Autor Tema: El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"  (Leído 160702 veces)

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2240 en: 15 de Diciembre de 2019, 07:32:44 am »

Sagunt: 30 años con policías con nombre de mujer
Apenas llegan al 10% de la plantilla y sólo hay dos en la escala de mando, pero son "todoterreno" y trabajan en unidades de todo tipo
mónica arribas | sagunt 13.12.2019 | 22:44


La policía más veterana, Pilar Navarro, junto a otras compañeras. D. TORTAJADA

Siguen siendo pocas y apenas llegan al 10% de la plantilla actual. No obstante, las mujeres han ido ganando cada vez más presencia en la Policía Local de Sagunt desde que, hace 30 años, la ahora oficial Pilar Navarro entrara en su plantilla «como un agente más» en un momento en el que ni siquiera había vestuarios para chicas.

«La verdad es que, en la calle, había gente que se sorprendía mucho al verme. Les chocaba que fuera una mujer. Pero con mis compañeros nunca he tenido problemas», contaba tras haber sido también la primera mujer en la escala de mando de este cuerpo y pasar por todo todo tipo de servicios antes de estar ahora en la patrulla de los motoristas, en la sección de Tráfico.

Aunque al principio era la única mujer en el cuerpo, al poco tiempo se incorporó Celia Cosín, que también ha sido una «todoterreno».

Tras ellas llegó Nuria Bru, la única que con Navarro es también oficial y ahora se ocupa de la sección de Movilidad Urbana. «A mí no se me ha podido olvidar cómo un niño me vio uno de los primeros días en el paso de peatones y le dijo a su madre sorprendido: ¡Mamá, mira, es una chica!», comentaba. «Muchas señoras mayores también nos decían que no nos metiéramos en líos y algunas aún nos lo dicen, pero bueno...», añadía tras haber hecho todo tipo de servicios como policía.

Esta «polivalencia» es común a otras compañeras del cuerpo, que también han pasado por distintas unidades. Sin embargo, no falta quien tiene claro que «prefiere estar en la calle», como Isabel Ávila, que lleva unos 20 años de experiencia y está «en la sección de Seguridad Ciudadana», como explica mientras los ojos le brillan de una forma especial.

Esa evidente vocación no es un caso aislado. Y eso que muchas aseguran no haber tenido referentes familiares hasta llegar ahí. «Desde pequeña ya quería dirigir el tráfico», contaba Isabel entre risas mientras la agente Natacha Paredes afirmaba que «sólo ha sido una coincidencia» el haber compartido profesión con su prima, la oficial Nuria Bru. «Yo quería presentarme para ser Policía Nacional, pero un amigo me hizo ver que aquí iba a poder estar siempre cerca de casa y allí igual me enviaban a cualquier lugar de España. Así que me decidí por esto», comentaba Pilar Navarro.

Acostumbradas a responder ante cualquier servicio, la asignatura pendiente que ven es la conciliación familiar, por mucho que haya habido avances. «Eso es una bonita utopía», decía Isabel, aunque rápidamente añadía: «Hay que reconocer que ahora es todo más fácil que hace 10 años. Es verdad que se nota que ha habido mejoras, pero queda mucho por hacer a ese nivel», apuntaba tras vivir en primera persona esas dos épocas como madre y policía.

Otro reto es ascender más posiciones en la escala de mando, algo que requiere volver a examinarse, pero que algunas están dispuestas a intentar para así romper «más techos de cristal»; otro de esos que rasgó Pilar Navarro en septiembre de 1989, como se reconoció el pasado mes de octubre, al distinguirla como primera mujer que entró en el cuerpo.
Todo tipo de intervenciones

Al echar la vista atrás, entre sus muchos servicios realizados, no faltan intervenciones por casos de violencia machista que les han dejado huella, unos casos donde su condición de mujer ha propiciado «una mayor complicidad» con las víctimas, según afirman. «Quieras que no, siempre se abren más al vernos a nosotras. Pero, en general, yo creo que en todos los servicios, es bueno que haya mujeres policía. Tenemos otra manera de hacer las cosas. Otra visión diferente», contaba Pilar en algo que ratificaban sus compañeras, sobre todo, después de que Nuria recordara un caso también muy especial: Cuando ayudó a dar a luz a una mujer que se puso de parto en un coche, de madrugada, cuando iba hacia el hospital; una historia «de las bonitas» que, según coinciden, siempre ayuda a compensar los malos tragos «que no faltan en la vida profesional de cualquier policía», sea hombre o mujer.


