Autor Tema: El acoso en los cuerpos policiales  (Leído 130224 veces)

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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #840 en: 18 de Enero de 2021, 07:02:55 am »

Un juez condena al Ayuntamiento de Torrevieja a indemnizar a un policía protegido por la Agencia Valenciana Antifraude que sufre 'mobbing' desde 2009

    "La mera aparición en escena de la citada agencia de lucha contra la corrupción constituye un descrédito del mayor nivel para una entidad local que arroja una sombra de duda sobre la actuación del ayuntamiento", señala la sentencia
    — La Agencia Antifraude protege a un policía local de Torrevieja que denunció irregularidades en el ayuntamiento alicantino

Lucas Marco
18 de enero de 2021 06:00h

@lucas_marco

Un juez ha impuesto al Ayuntamiento de Torrevieja el pago de una indemnización por daños y perjuicios de 32.779 euros a un agente de la Policía Local, representante sindical de CCOO, que ha sido víctima de un proceso de acoso laboral (mobbing) por parte de varios mandos desde hace más de una década. El titular del Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de Elche le reconoce también una indemnización de 5.000 euros por los daños psicológicos y morales sufridos y obliga al consistorio a activar las medidas precisas del Protocolo de Prevención contra el Acoso Laboral para que cese la vulneración de los derechos del denunciante, testigo protegido de la Agencia Valenciana Antifraude (AVA). La sentencia, a la que ha tenido acceso elDiario.es, es la primera que destaca la relevancia del estatuto de protección reconocido por la AVA al agente.

El policía denunció que desde 2009 viene sufriendo un "sistemático proceso de acoso laboral" por parte de algunos de sus mandos con constantes aperturas de expedientes disciplinarios que finalizan sin sanción alguna, denegación injustificada o por silencio de vacaciones y permisos, mofas y burlas en público, escritos anónimos con insultos y descalificaciones e incluso el suministro de material defectuoso para su ejercicio laboral. Como consecuencia de la situación de mobbing, el uniformado ha sufrido largos periodos de baja por procesos ansioso-depresivos de estrés laboral.

El Ayuntamiento de Torrevieja no inició ninguna actuación disciplinaria contra los mandos denunciados ni activó el protocolo de mobbing. En sus alegaciones, el consistorio sostiene que la acumulación de incidencias en el caso de este agente no permite concluir una situación de acoso laboral más allá de un conflicto laboral. El ayuntamiento, que solo intervino en la última fase de los hechos, argumenta que se trata de "meras incidencias" en la vida laboral de un funcionario sin que concurra una "estrategia generalizada e institucionalizada" de acoso laboral.

El juez destaca la "importancia" de la condición de testigo protegido otorgada al policía por la Agencia Antifraude en un procedimiento en un juzgado de instrucción. "La mera aparición en escena de la citada agencia de lucha contra la corrupción constituye un descrédito del mayor nivel para una entidad local que arroja una sombra de duda sobre la actuación del ayuntamiento", señala la sentencia. El juez ha tenido "muy en cuenta" el estatuto de protección que le fue reconocido al policía en una causa que fue sobreseída provisionalmente en un auto recurrido y pendiente de resolución por parte de la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, con sede en Elche.

El magistrado, tras analizar los informes periciales elaborados por psicólogos y los interrogatorios a los mandos policiales, concluye que existe una "clara situación de un arraigado y reiterado conflicto laboral" en la Policía Local de Torrevieja. Así, se cumplen la mayoría de los elementos objetivos y subjetivos del acoso laboral, además con reiteración y en un tiempo prolongado (entre 2009 y 2019).

A pesar de que la sentencia duda de la falta de amparo por parte de los superiores jerárquicos, el magistrado considera acreditadas "manifestaciones muy relevantes" propias del acoso laboral, como la "utilización reiterada de expedientes informativos que fiscalizaban inquisitorialmente" la labor diaria del uniformado. De estos expedientes, solo uno llegó a incoarse como expediente disciplinario y, finalmente, fue archivado sin cargo alguno. El fallo también acredita que al agente se le obligaba a justificar determinadas actuaciones que "no se hacía comparativamente" con otros funcionarios policiales.

El titular del Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de Elche reprocha al Ayuntamiento de Torrevieja que no activara su protocolo de acoso laboral. "Es especialmente reprochable porque una administración pública no puede aprobar un protocolo de estas características que luego deviene inspirativo por su falta de previsión o regulación ineficaz al requerir de unos medios de los que carece o que no va a poder obtener", señala la sentencia.



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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #841 en: 18 de Enero de 2021, 07:03:42 am »
Se le indemniza y el dinero que se le debe abonar sale de los impuestos de los ciudadanos.... pero....ningún responsable se sienta en el banquillo.

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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #842 en: 11 de Febrero de 2021, 08:21:06 am »
Entrevista a la Sargento del Seprona Gloria Moreno

https://www.youtube.com/watch?v=vhMeQc9j-2c&feature=share



https://es-es.facebook.com/Unijepol/

En los cuerpos policiales acoso, falsos rumores, amenazas, etc...?

No me lo puedo creer.

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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #843 en: 12 de Marzo de 2021, 06:14:31 am »
Pero si en los cuerpos policiales no hay acoso...son todos "brothers" y "tron".




Los Mossos perseguirán como acoso la discriminación a agentes embarazadas y las bromas sobre el físico

La policía catalana crea una comisión formada por altos mandos y miembros de la División Asuntos Internos para valorar las denuncias de los afectados

Fecha
12/03/21access_time 1:02

A.R.E.
Los Mossos d’Esquadra refuerza su protocolo contra el acoso sexual dentro del cuerpo. Recientemente ha entrado en vigor un nuevo documento, que viene a sustituir el anterior protocolo que se aprobó en 2021.

Confidencial Digital ha consultado el nuevo “Protocolo para la prevención, la detección, la actuación y la resolución de situaciones de acoso sexual, por razón de sexo, de orientación sexual y/o de identidad sexual de la Policía de la Generalitat - Mossos d’Esquadra”.

La estructura básica de la respuesta del cuerpo ante situaciones de acoso sexual se mantiene más o menos igual, si bien se introducen cambios en los mecanismos de investigación de las denuncias internas, y se añaden nuevas situaciones y conceptos, que abarcan un espectro más amplio de circunstancias denunciables.

El protocolo de 2012 definía el acoso psicológico y el acoso discriminatorio, el acoso sexual, el acoso por razón de sexo o de orientación sexual, y luego hablaba de “otras discriminaciones”, como cajón de sastre de otro tipo de situaciones posibles.

El nuevo documento deja aparte los casos de acoso laboral de otra naturaleza y se centra en el acoso sexual, el acoso por razón de sexo, el acoso por razón de orientación sexual y el acoso por razón de la identidad sexual.

Embarazo, maternidad y paternidad

Dentro del acoso por razón de sexo se incluye a partir de ahora aquellos comportamientos que creen un entorno intimidador, hostil, degradante para aquellas personas que se encuentre en situación de embarazo, maternidad, paternidad y asunción de otras responsabilidades de cuidado de familiares; es decir, “cualquier trato desfavorable” relacionado esas situaciones.

Por tanto, una mossa que se vea discriminada u hostigada en su trabajo por estar embarazada podría acogerse a este protocolo para denunciar a sus acosadores, sean compañeros, mandos superiores...

Lo mismo ocurriría para los mossos, sean hombres o mujeres, que se vean intimidados con motivo de su paternidad o maternidad, o cuando necesiten cuidar de sus hijos u otros familiares.

En cuanto al “acoso por razón de la identidad sexual”, por primera vez se habla expresamente de los comportamientos no deseados contra “las personas transexuales, que se encuentren en proceso de reasignación de género o de sexo y contra el sentimiento de personas de pertenencia a un sexo u otro, con independencia del sexo biológico”.

