Autor Tema: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"  (Leído 307386 veces)

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2220 en: 09 de Marzo de 2022, 10:03:42 am »
Fíjese que preocupación tan enorme para un jubilado.

 ;guit;
ya ya …. Lo que diga el juez…no?

Tic tac …tic…tac…

Después de más de 4 años su reloj se queda sin cuerda, pues ese tic.tac es el mismo que usaron.entonces sin ningún resultado por razones más que obvias.

Y la acción civil iniciada veremos a donde llega, eso sí, ojo a las costas, que luego.quizas deban hacer un "escote".

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2221 en: 09 de Marzo de 2022, 10:10:58 am »
No te digo que no….no que si…. Lo que diga el juez.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2222 en: 09 de Marzo de 2022, 10:13:45 am »
No te digo que no….no que si…. Lo que diga el juez.

Eso.es, lo que diga su señoria....quizás dentro de un año o dos, sabremos la primera decisión.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2223 en: 09 de Marzo de 2022, 10:16:50 am »
Ya sabes…Roma no paga a traidores

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2224 en: 09 de Marzo de 2022, 10:19:00 am »
A un jubilado eso.no le preocupa...quizás el.mortero de la obra de la esquina si.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2225 en: 13 de Marzo de 2022, 11:16:18 am »

IGC consigue que se archive un expediente por falta grave a una Guardia Civil.


Recriminada por no saludar a un superior
11 marzo, 2022
IGC consigue que se archive un expediente por falta grave a una Guardia Civil.
IGC consigue que se archive un expediente por falta grave a una guardia civil.


Los servicios jurídicos de IGC continúan con su labor en pro de sus socios, asesorando a estos en aquellos temas que les sea de interés y otorgándoles un respaldo en las situaciones que así lo requieran.

En esta ocasión  es el caso de una compañera que ha visto cómo por parte de una Oficial se procedía a dar cuenta de ella por unas supuestas faltas graves, consistentes en “La falta de subordinación” y “La promoción, el aliento o la participación en cualquier riña o altercado grave entre compañeros”.

Dicha solicitud llega al General auditor jefe de la Asesoría Jurídica de la Guardia Civil, para quien no ha lugar a iniciar procedimiento por falta grave alguna, considerando que en todo caso se pudiera haber cometido una supuesta falta leve por “falta de respeto o réplicas desatentas a un superior”.

Dicho parte disciplinario llegaba al Instructor encargado de dar respuesta, recogiendo distintas declaraciones de los hechos en que se basa la apertura del expediente, en él se recoge una serie de disputas verbales, recriminación de no saludar a un oficial de la forma reglamentariamente establecida, llegando incluso a especificarse en la descripción de los hechos menciones a la vida privada.

Finalmente, y ante lo mencionado se resolvió por parte del instructor dejar sin responsabilidad el expediente disciplinario, quien a la vista de la falta de pruebas de cargo manifiesta que no queda acreditada de forma suficiente la falta de respeto.

Desde INDEPENDIENTES DE LA GUARDIA CIVIL (IGC) seguiremos defendiendo los intereses de nuestros socios, tratando siempre de garantizarles las mejores coberturas jurídicas.
En Sede Central, a 11 de Marzo de 2022

Junta Nacional

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2226 en: 16 de Marzo de 2022, 18:51:53 pm »

El Consejo de Transparencia insta a Interior a revelar las sanciones a policías por abuso de poder



El Ministerio del Interior no respondió a la solicitud de información de lamarea.com a través de Transparencia, enviada en julio de 2021.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una foto de archivo. LA MONCLOA / Licencia CC BY-NC-ND 2.0

La Marea
16 marzo 2022 Una lectura de 2 minutos
El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ha instado al Ministerio del Interior a entregar a lamarea.com datos referentes a las sanciones por abuso de poder o desproporción en el uso de la fuerza por parte de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De esta forma, el CTBG ha estimado la reclamación interpuesta por este medio después de que el ministerio dirigido por Fernando Grande-Marlaska no diese respuesta a la Petición de Transparencia realizada el 6 de julio de 2021.

En ella, se solicitaba conocer el número de agentes sancionados desde el 1 de enero de 2011 por abuso de poder o desproporción en el uso de la fuerza, además de un desglose de las sanciones impuestas en cada caso. Tras no recibir respuesta por parte del Ministerio del Interior en el plazo que establece la ley, lamarea.com recurrió al Consejo.

Antes de resolver la reclamación, el propio CTBG solicitó alegaciones a Interior para conocer los motivos por los cuales no había respondido a la petición, algo a lo que el ministerio tampoco respondió: «Este proceder dificulta considerablemente el cumplimiento de la función encomendada a esta Autoridad Administrativa Independiente, al no proporcionarle los motivos en los que se sustenta la negativa a conceder el acceso a la información con el fin de que pueda valorar adecuadamente las cuestiones planteadas por el reclamante», se queja el Consejo.

