José Javier, policía voluntario en la visita del Papa: «Trabajar en el dispositivo de escolta y gala será el gran colofón a mi carrera»
El subinspector de Policía Municipal de Madrid José Javier Salas, que ya estuvo en las anteriores visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI, será uno de los pocos agentes que acompañará a León XIV
El comisario al frente del operativo: «Es un trabajo ingente, pero lo aceptas con gusto porque este reto se da una vez en la vida»
Carlos Hidalgo
04/06/2026 Actualizado a las 07:40h.
José Javier Salas Labrador es un hombre sabio. Su actitud y su verbo así lo denotan. Son ya 38 años en la Policía Municipal de Madrid, previo paso por el Ejército, en Infantería de Marina, y le quedan apenas dos para jubilarse. Cumple los 63 este 4 de junio, dos días antes de que Su Santidad León XIV aterrice en Madrid, donde permanecerá en visita oficial hasta el 9 de junio, cuando partirá hacia Barcelona y, antes de abandonar España, recale en las islas de Tenerife y Gran Canaria. Él será una de las personas que más cerca estará del Papa, como subinspector de la Sección de Escoltas y Protección, una de las tres secciones de la Comisaría de Protección Corporativa del Cuerpo local.
José Javier es, además de policía, un ferviente creyente católico. Esas dos características le hacen indispensable en una visita, la de León XIV, que será la tercera de un Papa en la que participe. Ya estuvo en la consagración de la catedral de la Almudena, con Juan Pablo II, y en la Jornada Mundial de la Juventud, con Benedicto XVI, en el verano de 2011 en Cuatro Vientos. «Siempre he estado destinado en unidades de seguridad, sigo activo, nunca he pasado a segunda actividad, sigo en la calle, siempre he estado operativo», explica durante la entrevista con ABC.
La creación de esta unidad tiene mucho que ver con el asesinato del concejal de Hacienda y 'alcalde' de Triana, Alberto Jiménez Becerril, y su esposa Ascensión Ortiz, a finales de enero de 1998 en las calles del centro de Sevilla. «En 1999, ingresé en la Sección de Escoltas que se creó en aquella época con motivo de los atentados de ETA que afectaban ya a cargos de los consistorios», rememora, y hace hincapié en que su pasado como militar tuvo mucho que ver en su selección.
Entre sus componentes se encuentran los que integran la Guardia de Gala, que son servicios voluntarios que realizan compaginándolos con su labor de escolta. Entre ellos, son quienes acompañan a los pasos durante la cada vez más multitudinaria Semana Santa de Madrid. Y esa doble tarea es la que van a desarrollar con el Sumo Pontífice los cuatro días que va a permanecer en la capital. Uno de los momentos más esperados será la entrega floral a la Almudena en la catedral, probablemente cuando más cerca pueda estar de él. Eso sí, de las tres visitas papales, será la primera en la que participe la Guardia de Gala.
«No parábamos de meter y sacar a personas, hizo un calor tremendo ese día, pedimos a los bomberos que las regaran, porque hacía tanta temperatura... Luego acabó en tormenta por la noche (...) Eran momentos de mucha felicidad y, al mismo tiempo, de un poco de miedo porque ocurriese algo»
Sobre su experiencia en la JMJ de 2011
La de Juan Pablo II tuvo el añadido de que «ese año iba a hacer el Camino de Santiago y él viajó a Madrid». Narra que la catedral de la capital española tienen una capilla propia para el Papa y que en ella se guardan unas gotas de sangre de aquel Santo Padre: «Pasó muy cerquita de mí y sentir la catedral de la Almudena consagrada por fin me llenó mucho».
Sobre la JMJ de 2011, rememora «cientos de desfallecimientos en la multitudinaria misa celebrada en Cuatro Vientos»: «No parábamos de meter y sacar a personas, hizo un calor tremendo ese día, pedimos a los bomberos que las regaran, porque hacía tanta temperatura... Luego acabó en tormenta por la noche. Empecé a retirarme cuando se inició la tormenta, nos tuvimos que quedar un poco más porque incluso una de las carpas empezó a a correr peligro. La gente no se movía ni porque lloviese ni porque se desplomasen, teníamos que entrar y sacarlos. Esa agua se agradecía. Eran momentos de mucha felicidad y, al mismo tiempo, de un poco de miedo porque ocurriese algo. Por la carretera de Extremadura iban miles y miles de personas caminando que nos decían que venían desde el centro en peregrinación».
Guardia de honor de las Tres Caídas
Mientras espera la venida de León XIV y cada año, la sección del subinspector Salas participa en todas las procesiones madrileñas: «Mañana, por ejemplo, estaremos en la de San Isidro [esta entrevista se realizó el 14 de mayo]. En Semana Santa estoy en la de La Borriquita, de la que somos hermanos de honor. Marcamos y llevamos el paso de los anderos o costaleros o señores de trono, según el tipo de paso. Salimos una parte el Miércoles Santo con con La Paloma, en Málaga. El Miércoles Santo también en Madrid, con el Cristo de las Tres Caídas y Los Gitanos; el Jueves Santo, El Gran Poder y La Macarena, Jesús el Pobre, que es espectacular cómo hacen la salida, y el Divino Cautivo».