Tráficos ilícitos por vía marítima
La seguridad marítima se encuentra ante amenazas crecientes, debido a nuevas modalidades de
transporte ilícito de mercancías que, requiriendo alteraciones estructurales de los cascos, incrementan
el riesgo de accidentes y de contaminación marítima. Surgen nuevas modalidades delictivas con el
fin de prestar apoyo logístico a los narcotraficantes, como el abastecimiento de combustible a narco
embarcaciones en alta mar. El incremento del uso de embarcaciones rápidas, buques nodriza, recientes
avistamientos e incautación de narco-submarimos y rutas alternativas exige una respuesta integral
basada en inteligencia, patrullas combinadas, y cooperación con la Vigilancia Aduanera, la Armada y
cuerpos policiales internacionales.
En particular, a lo largo del 2025 se constatado el incremento de informes internacionales sobre
embarcaciones semi-sumergibles para el transporte transoceánico de grandes volúmenes de drogas,
con rutas no tradicionales que eluden sistemas de vigilancia estándar, así como el incremento de
embarcaciones semirrígidas de alta velocidad (RHIB) transportando cocaína en la zona central de
Atlántico Norte. Estas embarcaciones navegan sin luces y a altas velocidades, lo cual supone un gran
peligro a la navegación y a la seguridad marítima.
Las zonas del Estrecho de Gibraltar y del arco Canarias‐Atlántico presentan una vulnerabilidad creciente
para España. Algunos grupos organizados podrían estar utilizando las rutas y medios originalmente
diseñados para el tráfico de drogas para realizar actividades vinculadas a la inmigración ilegal,
diversificando de esta manera su actividad delictiva. En concreto, desde el COVAM se ha informado de
más de 600 embarcaciones tipo go-fast, sospechosas de llevar a cabo operaciones relacionadas con el
tráfico de estupefacientes, principalmente en el área del estrecho de Gibraltar.
La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 considera uno de los
puntos clave en esta amenaza el narcotráfico en puertos y aeropuertos, señalando factores como
la corrupción como multiplicador delictivo, enfoque que resulta crucial en el comercio marítimo que
canaliza cerca del 90% del comercio mundial. Esta vía es un instrumento esencial para las actividades
vinculadas al crimen organizado, lo que posiciona a los puertos en hubs logísticos clave para las
organizaciones criminales y, en consecuencia, la infiltración portuaria por parte de estas redes
representa una de las mayores amenazas para la economía legal y la seguridad nacional.
Asimismo, debe contemplarse el riesgo de utilización de la vía marítima, tanto para el transporte
ilícito de materiales, productos o tecnologías vinculados a la proliferación de armas de destrucción
masiva, como para la elusión de regímenes internacionales de sanciones. El carácter global del
comercio marítimo, la complejidad de las cadenas logísticas, el recurso a pabellones de conveniencia,
las transferencias buque a buque, la manipulación de sistemas de identificación automática (AIS) o el
empleo de estructuras societarias opacas —como se ha evidenciado en relación con la denominada
“flota fantasma” vinculada a la Federación Rusa— pueden dificultar la trazabilidad de los cargamentos
y la identificación de los beneficiarios finales. Estos riesgos tienen especial importancia en España,
debido a su posición geoestratégica y al papel de sus puertos como nodos esenciales del comercio
internacional.
El Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración
Tributaria (AEAT) y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil han reforzado su presencia operativa ante
el incremento de amenazas híbridas que afectan a infraestructuras críticas portuarias y a la cadena
logística marítima. Como respuesta, se han desplegado tecnologías avanzadas de geolocalización,
monitorización en tiempo real y colaboración operativa con los organismos europeos.
A este respecto, se considera también la necesidad de adaptar el marco normativo internacional,
por ejemplo de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), para permitir el ejercicio del derecho de visita ante una sospecha fundada de tráfico ilícito (artículo 110)
y la incorporación en la legislación marítima internacional de disposiciones similares a las del Real
Decreto‑ley 16/2018, de 26 de octubre, por el que se adoptan determinadas medidas de lucha contra el
tráfico ilícito de personas y mercancías en relación con las embarcaciones utilizadas.
La Policía Nacional y la Guardia Civil participan en el “Proyecto de cooperación portuaria” (SEACOP VI),
financiado por la Comisión Europea, cuyo objetivo es apoyar la lucha contra el tráfico marítimo ilícito
(sustancias estupefacientes, especialmente cocaína) y las redes criminales internacionales en América
Latina y el Caribe.
El tráfico de cocaína sigue siendo la principal actividad delictiva de los grupos de delincuencia organizada
con actividad en España. El liderazgo de estos grupos se mantiene en manos de colombianos, si bien es
muy significativo el avance de grupos de albaneses y dominicanos.
Además de Madrid y Barcelona, existen principalmente tres zonas de actividad prioritaria: la
vertiente atlántica de Galicia (sobre todo Pontevedra), la zona más próxima al Estrecho de Gibraltar
(Cádiz y Málaga) y la vertiente mediterránea (Valencia, Alicante y Murcia). La presión policial en las
zonas afectadas por el Plan Estratégico de Seguridad para el Campo de Gibraltar ha provocado la
redistribución geográfica de las organizaciones criminales que operan en la zona hacia otras limítrofes.
Los buques de la Armada también contribuyen a luchar contra este fenómeno, particularmente,
mediante la colaboración con el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado
(CITCO), del Ministerio del Interior, en la ejecución de operaciones de lucha contra este tipo de tráfico
ilícito. Para ello, se despliegan buques con objeto de seguir, interceptar y asaltar las embarcaciones
sospechosas de realizar actividades vinculadas con el narcotráfico.
https://www.dsn.gob.es/sites/default/files/2026-05/Informe%20Anual%20de%20Seguridad%20Nacional%202025%20-%20Accesible_0.pdf