LUCHA ANTITERRORISTA
Francia no ve obstáculos a la presencia de la Ertzaintza en investigaciones en su territorio Un convenio de 2003 deja en manos del Gobierno espa?ol la incorporación de las policías autonómicas al trabajo en suelo galo18.06.2009 - FERNANDO ITURRIBARRÍA| CORRESPONSAL. PARÍS

Los responsables de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y Rodolfo Ares, al término de la reunión del pasado martes en Vitoria. / RAFA GUTIÉRREZ
Ninguna disposición de rango nacional o europeo impide a la Ertzaintza actuar en Francia dentro de los convenios internacionales de cooperación transfronteriza. La incorporación de la Policía autonómica vasca a las investigaciones en suelo galo es ante todo una cuestión de voluntad política del Gobierno espa?ol y a la que París nunca se ha opuesto oficialmente. Por el contrario, en los juzgados antiterroristas de la capital francesa existe una predisposición favorable a repetir las escasas experiencias de trabajo en común con los agentes vascos en los a?os noventa, de las que se guarda un grato recuerdo.
En su reunión del pasado martes en Vitoria, el consejero de Interior, Rodolfo Ares, y el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguraron haber pospuesto el análisis sobre la presencia de la Ertzaintza en investigaciones sobre ETA al otro lado de la frontera hasta, entre otras cosas, conocer previamente el parecer del Gobierno francés sobre el asunto. Ambos políticos llegaron al acuerdo de abrir mientras tanto una ?línea caliente?, a través de la cual la Policía vasca recibirá de ?forma inmediata? todas las informaciones que las fuerzas de seguridad espa?olas obtengan sobre la banda terrorista en territorio galo. El ministro Rubalcaba, ante la insistencia del Gobierno vasco en pedir la presencia de la Ertzaintza en Francia, había recordado previamente en una emisora de radio que allí ya trabajan la Gendarmería, la Policía judicial y los servicios secretos, por parte gala, y la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por parte espa?ola.
Aunque a menudo se olvide, la Ertzaintza ya ha actuado contra ETA en el país vecino. El principal precedente data de los tiempos de Juan María Atutxa al frente de la consejería de Interior del Gobierno vasco. En el verano de 1993 un operativo combinado de las policías vasca y francesa permitió el desmantelamiento simultáneo a ambos lados de la frontera de una trama recaudadora del 'impuesto revolucionario'. Bajo la coordinación de los jueces Carlos Bueren y Laurence Le Vert, en la periferia de París fueron detenidos los jefes de la red, Carlos Almorza y Txemari Dorronsoro, mientras en el País Vasco eran arrestados los cuatro cobradores.
Filmaciones, grabaciones y atestados de la Policía vasca sirvieron de pruebas de cargo en la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal Correccional de París. Un ejemplo de compenetración policial fue la conversación en que Almorza amedrentaba al empresario Isidro Usabiaga, asesinado por ETA en 1996, grabada por la Ertzaintza y realizada desde una cabina telefónica vigilada por agentes franceses. En el juicio, celebrado en octubre de 1997, la fiscal antiterrorista Ir?ne Stoller elogió en público el trabajo de la Policía vasca, de la que destacó su profesionalidad y eficacia.
A pesar de aquel éxito operativo, la colaboración franco-vasca no volvió a reeditarse. No por falta de ganas en París, donde se atribuye a Madrid la marginación de un Cuerpo con el que se esperaba abrir nuevas líneas de investigación. Todavía hoy se lamenta no haber podido cruzar numerosos ADN sin identificar recogidos en refugios franceses de ETA con el banco de huellas genéticas de la Ertzaintza, abundante en rastros procedentes de la kale borroka. La falta de este cotejo ha impedido con frecuencia poner nombres a militantes acogidos en el aparato de la reserva y reconstruir su pasado activista pese a que los datos necesarios se encuentran en Vitoria.
Puerta abierta
El tratado de cooperación transfronteriza en materia policial y aduanera, en vigor entre Francia y Espa?a desde 2003, es una prueba adicional de que la pelota está en la vertiente peninsular del tejado hispano-francés. En el acuerdo, París cerró los servicios competentes por su lado: policía, gendarmería y aduanas. Por parte espa?ola se incluyó al Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y ?todo otro servicio o autoridad policial previamente designados por el Ministerio del Interior?. Esta redacción deja la puerta abierta a la incorporación de las policías autonómicas vasca y catalana a misiones contra la inmigración irregular, la delincuencia fronteriza, los tráficos ilícitos o hasta realizar patrullas, vigilancias de manifestaciones y persecuciones en caliente por el sur de Francia.
En materia antiterrorista, la ley reguladora de los equipos conjuntos de investigación, promulgada asimismo en 2003, tampoco impide contar con la Ertzaintza. Lo único que estipula es que su composición, al igual que su objetivo y duración, deberá ser determinada de común acuerdo entre los estados, como establece la decisión marco adoptada en 2002 por el Consejo Europeo. Espa?a y Francia también tienen en funcionamiento equipos conjuntos contra el tráfico de drogas y la inmigración clandestina, aspectos menos sensibles pero de sumo interés para una comunidad autónoma fronteriza con Francia.