Todas estas conductas se pueden producir no sólo en el centro de trabajo y durante la jornada laboral; también tendrán consideración de acoso si dan fuera del centro de trabajo y del horario laboral, siempre que tengan relación con el trabajo.
Bromas y comentarios sobre el físico

Otro concepto nuevo que introduce este nuevo protocolo frente al de 2012 es el de “comportamiento que implica connotaciones sexuales o de naturaleza sexual o sexista”.

Ahora los Mossos incluyen este concepto, que abarca conductas “que puede ser verbales, no verbales o físicas, que incluyen un abanico amplio de ejemplos, desde acciones aparentemente inofensivas como bromas o comentarios sobre el físico y/o la apariencia física de una persona, hasta acciones que se pueden considerar graves y que pueden llevar al delito penal, como obligar a una persona a tener relaciones sexuales”.

Por último, se contemplan los comportamientos que atenten contra la dignidad de una persona o creen un entorno intimidatorio, hostil, ofensivo, degradante o humillante: “Aparece cuando hay una persistencia en las conductas. Sin embargo, un sólo comportamiento aislado, si es suficientemente grave, puede ser considerado acoso”.
Lo activa el director general

Más allá de los conceptos o definiciones, las novedades afectan al funcionamiento mismo del protocolo. Hasta ahora actuaba una “comisión de investigación interna”, que ahora va a ser sustituida por la Comisión de Valoración del Acoso Sexual.

Las denuncias de acoso llegarán al director general de la Policía de la Generalitat, es decir, el responsable político directo de los Mossos. Por encima del “comissari en cap”, o el actual mayor Josep Lluís Trapero, en el Departamento de Interior se encuentra el director general de la Policía, cargo que ahora lo ocupa Pere Ferrer.

El director general es responsable de activar el protocolo ante una denuncia, mediante una resolución en la que acuerde la convocatoria de la Comisión de Valoración del Acoso Sexual. Esta comisión propondrá medidas que deberá ratificar finalmente el director general.
Comisión paritaria hombres-mujeres

La Comisión de Valoración del Acoso Sexual la formarán:

-- Un miembro de la Subdirección General de Recursos Humanos de la Dirección General de la Policía de la Generalitat, que será el presidente.

-- Un técnico de la misma subdirección en labores de secretaría.

-- Un mando de los Mossos designado por la Prefectura, que actuará como instructor.

-- Un miembro de la Subdirección General de Prevención de Riesgos y Salud Laboral del Departamento de Interior.

-- Un miembro del Servicio de Asesoramiento Jurídico de la Dirección General de la Policía.

-- Un mando de la División de Asuntos Internos de los Mossos.

-- Un especialista en seguimiento y atención a las víctimas, dentro de la Comisaría General Técnica de Planificación de la Seguridad.

-- Un técnico del Instituto Catalán de las Mujeres.

-- Un mando de la Unidad de Igualdad y Equidad de la Comisaría General de Relaciones Institucionales, Prevención y Mediación, especialista en igualdad y equidad de género.

La composición deberá ser paritaria entre hombres y mujeres. Todos serán nombrados por el director general.
Entrevistas a denunciante, denunciado y testigos

Esta comisión recibirá las denuncias que le haga llegar el director general, y abrirá un proceso de investigación para determinar si ha existido o no un caso de acoso sexual objeto del protocolo. Si lo ve necesario, recurrirá a otro órgano más especializado: el Grupo de Verificación.

Este grupo lo formarán un mando de los Mossos y un técnico especialista adecuado al caso. Sus funciones son llevar a cabo las actuaciones para determinar si hay acoso, proponer medidas cautelares para proteger a las personas implicadas y elevar un informe con los resultados de la investigación y las propuestas de resolución y de medidas correctoras que considere necesarias.

Por ejemplo, es el Grupo de Verificación el encargado de tomar declaración a los testigos, analizar las pruebas aportadas, llevar a cabo otras actuaciones... Se establece que “en todo caso tendrá que entrevistar a la persona presuntamente acosadora y a la persona presuntamente acosada”.

Todo ello se deberá desarrollar bajo los principios de celeridad, confidencialidad, sigilo y participación de las personas implicadas, y en todo el procesos se deberá garantizar el derecho a la intimidad de las personas y la igualdad entre hombres y mujeres.

Cuando se constate la existencia de delitos, o de faltas disciplinarias, se derivará el asunto a la División de Asuntos Internos.
Sensibilizar a los mandos

Los plazos para instruir, investigar y resolver las medidas a adoptar ante denuncias de acoso sexual y por razón de sexo se reducen notablemente en el nuevo protocolo.

Otra novedad importante es que una de las medidas de prevención contempladas consiste en “concienciar y sensibilizar a los cargos y mandos para detectar precozmente una situación de acoso objeto de este protocolo”.

Cabe también destacar que como principio general se insta a todos los mossos a denunciar cualquier caso que conozcan: “Cualquier persona que trabaja en la Dirección General de la Policía y tenga conocimiento de un posible caso de acoso objeto de este protocolo, deberá enviar una comunicación” al buzón de correo habilitado para estos casos, o bien tendrá que ponerlo en conocimiento de su jefe o superior, que deberá comunicarlo.

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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #844 en: 12 de Marzo de 2021, 16:57:55 pm »
Precisamente en los Mossos seguramente sea en el que más hay, básicamente por el tema de la política.
Pero si en los cuerpos policiales no hay acoso...son todos "brothers" y "tron".




Los Mossos perseguirán como acoso la discriminación a agentes embarazadas y las bromas sobre el físico

La policía catalana crea una comisión formada por altos mandos y miembros de la División Asuntos Internos para valorar las denuncias de los afectados

Fecha
12/03/21access_time 1:02

A.R.E.
Los Mossos d’Esquadra refuerza su protocolo contra el acoso sexual dentro del cuerpo. Recientemente ha entrado en vigor un nuevo documento, que viene a sustituir el anterior protocolo que se aprobó en 2021.

Confidencial Digital ha consultado el nuevo “Protocolo para la prevención, la detección, la actuación y la resolución de situaciones de acoso sexual, por razón de sexo, de orientación sexual y/o de identidad sexual de la Policía de la Generalitat - Mossos d’Esquadra”.

La estructura básica de la respuesta del cuerpo ante situaciones de acoso sexual se mantiene más o menos igual, si bien se introducen cambios en los mecanismos de investigación de las denuncias internas, y se añaden nuevas situaciones y conceptos, que abarcan un espectro más amplio de circunstancias denunciables.

El protocolo de 2012 definía el acoso psicológico y el acoso discriminatorio, el acoso sexual, el acoso por razón de sexo o de orientación sexual, y luego hablaba de “otras discriminaciones”, como cajón de sastre de otro tipo de situaciones posibles.

El nuevo documento deja aparte los casos de acoso laboral de otra naturaleza y se centra en el acoso sexual, el acoso por razón de sexo, el acoso por razón de orientación sexual y el acoso por razón de la identidad sexual.

Embarazo, maternidad y paternidad

Dentro del acoso por razón de sexo se incluye a partir de ahora aquellos comportamientos que creen un entorno intimidador, hostil, degradante para aquellas personas que se encuentre en situación de embarazo, maternidad, paternidad y asunción de otras responsabilidades de cuidado de familiares; es decir, “cualquier trato desfavorable” relacionado esas situaciones.

Por tanto, una mossa que se vea discriminada u hostigada en su trabajo por estar embarazada podría acogerse a este protocolo para denunciar a sus acosadores, sean compañeros, mandos superiores...

Lo mismo ocurriría para los mossos, sean hombres o mujeres, que se vean intimidados con motivo de su paternidad o maternidad, o cuando necesiten cuidar de sus hijos u otros familiares.