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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2241 en: 24 de Enero de 2020, 07:18:48 am »

El número de mujeres coronel se duplica en un año
La presencia femenina en las Fuerzas Armadas aumenta en la Escala de Oficiales pero se estanca en el conjunto del personal militar

Fecha
24/01/20access_time 1:03

De siete a finales de 2018 a catorce al terminar 2019: el número de mujeres con empleo de coronel se ha multiplicado por dos en las Fuerzas Armadas españolas en sólo un año, según las estadísticas del Ministerio de Defensa.

Confidencial Digital ha consultado las cifras que maneja el Observatorio militar para la igualdad entre mujeres y hombres en las Fuerzas Armadas. Este organismo del ministerio recopila en informes anuales la presencia de las mujeres en las Fuerzas Armadas, a partir de datos de la Dirección General de Personal del Ministerio de Defensa referente a militares profesionales y personal civil en activo a fecha de 31 de diciembre.
Mayor presencia entre los oficiales

La presencia porcentual de mujeres en los tres ejércitos y en los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas se mantuvo este 2019 estancado respecto a los años anteriores. Pero yendo al detalle por escalas, durante este pasado año las mujeres ganaron presencia en las escalas de Oficiales y Suboficiales, mientras que disminuyeron entre Tropa y Marinería, una tendencia que se repite respecto a 2018.

Si 2019 fue el año en que fue ascendida por primera vez una mujer al empleo de general de Brigada y por tanto a la Escala de Oficiales Generales (Patricia Ortega), justo un escalón por debajo hubo también pasos importantes hacia una mayor proporción femenina entre los mandos militares.

El año 2017 se cerró con una única mujer coronel, que había sido ascendida en 2016. En 2018 ya eran siete a final de año, y la cifra se duplicó en 2019, ya que a 31 de diciembre ya eran 14 las coroneles en las Fuerzas Armadas.

En total, las mujeres crecen ligeramente entre los oficiales, desde el 9,2% de 2018 al 9,7% de 2019. El año pasado acabó, en lo que respecta a mujeres, con 190 tenientes coroneles frente a 161 de un año antes; 556 capitanes respecto a 537; 418 tenientes frente a 405, por destacar los casos de mayores aumentos del número de mujeres por empleo. Hay cuatro comandantes menos, de 240 se ha bajado a 236.

En la Escala de Suboficiales, la presencia de mujeres creció del 5,1% al 5,4%, con aumentos en términos absolutos importantes en el número de brigadas: 111 ante 58 de doce meses atrás.

Igual que pasaba en 2018 comparando con los datos de un año antes, la tendencia se mantiene en el sentido de que aumenta el porcentaje de mujeres en las Escalas de Oficiales y Suboficiales, pero baja ligeramente en Tropa y Marinería: de 16,4% cae al 16,2%.
El porcentaje de mujeres, estancado

En general, pese a la voluntad expresa de aumentar la participación de las mujeres en las Fuerzas Armadas que abandera Margarita Robles, durante 2019 -primer año completo de la ministra al frente del departamento, ya que llegó en junio de 2018-, la proporción de hombres y mujeres militares no crece en los últimos años.

Según las estadísticas recogidas en el informe del Observatorio militar para la igualdad entre mujeres y hombres en las Fuerzas Armadas, las mujeres suponían al cierre de 2019 el 12,7% del total.

En los gráficos del informe se redondean las cifras: con más detalle, las mujeres eran el 12,76% del total de efectivos de los tres ejércitos y los Cuerpos Comunes a 31 de diciembre de 2019.

Por tanto, ha crecido muy ligeramente su porcentaje respecto al 12,69% de un año antes.

El gráfico y los datos muestran que tras unos incrementos importantes entre 2000 y 2006, del 6,6% al 12%, el avance de la mujer en las Fuerzas Armadas se ralentizó en cuanto al número proporcional del total de militares.

