Autor Tema: Guardia Civil... ni pies ni cabeza  (Leído 129550 veces)

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #720 en: 25 de Febrero de 2019, 07:44:49 am »

Roban a la Guardia Civil cinco pistolas y 150 balas en Granada
La sustracción se produjo de noche en el puesto de Láchar, a 25 kilómetros de la capital provincial

24/02/19access_time 14:40


Un robo en la provincia de Granada ha puesto en alerta a la Guardia Civil. El motivo es que los ladrones han sustraido cinco armas cortas y un buen número de cartuchos del puesto que este cuerpo de seguridad tiene en Láchar, a 25 kilómetros de la ciudad de Granada.

Fuentes de la asociaciones profesionales AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles), IGC (Independientes de la Guardia Civil) y AEGC (Asociación Española de Guardias Civiles) confirman a Confidencial Digital que el aviso del robo en Láchar se ha enviado a las unidades de la zona por radio.

ECD ha tratado de recabar datos sobre este suceso con la Comandancia de la Guardia Civil en Granada y con el puesto de Láchar, sin que por el momento haya podido recibir respuesta, así como de la Subdelegación del Gobierno en Granada.

Se ha detectado esta mañana

Según el relato recabado tanto por AUGC como por AEGC, el puesto de la Guardia Civil de este municipio de algo más de 3.000 habitantes no está abierto las 24 horas al día los siete días de la semana. Tan sólo atiende a los ciudadanos de lunes a viernes, por la mañana.

Sin embargo, este domingo 24 de febrero un efectivo de la Guardia Civil allí destinado ha acudido al puesto y se ha encontrado con las huellas que mostraban que se había producido un robo en las instalaciones.

Aviso a las unidades por radio

Tras dar el aviso, se ha enviado a la Policía Judicial de la Guardia Civil al puesto de Láchar para iniciar las diligencias para investigar el robo. Se tiene constancia, coinciden las distintas fuentes consultadas por ECD, de que han desaparecido cinco armas cortas que se encontraban guardadas en taquillas de este puesto de la Guardia Civil, así como alrededor de 150 cartuchos del calibre 9mm.

Además, se ha cursado un aviso a todas las unidades de la zona ante este robo de cinco armas cortas, de las que se conoce su numeración, con el objetivo de tratar de encontrarlas.

Puestos sin agentes y con poca seguridad

José Cobo, portavoz de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), denuncia que llevan tiempo reclamando mayores medidas de seguridad en los puestos, sobre todo en aquellos con poco personal, en pueblos pequeños, que sólo se abren algunos días a la semana, o por la mañana, y que durante parte de la semana se quedan vacíos.

También han reclamado en varias ocasiones que se instalen más armeros para guardar en condiciones de mayor seguridad las armas de dotación de los agentes.

La misma denuncia expresa un portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles en Granada, que lamenta la falta de medidas de seguridad -como cámaras de videovigilancia, rejas, armeros...- en este puesto de Láchar, así como en muchos otras de toda España que cuentan con poca protección.

Desde la asociación Independientes de la Guardia Civil reiteran la “imperiosa necesidad de un aumento de plantilla” para atender estos puestos, así como la urgencia de poner en marcha medidas de seguridad y autoprotección en los acuartelamientos del Instituto Armado en toda España. Ambos problemas, destacan, se dan a nivel nacional, en toda España.

La dotación de este puesto de la provincia de Granada cuenta tan sólo con cuatro guardias civiles, un sargento y un cabo. Ya ninguno de ellos tiene su residencia en el pabellón del puesto, y los efectivos allí destinados lo abren en horario de lunes a viernes por la mañana.

Esta dispersión de puestos y cuarteles con pocos agentes la que ha llevado a la Dirección General de la Guardia Civil a elaborar un plan de reorganización territorial, para cerrar aquellos puestos poco operativos y concentrarlos en cuarteles más grandes, que tengan capacidad de sacar más patrullas a la calles y atender a los ciudadanos de una zona más amplia.


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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #721 en: 25 de Febrero de 2019, 17:25:06 pm »

La Guardia Civil recupera las armas robadas en un puesto de Granada
 

Por ahora hay un detenido. Las pistolas fueron sustraídas durante el fin de semana en Láchar, lo que provocó una alerta a las unidades de la zona
Puesto de la Guardia Civil en Láchar (Granada).
Puesto de la Guardia Civil en Láchar (Granada).
 
25 DE FEBRERO DE 2019 (09:55 H.)
 
El robo de cinco armas cortas en un puesto de la Guardia Civil en la provincia de Granada se ha resuelto con la detención de una persona y la localización de esas pistolas sustraídas. Así lo adelanta esta mañana el diario Ideal y lo ha podido confirmar ECD con fuentes internas de la Guardia Civil.

Un portavoz de la Comandancia provincial de Granada confirma a ECD que se han recuperado las armas, pero precisa que no pueden ofrecer más datos al tratarse de una investigación judicial bajo secreto de sumario.

La sustracción, tal y como contó Confidencial Digital este domingo, se detectó cuando un guardia civil destinado en Láchar acudió al puesto, que habitualmente sólo abre sus puertas a los ciudadanos de lunes a viernes. Este agente entró para recoger pertenencias personales, detectó señales de que alguien había entrado a robar y dio aviso a sus superiores, que enviaron a la Policía Judicial a iniciar la investigación.

En ese momento se tuvo constancia de que habían sido sustraídas cinco armas cortas de distintas taquillas y dependencias del puesto, así como unas 150 balas del calibre 9 mm, el que utilizan dichas armas.