En cuanto al “acoso por razón de la identidad sexual”, por primera vez se habla expresamente de los comportamientos no deseados contra “las personas transexuales, que se encuentren en proceso de reasignación de género o de sexo y contra el sentimiento de personas de pertenencia a un sexo u otro, con independencia del sexo biológico”.

Todas estas conductas se pueden producir no sólo en el centro de trabajo y durante la jornada laboral; también tendrán consideración de acoso si dan fuera del centro de trabajo y del horario laboral, siempre que tengan relación con el trabajo.
Bromas y comentarios sobre el físico

Otro concepto nuevo que introduce este nuevo protocolo frente al de 2012 es el de “comportamiento que implica connotaciones sexuales o de naturaleza sexual o sexista”.

Ahora los Mossos incluyen este concepto, que abarca conductas “que puede ser verbales, no verbales o físicas, que incluyen un abanico amplio de ejemplos, desde acciones aparentemente inofensivas como bromas o comentarios sobre el físico y/o la apariencia física de una persona, hasta acciones que se pueden considerar graves y que pueden llevar al delito penal, como obligar a una persona a tener relaciones sexuales”.

Por último, se contemplan los comportamientos que atenten contra la dignidad de una persona o creen un entorno intimidatorio, hostil, ofensivo, degradante o humillante: “Aparece cuando hay una persistencia en las conductas. Sin embargo, un sólo comportamiento aislado, si es suficientemente grave, puede ser considerado acoso”.
Lo activa el director general

Más allá de los conceptos o definiciones, las novedades afectan al funcionamiento mismo del protocolo. Hasta ahora actuaba una “comisión de investigación interna”, que ahora va a ser sustituida por la Comisión de Valoración del Acoso Sexual.

Las denuncias de acoso llegarán al director general de la Policía de la Generalitat, es decir, el responsable político directo de los Mossos. Por encima del “comissari en cap”, o el actual mayor Josep Lluís Trapero, en el Departamento de Interior se encuentra el director general de la Policía, cargo que ahora lo ocupa Pere Ferrer.

El director general es responsable de activar el protocolo ante una denuncia, mediante una resolución en la que acuerde la convocatoria de la Comisión de Valoración del Acoso Sexual. Esta comisión propondrá medidas que deberá ratificar finalmente el director general.
Comisión paritaria hombres-mujeres

La Comisión de Valoración del Acoso Sexual la formarán:

-- Un miembro de la Subdirección General de Recursos Humanos de la Dirección General de la Policía de la Generalitat, que será el presidente.

-- Un técnico de la misma subdirección en labores de secretaría.

-- Un mando de los Mossos designado por la Prefectura, que actuará como instructor.

-- Un miembro de la Subdirección General de Prevención de Riesgos y Salud Laboral del Departamento de Interior.

-- Un miembro del Servicio de Asesoramiento Jurídico de la Dirección General de la Policía.

-- Un mando de la División de Asuntos Internos de los Mossos.

-- Un especialista en seguimiento y atención a las víctimas, dentro de la Comisaría General Técnica de Planificación de la Seguridad.

-- Un técnico del Instituto Catalán de las Mujeres.

-- Un mando de la Unidad de Igualdad y Equidad de la Comisaría General de Relaciones Institucionales, Prevención y Mediación, especialista en igualdad y equidad de género.

La composición deberá ser paritaria entre hombres y mujeres. Todos serán nombrados por el director general.
Entrevistas a denunciante, denunciado y testigos

Esta comisión recibirá las denuncias que le haga llegar el director general, y abrirá un proceso de investigación para determinar si ha existido o no un caso de acoso sexual objeto del protocolo. Si lo ve necesario, recurrirá a otro órgano más especializado: el Grupo de Verificación.

Este grupo lo formarán un mando de los Mossos y un técnico especialista adecuado al caso. Sus funciones son llevar a cabo las actuaciones para determinar si hay acoso, proponer medidas cautelares para proteger a las personas implicadas y elevar un informe con los resultados de la investigación y las propuestas de resolución y de medidas correctoras que considere necesarias.

Por ejemplo, es el Grupo de Verificación el encargado de tomar declaración a los testigos, analizar las pruebas aportadas, llevar a cabo otras actuaciones... Se establece que “en todo caso tendrá que entrevistar a la persona presuntamente acosadora y a la persona presuntamente acosada”.

Todo ello se deberá desarrollar bajo los principios de celeridad, confidencialidad, sigilo y participación de las personas implicadas, y en todo el procesos se deberá garantizar el derecho a la intimidad de las personas y la igualdad entre hombres y mujeres.

Cuando se constate la existencia de delitos, o de faltas disciplinarias, se derivará el asunto a la División de Asuntos Internos.
Sensibilizar a los mandos

Los plazos para instruir, investigar y resolver las medidas a adoptar ante denuncias de acoso sexual y por razón de sexo se reducen notablemente en el nuevo protocolo.

Otra novedad importante es que una de las medidas de prevención contempladas consiste en “concienciar y sensibilizar a los cargos y mandos para detectar precozmente una situación de acoso objeto de este protocolo”.

Cabe también destacar que como principio general se insta a todos los mossos a denunciar cualquier caso que conozcan: “Cualquier persona que trabaja en la Dirección General de la Policía y tenga conocimiento de un posible caso de acoso objeto de este protocolo, deberá enviar una comunicación” al buzón de correo habilitado para estos casos, o bien tendrá que ponerlo en conocimiento de su jefe o superior, que deberá comunicarlo.

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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #845 en: 20 de Marzo de 2021, 06:15:56 am »

El jefe de Policía de Castilla-La Mancha se enfrenta a dos años de cárcel por acoso laboral en los GEO

El comisario Félix Antolín se sentará el martes en el banquillo de la Audiencia Provincial de Guadalajara acusado por un exsubordinado que además pide 20.000 euros de indemnización

 
Alejandro Requeijo

Publicado 20/03/2021 04:45Actualizado 19/03/2021 21:38   

El jefe superior de Policía en Castilla-La Mancha, Felix Antolín de Diego, se sentará el martes en el banquillo de la Audiencia Provincial de Guadalajara acusado de un caso de acoso laboral cuando era responsable de la unidad de élite de los Grupo Especial de Operaciones (GEO). Junto a él, será juzgado también el que era su segundo en la unidad de élite de la Policía Nacional. Ambos fueron denunciados por un agente que sirvió a sus órdenes y que pide para ellos hasta dos años de cárcel por delitos de torturas y contra la integridad moral.


Según informan a Vozpópuli fuentes del Tribunal Superior de Castilla-La Mancha, este juicio estaba inicialmente previsto que se celebrase en julio y en el Juzgado de lo Penal número 2 de Guadalajara. Pero su titular devolvió las actuaciones al juez que había investigado los hechos al entender que debían ser enjuiciados en la Audiencia, como finalmente se ha decidido. Los GEO tienen su sede en la ciudad arriacense.

Por su parte la Fiscalía pide que ambos mandos policiales sean absueltos y no formula acusación alguna, según su escrito de calificación al que ha tenido acceso este periódico.  informan fuentes del ministerio público. “Se aprecia claramente que el origen de la querella son unas supuestas discrepancias” del subordinado “y otros compañeros con sus superiores, por una disconformidad con las propuestas realizadas por los superiores en relación con unas medallas policiales”. Según la Fiscalía, eso llevó a que se perdiera la confianza mutua.

    En ningún caso puede mantenerse que las expresiones transcritas en la querella y los hechos en ella relatados impliquen un grave menoscabo de la integridad moral

La Fiscalía zanja que los hechos no son constitutivos de infracción penal: “En ningún caso puede mantenerse que las expresiones transcritas en la querella y los hechos en ella relatados impliquen un grave menoscabo de la integridad moral del querellante, ni mucho menos que puedan crear sentimientos de terror, de angustia, de inferioridad susceptibles de humillarle, envilecerle y de quebrantar su resistencia física o moral”. En cualquier caso, las fuentes fiscales consultadas precisan que se reservan la posibilidad de cambiar de parecer en función de cómo se desarrolle el juicio.