Los incrementos anuales pasaron a ser de décimas, y en 2017, 2018 y 2019 se repite la cifra redonda: 12,7%.

Hay que subrayar, en todo caso, que entre 2018 y 2019 ha aumentado tanto el total de militares como tanto de hombres como de mujeres, en términos absolutos. A cierre de este pasado año había 15.706 mujeres militares, frente a las 14.893 de 2018. Por contra, había menos mujeres funcionarias y del personal laboral del Ministerio de Defensa.

Creció el número total de mujeres en los tres ejércitos y en los Cuerpos Comunes, pero proporcionalmente crecieron en los Cuerpos Comunes (pasaron de ser el 28% al 30% del total), se mantuvieron en la Armada (13%), y cayeron ligeramente, en porcentaje, en el Ejército de Tierra (del 11,8% al 11,6%) y en el Ejército del Aire (del 14% al 13,9%).

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2244 en: 17 de Febrero de 2020, 07:31:24 am »

ENTREVISTA A GEMA MORETÓN MARTÍN
«La policía no es un trabajo de hombres, somos válidas»
Es agente de la Policía Local de Plasencia
 


«La policía no es un trabajo de hombres, somos válidas» - TONI GUDIEL


Raquel Rodríguez Muñoz
16/02/2020

Gema Moretón Martín lleva trabajando como policía local 20 años, hasta el 2007 en Coria y, desde entonces, en la jefatura de Plasencia. Ha recibido recientemente la Medalla al Mérito para Mujeres Policías, que concede la Unión Nacional de Jefes y Directivos de Policía Local (Unijepol).

-Por qué decidió ser policía?

-Por vocación. En mi familia no hay ningún policía, pero desde pequeña supe que quería serlo. Me gustaba, siempre me ha llamado la atención.

-¿Qué supone esta medalla?

-Es una satisfacción, un orgullo, que te reconozcan el trabajo realizado.

-Uno de los aspectos que le reconocen es su trabajo en seguridad vial. ¿Cuánto tiempo lleva en este área y por qué es tan importante?

-Empecé en Coria en el año 2002 porque me gustaba la materia, trabajar con niños, porque creo que la educación debe empezar desde pequeños. Después, en Plasencia había una plaza en la sección de educación vial, opté y entré en el departamento. Creo que la educación vial lo es todo, es fundamental para tener una buena seguridad vial.

-¿Por qué cree que falta concienciación? ¿No somos conscientes de los peligros reales?

-Creo que se trata de hábitos mal adquiridos. La gente piensa que no pasa nada, que nunca le va a pasar nada, no piensa en las consecuencias. Por ejemplo, los sistemas de retención infantil se ponen muchas veces por evitar una denuncia, pero no hay una percepción de riesgo real y no se ve tan importante, no es una prioridad. Yo siempre digo que a un niño no le dejas meter las manos en un enchufe, pues esto es lo mismo.

-¿Cómo se trabaja actualmente en la policía local para cambiar los hábitos?

-Por ejemplo, tenemos un proyecto en colaboración con el SES y nos dirigimos a las matronas de la región para dar charlas sobre la importancia de los sistemas de retención infantil para que lo transmitan a las mujeres embarazadas y padres primerizos porque hay cosas que no saben. También vamos a colegios e institutos a hablarles de distintos temas según su edad y son esponjas.

-¿El parque de tráfico no está infrautilizado?

-No. Lo utilizamos. Somos ocho personas en el departamento de segurida vial y hay un policía de segunda actividad de lunes a viernes. Lo utilizamos como lo que es, un parque educativo, no lúdico. Se lo ofrecemos a los colegios y acuden para charlas teóricas y la práctica.

-Unijepol también reconoce su compromiso con la igualdad de género, ¿existe en la Policía Local?

-En Plasencia hay más de 70 policías y tenemos cinco mujeres y una en prácticas, hay una diferencia abismal, pero en Extremadura, de 1.500 agentes, solo 103 son mujeres.

-¿A qué achaca esa diferencia?

-A que las mujeres no se presentan en la misma medida que los hombres, quizás por desconocimiento de la profesión o porque piensan que es un trabajo de hombres. En las pruebas físicas, algo falla. Debería haber una discriminación positiva para reducir los tiempos para las chicas.