En la petición inicial se pedía que el número de agentes estuviese desglosado por cuerpo: Policía Local, Policía Nacional, Policías autonómicas y Guardia Civil. Esto ha sido estimado de manera parcial y solo se pide a Interior que facilite los datos sobre Policía Nacional y la Guardia Civil y que «remita a las Consejerías competentes por razón de la materia de las Comunidades Autónomas que cuentan con cuerpos de policía la solicitud de información». Todo ello debe llevarse a cabo en un plazo máximo de 10 días hábiles.

No obstante, «en la parte de la solicitud referida al número de agentes sancionados correspondientes a la Policía Local no es factible llegar a la misma conclusión, habida cuenta del complejo marco normativo de regulación de los Cuerpos de Policía Local, en el que intervienen los legisladores estatal y autonómicos y los propios Ayuntamientos a través del ejercicio de su potestad normativa».

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2227 en: 19 de Marzo de 2022, 07:52:02 am »

Seis meses de cárcel para una agente de la Guardia Civil que se quejó del "fétido olor" de su jefe en Cádiz

Agencia EFE
Agencia EFE
18/03/2022  09:57h.

El Supremo ratifica seis meses de prisión a una agente de la Guardia Civil que se quejó de la falta de higiene de su superior
Condenan a seis meses de prisión a una agente de la Guardia Civil que emitió una queja escrita sobre la falta de higiene de su superior en una comandancia de Cádiz
La agente, al frente del área de violencia de género, fue dada de baja por estrés cuando se negó a rebajar el riesgo para una denunciante
El comandante alegó que se sintió "atacado en su honor y dignidad" porque el escrito fue conocido por todos los compañeros

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de seis meses y medio de prisión y el pago de 300 euros impuesta a una agente de la Guardia Civil de Chipiona (Cádiz) por injuriar a un superior contra el que, en un escrito, vertió expresiones como que era "poco aseado" y despedía un "fétido olor".

El destinatario era un comandante del instituto armado que fue designado como instructor de varios expedientes disciplinarios abiertos a la agente por la supuesta comisión de una falta disciplinaria y a quien ella recusó.

"Cada vez que se ha mostrado como instructor, lo ha hecho de forma descuidada y poco aseada, con mal olor y un cerco de sudor bastante desagradable bajo ambos brazos, manchando así toda la uniformidad de este cuerpo y detrimento de la misma con un fétido olor, siendo bastante desagradable para la pulcra encartada", decía la agente en el escrito objeto de controversia.

Por estas expresiones el tribunal militar territorial segundo de Sevilla la consideró "autora de un delito consumado de insulto a superior en su modalidad de injuriar por escrito" al mando, y la condenó en 2021 a seis meses y medio de prisión, suspensión de cargo público durante ese tiempo y al pago de 300 euros al hoy teniente coronel.

El Tribunal Supremo confirma la condena de cárcel para la agente
 
Ahora la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha confirmado esa sentencia y ha desestimado el recurso de la agente, que invocaba un error en la apreciación de la prueba al no haber contemplado el tribunal la eximente completa de anomalía o alteración psíquica.

Para los magistrados, "resulta palmariamente inviable" el motivo alegado, dado que la defensa ha introducido "una cuestión que permaneció extramuros de la controversia" ante el tribunal que juzgó los hechos, de modo que ahora no puede ser planteada ante el Supremo.

Un caso de violencia de género en el trasfondo de la sentencia judicial

Los hechos se remontan a 2017 cuando la agente, destinada en Chipiona y encargada del área de violencia de género, recibió la orden de bajar el riesgo a una joven que había denunciado amenazas de muerte y agresiones por parte de su pareja, a lo que ella se negó, según las diligencias a las que tuvo acceso Efe.

Este hombre, que fue detenido, también amenazó a la guardia civil y causó daños en su vehículo, por lo que esta pidió a sus superiores la activación del protocolo de protección a agentes de la autoridad, según consta en las alegaciones de su abogado previas al juicio.

A partir de ese momento, la acusada, "en contra de su voluntad", fue citada para ser evaluada por los servicios médicos de la Comandancia que, "pese a su frontal oposición", emitió un parte de baja por estrés laboral.

La agente, agregaba el escrito, sufrió una situación de "acoso y derribo" con la apertura de expedientes disciplinarios por "falta muy grave" por su negativa a reconocimientos médicos, la mayoría archivados.

Decidió recusar al comandante, a quien dirigió un escrito en el que, además de enumerar las causas de recusación, se quejaba de que "por el simple hecho de tratarse de un jefe" nadie le imputase "la falta correspondiente del código disciplinario militar por descuidar el aseo personal y la propia imagen de este honorable Cuerpo de la Guardia Civil".

El comandante, por su parte, alegó "que se sintió atacado en su honor y dignidad" y que al escrito habían tenido acceso "un número indeterminado de personas entre subordinados y jefes de la Comandan

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Re:Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2228 en: 19 de Marzo de 2022, 07:53:08 am »
Supongo que esta es la ahora expedientada.



La guardia civil Luisa María Flores, quien sostiene que lleva un año de baja laboral forzada y amenazada con la incapacidad permanente.