La querella que dio origen a este caso se presentó el 25 de marzo de 2015 por un delito de acoso laboral. Los hechos se remontan a mayo de 2014 cuando el miembro de los GEO dice que fue apartado de todas sus funciones por parte de los acusados “sufriendo una situación humillante y discriminatoria”. Por ello, además de los dos años de condena, pide que se le indemnice con un total de 20.130 euros por las secuelas que le generó este acoso laboral. Dice haber padecido trastornos neuróticos y problemas derivados del estrés postraumático vivido.

En 2016 la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Madrid obligó a readmitir a este policía mientras seguía la investigación de la denuncia por un posible delito penal por acoso laboral, que es lo que se va a dirimir este martes. El Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara apreció "indicios de criminalidad" por parte de este mando policial y su segundo al menos desde el año 2014 mediante "actos de contenido vejatorio prevaliéndose de su cargo y de la posición jerárquica".

    “El forense afirma que el querellante padece una sintomatología ansioso depresiva y un trastorno por estrés postraumático medio-bajo que es compatible con hechos denunciados"

Tal y como informó este periódico, a juicio del magistrado de Guadalajara, el objetivo era quebrar “la resistencia e integridad moral” del subordinado" para "forzar su salida de los GEOS". Entendía el juez que el denunciante fue aislado de sus compañeros "dejándole a entrenar solo" y le relevaron de "cualquier función". Este juez añadía en su auto que el policía denunciante sufría "un estado psíquico acorde con hechos de la naturaleza de los imputados”.

Explicaba que “el forense afirma que el querellante padece una sintomatología ansioso depresiva y un trastorno por estrés postraumático medio-bajo que es compatible con hechos denunciados". Por todo ello, consideraba "la existencia de indicios de una actuación continuada y reiterada de humillación y vejación". Antolín tomó posesión como jefe Superior de la Policía en Castilla-La Mancha el 8 de febrero de 2017 en un acto que contó con la presencia del entonces ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido y la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #846 en: 13 de Abril de 2021, 06:51:00 am »
Al igual que hoy día se confunde lo que es un delito de odio de lo que no lo es, con el acoso laboral ocurre lo mismo, se confuden situaciones que pueden ser arbitrariedades pero sin llegar a tener los requisitos de delito.


Absuelto de acoso laboral el exjefe del GEO y responsable de Policía de Castilla-La Mancha
La Audiencia Provincial le desvincula del delito formulado en 2015 por el subordinado Mendoza cuando era jefe de subgrupo
Policía Nacional.

13/04/21access_time 1:05

CJ

La Audiencia Provincial de Guadalajara ha absuelto al ex jefe del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional y actual responsable de la Policía Nacional de Castilla-La Mancha, Félix Antolín, así como al jefe operativo de este cuerpo de élite, Andrés Calvo, del delito de acoso laboral formulado en el año 2015 por el subordinado JB.G. Mendoza cuando era jefe de subgrupo operativo.

Tanto Antolín como el segundo mando en la unidad de élite fueron denunciados en el año 2015 por el que fuera subordinado del cuerpo nacional de la Policía al entender que se le había apartado de todas y cada una de sus funciones inherentes a su puesto de trabajo y que estaba sufriendo una situación "humillante y discriminatoria".

La sentencia entiende como hechos probados que, a raíz de ciertas discrepancias expresadas por el querellante respecto a la labor de sus superiores en materias como la realización de cursos, se generó en el centro de trabajo un movimiento "cuasi asambleario" que desembocó en una reunión en mayo de 2014 donde se votó pedir el cambio o destitución de Andrés Calvo.

Tras este acontecimiento, en el que según la sentencia, se entiende que "desempeñó un papel activo" el querellante, se generó una pérdida de confianza recíproca, y en los meses siguientes, mientras él encontraba plaza adecuada ya que aunque tenía puesto en Gandía no quería volver a esa localidad, no se le dio participación en operaciones salvo con carácter puntual como la de Uceda, "situación consentida" durante la cual el querellante permaneció en las instalaciones de los GEO haciendo ejercicio y preparó las oposiciones a inspector que finalmente no consiguió.

En septiembre de 2014 el querellante se convertiría en representante sindical del sindicato CEP y en enero de 2015 activaría el Protocolo frente al acoso laboral, y si bien ese mismo mes era cesado en el GEO, la Sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictaría sentencia el 22 de julio de 2016 estimando el recurso interpuesto por el querellante y declarando el derecho del mismo a ser repuesto en el puesto de trabajo de Jefe de subgrupo operativo de este cuerpo de élite.

En todo caso, la sentencia reconoce que en la plantilla había conflictividad pero no considera los hechos declarados y probados como constitutivos de un delito de infracción penal, entendiendo que no hay indicios de arbitrariedad en la situación del querellante, por lo que entiende el Tribunal que es difícil que tal decisión pueda ser reputada como "trato degradante" ni que la misma fuese hecha con el propósito de humillar o menoscabar la dignidad del querellante.

También ha insistido el Tribunal en que no se puede en este ámbito penal examinar la licitud o moralidad de la situación sino que "nos encontramos en un marco, el penal, reservado para enjuiciar las situaciones de mayor gravedad".



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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #847 en: 17 de Abril de 2021, 07:15:26 am »


La Policía Nacional es el único cuerpo que no tiene protocolo contra el acoso sexual
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denuncia que las autoridades se niegan a proporcionar datos sobre el número de casos registrados hasta ahora. Mientras tanto, la aprobación del "borrador" de guía de actuación acumula un retraso de cinco años. Guardia Civil, Ertzaintza y Mossos ya cuentan con protocolos de ese tipo.

Crispación, trampas, mentiras, ruido.

Eso es lo que estamos viviendo en los últimos tiempos en nuestro país. Nosotros vamos a seguir combatiéndolo, y para seguir adelante con nuestro trabajo, necesitamos tu apoyo.

bilbao 15/04/2021 22:50

Danilo Albin@Danialri

La espera continúa. Tras varios años de reclamos y propuestas, la Policía Nacional se mantiene como el único cuerpo de seguridad que carece de un protocolo para actuar contra los casos de acoso sexual a nivel interno, una realidad sobre la que ni siquiera existen datos oficiales. Según denuncian desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), las víctimas suelen sentir miedo a la hora de formular denuncias.

Marisa Estévez, secretaria nacional de la Federación de Igualdad del SUP, quiere creer que de aquí a diciembre habrá, por fin, novedades positivas. Lleva esperando que eso ocurra desde 2016: en junio de aquel año, representantes de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Dirección General de Policía entregaron a los sindicatos el "borrador de Protocolo acoso sexual y por razón de sexo". "Estamos en 2021 y todavía no tenemos nada", lamenta Estévez.
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Las negociaciones se realizan ahora con la Oficina de Igualdad y Derechos Humanos de la Policía Nacional, creada en febrero de 2018. "Hace un par de meses nos indicaron en una reunión que están elaborando el protocolo, pero hasta la fecha no lo tenemos", resume la portavoz de Igualdad del SUP. En ese contexto, Público se dirigió en las últimas horas al área de Prensa de Policía Nacional para conocer su posición al respecto, pero de momento no ha habido respuesta.

    Oficina de la Agencia Tributaria
    La falta de protocolos oficiales sobre acoso sexual en la Administración del Estado impide conocer su alcance
    Danilo Albin

Tampoco hay datos estadísticos sobre el número de casos de acoso sexual dentro del cuerpo. "Lo hemos pedido en multitud de ocasiones, pero no nos dan nada", se queja la responsable de Igualdad del SUP, quien destaca además que los sindicatos suelen recibir noticias sobre situaciones de ese tipo que se dirimen a nivel interno con repercusión negativa para la víctima.