-Precisamente, se ha creado la Asociación Extremeña de Mujeres Policías, de la que es directiva, ¿con qué objetivo?

-Queremos dar a conocer el trabajo de la mujer policía. Tenemos un proyecto y vamos a los cursos de Bachillerato para que lo vean también como una salida. En Plasencia ya hemos empezado. La hemos creado porque somos muy pocas y queremos potenciar el trabajo policial femenino. Las mujeres somos muy válidas y hay que eliminar estereotipos como que hay que ser fuerte y valiente, se pueden hacer muchas cosas.

-¿Por ejemplo?

-Hay muchas secciones, no solo denunciamos ni nos dedicamos a correr y perseguir a infractores. Está la sección de familia y menores, atestados. En violencia de género, por ejemplo, las mujeres buscan chicas policías porque se sienten más identificadas y en menores, el niño siempre nos busca, por la figura materna.

-Además, la policía local también es solidaria.

-Sí. Acabamos de colaborar en un proyecto para entregar mochilas a niños de Burkina Faso, Malí y Mauritania. Ha sido un éxito porque hemos recogido 500. La policía ha cambiado, está más cerca del ciudadano porque somos servicio público y somos solidarios.

-¿Qué es lo mejor de ser policía local?

-Lo mejor de este trabajo es que no es nada monótono, cada día surge algo nuevo y no sabes qué te vas a encontrar, lo que también es estresante. También que está muy cerca del ciudadano.

-¿Cómo le gustaría que estuviera el cuerpo dentro de 20 años?

-Con muchos más efectivos porque nos hemos quedado muy pocos y no podemos abarcar todo lo que podríamos. Y con muchas más mujeres, mitad y mitad sería lo suyo, así que, que las chicas no se asusten y se animen.

 

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2245 en: 17 de Febrero de 2020, 11:02:53 am »
Pués que bien, en PMM hay más mujeres, pero . . . en la calle cuántas? . . . porque las hay que no la han pisado nunca . . . así que esto, una vez más, es lo de siempre . . . a mí ya me aburre el tema, la verdad . . .

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2246 en: 17 de Febrero de 2020, 11:50:12 am »
Pues la de la entrevista tiene buen currículum:

Educación vial y jefatura.

No hay más que decir.

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2247 en: 17 de Febrero de 2020, 20:36:54 pm »
Vaya esperpento de declaraciones.

Que lo ideal sería "mitad y mitad"......Ya....y también en Sanidad, y en Justicia y en educación y en general en todos los puestos de la Administración donde hay un 70% de mujeres como poco y nadie facilitada nada a los hombres ni hay discriminaciones "positivas" ante la minoría masculina.

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2248 en: 17 de Febrero de 2020, 20:46:54 pm »
Vaya esperpento de declaraciones.

Que lo ideal sería "mitad y mitad"......Ya....y también en Sanidad, y en Justicia y en educación y en general en todos los puestos de la Administración donde hay un 70% de mujeres como poco y nadie facilitada nada a los hombres ni hay discriminaciones "positivas" ante la minoría masculina.

Y en la obra, y en la mina, y en soldadores submarinos.

O sólo lo piden para los puestos cómodos y los directivos?

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2249 en: 18 de Febrero de 2020, 09:05:06 am »
Pues la de la entrevista tiene buen currículum:

Educación vial y jefatura.

No hay más que decir.

Eso es...y esa es la cuestión..dice que las mujeres son tan validas como los hombres y yo que he patrullado con una puedo asegurarlo, pero lo cierto es que una amplia mayoría no soportarían tener que extraer del coño de la bernarda un fajo de billetes manchados de sangre tras un hurto...y esa es la cruda realidad de las calles, que a veces, muchas, te tienes que manchar de mierda... y en educación vial y jefatura la mayor mierda que te puedes encontrar en un pasillo es que coincidas con alguna mierda con patas.

