Beatriz Triguero
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Economía
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Publicado: 31/03/2026 · 04:45
Actualizado: 31/03/2026 · 04:45
El rebote en la inflación por la subida de los precios energéticos amenaza con elevar el gasto en pensiones en más de 10.000 millones de euros el próximo año. La revalorización ligada al IPC del año anterior, tal y como marca la ley desde la última reforma impulsada por el exministro José Luis Escrivá, puede alcanzar el entorno del 6% según el escenario más adverso que dibuja el Banco de España, del que ahora Escrivá es gobernador.
De producirse este escenario, con una guerra más larga de lo previsto, se traduciría en la mayor subida de las pensiones contributivas desde 2023, cuando se revalorizaron un 8,5% por la crisis inflacionista generada por la invasión de Ucrania, con un coste extra cercano a los 15.000 millones. Este año, sin tener en cuenta otros factores que también alimentan la factura, la revalorización añadirá unos 500 millones al mes y 7.000 millones al año.
En 2022 subieron un 2,5%; en 2023, un 8,5%; en 2024, un 3,8%, y en 2025, un 2,8%. Las no contributivas, las mínimas y el Ingreso Mínimo Vital aumentan anualmente por encima del IPC para cerrar la brecha de pobreza. La consecuencia es que las pensiones cuestan ya 16.300 millones al mes y cerca de 230.000 millones al año, una factura récord que absorbe ya la totalidad de los ingresos de la Seguridad Social y obliga al Estado a asumir una parte cada vez mayor.
El Estado ha destinado ya en torno a 600.000 millones a sostener la Seguridad Social mediante la acumulación de transferencias y préstamos. Es el resultado de sumar más de una década de inyecciones públicas destinadas a cubrir el déficit del sistema público de pensiones, que la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) anticipa que rozó los 70.000 millones en 2025. Un reto fiscal que, paradójicamente, se combina con un aumento de la 'hucha de las pensiones'.
El gasto en pensiones puede alcanzar los 250.000 millones de euros
En un entorno de incertidumbre máxima sobre la intensidad y la duración del conflicto en Oriente Medio, el Banco de España ha planteado tres escenarios: en el central, la inflación subirá un 3% este año; en el adverso, un 3,9%; y en el más severo, un 5,9%. Con estas cifras, el gasto en pensiones contributivas subiría en unos 6.000 millones de euros anuales, cerca de 8.000 millones, o alrededor de 12.000 millones, respectivamente.
Es solo el punto de partida, puesto que el gasto crecerá aún más por el resto de pensiones y factores: la subida más intensa de las pensiones mínimas y no contributivas, el aumento previsto en el número de pensionistas -en total se abonan ya casi 12 millones de pensiones cada mes-, y el hecho de que los que salen del sistema lo hacen con derecho a pensiones más bajas que los que entran -lo que se conoce como efecto sustitución-.
Con todo, el gasto anual en pensiones, que se ha disparado ya un 40% en cinco años, puede alcanzar los 250.000 millones de euros. Por poner en contexto esta cifra, equivale ya al 15% del Producto Interior Bruto (PIB) del país en el último año. Es también tres veces la inyección de fondos europeos Next Generation no reembolsables que España ha recibido desde Bruselas en cinco años.
Avisos de la AIReF, el FMI o la OCDE sobre el futuro de las pensiones
Para sostenerlo, desde 2023 se aplica el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una sobrecotización que afrontan empresas (alrededor del 83%) y trabajadores (el 17% restante) sin generar más derechos para los cotizantes. En 2023 este recargo fue del 0,6%; en 2024, del 0,7%; en 2025, del 0,8%; y en 2026, del 0,9%. Desde 2024 también se actualiza la base máxima de cotización con la inflación media del año anterior más un 1,2% adicional.
Y, por último, desde 2025 se aplica la Cuota de Solidaridad, otra cotización adicional para los salarios más altos, los que superan esa base máxima. En 2025 se aplicaron tipos de entre el 0,92% y el 1,17% y en 2026 se han subido a entre el 1,15% y el 1,45%. Aún así, el déficit crece y, tal y como ha advertido la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), las transferencias y préstamos del Estado serán cada vez más frecuentes y abultadas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han recomendado recientemente la introducción de un mecanismo de ajuste de la esperanza de vida, ya sea vinculando a ella la edad legal de jubilación o el cálculo de la pensión, como hacía el "factor de sostenibilidad" eliminado con la reforma. Si no, el imparable gasto en pensiones obligará a recortar en "otros gastos prioritarios".