La guardia civil Luisa María Flores, quien sostiene que lleva un año de baja laboral forzada y amenazada con la incapacidad permanente. Fernando Ruso
Reportajes
Luisa, la guardia civil sancionada por negarse a dejar sin protección a una maltratada con riesgo extremo
La gaditana Luisa Flores denuncia que quieren echarle del cuerpo como venganza por desoír una orden: su superior le dijo rebajase la vigilancia a una víctima de violencia de género. La agente pidió protección porque el acosador la amenazó con abrirla de “arriba abajo”. Tras la negativa le llenaron de pintura el coche y rondaban su casa con navajas.
6 mayo, 2018 01:10

    Guardia Civil Violencia de género Chipiona

Pepe Barahona Fernando Ruso

Luisa sigue sin entender qué clase de broma macabra la ha apartado de la Guardia Civil. Trata de buscarle sentido en su memoria y en los cientos de papeles que resumen un litigio que viene manteniendo con sus mandos desde el 11 de enero de 2017, justo el día en el que decidió mantenerse firme y desoír la orden de su comandante de puesto, que le pidió que le rebajase la vigilancia a una mujer en riesgo extremo que acababa de denunciar un caso de violencia de género. Ella se negó. Y desde entonces vive un periplo marcado por el acoso y las amenazas.

Luisa María Flores, una chipionera de 35 años, quiso ser guardia civil desde los tres años. Se crió en una casa cuartel, entre los uniformes de su padre y de hasta cincuenta miembros de su familia. La vocación pudo con la insistente resistencia de su madre, que pensó que el futuro para su única hija sería más fácil fuera de la Guardia Civil. Después de tres intentos y de superar, por fin, las pruebas físicas, logró convertirse en agente en la promoción de 2008. Desde entonces viene vistiendo el verde con el orgullo que le enseñó su padre, fallecido hace un par de años. De él aprendió a ser “honorable, honesta y justa”. Incluso si para cumplir con ese precepto fuese necesario desoír las órdenes de un superior.

La tarde en la que todo cambió, Luisa ejercía sus labores en la sección de violencia de género en el cuartel de Chipiona (Cádiz). Llegada una hora que no sabe precisar, recibe el testimonio de una joven de alrededor de 30 años. La mujer advierte nerviosa que está siendo amenazada de muerte por su expareja, sobre el que pende ya una condena que impide ambos estén juntos. La joven explica a la agente que el acercamiento se ha producido con su consentimiento, pero que, en un momento determinado, la situación se ha complicado, llegando el chico, mucho menor que ella, a querer partirle el cañero —donde se guardan las cañas de pescar— en la cabeza.

El carácter violento del denunciado, bien conocido en el cuartel por sus actividades ilícitas en la zona, activa las alarmas en Luisa, que como en todos los casos de violencia de género procede a hacer una valoración policial de riesgo, conocida en el argot por sus siglas VPR.
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La agente lleva un año de baja pese a tener un informe peridical forense en el que acredita encontrarse en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo.

La agente lleva un año de baja pese a tener un informe peridical forense en el que acredita encontrarse en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo. Fernando Ruso

Esa valoración se hace en base a una serie de preguntas prefijadas que están recogidas en un sistema integral de violencia de género, un método que evita que haya fallos en las evaluaciones del riesgo. “Preguntas como ¿Tiene el agresor antecedentes de violencia de género? ¿Tiene antecedentes de violencia doméstica?”, recuerda Luisa. En ambos ejemplos la contestación era sí.

Dependiendo de las respuestas, el procedimiento ofrece unos resultados, una valoración del riesgo, que llega a dividirse en cinco niveles: no apreciado, bajo, medio, alto y extremo. En este último supuesto, la norma obliga a que la víctima está protegida permanentemente las 24 horas del día por una patrulla. Y esa era la situación de la denunciante.

A tenor del resultado de riesgo extremo, Luisa comunica a sus superiores el caso y pide una patrulla para la vigilancia de la joven. “Y el alférez, comandante de puesto ocasional, me dice por WhatsApp que le ha dicho el capitán que a ver si puedo bajar el riesgo porque ese día no tenía patrullas”, recuerda la agente.
“No le podía bajar el riesgo a la víctima”

“Llamé al alférez y le dije que no le podía bajar el riesgo a la víctima, que si no tiene patrullas, que me mande a mí, que no tenía problema en trabajar más —sigue la agente—; o que si él quería bajar el riesgo, que lo hiciese él”. La valoración no se altera y los mandos le envían una patrulla desde la sierra de Cádiz. Un día después detienen al presunto agresor, pero el juez lo pone en libertad. Justo en ese momento, es arrestado de nuevo por una patrulla de la Policía Nacional de Sanlúcar de Barrameda y entra en prisión por el elevado número causas pendientes.

La misma semana en la que se producen los hechos, Luisa denuncia que le han arrojado un bote de pintura verde a su coche blanco, un BMW con más de 14 años. Sus pesquisas la llevan a averiguar que el autor es del círculo de amigos del detenido y pide que se active el protocolo para la protección de los agentes de la autoridad cuando son amenazados por terceras personas por su condición laboral. “Mi caso”, apunta la guardia civil.
El vehículo particular de la agente Luisa Flores aún conserva restos de la pintura que sobre el mismo vertió el acosador de la mujer maltratada.