Hasta ahora, los casos de acoso sexual en la Policía Nacional se resuelven mediante el protocolo que se aprobó para la Administración General del Estado (AGE) en 2011 y que en realidad no llegó a ponerse nunca en práctica, por lo que a día de hoy se trabaja en la aprobación de un nuevo protocolo. En su preámbulo, ese protocolo indicaba que en el Cuerpo Nacional de Policía se aplicará su régimen disciplinario.

"En la mayoría de los casos, al tramitarse a través de nuestro régimen disciplinario, todo acaba en el archivo de la causa", afirma Estévez. En tal sentido, señala que los casos "suelen terminar con la funcionaria acosada, porque normalmente son mujeres, desplazándose a otra dependencia, y eso es una doble victimización: al final es la perjudicada la que se marcha a otro destino". De hecho, afirma que este tipo de casos no llegan a denunciarse en muchas ocasiones "por miedo a la estigmatización o vergüenza". 

    Desfile militar
    Solo ocho de las 164 denuncias por acoso sexual en las Fuerzas Armadas desde 2016 acabaron en sanciones
    Danilo Albin

Protocolos de otros cuerpos

A día de hoy, tanto la Guardia Civil como la Ertzaintza y los Mossos disponen de protocolos enfocados expresamente en el acoso sexual o por razón de sexo. Por su parte, las Policías Locales suelen verse englobadas en los protocolos dirigidos al personal municipal.

Mientras tanto, las Fuerzas Armadas cuentan con las Unidades de Protección Frente al Acoso (UPA), creadas con el objetivo de dar apoyo y protección a las víctimas. Según datos oficiales de Defensa, apenas el 4,8% de las denuncias registradas en el ámbito militar en los últimos cinco años acabaron en sanciones.
Si has llegado hasta aquí...

... te habrás dado cuenta de que no has tenido que pagar por este artículo, como sí ocurre en muchos otros medios. ¿Es porque no necesitamos ayuda? En absoluto: vuestro apoyo económico es más necesario que nunca, pero creemos que ofrecer la información en abierto es la mejor manera de combatir la desinformación.

 

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #848 en: 30 de Abril de 2021, 07:06:00 am »

Acoso en el trabajo: el 72 % de las mujeres que lo sufren no denuncian
El miedo a represalias, a ser señaladas por sus compañeros o la vergüenza son algunos de los factores que impiden a la mayoría denunciar.
29 abril, 2021 17:26


MAGASIN | AGENCIAS

El estudio "Acoso sexual y acoso por razón de sexo en el ámbito laboral en España" concluye que el 72 % de las mujeres que han sufrido acoso sexual o por razón de género en su trabajo no ha denunciado los hechos a su empresa.

El informe, promovido por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género y elaborado por el sindicato CCOO, afrima que la mayoría de ellas argumentan miedo a represalias, a ser señaladas por sus compañeros o vergüenza.

La encuesta, realizada a 1.119 mujeres trabajadoras de entre 16 y 64 años que han sido víctimas de acoso sexual o de acoso por razón de sexo, pone de manifiesto que cualquier mujer puede sufrir este tipo de discriminación, aunque la mayoría de los casos se concentran entre los 25 y 44 años.
Un problema generalizado

La secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Elena Blasco, ha detallado en la presentación del estudio que, si bien no parece existir un perfil determinado de víctima, sí que existen unos factores de riesgo que tienen que ver con la precariedad laboral y económica y con entornos laborales de mayor aislamiento.

En cuanto al perfil del acosador, se trata mayoritariamente de varones que pueden ser tanto superiores jerárquicos como compañeros o clientes y pueden pertenecer a cualquier estrato social, nivel ocupacional, edad o categoría profesional.

La delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, ha recordado que según los datos de la Macroencuesta de Violencia Contra la Mujer 2019 prácticamente 1 de cada 5 mujeres acosadas sexualmente lo han sido en el ámbito laboral.
Muere Juani la lechuga, expareja de Jesulín de Ubrique, a los 48 años
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El miedo, una de las razones

Pero, a pesar de estas cifras, el 72 % de las víctimas no ha puesto el caso en conocimiento de su empresa y, de ellas, el 61,9 % no lo ha hecho por temor a represalias.

"Esta decisión de no denunciar, de esperar hasta que la persona acosadora se canse, está motivada por el miedo a represalias, a perder el empleo, el miedo a no ser creída o a que la noticia trascienda a la plantilla y convertirse en objeto de habladurías y cotilleos", ha explicado la técnica secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Raquel Gómez.

Además, el 51,6 % de las víctimas desconocían si otras mujeres de su trabajo habían sufrido acoso sexual o por razón de sexo, lo que refleja la "invisibilidad" de estas situaciones y experiencias.

La falta de protocolos de actuación por acoso sexual y por razón de sexo y la falta de formación en Igualdad de los trabajadores y de la sociedad en general puede explicar también estas reticencias de la mujeres a la hora de denunciar, según destacan desde CCOO.
Las discriminaciones más habituales

Entre las encuestadas, el 80,4% se han sentido discriminadas en el trabajo y las principales causas de esa discriminación son: dirigirse a la mujer de forma ofensiva (61,1 %), asignación de tareas, competencias o responsabilidades por debajo de su categoría profesional (32,4%), ser relegada en la promoción profesional (25,7%), problemas para acceder o continuar en el trabajo (22,2%), y ser relegada en la formación (15,4%).

En cuanto a las conductas constitutivas de acoso sexual, los porcentajes más elevados corresponden a chistes de carácter sexista (83,1 %), piropos y comentarios sexuales (74,8 %), gestos o miradas insinuantes (73,3 %), contacto físico (67 %) y peticiones e invitaciones de naturaleza sexual (30,9 %).

Las mujeres indican que estas acciones han sido realizadas principalmente por superiores jerárquicos, por personas de la misma categoría laboral y por otras personas entre las que se señalan familiares y amistades del jefe y clientes.
Preocupantes consecuencias

Blasco ha advertido de que el acoso sexual y el acoso por razón de sexo tienen efectos importantes sobre la salud de la víctima que, en muchas ocasiones, se han visto obligadas a cambiar de ciudad, de entorno social o de sector laboral para poder seguir adelante.

Entre los efectos sobre la salud más comunes se encuentran alteraciones psicológicas como la ansiedad, depresión, estados de nerviosismo, o trastornos del sueño, dolores de cabeza y problemas gastrointestinales.

Todas estas consecuencias pueden acabar repercutiendo en el deterioro de la calidad de vida de la persona acosada, tanto en el ámbito laboral como en su vida privada y, sin embargo, de las mujeres encuestadas el 87,8 % no solicitó ningún tipo de baja a pesar de que la permanencia en el trabajo podía tener efectos negativos sobre su salud.


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Re:El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #849 en: 30 de Abril de 2021, 07:06:48 am »
Y hablando de acoso...en qué quedó esta denuncia de hace dos años y medio?

Hay temas que se denuncian y luego, por un "je ne sais quoi", quedan sinlenciados, este es uno de ellos pero recuerdan el caso del militar subido encima de un coche apuntado al conductor de un todoterreno, y que fue de aquel caso de un sargento de PM que fue detenido en su unidad y del que se decía guardaba datos del cuerpo en su taquilla?

Nunca más se supo.