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2250 en: 29 de Febrero de 2020, 07:26:02 am »

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2251 en: 08 de Marzo de 2020, 07:19:58 am »










Las 'boomer' pioneras: "Decían que le quitábamos el trabajo a los hombres"



Las mujeres nacidas entre 1960 y 1975 lograron la gran incorporación femenina al mercado laboral. Hasta entonces, tres de cada cuatro estaban recluidas en el hogar, ahora más del 70% están activas



08/03/2020 05:00
Adelantado en

La primera vez que Conchi Rodríguez entró a trabajar en una mina le dieron una escoba para barrer. Una mujer con un mono lleno de carbón en la Asturias de los 90 todavía era una provocación para una sociedad que no la situaba en ningún otro sitio que no fuera al cuidado del hogar. "Se decía que íbamos a perder la feminidad", recuerda.

Hija, sobrina, prima, nieta y hermana de mineros, Conchi reconoce que nunca tuvo una vocación especial por picar minerales. "Lo que quería era trabajar y ser independiente porque mi madre siempre me había dicho que no dependiera de ningún hombre. Y, en la cuenca, las únicas opciones que teníamos eran o ser empleada de hogar u opositar. El resto era para los hombres".

Así era hasta que un día de 1985 su padre llevó el boletín minero a casa. En él se anunciaba una oferta de mil puestos de trabajo como peón de interior en Hunosa, empresa pública de extracción de carbón. "Tenía 29 años y vi que esa era una de las pocas oportunidades que había en el pueblo de tener un trabajo fijo", cuenta. Pasó las pruebas igual que cualquier hombre pero su solicitud y la de una decena de mujeres que también las pasaron empezaron a coger polvo en un cajón.

Conchi, en la mina de Hunosa. (Cedida)
Conchi, en la mina de Hunosa. (Cedida)

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La empresa se amparó en una ley de 1897 en la que se prohibía a los menores y las mujeres acceder a las minas con el argumento de "protegerles de la explotación". "Eso pudo tener sentido un tiempo, pero cuando nos presentamos nosotras ya no había esas condiciones salariales ni laborales", considera Conchi. Además, la única forma de trabajar en cualquier puesto dentro de la empresa, aunque fuese en administración, pasaba necesariamente por entrar como peón de interior y hacer promoción interna. Ni siquiera las hijas de mineros fallecidos tenían derecho a un puesto que sí estaba abierto a sus hermanos.

Lo que para Conchi era una injusticia se convirtió en una batalla judicial y social por los derechos de las mujeres. "Pensé que si mi hermano era minero, por qué yo no iba a poder”. Tuvieron que pasar ocho largos años hasta que el Tribunal Constitucional le dio la razón, en 1992, lo que la convirtió en la primera mujer en sacarse una plaza de minera de interior. "Derribamos muchos mitos: decían que le íbamos a quitar el trabajo a los hombres, que la mina era muy dura… La realidad es que muchas mujeres pasamos las mismas pruebas que los hombres. Y eso que nos miraban más con lupa que a ellos", recuerda.

Conchi en su último destino. (Cedida)
Conchi en su último destino. (Cedida)

Para las mujeres de la generación del 'baby boom', la incorporación al mercado laboral fue una lucha por sus derechos. Fue una lucha silenciosa y que apenas se ha reconocido con el tiempo, pero realmente fueron ellas quienes consiguieron liberarse de la reclusión en el hogar y construyeron una carrera profesional similar a la de los hombres. Si a finales de los 70 se consiguió la igualdad formal y legal, fue en los 90, con las 'boomers', cuando las mujeres se abrieron paso a codazos en el mundo laboral, muchas con juicios que les reconociesen ese derecho que solo estaba sobre el papel. "La dificultad vino sobre todo por la falta de precedentes en algunas actividades, que estaban directamente prohibidas para las mujeres", cuenta Lucía Ruano, histórica abogada que llevó muchos casos laborales de mujeres en aquella época.

Cuando la primera generación del 'baby boom' accedió al mercado laboral (las nacidas entre 1960 y 1965), el porcentaje de mujeres en edad de trabajar activas apenas superaba el 30% y en el caso de las mujeres casadas, la tasa de actividad era del 25%. Esto es, tres de cada cuatro mujeres estaban recluidas en el hogar y eran sus maridos quienes 'llevaban un salario a casa'. Sin embargo, estas mujeres, que crecieron durante los últimos años del franquismo y la transición, se negaron a aceptar que su destino sería cuidar de los hijos. "Habíamos visto la gran dependencia emocional y económica de nuestras madres y abuelas por quedarse en casa al cuidado de los hijos. Y no queríamos eso; queríamos independencia económica porque eso nos daba independencia y libertad a todos los niveles", añade Ruano.