El vehículo particular de la agente Luisa Flores aún conserva restos de la pintura que sobre el mismo vertió el acosador de la mujer maltratada. Fernando Ruso

“No activaron nada, esa fue su forma de vengarse contra mí por no rebajarle el riesgo a la víctima”, denuncia la agente. “La orden la tenía que dar el que me dijo que bajara la evaluación de riesgo extremo”, esgrime Luisa. No montaron vigilancia, ni se ordenó identificar a los autores de las amenazas, ni de las pintadas. “Fueron 11 días interminables”, confiesa la agente.

“En el trabajo, instruyendo atestados referentes a los autores de las amenazas y las pintadas del coche, algo que no debía haber hecho yo al ser parte implicada; y por la noche, cuando estaba en casa, tenía que estar vigilante, porque esos mismos agresores rondaban mi casa con navajas y seguían tratando de quemarme el coche”. “Incluso me gasté el dinero en instalar cámaras”, apunta la guardiacivil.

Las sospechas de Luisa apuntando a la vendetta se fueron confirmando a lo largo de las semanas posteriores. El 31 de enero, veinte días después de activar el riesgo extremo tras la denuncia de violencia de género, la agente Flores acude al despacho del capitán para pedirle que activase el protocolo. Él le respondió que estaban en ello, a lo que Luisa contestó airada que no se estaba haciendo nada. Además, le informó que iría al coronel para informarle de que “se estaban saltando el protocolo a la torera”. “Que no se me estaba protegiendo”, recuerda la de Chipiona.
Estado del vehículo tras el caso de acoso al que fue sometida la agente por parte del matratador de su víctima.

Estado del vehículo tras el caso de acoso al que fue sometida la agente por parte del matratador de su víctima. Fernando Ruso
“Solo quería que me dejasen seguir trabajando”

Los tres días posteriores se desencadenó una suerte de citaciones y comunicados que suponen un punto de inflexión en toda esta historia, la certificación de su baja y la entrega del arma a petición de los mandos. “No entendía que me dieran de baja —advierte Luisa—, yo estaba bien, solo quería que me dejasen seguir trabajando”.

En su única cita oficial con el psicólogo de la Guardia Civil, este le dice que se lea un libro de cómo mejorar sus habilidades sociales. Lo compró, pero nunca lo llegó a leer. También le dice que es muy perfeccionista. Otro de sus superiores, el teniente coronel médico que también la examinó, le dijo que no veía estrés, ni ansiedad, “y que por él firmaría el alta”. “Pero que como el psicólogo le había dicho que estaba un poco estresada, que debía traerle un informe de un médico de la calle para poder darte el alta”, relata la guardia.

A partir de ahí se empezaron a suceder otros partes médicos. Primero estrés, después estado ansioso por estrés laboral o trastorno de la personalidad mixto. “Y todo sin verme, sin reconocerme, y sin mandarme medicación”, explica incrédula la agente Flores, que ha activado el protocolo de acoso en aras de salir de esta situación.
“Un flagrante intento de quitar de en medio a una trabajadora que resulta molesta”

Más de un año de baja que, según denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), “se trata de un flagrante intento de quitar de en medio a una trabajadora que resulta molesta al cuestionar la arbitrariedad de órdenes dictadas por razones ajenas al compromiso con la seguridad pública que se ha de prestar a los ciudadanos”. “Con el agravante —sigue la denuncia— de que lo que se le pedía, en este caso, era rebajar el grado de protección a una víctima de violencia de género en riesgo extremo”.

Tras este “calvario de un año apartada de su trabajo sin motivo para ello”, critica la AUGC, esta guardia civil se ha sometido por su cuenta, y pagado de su propio bolsillo, a un completo chequeo para el informe pericial forense, psiquiátrico y psicológico, en el que se acredita que se encuentra en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo.

En este informe pericial, al que tiene acceso EL ESPAÑOL, se exponen además como conclusiones que Luisa “no presenta patología psiquiátrica evidente, ni grave ni moderada” y que “a la vista de los documentos estudiados sobre ella, se deduce que se encontró inmersa en una situación laboral y de bajas médicas confusa”.
Luisa enseña el informe que acredita que se encuentra en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo

Luisa enseña el informe que acredita que se encuentra en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo Fernando Ruso

—¿Cree que ha sido objeto de una venganza?

—Claro que sí, por activar el protocolo de acoso y por anteriormente no rebajarle el riesgo a una víctima de malos tratos. Todo empieza ahí.

—¿Cree que el fin último es echarla de la Guardia Civil?

—A la vista está que sí. Ya tengo un expediente grave, y si llega el segundo estaré fuera del cuerpo. Han propiciado una situación de dificultad económica en mi casa, me han reducido el salario y me han obligado a hacer gastos; esa falta de recursos hace que me sea muy difícil defenderme. Y todo, tirando de préstamos.

En su día a día, Luisa cuida de su madre, en tratamiento psiquiátrico y con una minusvalía reconocida del 76%. Ambas viven solas, con la única compañía de un perrito de raza yorkshire, en una casa de planta baja en Chipiona, propiedad de la familia. Sin lujos. Sigue conduciendo el mismo coche que le pintaron hace un año.