De ahí que la Guardia Civil de Granada realizara un aviso por radio a todas sus unidades de la zona cercana a Láchar para que estuvieran alerta ante el robo de cinco pistolas. Además, se comunicó la numeración de las armas, para identificarlas si llegaran a ser encontradas. Hay que tener en cuenta que, desde que se elevó a 4 sobre 5 el nivel de alerta antiterrorista, este tipo de robos de armamento provoca una alerta general, ante el temor a que sean yihadistas quienes han robado las armas (o un camión, en otros casos) para cometer un atentado.

Según fuentes consultadas por ECD, este mismo domingo entre última hora de la tarde y ya la noche fueron localizadas las armas cortas robadas a la Guardia Civil. Fueron encontradas en Pinos Puente, un municipio 13 kilómetros al noreste de Láchar.

En la operación de la Guardia Civil para recuperar las pistolas se detuvo a una persona, en principio acusada de ser autora del robo de las armas.

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #722 en: 26 de Febrero de 2019, 09:17:41 am »

Concentración en Castellón ante el Director General: AUGC vuelve a reclamar la reparación del honor de los guardias civiles expulsados por reclamar derechos

Los guardias civiles han portado además una pancarta en la que se podrá leer el lema ‘Guardias civiles expulsados, ¿hasta cuándo. ¡Readmisión ya!’

25/02/2019


José Morata, en el centro, con bufanda roja, respaldado por representantes de AUGC. José Morata, en el centro, con bufanda roja, respaldado por representantes de AUGC.

Representantes de la Junta Directiva Nacional de AUGC y de la delegación de Castellón han acompañado esta mañana a José Morata, afiliado número 1 de AUGC y luchador histórico por los derechos de los guardias civiles, en la concentración que se ha llevado a cabo frente a la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón.

El acto, organizado conjuntamente por AUGC y GUCIPOL, ha querido aprovechar la presencia hoy del director general de la Guardia Civil, Félix Azón, en dicha Comandancia, para recordarle la reparación pendiente del honor de Morata y otros compañeros expulsados en los años noventa por su trabajo en favor del asociacionismo en el Cuerpo.

Los guardias civiles han portado además una pancarta en la que se podrá leer el lema ‘Guardias civiles expulsados, ¿hasta cuándo. ¡Readmisión ya!’

Cabe recordar que el pasado mes de enero la ministra de Defensa, Margarita Robles, se reunión con Morata y sus compañeros expulsados para abordar este asunto, cuya solución lleva años reclamando AUGC. Ahora la pelota está en el tejado del Ministerio del Interior.

Resulta inadmisible que a estas alturas todavía persista esta situación en un Estado democrático, con trabajadores represaliados, condenados y privados de su carrera profesional simplemente por haber luchado para que un colectivo laboral contase con derechos sociolaborales básicos.




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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #723 en: 09 de Marzo de 2019, 08:37:07 am »

El TSJA falla contra la Guardia Civil por negar la conciliación a una agente

    La afectada, madre monoparental, tiene una “mayor singularidad y necesidad de atención”

    El “derecho constitucional a la protección a la familia” prevalece sobre las necesidades del servicio

Amanda Glez. de Aledo
07 Marzo, 2019 - 02:00h

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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ordenado a la Guardia Civil que conceda horario fijo de trabajo a una agente para el cuidado de su hija, medida que le había denegado alegando necesidades del servicio y la “disponibilidad” necesaria en el Servicio de Información al que pertenece.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA, en una sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, dice que no se ha demostrado que la unidad a la que pertenece la interesada “dejase de funcionar o quedase gravemente afectada” en caso de concederle el horario solicitado (mañana o tarde), que además era “muy razonable”.

Mientras no se demuestre ese perjuicio, “existe un interés preferente” que es “el derecho constitucional a la protección de la familia”, dicen los magistrados.

El 5 de enero de 2016, el general jefe de la IV Zona de la Guardia Civil (Andalucía) confirmó la decisión del jefe de la Sección de Información de denegar la jornada de mañana o tarde pedida por la agente para no tener que pernoctar fuera de su casa. Argumentó que la Sección de Información es de “especial importancia” con “un régimen especial de prestación de servicio” que incluye la disponibilidad “en cualquier horario y día de la semana”.

La Guardia Civil, desde el momento en que recibió la solicitud de la interesada y de otros dos compañeros varones (uno de ellos con dos hijos de 8 y 9 años, y otro con un hijo), les asignó el horario solicitado “con la finalidad de no perjudicar a los solicitantes” hasta la resolución definitiva.

Curiosamente, este aspecto ha jugado ahora en contra de la Guardia Civil, pues la sentencia dice que el hecho de haberles asignado de manera provisional el horario demandado “evidencia la posibilidad real de llevarlo a cabo”, ya que “no ha causado ningún perjuicio al servicio”.

La sentencia del TSJA entiende que el debate está mal planteado, pues “no se trata de si la agente, por ser personal de investigación policial, tiene derecho a la flexibilidad horaria  pretendida, sino que lo que habrá que examinar es si, en caso de concederse, quedaría afectada, y en qué medida, la efectividad del servicio”.

“Ningún dato se aporta que permita afirmar que el servicio se vería seriamente afectado y sin posibilidad de solución”, dice el TSJA.

La Guardia Civil ”ha ponderado únicamente los aspectos autoorganizativos de la Sección de Información, dando preponderancia a una pretendida disponibilidad permanente a todas horas y en todo momento, que desde luego se hace claramente incompatible con el derecho fundamental a la conciliación de la vida familiar y laboral”, dice la sentencia.