Una policía denuncia a un superior por abusos sexuales: «Ponte algo para ponerme cachondo»

El director general del Cuerpo local lo cambió de unidad, pero, según la mujer, UGT ha liberado al subinspector señalado
Carlos HidalgoCarlos Hidalgo
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MADRIDActualizado:
22/10/2018 00:35h


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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #850 en: 13 de Mayo de 2021, 07:15:28 am »

El calvario de Sonia, la agente que denunció el mayor caso de corrupción policial en Mallorca

Esta policía local de Palma denunció la trama de corrupción que investigaba el juez Castro y que implicaba a varios agentes. Ahora cuenta el infierno que pasó en el libro 'Cuando vinieron por mí'.
13 mayo, 2021 01:10

Carmen Serna @carmenserna

Sonia Vivas (42 años) soñaba con ser policía incluso antes de que las mujeres hubiesen entrado en el cuerpo. Tras estudiar Psicología y Educación Social y se presentó a las pruebas de la Policía Local de Palma de Mallorca y fue la única chica en ocupar una de las 90 plazas.

 

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #851 en: 13 de Mayo de 2021, 07:17:13 am »


Sinopsis de Cuando vinieron a por mí:

«Ya nunca más sería la misma policía de antes, ni la misma mujer, ni la misma amiga, ni la misma nada de lo que hubiese podido ser. Con una mentira me habían colocado en el lado criminal. Y una pregunta me golpeaba la cabeza: ¿cuánta gente inocente duerme en las cárceles de este país?»

Cuando logró entrar en la Policía, siendo la única mujer de su promoción, Sonia Vivas observó numerosas irregularidades que la llevaron a denunciar una compleja trama de corrupción policial. A los acusados —policías, políticos y empresarios— se les imputaba delitos relacionados con la explotación sexual, el tráfico de drogas y la pertenencia a organización criminal.

Al abrir esa cloaca y romper el pacto de silencio que impera en los cuerpos policiales, Sonia se convirtió en la víctima de un acoso brutal, perpetrado durante casi diez años, por parte de unos compañeros que sin duda se creían impunes.

Cuando vinieron a por mí es un valioso testimonio que pone de manifiesto la necesidad de renovar una institución corrompida que vive de espaldas a la sociedad que vela por proteger.

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #852 en: 13 de Mayo de 2021, 08:15:16 am »
Puff!!!! . . . que pereza!!!!

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"quotquotNo hay hechos, sino interpretaciones"quotquot Nietzsche

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #853 en: 13 de Mayo de 2021, 10:17:21 am »
Puff!!!! . . . que pereza!!!!

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 ;ris;

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #854 en: 16 de Julio de 2021, 07:43:20 am »
El Supremo avala la sanción a una guardia civil que denunció en prensa que sufría acoso laboral
Considera que excedió el derecho a la libertad de expresión al acudir a los medios y al realizar declaraciones “irrespetuosas y desmedidas” contra sus mandos

Fecha
16/07/21access_time 1:02

A.R.E.

¿Puede un miembro de la Guardia Civil hacer declaraciones a los medios de comunicación para quejarse de una supuesto situación de acoso laboral que estaría sufriendo? La Sala Quinta, de lo Militar, del Tribunal Supremo, ha considerado que no, al resolver el recurso de casación de una agente sancionada por este motivo.

La guardia civil presentó un recurso de casación ante el Supremo, al no conseguir que el Tribunal Militar Central anulara la sanción que le interpuso el general jefe de la 4ª Zona de Andalucía.

A la agente, destinada en un puesto de la Comandancia de Cádiz, le impusieron una sanción disciplinaria de dos meses de suspensión de empleo como autora de la falta grave prevista en el artículo 8.22 de la Ley Orgánica 12/2007, de 22 de octubre, de Régimen Disciplinario de la Guardia Civil (LORDGC), consistente en “hacer reclamaciones o peticiones con publicidad o a través de los medios de comunicación social”.

Denunció que no la protegieron ante amenazas

De acuerdo con el relato de hechos probados del Tribunal Militar Central, esta agente, “sin autorización ni conocimiento de sus jefes, expresó ante periodistas de los medios audiovisuales de comunicación que más abajo se expresarán, para medios lo publicaran o emitieran, como efectivamente hicieron en los momentos y forma que también se indicarán, que era objeto de acoso laboral por parte de sus superiores y compañeros, a raíz, según afirmaba, de haberse negado en el mes de enero de 2017 a reducir la vigilancia extrema a una víctima de violencia de género”.

Según el testimonio de la guardia, “este acoso habría consistido, de acuerdo con su relato difundido, en no proporcionarle protección policial frente a amenazas recibidas de un sospechoso, pese a haberla solicitado, e imputarle problemas psicológicos o psiquiátricos para retirarle el arma reglamentaria, provocar su baja para el servicio y, eventualmente, justificar su baja en el cuerpo”.
Entrevistas a medios de comunicación

En primer lugar, Diario16.com publicó en mayo de 2018 una noticia titulada “ Acoso laboral a una Guardia Civil en Chipiona”, que incluía una fotografía de esta guardia, vistiendo uniforme de servicio en las dependencias del puesto principal de Chipiona.

El artículo recogió la versión de la agente, que acusa a sus mandos de actuaciones para obligarle a coger la baja. Tuvo “un total de veintidós comentarios en la página web del medio, entre el 3 y el 4 de mayo de 2018. Días después, el mismo medio publicó sueltos, noticias más cortas, sobre la repercusión de la primera noticia.

El Español publicó el 6 de mayo de 2018 una entrevista con la misma guardia civil, con el titular “La guardia civil sancionada por negarse a dejar sin protección a una maltratada con riesgo extremo”.

Allí llegaba a declarar: “En mis diez años de ejercicio profesional me he llevado bien con compañeros honrados, pero me da vergüenza ver a borrachos, a porreros, a cocainómanos o narcotraficantes vistiendo el uniforme (…)”.

Esta entrevista también incluían fotos de la agente en uniforme de servicio.

La misma agente fue entrevistada sobre el caso en ‘El Programa de Ana Rosa’, de Telecinco; en La Voz del Sur, en su edición digital; y se publicaron noticias en Diario de Cádiz, Europa Press, El Periódico, Antena 3 y Público.

Además, destacó la sentencia de instancia que “también las páginas web y cuentas Twitter de al menos un partido político, una asociación profesional y dos representantes políticos”.

Cabe añadir que la Guardia Civil de Cádiz realizó averiguaciones y no detectó “las actuaciones irregulares expresadas” por la agente, acerca del supuesto acoso laboral que sufría de sus superiores.
Hacer reclamaciones en los medios

La guardia fue sancionada según el artículo 8.22 del Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, que considera falta grave “hacer reclamaciones o peticiones con publicidad o a través de los medios de comunicación social”.

El Tribunal Militar Central consideró que “frente a lo que la demandante sostiene, sus aseveraciones constituyen auténticas peticiones, unas, y reclamaciones, otras. Muestra su discrepancia, es decir ‘clama’ contra el acoso laboral que dice estar sufriendo, y exige que termine, como resulta inequívocamente de las expresiones difundidas por los medios”.

Los magistrados del Supremo se alinean con esta interpretación del Tribunal Militar Central, y consideran “que las manifestaciones efectuadas por la ahora recurrente tienen perfecto encaje en el tipo disciplinario por el que ha sido corregido”.

La agente argumentó en su recurso de casación que las declaraciones que efectuó a distintos medios de comunicación estaban amparadas por su deerecho a la libertad de expresión; por tanto, ese derecho fundamental que reconoce la Constitución habría sido vulnerado al sancionarla por esas entrevistas.

Es más, el recurso de la guardia señaló que las declaraciones efectuadas por la misma a diversos medios de comunicación no son reclamación o petición alguna; que no dijo que no fuera público y notorio; y que no puede olvidarse que “única y exclusivamente se limitó a realizar una serie de consideraciones amparada por su derecho a la libertad de expresión, no realizando ningún tipo de reclamación ni petición a través de los medios de comunicación”.
Libertad de expresión de los guardias civiles

Por ello, solicitó a la Sala Quinta, de lo Militar, que estableciera “si los miembros de la guardia Civil están amparados por el derecho fundamental de la libertad de expresión cuando vierten expresiones relacionadas a su situación personal o a conceptos totalmente genéricos del cuerpo sin que ello revierta lo más mínimo ni en la jerarquía, disciplina o funcionamiento interno del referido cuerpo”.