De vez en cuando se cruza con la mujer que fue a denunciar las amenazas de su novio. El suceso que dinamitó la tranquilidad de la agente Flores. Es hermana de una vecina. Alguna vez ha hablado con ella. Sabe que la denunciante mantiene la relación con el tipo al que denunció. En una conversación le contó que no quiso declarar en contra de su agresor porque todavía estaba enamorada de él. Sus abogados le instaron a que declarase, pero no quiso.
Un cuadro con la fotografía de la agente Luisa María Flores en un mueble del domicilio familiar.

Un cuadro con la fotografía de la agente Luisa María Flores en un mueble del domicilio familiar. Fernando Ruso

La guardia civil sabe que la víctima ha llegado con ojos morados, labios reventados; que el joven, de 21 años, que llegó a denunciar ese 11 de enero de 2017 es una persona muy agresiva. Que incluso tiene una orden de alejamiento de sus padres, a los que amenazó con un cuchillo. Y que hasta a ella, a una guardiacivil ha llegado a amenazarla con abrirla de “arriba abajo”. Y no, no tiene una orden de alejamiento en vigor.
“Soy muy buena guardia civil, sería una pena no volver a ejercer”

Por eso Luisa, la agente Flores, repasa en su cabeza todo lo que ha sucedido desde aquel enero. Qué habría pasado si en vez de ella otro guardia civil hubiese atendido a la denunciante; qué habría pasado si hubiese habido patrullas disponibles en ese momento para la vigilancia de la víctima; qué habría pasado si nadie le pidiese que rebajase la valoración de riesgo. Sí sabe que actuó bien, con el sentido del honor, la honestidad y la justicia que aprendió de su padre. Y que volvería a hacer lo mismo.

—¿Le gustaría ejercer de nuevo como guardia civil?

—Yo soy guardia civil en activo. Soy muy buena guardia civil como para no volver a ejercer, sería una pena. Y no soy narcisista, soy realista. Pero temo que estos individuos, viendo cómo se están vengando de mí, lo vuelvan a hacer de nuevo cuando regrese a mi puesto y acaben por arruinarme mi carrera profesional. Yo no me voy a quedar de brazos cruzados.

—¿Se siente decepcionada con la Guardia Civil?

—No, con ciertos individuos de la Guardia Civil. Con el cuerpo jamás, porque amo a la Guardia Civil. Para mí es un honor vestir el uniforme. En mis diez años de ejercicio siempre me he llevado bien con compañeros honrados, pero me da vergüenza ver a borrachos, a porreros, a cocainómanos o narcotraficantes vistiendo el uniforme. Ellos son la manzana podrida que pudre el frutero. Yo no voy a dejar que se me pudra.
La agente lleva un año de baja pese a tener un informe peridical forense en el que acredita encontrarse en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo.

La agente lleva un año de baja pese a tener un informe peridical forense en el que acredita encontrarse en plenas facultades psicofísicas para realizar su trabajo. Fernando Ruso

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2229 en: 01 de Abril de 2022, 07:09:43 am »


La Guardia Urbana, a la caza de brujas por las filtraciones a la prensa


El jefe de la Guardia Urbana amenaza a los agentes con "responsabilidades penales y/o disciplinarias" por pasar informaciones a los medios
JORDI SUBIRANA / IGNASI JORRO
31/03/2022 00:00H
ACTUALIZADO: 31/03/2022 14:49 H.

El jefe de la Guardia Urbana, Pedro Velázquez, ha enviado una nota informativa a los agentes del cuerpo policial en la que prohíbe facilitar informaciones "fuera del ámbito policial, obtenidas en el ejercicio de sus funciones, sin utilizar los canales formales". En caso contrario, los policías se pueden enfrentar a "responsabilidades penales y/o disciplinarias". La Jefatura de la Guardia Urbana tiene intención de "hacer un seguimiento de aquella información que pueda ser cedida sin observar los canales al efecto", subraya el texto al que ha tenido acceso Metrópoli.

El documento, fechado el 25 de marzo, llega a poco más de un año de las elecciones municipales y con la inseguridad como la principal preocupación de los ciudadanos de Barcelona. Según el Barómetro Municipal de diciembre de 2021, casi el 21% de la población lo ve como el problema más grave de Barcelona. El porcentaje sube casi siete puntos respecto al pasado verano. Pero la inquietud viene de lejos. La inseguridad lidera el Barómetro desde finales de 2018. En diciembre de 2019, se disparó hasta el 29,1%. Siempre con Ada Colau como alcaldesa.

"PERJUICIOS PARA LA INVESTIGACIÓN POLICIAL"

Velázquez dice que en ocasiones se han detectado detalles en la información que publican los medios que solo conocen los miembros de la Guardia Urbana. "Estos hechos pueden comportar perjuicios muy relevantes en la investigación policial y, especialmente, para las víctimas de los hechos delictivos y de sus familiares, que podrían conocer por la prensa antes de ser informados de forma oficial con las previsiones correspondientes (psicólogo, apoyo familiar...)", escribe el intendente mayor.