Y añade: “las alegadas necesidades del servicio no tienen la entidad suficiente como para limitar o restringir, llegando casi a anular, el derecho a la flexibilidad horaria”.
Una madre monoparental con "mayor necesidad de atención"

El TSJA confirma en todos sus aspectos la sentencia del juzgado de lo Contencioso-Administrativo 3 de Sevilla, que valoró que la agente afectada es madre monoparental, “lo que sin duda le otorga una mayor singularidad y pone de manifiesto una mayor necesidad en su atención”.

No se garantizó su derecho a la conciliación de la vida personal y familiar, “que tiene carácter de fundamental”, más aún en una unidad que “tiene varios grupos de trabajo donde la prestación del servicio es igual al solicitado”, según la sentencia ahora confirmada por el TSJA.



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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #724 en: 23 de Marzo de 2019, 07:03:24 am »
Una sargento 'rebelde' le mete un gol a la Guardia Civil en los tribunales

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha declarado la "firmeza" de la nulidad del desalojo de la sargento María Serrano


La Sargento del Seprona de Sevilla, María Serrano. VP
Joaquín Hernández

La sargento 'rebelde' del Seprona de Sevilla, María Serrano, le ha metido un gol a la Guardia Civil en los tribunales. En plena batalla judicial con sus superiores, tras una serie de denuncias cruzadas, Serrano ha cogido esta semana un nuevo impulso. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha declarado "firme" su resolución de anular el desalojo de la sargento en un escrito al que ha podido acceder Vozpópuli.

El desalojo había sido ordenado por el coronel jefe de la Comandancia de Sevilla, F.M.M., y ejecutado luego tras un fallo del Juzgado Contencioso Administrativo 12 de Sevilla. El TSJA ha anulado el desalojo esgrimiendo que solo él "puede decidir si a la ejecución" de un desalojo "conviene o no una entrada sorpresiva en domicilio, o si corresponde dar plazo o el señalamiento del lanzamiento". Fue el propio TSJA el que en su momento acordó que Serrano fuera desalojada una vez cesada de destino, pero la ejecución de esa sentencia precisa de otro proceso judicial por parte del mismo tribunal toda vez que varios de los procedimientos que involucran a Serrano siguen abiertos, explican fuentes jurídicas.

Así, la sentencia del TSJA se apoya en la "falta de competencia y los términos" del auto del juzgado que acordó el desalojo de la sargento del Seprona, que residía en el acuartelamiento de Villanueva del Pítamo.

A preguntas de este periódico, un portavoz de la Benemérita ha respondido que "la Guardia Civil no hará valoraciones de una resolución judicial, a veces se gana y otras se pierde, pero siempre hay que cumplir lo que dicta una resolución judicial". Serrano, dice su abogado, reclamará ahora el realojo y la restitución de daños y perjuicios.

Batalla contra el coronel

La sargento ha denunciado en este medio una campaña de "acoso y derribo" hacia ella que comenzó en el 2013. Serrano denunció entonces a un cabo que presuntamente ejercía de denunciante y a la vez de defensor de empresas multadas con hasta 60.000 euros por tráfico ilegal de productos pesqueros. Desde entonces comenzó a cruzar denuncias con varios de sus superiores, a los que ha acusado de proteger al cabo, que fue finalmente sobreseído por prescripción de la mayoría de los presuntos delitos.

Serrano fue expedientada en varias ocasiones hasta ser desalojada del pabellón en el que vivía. Aseguró entonces que "ni al peor de los etarras se le ha tratado como me han tratado a mí" y achacó lo sucedido a la "inquina personal" que, según ella, le tiene el coronel jefe de la Comandancia de Sevilla. Con este último, ha cruzado varias denuncias, dirimidas esencialmente a través de la jurisdicción militar, y una discusión que Serrano ha calificado de "vejación" y un juez militar como una "riña paternal" del coronel a la Sargento. Esta última le ha denunciado por prevaricación y corre el riesgo de ir a prisión por falsa denuncia.

En esa línea, califica como un "varapalo" lo sucedido este viernes en el Consejo de Ministros. El Gobierno socialista ha aprobado el ascenso del coronel implicado a General de Brigada del Cuerpo de la Guardia Civil.


La batalla promete más capítulos, ya que existen más de diez frente judiciales abiertos para la sargento, pendientes de resolución en el Tribunal Supremo, el Constitucional e incluso en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al que Serrano ha acudido porque considera que en nuestro país sufre "indefensión".




   

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #725 en: 23 de Marzo de 2019, 07:08:24 am »
Podrá ganar algunas batallas pero perderá la guerra por que luchar contra la Institución es ponerse enfrente del sistema, un sistema arcaico y obsoleto pero que sigue funcionando por la pasividad y silencio de una amplia mayoría.... joven es y muchos años le quedan por delante y le deseo lo mejor pero su carrrera profesional ha acabado, aunque gane esas batallasya nunca tendrá un "espacio" en la GC.

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #726 en: 28 de Marzo de 2019, 07:11:00 am »

ENTRE SEIS MESES Y CINCO AÑOS DE PRISIÓN
El juez procesa a un oficial de la Guardia Civil por agarrar del brazo a un subordinado

"Ningún miembro de la Guardia Civil puede hacer objeto a los demás ni sufrir él mismo maltrato de palabra u obra ni cualquier otra vejación o limitación de sus derechos", argumenta el Juzgado 51

Autor
Roberto R. Ballesteros



27/03/2019 20:45 - Actualizado: 28/03/2019 00:06

Las formas del sargento Tom Highway, veterano de las guerras de Vietnam y Corea, en la mítica película de Clint Eastwood de 1986 serían hoy merecedoras sin duda de un duro castigo por parte de la autoridad judicial. Sobre todo a la vista de las últimas decisiones que ha tomado esta última. El Juzgado Togado Militar número 51, con sede en Tenerife, ha procesado a un teniente de la Guardia Civil por agarrar del brazo a un subordinado, girarle de manera brusca y gritarle "no me estás escuchando".