Los magistrados del Supremo consideran en la sentencia que “sin duda alguna que los miembros de la Guardia Civil, como el resto de los ciudadanos, tienen derecho a la libertad de expresión”. Pero a continuación añaden que “no es un derecho absoluto que ampare cualquier tipo de expresión sino que incluso cabe, como ocurre en relación con los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, que por el legislador se puedan establecer restricciones singularizadas en su ejercicio”.

Al tener límites ese derecho, “procede analizar y determinar si las manifestaciones efectuadas por la recurrente, recogidas en los hechos probados de la sentencia ahora recurrida, están amparadas por el derecho a la libertad de expresión o bien ha traspasado los límites establecidos al efecto”.
El problema, ir a los medios

Lo primero que dejan sentado los jueces es que “las expresiones de la actora, vertidas ante periodistas y divulgadas en los medios escritos y televisivo reseñados, son sin duda reclamaciones y peticiones”, frente a lo argumentado por la guardia.

Por ello sí encajaría en ese aspecto en el punto 8.22 de la ley de Régimen Disciplinario de la Guardia Civil.

Pero señala el Tribunal Supremo que “no es el contenido de tales reclamaciones y peticiones, sino la forma en que se realizaron, a través de los medios de comunicación, lo que excede del legítimo ejercicio del derecho a la libertad de expresión y le está prohibido al guardia civil”.

El Tribunal Militar Central sentenció que “las reclamaciones y peticiones del guardia civil son perfectamente legítimas siempre que se formulen en términos acordes con la disciplina -que por otra parte no excluye la firmeza en su planteamiento, como significa la sentencia de la Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo 1285/2020, de 24 de enero (FJ IV)-, individualmente y por los cauces reglados”.

El Supremo comparte este razonamiento.
Declaraciones irrespetuosas

También señala la sentencia del Alto Tribunal que “independientemente de considerar que lo que excede del ejercicio legítimo del derecho a la libertad de expresión es realizar las manifestaciones a través de los medios de comunicación social, esta sala, al contrario de lo que sostiene la recurrente, considera que en ningún caso las declaraciones que efectuó a los medios de comunicación social podrían estar amparados por el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, por el carácter irrespetuoso o desmedido de las mismas”.

Inciden los magistrados de la Sala de lo Militar que “las declaraciones de la ahora recurrente a varios medios de comunicación, siendo algunas irrespetuosas o descalificativas, constituyendo una crítica desmesurada a las actuaciones de sus mandos, llegando incluso a hacer imputaciones, de una forma gratuita sin base ni fundamento alguno, que pudieran estar incursas en infracciones disciplinarias militares graves o, incluso, ilícitos penales”.

Al realizar esas declaraciones ante los medios, la guardia civil quebró la disciplina.

El Supremo destaca que “tal y como se dispone en el artículo 16 de la Ley Orgánica 11/2007, de 22 de octubre, reguladora de los derechos y deberes de los miembros de la Guardia Civil deberán adecuar su actuación profesional a los principios de jerarquía, disciplina y subordinación”.

En base a ello, “la sanción impuesta no vulnera en absoluto el derecho a la libertad de expresión del recurrente”.

El Tribunal Supremo desestimó casi todos los motivos de casación, y sólo admitió rebajar la pena. Concluyó que era “más ajustada la sanción de un mes de suspensión de empleo, considerando en todo caso que no solo ha sido inapropiado acudir a los medios de comunicación, al existir otras vías para en su caso obtener satisfacción a un situación que se consideraba injusta sino que también lo llevó a cabo de una forma desmesurada”.

Así que estimó parcialmente el recurso de casación y anuló la sentencia del Tribunal Militar Central, pero sólo en el sentido de sustituir la sanción impuesta (dos meses) por la de suspensión de empleo por tiempo de un mes.


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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #855 en: 25 de Julio de 2021, 13:09:21 pm »

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #856 en: 13 de Agosto de 2021, 08:00:04 am »

Los Mossos modifican su normativa para combatir el acoso y cambiar el uniforme


Será una falta muy grave cualquier tipo de hostigamiento sexual o de género que puede acabar con la expulsión del cuerpo. Los agentes pasan a tener una gorra
Operación de los Mossos d'Esquadra.
photo_cameraOperación de los Mossos d'Esquadra.
Irene Dorta Hermoso   chevron_right 13/08/21 access_time 1:02
El Gobierno catalán ha decidido cambiar la legislación de los Mossos d'Esquadra para introducir la tipificación como infracción de determinadas conductas de acoso, así como organizar determinados cambios en la vestimenta del cuerpo.

Así se desprende de un Decreto-Ley que ha sido publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y que, en concreto, modifica varios preceptos de la Ley 10/1994, que es la que regula a los agentes de seguridad autonómicos.

La lucha contra el acoso es una de las batallas internas dentro del cuerpo que han adquirido más intensidad en los últimos años, según explican fuentes del mismo a Confidencial Digital, y por eso se ha querido hacer hincapié en esta línea con la aprobación de un Protocolo para la prevención, la detención, la actuación y la resolución de situaciones de acoso sexual, por razón de sexo, de orientación sexual o de identidad de género. Este fue creado por el Comité de Seguridad y Salud Laboral del cuerpo de Mossos el pasado 30 de julio de 2020 y a raíz del mismo se ha puesto de manifiesto la necesidad de tipificar de manera adecuada estos comportamientos para garantizar la protección de los trabajadores.

La nueva regulación que ahora se introduce también fue informada favorablemente en el Consejo de la Policía en enero de este año y, en definitiva, viene a garantizar la protección de los Mossos.

Serán ahora infracciones muy graves y, como tal, pueden conllevar la suspensión de funciones. Dentro de las faltas muy graves también están la obstaculización del ejercicio de las libertades públicas o el derecho a sindicato, las torturas y malos tratos, el abandono del servicio, la prevaricación, la pérdida del arma o el inadecuado uso, etc.

El uniforme
En el documento publicado en el BOE se habla de “progresiva sustitución” del uniforme del cuerpo para que se ajuste a las necesidades actuales del servicio policial. “La imagen personal desarrolla un papel muy importante en la percepción que tiene la ciudadanía de las fuerzas y cuerpos de seguridad”, expone. Además, debe garantizar la protección de los Mossos, su confort y su salud laboral.

En este sentido, se señala que el Covid-19 ha supuesto un punto de inflexión en cuanto al marco normativo por la necesidad de agilizar la incorporación de los nuevos uniformes. “La Policía de la Generalitat-Mossos d’Esquadra se tiene que dotar de nuevas herramientas que agilicen las posibles y necesarias modificaciones de su uniformidad para afrontar situaciones excepcionales como la actual, permitiendo la incorporación de nuevos elementos (como guantes, mascarillas, nuevos tejidos y otros)”. 

Los agentes catalanes mantienen todavía el uniforme anterior, pero la camisa azul cielo y el pantalón de pinzas será sustituido por un polo táctico más oscuro y un pantalón más operativo. Además el gran cambio supone dejar atrás la gorra de plato y pasar a una gorra estilo béisbol. Asimismo, la dotación incluirá una chaqueta tipo cortavientos que ahora mismo no tenían.

Preguntados los Mossos d’Esquadra por los plazos que manejan para la incorporación de la nueva uniformidad no saben aclarar una fecha concreta, si bien el documento asegura que es “inaplazable” y habla del carácter progresivo de la medida.