INFORME SOBRE LOS 'LATIN KINGS'

La nota informativa dirigida a los agentes llega después de que Metrópoli haya publicado algunas noticias sobre problemas de seguridad en Barcelona. Una de ellas fue un informe del propio Ayuntamiento de Barcelona que ponía el foco en un grupo de latin kings que atemorizaba al vecindario de las calles de Montserrat de Casanovas y Pintor Pradilla, en el límite entre El Carmel y la Font d'en Fargues. Según ha podido saber este medio, la filtración de este informe ha sido uno de los detonantes de la carta. De hecho, la información de Metrópoli es del 24 de marzo y la nota informativa de Velázquez del día siguiente. 

Hace algo más de una semana, este medio también informó de una presunta agresión sexual en la calle de los Almogàvers por sumisión química. Metrópoli tuvo acceso a datos policiales de los Mossos d'Esquadra en los que se informaba que esta persona fue atendida por agentes de la Guardia Urbana. Este digital intentó confirmar los hechos en fuentes oficiales del propio ayuntamiento que no aportaron ninguna información y pidieron que se trasladara la consulta a los Mossos d'Esquadra, el cuerpo que lleva este tipo de investigaciones. Desde el servicio de prensa de Mossos sí informaron y aseguraron que no había ninguna denuncia y que al tratarse de un delito semiprivativo no se iba a investigar.

468 VÍCTIMAS DE AGRESIONES SEXUALES EN BARCELONA

La petición de información sobre este presunto caso de agresión sexual se hizo en un momento crucial. El hecho tuvo lugar la misma noche en que se produjo una violación en la playa de Barceloneta, en la que el presunto agresor, además de atacar sexualmente a una joven, la golpeó de forma brutal, un caso cuya difusión tampoco gustó a la Jefatura de la Urbana. El quid de la cuestión está en que sin la información de fuentes policiales no oficiales, la opinión pública no se hubiera enterado del caso porque muy probablemente la Guardia Urbana y los Mossos no hubieran dado cuenta del asunto. Según el Hospital Clínic, en 2021 atendieron a 468 víctimas de agresiones sexuales en Barcelona, una cifra preocupante y muy similar a la de antes de la pandemia.

Recientemente, este medio ha publicado la aparición del cuerpo sin vida de una mujer en aguas del Port de Barcelona y, según una información avanzada por La Vanguardia, la joven fue agredida sexualmente y arrojada semidesnuda en un muelle. Metrópoli intentó corroborar esta información en el departamento de prensa de la Guardia Civil, pero el Instituto Armado no dio ningún dato relevante y se limitó a decir que estaban todas las hipótesis abiertas. Los citados casos son solo algunos ejemplos de informaciones que si no se hubieran filtrado difícilmente habrían trascendido con tantos detalles.

'CASO CDR': EL JUEZ NO APRECIÓ DELITO

De hecho, en un caso incluso más sonado y sensible, las detenciones por presunto terrorismo de miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) en varias localidades de Cataluña en 2019, las filtraciones a periodistas terminaron en nada, pese a que se judicializaron. La sala de Instrucción número 41 de Madrid citó en calidad de investigados a una decena de periodistas de medios de comunicación como SER, RTVE, Abc, La Vanguardia, El Mundo, El Confidencial y El Español al trascender datos de una investigación que era reservada.

La causa por revelación de secretos se archivó en el juzgado de Instrucción número 47 de Madrid. El togado titular sobreseyó el procedimiento al considerar que "son numerosas las difusiones públicas de diligencias judiciales reservadas por la prensa en España, sin que ello dé origen a ninguna causa criminal, máxime cuando se trata de informaciones de gran interés público como en el presente caso”.

Para el intendente mayor de la Guardia Urbana, determinadas informaciones se tienen que mantener en secreto "para preservar los derechos de las personas afectadas y no vulnerar las obligaciones legales y deontológicas más básicas de nuestra profesión". En la misma nota informativa, Velázquez afirma que la labor informativa de los medios de información requiere el conocimiento inmediato por parte de la institución de aquellos hechos que hayan despertado el interés periodístico. "Esta necesidad comporta que los periodistas pidan a los departamentos de comunicación de la Guardia Urbana y de Alcaldía los datos vinculados a hechos noticiables".

BUSCAR INFORMACIÓN EN LOS AGENTES DIRECTAMENTE

En ocasiones, prosigue Velázquez, "los propios medios buscan información directamente a los agentes de la Guardia Urbana". Las filtraciones a medios por parte de cuerpos policiales o judiciales están a la orden del día, y basta con echar un vistazo a diario en periódicos o en informativos de televisión o radio para comprobar la frecuencia con que aparecen informaciones de delitos que han sido filtrados por personas muy cercanas a las investigaciones.  Es obvio, que a menudo los periodistas consideran insuficiente la información oficial.

Velázquez considera que la Oficina de Relaciones Institucionales y Comunicación (ORIC), en coordinación con otros departamentos, "aporta los detalles de las intervenciones de la Guardia Urbana en todos los ámbitos, de forma consensuada con otros cuerpos y/o otras entidades involucradas. Esta información es veraz, completa y compleja con la voluntad de la Prefectura de comunicar todas las intervenciones meritorias en que la Guardia Urbana haya participado". Y puntualiza que en 2020 la presencia de la policía local en la prensa se incrementó un 97%, con 3.522 apariciones.