Este último se encontraba de servicio en su puesto de conducción de presos en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife norte). Él aseguraba el avión en el que viajaban los reclusos desde la isla hasta Jerez (Cádiz) o Gando (Las Palmas). A las 7:00 del pasado 18 de septiembre, el guardia esperaba junto a tres compañeros en el coche a que llegaran los reos cuando apareció un sargento, se montó en el vehículo y ordenó al conductor que regresara a la base para recoger una documentación. El grupo tardó 35 minutos en recoger los papeles y volver al mismo punto.

Los presos habían llegado ya y ahora eran ellos junto a los guardias que les custodiaban los que esperaban a que los primeros hicieran su trabajo: revisar el avión. El sargento que había motivado el retraso y el resto del equipo se bajaron del vehículo para ponerse manos a la obra cuando el teniente que vigilaba a los presos agarró por el brazo a uno de los guardias "a la altura del hombro". "Le giró de manera brusca", relata el auto de procesamiento, y le gritó "tú no me estás escuchando", a lo que el apelado reaccionó con un contundente "no me vuelva a tocar".

En ese momento, el oficial le ordenó que, cuando acabara el servicio, se pasara por su despacho, pero el subordinado incumplió el mandato. Acudió al médico y se dio de baja para el servicio con el fin de evitar acudir a ver a su superior, que no solo esperó sentado la llegada del guardia sino que recibió algo más desagradable. Días después, llegó una denuncia del funcionario con el que había tenido el encontronazo, que había interpuesto un escrito de queja ante el Juzgado Togado 51 apenas dos semanas después del incidente.

Acudió al médico y se dio de baja para el servicio con el fin de evitar acudir a ver a su superior, pero este recibió algo más desagradable

Cinco meses más tarde, el juez José Luis Martín, titular del juzgado, ha procesado al teniente al entender que este pudo incurrir en un delito de abuso de autoridad contemplado en el artículo 47 del Código Penal Militar. "El superior que tratare a un subordinado de manera degradante, inhumana o humillante o realizare actos de agresión o abuso sexuales será castigado con la pena de seis meses a cinco años de prisión, pudiendo imponerse, además, la pena de pérdida de empleo, sin perjuicio de las que correspondan por los resultados lesivos producidos o las agresiones y otros atentados contra la libertad o indemnidad sexuales efectivamente cometidos", reza el mencionado artículo.

El magistrado basa su auto en los testimonios esgrimidos por los compañeros de la supuesta víctima, que aseguraron que el oficial "le agarró y lo giró de manera violenta" o que el agredido les había comentado que "el teniente le había agarrado". "Llegó esta patrulla y el teniente empezó a vocear a C. corriendo, y cuando llegó le agarró del brazo y lo giró de mala manera", añadió otro testigo. El propio 'agredido' aseguró a este último declarante que se quedó "en 'shock" cuando ocurrió todo, porque no se esperaba lo que hizo el oficial. Luego el oficial trató de hablar con el denunciante, pero este estaba ya decidido a acudir a los tribunales.

¡A mí la Legión!: veteranos españoles que viven al borde de la indigencia
Daniel Borasteros
Muchos de los antiguos legionarios deambulan en la indigencia y sin recursos por las ciudades, algunos con problemas mentales y adicciones, al no poder adaptarse a la vida civil

El juzgado apela a una sentencia previa emitida por el mismo tribunal que argumentó que "en ningún caso se exige que el maltrato revista una especial gravedad". "El bien jurídico protegido no es necesariamente la integridad física, puesto que también ha de ponderarse la integridad moral de la persona cuyo respeto constituye uno de los derechos fundamentales que se proclaman en el artículo 15 de nuestra Constitución", reza la citada resolución de 9 de noviembre de 2001.

Según el abogado del guardia agredido, Antonio Suárez Valdés, "este tipo de conductas se producen con asiduidad y no son muchos los agentes que se animan a denunciarlas". "Estos comportamientos no pueden permitirse en una organización jerárquica, porque es un delito pluriofensivo, ya que afecta a la disciplina de las unidades, ya que en el momento en que se dan por buenas conductas de agresión, por pequeñas que sean, la disciplina y el respeto bidireccional están destruidos", añade el letrado.

Según el abogado del guardia agredido, "este tipo de conductas se producen con asiduidad y no son muchos los agentes que se animan a denunciarlas"

"La integridad del ofendido personal y moral ha de analizarse conjuntamente con la vulneración de los principios de disciplina militar que se protegen en el título V del código castrense en tanto en cuanto el delito de abuso de autoridad ha de configurarse como delito pluriofensivo, en tanto el esencial valor de la disciplina en los ejércitos ha de proyectarse en una doble dirección: de subordinado a superior y también de superior a subordinado", añade la sentencia. "Ningún miembro de la Guardia Civil puede hacer objeto a los demás ni sufrir él mismo maltrato de palabra u obra ni cualquier otra vejación o limitación indebida de sus derechos", concluye el auto de procesamiento.


