Yo recuerdo en los años 80 que en Madrid había 18 juzgados de instrucción, que instruían y celebraban juicios, unas Audiencias donde eran 7 salas, a los que se acompañaban 21 juzgados de Distrito para faltas penales y no más de media docena de juzgados de menores...cuantos juzgados hay hoy, entre instruccion, penal, audiencias provinciales y menores...tropecientos, y son incapaces de mantener un funcionamiento ordenado y en tiempo que evite casos como que se juzgue a personas 23 años después de cometerse el hecho enjuiciado.
Gallardón nos regaló en tiempos una frase lapidaria "hay excesiva litigiosidad" y su plan lo que hizo es encarecer el precio de la Justicia
https://noticias.juridicas.com/actualidad/noticias/3836-gallardon-admite-que-las-tasas-judiciales-ha-reducido-la-litigiosidad-pero-solo-en-asuntos-de-pequena-cuantia-no-los-grandes-pleitos/, una Justicia que no lo es si tarda 23 años en resolver una cuestión.
La Justicia, atascada: "Mucha ley de eficiencia, pero los juicios se están fijando para 2029"
Los jueces denuncian desde hace años la necesidad de incrementar la plantilla judicial
Vozpópuli
Blanca Valdés Mañas
Tribunales
Publicado: 26/12/2025 ·04:45
Actualizado: 26/12/2025 · 04:45
La Justicia atraviesa, desde hace unos años, uno de sus momentos más críticos por el colapso de los juzgados. Una situación que choca frontalmente con el discurso oficial sobre la modernización del sistema tras la entrada en vigor de la ley de Eficiencia Procesal, impulsada por el ministro de Justicia, Félix Bolaños. Norma que, entre otros cambios, ha transformado 3.800 juzgados unipersonales en 641 tribunales de instancia. Pero la realidad en los tribunales es bien distinta: señalamientos que se retrasan años, vistas fijadas ya en 2029 y una creciente frustración entre jueces, abogados y ciudadanos que ven cómo la tutela judicial efectiva se diluye en la espera.
Emilio Carrillo, letrado de los Servicios Jurídicos de UGT de Andalucía, lleva semanas, e incluso meses, denunciando en X el problema que existe en la jurisdicción social en Sevilla. Por ejemplo, ha criticado que le hayan fijado un juicio para resolver un despido para el próximo 29 de marzo de 2029 y otros tantos para finales de 2028.
"Mucha ley de eficiencia, pero los juicios para 2029", concreta. El abogado explica a Vozpópuli que, en estos momentos, hay mucha incertidumbre con la puesta en marcha de los nuevos Tribunales de Instancia. "Pero, teniendo en cuenta la opinión de jueces y personal de la administración de justicia, la reforma no va a solucionar el problema, sino más bien todo lo contrario".
En este sentido, recuerda que el retraso en los señalamientos es un "problema endémico" que llevan sufriendo años, en su caso, en los juzgados de lo social de Sevilla. Por lo que, a su juicio, "la única solución es dotar de recursos y de personal a la jurisdicción". Sobre este asunto, coinciden las cuatro asociaciones judiciales, que consideran que, para que la Justicia funcione correctamente, es clave aumentar la plantilla.
Subrayan que el número mínimo de plazas anuales recomendado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), fijado en 350. Teniendo en cuenta que en la última convocatoria de oposiciones solo se ofertaron 120 plazas, el déficit alcanza las 250 vacantes. Apenas se llega a cubrir la tasa de reposición relativa a jubilaciones y fallecimientos, haciendo que la deficitaria ratio de 11,6 jueces por cada 100.000 habitantes en España disminuya cada vez más debido a esta falta de reposición.
En el Supremo necesitan refuerzos
Dicha ley de Eficiencia, "en vez de mejorar y desatascar la tan alarmante situación que padecen muchos juzgados, está consiguiendo todo lo contrario", señala el abogado Daniel Bernal, que lleva años denunciando los señalamientos tardíos. "Los perjudicados son los justiciables, a quiénes les importa un bledo los problemas estructurales que padezca la Justicia, solo quieren ser oídos en un tiempo razonable". Por lo que ve clave concienciar a la ciudadanía a solicitar responsabilidad patrimonial por mal funcionamiento de la Justicia.
En este sentido, recuerda que el pasado martes, el Tribunal Supremo acordó por unanimidad solicitar a Bolaños refuerzos y crear dos plazas ante la "grave situación en la que se encuentra la Sala Primera como consecuencia del extraordinario incremento del número de recursos presentados en los últimos cinco años". Desde el Alto Tribunal anunciaron que la Sala de lo Civil tiene pendientes de resolver 25.000 recursos. Una cifra "inasumible comparada con la existente en el momento anterior a la pandemia, que se situaba por debajo de 6.000".
El abogado laboralista Omar Molina también tiene señalados juicios para dentro de tres años en Andalucía. "El retraso judicial genera incertidumbre jurídica, y la incertidumbre es uno de los mayores enemigos de la actividad empresarial. Cuando un conflicto laboral, un despido, una reclamación de salarios o una modificación de condiciones, se prolonga durante años, la empresa no puede cerrar ese frente ni planificar con seguridad su futuro. El procedimiento judicial abierto se convierte en un pasivo latente que afecta a la toma de decisiones estratégicas, a la inversión y a la gestión interna".
Recalca que, cuando un juicio se señala a dos o tres años vista, el proceso pierde eficacia, porque ni disuade conductas irregulares, ni aporta certidumbre, ni contribuye a la estabilidad de las relaciones laborales, lo que provoca la pérdida de confianza en el sistema judicial. "Una justicia lenta no solo perjudica al trabajador, perjudica a la empresa, al empleo y al conjunto de la economía".
En familia, los plazos no son desorbitados, pero el problema son los MASC
En la jurisdicción familiar los plazos no son tan desorbitados, pero se están enfrentando a otro problema de la ley de eficiencia, que son los MASC (Medidas Adecuadas de Soluciones de Conflicto) para resolver conflictos sin necesidad de acudir al tribunal. Una imposición que está vigente desde el 3 de abril. "Son un fracaso absoluto", destaca Enrique Sainz, abogado experto en esta materia. "La teoría de llegar a un acuerdo, y no siempre pleitear está bien, pero en la práctica ha sido un caos, se están retrasando procedimientos".
Incluso las dudas han sido tales que un juez de Cáceres tomó la decisión de acudir al Tribunal Constitucional al considerar que la ley amenaza los derechos de los menores. Y es que, el hecho de tener que acudir a los sistemas de mediación de forma obligatoria en asuntos de modificación de medidas paternofiliales puede vulnerar la tutela judicial efectiva y los derechos de los menores.