CONFIDENCIALIDAD Y CASOS BAJO SECRETO DE SUMARIO

Tras tener conocimiento de esta nota informativa, Metrópoli ha pedido una valoración de la misma al Ayuntamiento de Barcelona. Fuentes municipales destacan que "la Jefatura de la Guardia Urbana da diferentes y variadas indicaciones a los agentes que forman parte del cuerpo. Es normal y común". Sobre la relativa a las relaciones con los medios de comunicación "sirve para recordar a los agentes que las relaciones con los medios de comunicación se llevan desde el departamento correspondiente". Las actuaciones policiales se rigen bajo los principios de confidencialidad, y algunas de ellas incluso bajo secretos de sumario marcados desde los juzgados, recuerdan las fuentes consultadas.


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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2231 en: 24 de Abril de 2022, 08:05:49 am »

Sancionado un policía local de Vigo que disparó su arma en la oficina porque sufría ansiedad

ALEJANDRO MARTÍNEZ
VIGO / LA VOZ
VIGO CIUDAD
M.MORALEJO
El agente reconoció que se sintió ofuscado con su jefe cuando apretó el gatillo en el departamento de objetos perdidos
24 abr 2022 . Actualizado a las 00:12 h.

Un policía local de Vigo se sintió ofuscado, sacó su arma y pegó un tiro en la oficina. La Junta de Gobierno Local acaba de sancionarle con 20 días de suspensión de funciones por cometer una falta grave. Los hechos se produjeron el 19 de octubre pasado en la oficina de objetos perdidos ubicada en la calle Emilio Martínez Garrido. A las 12.16 minutos llamó por teléfono al oficial y le dijo que se le había disparado el arma cuando la estaba manipulando para su limpieza. Después reconoció que, en un momento de ofuscación mental, hizo uso de ella antirreglamentariamente y siendo consciente de ello, según consta en el informe propuesta que resuelve el expediente disciplinario. También consta que le invadieron sentimientos negativos sobre su mando superior.

De la lectura de los informes psicológicos y psiquiátricos que presentó, se desprende que «sufre episodios de ansiedad, irritabilidad, obsesión o sensaciones de injusticia relacionadas con el ámbito laboral». Ya tuvo en otras ocasiones pérdidas de control y estuvo a tratamiento médico. En el momento de abrirle el expediente había declinado continuar con las sesiones de terapia.

El agente disparó contra el escritorio de su oficina cuando estaba solo después de haber atendido a una ciudadana. Tras una inspección posterior, se descubrió un orificio de entrada y otro de salida en la mesa de trabajo. La bala acabó impactando en una pared. El oficial de oficina puso en conocimiento del jefe de policía y del inspector principal estos hechos y se trasladó en compañía del oficial de armamento hasta la oficina de objetos perdidos.

Expediente

La concejalía de Seguridad Ciudadana abrió un expediente disciplinario por estos hechos y nombró un instructor. La Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad establece que los agentes solamente deberán utilizar las armas en las situaciones en las que exista un riesgo racionalmente grave para su vida su integridad física o de terceras personas y en aquellas circunstancias que puedan suponer un grave riesgo para la seguridad ciudadana.

Los instructores concluyeron que resultaba imputable el hecho de utilizar el arma en acto de servicio infringiendo las normas que regulan su empleo. Consideraron que los hechos pueden ser constitutivos de una falta grave. Este tipo de infracciones están penalizadas con una suspensión de funciones que van desde los cinco días hasta los tres meses.

«O feito ten relevancia suficiente para que a sanción se establezca no término medio», reza la resolución. El agente pudo ocultar su acción manifestando que acababa de manipular el arma para su limpieza, pero después reconoció que no era así.

«Si se aprecia intencionalidade nos seus actos, se ben manifesta que non sacou a arma de xeito voluntario; máis ben o considera un acto reflexo xa que estaba ofuscado: de feito pon en coñecemento inmediato do seu superior o ocurrido, mostrando certo arrepentimento», tiene en cuenta el instructor.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2232 en: 27 de Abril de 2022, 08:04:54 am »

La bronca a un sargento 1º de la Guardia Civil por autorizar la desinfección de su cuartel contra el covid



El Chivato chevron_right 27/04/22 access_time 1:00

Una de las medidas más drásticas contra el coronavirus que se empezaron a adoptar a mediados de marzo de 2020, cuando el Consejo de Ministros declaró el estado de alarma por la epidemia, fue la desinfección de espacios públicos.

Aunque más adelante se ha puesto en cuestión este tipo de desinfecciones, en esas fechas el Ministerio de Sanidad consideraba la limpieza viaria “de especial importancia en la eliminación de la carga viral que pudieran contener las vías públicas”.

En numerosos edificios públicos, estaciones de tren y aeropuertos se desplegaron militares y personal civil, equipados con monos protectores, gafas y mochilas pulverizadoras para rociar las superficies con hipoclorito sódico al 0,1%.