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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #727 en: 02 de Abril de 2019, 07:56:07 am »

Un general de la Guardia Civil y sus oficiales cobraron 177 euros por una comida de trabajo en una bodega
La reunión en Requena de la Junta de Pabellones de la Comandancia de Valencia obligó a movilizar nueve vehículos para un traslado de 72 kilómetros

Fecha
02/04/19access_time 1:02

Una veintena de mandos de la Comandancia de la Guardia Civil en Valencia acudió el pasado 30 de enero a comer a unas bodegas vitivinícolas en Requena, a 72 kilómetros de la capital. En ese lugar, los altos mandos del cuerpo celebraron varias reuniones.

La celebración de estos encuentros en una bodega fuera de la ciudad de Valencia, en vez de en la sede de la comandancia provincial en la capital regional, provocó la reacción de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Esta asociación pidió información a la Dirección General de la Guardia Civil, en virtud de la Ley de Transparencia, para conocer detalles de los gastos de esa “cumbre” de mandos del Instituto Armado en Requena, centro de la Denominación de Origen Utiel-Requena, zona productora de vinos y cavas.

Confidencial Digital ha podido consultar la respuesta que el jefe del gabinete técnico de la Dirección General de la Guardia Civil ha dado a esta consulta de la Asociación Unificada de Guardias Civiles.

Por ejemplo, se especifica que fue de 177,82 euros la “cuantía de las dietas abonadas, en su totalidad, de todos los intervinientes en la citada reunión celebrada en ‘Bodegas Hispanosuizas’”, según el texto de la pregunta.

Además, el gabinete técnico de la Dirección General de la Guardia Civil detalla, a la pregunta sobre “número total de medios móviles utilizados para el desplazamiento de personal, ya que existen 72 kilómetros desde Valencia hasta la ubicación de la bodega”, que fueron nueve vehículos los que se requirieron para trasladar hasta Requena a los mandos de la Comanda de Valencia.

En total fueron doce personas las que se trasladaron a las instalaciones de Bodegas Hispanosuizas para asistir a la Junta de Pabellones de la Comandancia de Valencia, y diez para la reunión de mandos de la zona.

La Dirección General también asegura que no hubo factura ni ticket emitido por la bodega a cargo de la Guardia Civil, “ya que las comidas fueron abonadas por cada comensal”. Y, por otro lado, no se cuantifica el coste de horas de servicio, debido a que dicha reunión celebrada en Requena el pasado 30 de enero “forma parte de los cometidos de los asistentes”.

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #728 en: 23 de Mayo de 2019, 09:20:25 am »
Repartir invitaciones?





miércoles, 22 de mayo de 2019
La justicia anula la sanción a un agente que no accedió a abandonar su servicio de seguridad ciudadana para repartir invitaciones para la fiesta de El Pilar

La sanción había sido ratificada por el anterior Director General de la Guardia Civil, José Manuel Holgado. Ahora el Tribunal Militar Central, siguiendo la tesis sostenida por la Secretaría Jurídica de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), ha declarado la nulidad de la sanción por ser radicalmente nula y no puede derivarse de la misma ningún efecto.

Actos de celebración de la Virgen del Pilar en Cantabria en octubre de 2018. Foto: El Comercio / Nacho Gavia.


AUGC ha obtenido un nuevo éxito jurídico en la defensa de sus afiliados, ya que el Tribunal Militar Central ha dictado sentencia al recurso contencioso-disciplinario militar que había interpuesto, y en la que procede a estimar la nulidad de la sanción de suspensión de empleo y sueldo a un guardia civil de Cantabria por el plazo de ocho días, como autor de una falta grave consistente en “falta de subordinación”.
La sanción había sido ratificada por el anterior Director General de la Guardia Civil, José Manuel Holgado. Ahora el Tribunal Militar Central, siguiendo la tesis sostenida por la Secretaría Jurídica de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), ha declarado la nulidad de la sanción por ser radicalmente nula y no puede derivarse de la misma ningún efecto.
La Justicia ha echado por tierra el expediente disciplinario abierto en su día contra el agente destinado en una unidad de Seguridad Ciudadana de Cantabria, al que se le había impuesto una suspensión de empleo y sueldo por no repartir unas invitaciones para la festividad del Pilar, patrona del Cuerpo de la Guardia Civil.
La Sentencia del Tribunal Militar Central, de fecha 24 de abril de 2019, en sus fundamentos de derecho dictamina que el guardia civil sancionado se encontraba el día de autos realizando un servicio de seguridad ciudadana, y al cual se le indicó que dejara de prestar esos cometidos para ponerse a repartir invitaciones para la fiesta. Pues bien, el Tribunal dice que está en total desacuerdo con la Administración demandada, y lo que es más preocupante, sobre una ordenación de prioridades notoriamente desenfocada, si se tiene en cuenta que la segunda de las reglas esenciales que definen el comportamiento del guardia civil es la de que “pondrá todo su empeño en preservar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, lo que constituye el núcleo esencial del concepto de seguridad ciudadana”.
Difícilmente se puede sostener que el reparto de invitaciones, dejando de prestarse los cometidos de un servicio de seguridad ciudadana, fuera prioritario con respecto a la realización de los cometidos de seguridad ciudadana.
Dice también el Tribunal que la decisión del guardia civil de realizar los cometidos de su servicio de seguridad ciudadana, haciendo caso omiso de la indicación para que dejara de prestarlos y en su lugar dedicaran el tiempo que restaba de servicio al reparto de invitaciones, fue también correcta. Que ni el Mando de Operaciones Territoriales de la Guardia Civil, al sancionar al Guardia, ni la Dirección General de la Guardia Civil, al confirmar la sanción en alzada, lo hayan entendido así supone, en consecuencia, que las resoluciones administrativas impugnadas adolezcan de un vicio de nulidad de pleno derecho por vulnerar el principio de legalidad que proclama el artículo 25.1 de la Constitución española.