A partir de su generación, comenzó la gran incorporación de la mujer al mercado laboral, en especial de las mujeres casadas (las solteras sí tenían que trabajar para ganarse la vida). Si se realiza el análisis por franjas de edad se observa que fueron las mujeres del 'baby boom' quienes rompieron el muro del mercado laboral. De hecho, los niveles de actividad que consiguieron apenas han mejorado desde entonces, lo que muestra que todavía hace falta un gran impulso para lograr la igualdad real entre hombres y mujeres.

Cuando la generación del 'baby boom' empezó a cumplir 25 años (edad para entrar en el mercado laboral después de acabar los estudios), las tasa de participación de las mujeres casadas, que en esa época eran una amplia mayoría, era inferior al 45%. Más de la mitad de las mujeres entre 25 y 29 años estaban recluidas a cuidar del hogar y los niños. Las 'boomers' cambiaron esta realidad de forma radical. Cuando ellas atravesaron esta franja de edad, dejaron una tasa de actividad del 66%.

En una sola generación fueron capaces de recortar la brecha de actividad en más de 20 puntos y, además, lograron normalizar la incorporación de la mujer al mercado laboral. Desde entonces, la tasa de actividad de las mujeres de entre 25 y 29 años no ha mejorado, de hecho, se ha reducido marginalmente hasta el 65%. Por el contrario, en el caso de los hombres casados, los niveles de actividad se mantienen por encima del 97%.
Estrella, la primera maquinista de Metro

Cuando va en Metro, a Estrella le saludan trabajadores que ni conoce. Fue la primera maquinista mujer de Metro de Madrid, y como Conchi, más que por vocación, fue pionera por pura necesidad. "Yo quería trabajar y aquí había plazas. Solo pedían medir más de 1'60, tener bien la vista y haber pasado el servicio militar. Como mujer esa parte no la podía aportar, así que recurrí".

Era 1983 y hasta entonces las únicas conductoras que había conocido el subsuelo madrileño fueron las que cubrieron las bajas masculinas durante la Guerra Civil. "Los primeros días había de todo, desde gente que como mínimo te mandaba a fregar, como los que se alegraban de ver a una mujer ahí".

Ni siquiera Metro estaba preparado para la incorporación de mujeres a su plantilla: no tenían baños ni vestuarios femeninos, por lo que Estrella tenía que subir a la superficie o el vestíbulo cada vez que lo necesitaba. De hecho, no fue hasta que se reformaron paulatinamente las estaciones cuando se incorporaron estos espacios.

Estrella en su primer día al frente de un vagón de Metro
Estrella en su primer día al frente de un vagón de Metro

Legalmente, en España las mujeres casadas tuvieron prohibido trabajar hasta que se aprobó la Constitución —también debían abandonar su carrera si se casaban— y aún tuvieron que pedir permiso a sus maridos para ganarse un sueldo fuera de casa hasta 1981. Socialmente, esta situación se mantuvo hasta los años noventa, cuando las mujeres del 'baby boom' empezaron a llegar a la treintena. Durante la década de los ochenta, menos de la mitad de las mujeres casadas de entre 30 y 35 años estaban activas, pero todo cambió rápidamente. En apenas 15 años, las 'boomers' llevaron la tasa de actividad de este grupo de edad hasta el 75%, una cifra que no está muy lejos del 78% actual.

Sin embargo, en el caso de los hombres casados, la tasa de actividad entre los 30 y los 35 años se ha mantenido estable por encima del 95%. Esta brecha muestra que todavía hay muchas mujeres que abandonan el mercado laboral cuando cumplen la treintena, esto es, cuando son madres. Son ellas quienes abandonan su empleo para cuidar a los hijos, mientras que los hombres se mantienen activos, lo que evidencia la gran diferencia social que se mantiene desde los noventa.
« Última modificación: 08 de Marzo de 2020, 07:37:52 am por 47ronin »

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Re:El acceso de la mujer en las funciones "reservadas"
« Respuesta #2252 en: 08 de Marzo de 2020, 07:42:06 am »