Pues bien. Una desinfección como esta le costó a un suboficial de la Guardia Civil una sanción, que ahora el Tribunal Supremo ha confirmado en vía judicial, según ha podido comprobar El Chivato.

En una sentencia reciente, la Sala Quinta de lo Militar del Supremo ha desestimado el recurso de casación contencioso-disciplinario militar que presentó un sargento 1º de la Guardia Civil, frente a la sentencia del Tribunal Militar Territorial Tercero que ya había confirmado la sanción.

Los hechos tuvieron lugar en el acuartelamiento de la Guardia Civil en Gavá, en la provincia de Barcelona. Un vecino de ese municipio, que trabajaba en una empresa dedicada al desatasco de alcantarillas, se ofreció al sargento 1º -que ejercía de comandante del puesto- para desinfectar de forma gratuita el cuartel.

La desinfección de dependencias y vehículos oficiales del acuartelamiento se realizó con hipoclorito de sodio el 31 de marzo. El sargento 1º no informó de esta desinfección a sus superiores, pese a que el 26 de marzo se envió un aviso interno “por la aplicación de mensajería móvil, dirigida a los Jefes de Unidad de la Compañía, la instrucción consistente en aceptar los ofrecimientos altruistas de desinfección de dependencias y vehículos oficiales procedentes de empresas serias y de informar de ello a través de la aplicación GroupWise”.

El capitán jefe de la compañía de Vilanova i la Geltrú, de la que depende el cuartel de Gavá, se enteró de que se había desinfectado el cuartel de Gavá, pero no porque le informara el sargento 1º, sino “por la publicación en internet de dos fotografías en que podía observarse, a un individuo llevando a cabo la desinfección del acuartelamiento”.

Ese mismo capitán abrió un expediente disciplinario y el 2 de junio de 2020 impuso al sargento 1º una sanción de reprensión. Entendió que el suboficial había incumplido las instrucciones difundidas por WhatsApp, “por no haber informado a la superioridad” de que se había aceptado el ofrecimiento de un vecino de Gavá para desinfectar de modo gratuito el Acuartelamiento de dicha localidad y de que la desinfección se realizó finalmente.

Al no informarle, el capitán concluyó que el sargento 1º había cometido una falta leve, según la Ley Orgánica 12/2007, de 22 de octubre, del régimen disciplinario de la Guardia Civil, consistente en “el retraso, negligencia o inexactitud en el cumplimiento de los deberes u obligaciones, de las órdenes recibidas, o de las normas de régimen interior, así como la falta de rendimiento en el desempeño del servicio habitual”.

El Supremo ha dado la razón al capitán: el sargento 1º incumplió la orden de manera palmaria, al no informar por el canal que se había indicado, pese a sus alegaciones de que la orden no era precisa a este respecto.

Al sargento 1º sólo se le impuso una sanción de reprensión, la señalada para faltas leves. Una reprensión supone “la reprobación expresa que, por escrito, dirige al subordinado la autoridad competente para imponerla”.

Los magistrados del Supremo han visto claro que el sargento 1º cometió “negligencia o inexactitud en el cumplimiento” de la orden de informar si se autorizaba la desinfección del cuartel para tratar de evitar contagios por coronavirus en marzo de 2020.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2233 en: 17 de Mayo de 2022, 17:11:17 pm »

Expedientan a los guardias civiles que se mofaron del Cristo de la Legión en Lourdes



Raquel Duva
Madrid
17/05/2022  14:39h.

Varios vídeos han sido publicados en las redes socialesNIUS
Son nueve alumnos y un teniente que imitaron a los Legionarios en el Cristo de la Buena Muerte
Cada año se realiza un encuentro de militares por la paz
Han viajado 500 efectivos, que se han pagado el viaje y han gastado días de sus vacaciones
Un grupo de guardias civiles imita a los Legionarios durante la procesión del Cristo de la Buena Muerte que se celebra el Jueves Santo en Málaga. Son nueve alumnos que cargan a un teniente en los brazos, mientras suena la música y cantan. Están en una vía pública, a las puertas de un bar. El vídeo ha suscitado un gran malestar entre los militares e indignación en las redes sociales, por lo que el ministerio del Interior va a abrir un expediente disciplinario a sus protagonistas.


En otro video se ve cómo un agente entona la canción Despacito de Luis Fonsi con una trompeta. Está subido encima de un banco, junto a un grupo de policías italianos y al lado de una pizzería. La fiesta continúa por la noche. La banda de la benemérita recorre las calles a bombo y platillo, tocando canciones como Paquito el chocolatero. Los agentes llevan puesto el uniforme. En las manos tienen latas y vasos de cerveza.

 Están en el encuentro de militares por la paz que se celebra anualmente desde 1958. Miles de soldados de 40 países realizan una peregrinación al  Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia).



Este año han participado más de 500 miembros de las fuerzas armadas españolas y de la Guardia Civil. Los agentes se han pagado sus viajes y han gastando sus días de vacaciones.

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Re: Los expedientes disciplinarios. Formas y "formas"
« Respuesta #2234 en: 17 de Mayo de 2022, 17:22:11 pm »
Tenía que pasar. . .

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