La anulación de esta sanción debe suponer, a juicio de AUGC,la definitiva erradicación de la política de imposición al servicio de unos pocos, en detrimento de la mayoría de los trabajadores de la Guardias Civil, para propiciar la excelencia en la realización del servicio público de seguridad, en el que la Guardia Civil juega un papel trascendente.
 


     

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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #729 en: 25 de Mayo de 2019, 08:42:36 am »

Tres casos de mujeres guardias civiles acorraladas por defender la naturaleza

Medio ambiente

Esta es la historia de tres mujeres que entraron en la división de protección de la naturaleza de la Guardia Civil por pura vocación. Pero sus brillantes carreras se toparon con la zancadilla de sus mandos, todos hombres


Sofía Menéndez Follow @@fuertenatura - Fuerteventura
24/05/2019 - 21:34h



Ilustración de Marissa Batanero para Ballena Blanca Marissa Batanero/BB

La semana pasada, diez personas fueron condenadas a pagar la multa máxima prevista en el Código Penal por cazar y cocinar aves protegidas en la isla de Alegranza (Lanzarote) en septiembre de 2015. Quien montó el operativo de la Guardia Civil que pilló a los furtivos en pleno banquete fue la sargento jefe del Seprona en Lanzarote, Gloria Moreno. Desde entonces, a Moreno le han abierto seis expedientes sancionadores y su vida se ha convertido en un infierno. 

Gloria Moreno tenía diez años en 1988, cuando por primera vez las mujeres pudieron entrar en la Guardia Civil. En la misma época se creó el Servicio de Protección de la Naturaleza de este cuerpo (Seprona). Ya entonces, cuando a esta niña nacida en un pueblo de Segovia le preguntaban qué quería ser de mayor, la respuesta era contundente: agente del Seprona.

En 2006, Gloria entró en el Instituto Armado y en 2010 hizo realidad su sueño: aprobó el curso de este cuerpo. Durante dos años formó parte de una patrulla en Castellón; después fue nombrada sargento jefe y la destinaron a Lanzarote. Pero la que hasta entonces había sido una carrera brillante, premiada por su labor en la protección del medio ambiente y de los animales, tropezó con una piedra en el camino. El 8 de septiembre de 2015, en una complicada operación, la patrullera de la Guardia Civil del mar la trasladó a la isla de Alegranza, un espacio protegido al norte de Lanzarote; nadó hasta llegar a tierra para no ser vista por los malhechores, subió una montaña y tomó cuantas imágenes pudo desde la cima; descendió el volcán y entonces lo vio de cerca: un grupo de furtivos asando 30 pardelas, un ave protegida que ya casi no se encuentra mas que en lugares apartados y en reservas naturales.

Esta mujer de aspecto frágil, que mide 1,70, se plantó delante de 19 hombres cuando estaban en mitad de una comilona de especies protegidas. Los comensales no eran precisamente unos desarrapados, sino nada menos que un grupo de poderosos empresarios de Lanzarote, entre ellos un policía nacional y varios jóvenes relacionados con el narcotráfico. Habían llegado a la isla de Alegranza en dos yates que estaban fondeados en la bahía.
Furtivos identificados por la Guardia Civil en plena comilona de pardelas en septiembre de 2015.

Furtivos identificados por la Guardia Civil en plena comilona de pardelas en septiembre de 2015.

Desde ese día, la vida profesional de Gloria se convirtió en un infierno. El calvario empezó unos meses después, recién incorporada al servicio tras una baja maternal. En menos de un año le abrieron seis expedientes disciplinarios por sinsentidos, según Fernando García García, abogado del gabinete jurídico de la Asociación Independiente de la Guardia Civil. "Se trata de un auténtico caso de persecución, acoso y derribo por parte de sus superiores, que le acusan de todo tipo de situaciones absurdas", incide este jurista.

Desde aquel día de septiembre, la actitud de apoyo que había recibido de su capitán Germán García y del coronel jefe de la Guardia Civil de la provincia de Las Palmas, Ricardo Arranz, giró 180 grados. La mayoría de los agentes a cargo de la sargento Gloria Moreno, que eran cuatro hombres, hicieron pinza con el mando, según la versión de su abogado.

Una perspectiva muy distinta a la de sus superiores tenían los grupos conservacionistas SEO/BirdLife y WWF, que campaña tras campaña denunciaban el furtivismo en Alegranza sin ningún resultado. La llegada de la sargento Moreno fue como ver la luz en comparación con etapas anteriores, inciden estas asociaciones.

La escalada contra Gloria dio lugar en 2018 a la creación de la plataforma 'Justicia para Gloria Moreno' en change.org. Se consiguieron más de 140.000 firmas solicitando que se investigara el caso y que cesase el acoso. Pero en esta trama de los furtivos de Alegranza, la pesadilla continúa para Gloria Moreno por hacer su trabajo. Hoy está a la espera de un juicio oral en el que se piden para la sargento entre cuatro y seis años de cárcel por una denuncia de su subordinado, el cabo Miguel Ángel Padial, a la que se ha adherido una fiscal de Lanzarote, Ramona Muñoz, curiosamente nuera de Dimas Martín, el expresidente del cabildo conejero, que está en la cárcel por distintos casos de corrupción urbanística.

En Lanzarote es sabido, según su abogada María Jesús Díaz Veiga, que Padial mantenía amistad con algunos de los furtivos de Alegranza y que había protagonizado "chivatazos" que habían hecho fracasar anteriores operativos de la Guardia Civil. Recientemente, el juzgado que lleva el caso ha incorporado una grabación de una conversación entre un periodista y el propietario de la isla, Enrique Jordán, donde este afirma que el agente Padial era un chivato de los furtivos. Pero en su día fue un técnico de Doñana –también dedicado a censar aves en Alegranza– quien informó a la sargento Gloria Moreno de que el guardia Padial advertía a los furtivos de las operaciones de la Guardia Civil y de ella.

Tal y como el capitán García le había solicitado, trasladó a su superior esta información. Este documento interno constituye hoy la base de la acusación de su subordinado contra la sargento Moreno, por la que la fiscal pide una pena de cuatro años de prisión e inhabilitación especial para empleo o cargo público durante un periodo de tres años.

Pero ya antes la Guardia Civil había investigado el presunto chivatazo y la investigación pasó al Juzgado de Instrucción número 3 de Arrecife, cuyo titular es Rafael Lis Estévez, quien archivó la causa sin apenas indagar contra el guardia Padial.

Este juez ha sido suspendido recientemente por el Consejo General del Poder Judicial por no apartarse de un caso del que había sido recusado. Con la causa archivada, el presunto chivato Padial, que lleva casi dos años de baja por estrés, presentó la demanda contra Gloria Moreno acusándola de falsedad, en la cual se pedía seis años de cárcel para la sargento. El juicio está a la espera de fecha.

La actual abogada de la sargento, María Jesús Díaz Veiga, dice que la denuncia contra Moreno se presentó "a sabiendas de que ni la Guardia Civil, ni en su momento el juzgado practicaron las necesarias diligencias de investigación, que hubieran permitido averiguar la realidad de los hechos" y si hubo o no "chivatazos" del guardia Padial previniendo a los pardeleros de los operativos para acabar con esta práctica ilegal. La letrada Díaz Veiga considera que "se está desarrollando contra la sargento Moreno una auténtica persecución que va más allá de los términos habituales para describir un acoso laboral"; y prosigue: "La falta de garantías para permitirle ejercer su derecho de defensa recuerda prácticas abusivas más propias de otras épocas preconstitucionales de nuestro país". Ballena Blanca se puso en contacto con los mandos de Gloria Moreno, que han declinado hacer declaraciones.

Dentro de la especialidad de Seprona existen dos unidades distintas: el equipo de investigación que hace las veces de policía judicial ambiental y cuya principal función es realizar la instrucción de atestados por ilícitos penales; y luego está la patrulla. En este último trabaja Gloria Moreno, donde su tarea consiste en custodiar el campo. Para acceder a esta sección es necesario aprobar un examen teórico y una prueba física que resulta muy dura para las mujeres, pues es equivalente al nivel de campeonato de España de motocross, trial y enduro. Muy pocas agentes la pasan.

Para Moreno, superar estas pruebas fue especialmente difícil; en una mala caída desde la moto se rompió la clavícula y tuvo que presentarse de nuevo a los exámenes en el siguiente curso; lo más complicado fue vencer el miedo a subirse de nuevo a una moto.

María Serrano era jefa de unidad del equipo de investigación de Seprona de la Comandancia de Sevilla. Ingresó en la Guardia Civil en 1993 cuando tenía 18 años; fue por vocación y admiración a su abuelo guardia civil. En septiembre de 2018 cumplió 25 años de servicio en el cuerpo, con más de diez destinos distintos por ascensos y especialidades. En 2003 realizó el curso de investigación, que cuenta con muchas menos plazas que el de patrulla, centrado en legislación ambiental y en trabajo de policía judicial. Nada más terminar consiguió como destino Sevilla, que era su sueño.

El inicio fue de observación y aprendizaje. "Pero muy pronto descubrió que el cabo que estaba a sus órdenes, Enrique Castillo Martínez, que ocupaba su puesto cuando ella se iba de vacaciones, en realidad era el zorro cuidando de las gallinas", como expresa su abogado Fermín Vázquez. "Con ocasión del servicio propio de la especialidad –añade–, "este se dedicaba a hacer denuncias sobre el comercio ilícito de productos pesqueros para después realizar los pliegos y recursos correspondientes, así como a asistir a juicios en calidad de testigo siendo llamado por la entidad Mercasevilla, a la cual previamente él mismo había denunciado."

"Se trataba de infracciones de 60.000 euros" –prosigue el abogado– "y se presume que la intención no era otra que favorecer el resultado del juicio a favor de la entidad Mercasevilla. Además, es de destacar que estos hechos fueron reconocidos por el propio cabo infractor al teniente jefe de la sección de Seprona de Sevilla, Diego Morilla Ramos, y tal cual consta grabado".

Como relata el abogado, cuando Serrano lo puso en conocimiento de sus superiores, estos le pidieron que mirara para otro lado y ella se negó. Por hacer lo que se esperaba de ella se vio envuelta en una vorágine de expedientes de todo tipo. Pero lo peor para esta mujer –después de aguantar faltas de respeto y la insubordinación de algunos de los miembros de la unidad Seprona, que casualmente figuran en los informes realizados por conductas ilícitas en el ejercicio de sus funciones–, llegó cuando le ordenaron presentarse ante toda su cadena de mando el 6 de marzo de 2015. La citaron en el despacho del coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla, Fernando Mora Meret. Allí también estaban el teniente coronel jefe de operaciones y el teniente jefe de la sección de Seprona, Diego Morrilla Ramos. Según varios testigos, los gritos se oían fuera del despacho y Serrano salió de allí llorando.

Ante su estado de ansiedad le dieron la baja psicológica y le retiraron el arma. La sargento acabó denunciando al coronel por haberla humillado y vejado en ese encuentro, pero la jurisdicción militar archivó las diligencias. El auto señala que se trata de una "reunión tensa y difícil" y que el coronel "empleó un tono de voz firme y contundente", como él mismo definió. La resolución concluye indicando que se trató más bien de "unos modos de tensa riña paternal que de una conducta que merezca investigación criminal de tipo alguno".

El defensor de la sargento no coincide en absoluto con esta versión: "La indefensión fue total, tres testigos manifestaron en sede judicial la veracidad de los hechos denunciados, pero claro, el juez del juzgado militar es también coronel, con el mismo empleo que el denunciado. La sentencia evidencia el estado patriarcal y machista de la Guardia Civil".

El entorno de la sargento describe su tormento, entre expedientes disciplinarios, cese de destino o baja en la especialidad. Ha llegado a tener 16 procedimientos abiertos. Su abogado asegura que la han echado de su casa a instancias del coronel Fernando Mora Moret, aunque finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha resuelto a favor de Serrano, declarando nulo el procedimiento, como advierte el letrado.

En la actualidad, la sargento María Serrano ha puesto el caso en conocimiento del Parlamento Europeo. De hecho, ha intervenido en unas jornadas de expertos en anticorrupción para sacar adelante una norma que ampare a las personas de la Administración que por denunciar situaciones de corrupción se ven acosadas y totalmente indefensas. Serrano cuenta con el apoyo de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) y de la organización Jusapol, dedicada a reivindicar salarios justos en la Policía y la Guardia Civil.

A la pregunta de cuántas mujeres suboficiales han pasado a la reserva prematuramente, la dirección de la Guardia Civil no responde. Desde la Asociación Independiente de la Guardia Civil (IGC) hemos podido conocer la historia de Ana González, sargento destinada a seguridad ciudadana en un puesto de la provincia de Córdoba. Su caso es digno de estudio. Esta mujer entró en la Benemérita en 2009, movida por su interés de ayudar a la gente y a los animales. Su expediente estaba impoluto hasta que llegó a esta unidad rural como sargento, con cinco hombres a su cargo. Enseguida se dio cuenta de que existía un ambiente anómalo y poco después recibió una llamada de su superior diciéndole que habían llegado quejas de sus subordinados; y le aconsejó coger la baja voluntaria. Lo hizo, pero su sorpresa llegó cuando, tras un mes fuera del servicio, la suspendieron de función y sueldo durante tres meses, la pena máxima en este tipo de casos, por razones de "seguridad".

Para los portavoces de la Asociación Independiente de la Guardia Civil, la medida es totalmente exagerada: "La intención es humillar a la sargento y privarla de su defensa, ya que en pleno procedimiento se le impidió acceder a la unidad, el único sitio donde estaban las pruebas para dicha defensa", inciden desde la organización.

Finalmente la acusaron de tres delitos: defraudación de fluido eléctrico para uso personal, persecución de sus subalternos con una baliza y pegar voces y puñetazos en las paredes, así como de ordenar buscar a sus perros cuando se pierden. El 21 de marzo salió la sentencia: libre de cargos. González, que ha pedido el traslado, ha dejado atrás su baja y se ha incorporado de nuevo al servicio. El calvario que ha vivido esta suboficial por ser mujer dentro de la Benemérita es un clásico en este cuerpo, un tema sobre el que se evita hablar, según el portavoz de la asociación, Fernando García.




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Re:Guardia Civil... ni pies ni cabeza
« Respuesta #730 en: 20 de Junio de 2019, 09:45:19 am »



Guardias Civiles denuncia a un coronel por supuesto tráfico de datos obtenidos de forma irregular


José Piñeiro González
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15 Jun 2019 - 13:12 CEST
El objetivo era sancionar a toda costa a sus compañeros y subordinados. Al parecer el supuesto oficial, en su insistencia de sancionar a toda costa, pudiera haber cometido irregularidades en la adquisición de pruebas.


Según  ha tenido conocimiento  «Tricornios en Democracia», el coronel cuyas iniciales pertenecen a JB, el cual ya anteriormente había sido denunciado por su pase de manera irregular a la reserva, y que supuestamente se ha visto  beneficiado por el sistema de puertas giratorias, siendo reubicado en un nuevo destino para que pudiera verse beneficiado en el puesto y mantener sus retribuciones de manera privilegiada y con agravio comparativo con sus compañeros, a vuelto a ser denunciado

Esta supuesta nueva denuncia parece estar relacionada con el ánimo sancionador y conducta persecutoria de dicho mando contra sus compañeros,  requiriendo de forma improcedente y con insistencia, sentencias que pudieran dar lugar a apertura de procedimientos sancionadores.


El citado Guardia Civil no se percató de que pudiera estar vulnerando la ley de protección de datos al adquirir las mismas fuera de los cauces establecidos legalmente, hechos que se consideran graves y que pudieran dar lugar a abrirle expediente disciplinario entre otras medidas civiles o penales que pudieran derivarse de los hechos acaecidos.

La obtención de pruebas aportadas a procedimientos fuera del cauce legal, es conocida como la teoría del árbol envenenado, todo lo que derive de las mismas es nulo de pleno derecho, independientemente de los perjuicios ya causados al afectado/s.


No se descarta la existencia de otras víctimas cuyos datos también figuran en las sentencias difundidas, aunque de momento no se tiene constancia de que se les haya causado más perjuicio que su difusión entre los distintos órganos sancionadores.