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #857 en: 19 de Octubre de 2021, 08:32:19 am »

Dos policías nacionales son premiados por luchar contra el maltrato animal y sus superiores les apartan de su puesto



Los agentes, que pertenecen a la comisaria de Alcalá de Henares, llevarán a juicio a sus jefes por acoso laboral. Fuentes policiales aseguran que les avisaron para que se centraran en otros delitos.

VÍCTOR SAINZ
BERTA FERRERO
PATRICIA PEIRÓ
Madrid - 19 OCT 2021 - 05:00 CEST

Cuando nombraron a Flor Peña y a Alberto Venera para entregarles el premio por las buenas prácticas policiales en materia de protección animal todo el mundo se puso en pie.

La gala se celebró en Madrid el pasado 6 de octubre y estaban presentes los 15 equipos galardonados formados por agentes de la policía local, nacional y guardias civiles de toda España que habían acudido con sus mejores galas a unos premios otorgados por la Red de Protección Animal (REPA) en colaboración con la Dirección General de Derechos de los Animales del Gobierno de España. Cuando llamaron a Flor y Alberto el aplauso, según varios asistentes, también fue especialmente caluroso. Abrumados, los dos policías nacionales de Alcalá de Henares recogieron el premio vestidos de paisano. Llegaron al acto sin poder enfundarse el traje oficial de la policía. Esa había sido la última “humillación”, según sus palabras, de su comisario, que no les dio permiso para llevarlo en la gala “porque consideraba que no les representaban”. Todos los demás, incluidos los comisarios de la unidad de medio ambiente de la Policía Nacional, también galardonada, lo llevaban puesto, “como mandan los cánones”. Tenían un premio bajo el brazo pero también a los superiores de su comisaría en contra.

Una semana después de aquella gala, Flor y Alberto pasaron más de dos horas y media en un prestigioso despacho de abogados de la capital. Cansados, acudieron para obtener una segunda opinión y salieron dispuestos a gastar su última bala: ya preparan junto a Jupol, el sindicato de la policía que les ayuda desde hace meses, una demanda por acoso laboral. “Será difícil de demostrar, pero hay indicios de sobra para intentarlo”, cuenta ella.

Los dos agentes llevan cinco meses apartados de sus puestos de trabajo. Han dejado de patrullar la calle y les han mandado a los juzgados de Alcalá de Henares, la ciudad donde trabajan, para llevar a detenidos de los calabozos hasta la sala del juez. Aseguran que allí solo van los castigados [”solo una persona ha ido de forma voluntaria”] y se sienten humillados por ese correctivo. El motivo del enfrentamiento es la gestión de las denuncias de maltrato animal. Los dos policías han incautado hasta 40 ejemplares en dos años en situaciones de peligro, pero, según sus superiores, en algunos casos no han seguido el cauce administrativo correcto.

Ellos sostienen que el motivo del enfrentamiento es que el maltrato animal no es una prioridad para sus jefes, que les instaban a atender otros delitos. La situación llegó a tal punto que se practicó una investigación interna para determinar si se han excedido en sus competencias. Dicha investigación concluyó, en un escrito al que ha accedido EL PAÍS, que ambos agentes actuaron correctamente y que hicieron una labor “loable y digna de admiración”.

Juzgados
El comisario de Alcalá de Henares ha declinado responder a las preguntas de este periódico sobre un caso que con toda probabilidad acabará en los juzgados, según avanza Javier Otero, representante de Jupol. “Cuando analizamos la situación buscamos solucionarlo sin llegar a judicializar el tema, pero ya era imposible. Ha sido necesario acudir a medidas más drásticas”.

No pensó lo mismo SUP, otro sindicato policial al que pertenecían Flor y Alberto y que, después de analizar el caso, no apoyó sus reclamaciones porque consideraron que los dos agentes no estaban siguiendo los cauces apropiados para tramitar estas denuncias.

Fuentes de la policía defienden que los agentes nacionales se deben enfocar en temas más importantes. “La local es la que tiene las competencias en temas de maltrato animal y estos agentes estaban dejando de hacer otras funciones por dedicarse a esto”. Aseguran que estaban tratando estos temas “de forma irregular, no por el modo habitual de trasladar las denuncias a la comisaría y que estos lo elevaran a la Policía Local o a la delegación de gobierno y se les advirtió varias veces”. Por eso se decidió quitarles de la calle. “Se ha seguido el protocolo habitual cuando dos agentes no cumplen con sus prioridades”.

Ellos niegan que dejaran de atender otros asuntos. Se amparan en que el maltrato animal está recogido en el Código Penal y consideran que cualquier agente de la ley debe actuar ante un delito, sea un hurto, una agresión sexual o un maltrato hacia los animales. Por eso mismo, explican ambos, 50 policías nacionales recibieron un curso en Alcalá de Henares hace un año, para saber cómo actuar ante denuncias de este tipo. Estuvo organizado por el sindicato SUP y en aquel momento sus superiores no pusieron problemas para ponerlo en marcha.

Flor Peña y Alberto Venera, en la entrega de premios de REPA el 6 de octubre.
Flor Peña y Alberto Venera, en la entrega de premios de REPA el 6 de octubre.
Flor reconoce que, ante la presión que estaban recibiendo, temía recibir alguna denuncia relacionada con animales. “Pero si lo ves con tus ojos o te llama un ciudadano, ¿qué haces? ¿dejas de hacer tu trabajo? Yo sé que al final, si lo veo, tengo que hacer algo”.

Mati Cubillo, presidenta de la asociación Justicia Animal, que forma parte de REPA junto a la Unión Nacional de Jefes y Directivos de Policía Local (Unijepol), la Sociedad Española de Criminología (SECRIM) y la Asociación Española de Seguridad Pública por la Protección Animal (AESPA), les da la razón. Explica que su asociación denuncia situaciones de maltrato en todo el territorio nacional y que ante esas denuncias suelen acudir agentes nacionales y municipales por igual. Por eso mismo, la policía nacional Montserrat Torres, de Huelva, también recibió otro de los galardones el pasado 6 de octubre. “Sin embargo, allí, en su comisaría, su jefe abrió las puertas para que le hicieran un reportaje, porque era un motivo de orgullo. Con Flor y Alberto está pasando algo muy grave, nunca visto. Yo creo que ya debería actuar [el ministro de Interior] Grande-Marlaska. Llevo 30 años dedicándome a esto y nunca he visto nada igual”.

Flor admite tener los nervios a flor de piel. No sabía lo que era la ansiedad hasta ahora y teme recibir llamadas a deshoras de sus jefes pese a llevar 10 años trabajando en esa comisaría y tener un bagaje “impoluto”. Por eso va con todo, dice, porque quiere evitar acabar con una mancha en su expediente. Lleva consigo dos enormes carpetas con todo el material que ha acumulado en los últimos meses. Las abre sin miramientos en una terraza de Alcalá de Henares y muestra, por ejemplo, las fotos de un dogo argentino que encontraron en el sótano de una casa. En las imágenes, se ve al perro en los huesos y el suelo lleno de heces y trastos acumulados. El animal no salía nunca de esas cuatro paredes y los vecinos denunciaban que intentaba salir por la ventana una y otra vez. Esa es una de las denuncias que han atendido durante este tiempo y que han puesto en tela de juicio su profesionalidad.

Recogida de animales
Una vez llegaban al lugar y veían una posible situación de maltrato, los agentes llamaban al centro de acogida de animales del Ayuntamiento de Alcalá, que trabaja 24 horas, para que se llevaran al animal. Después, los servicios veterinarios del consistorio emitían un informe y en todos ellos, sin excepción, les dieron la razón. “Eso muestra que no se equivocaron cuando requisaron los animales”, insiste Cubillo.

Hasta el pasado mayo, Alberto lideraba un grupo que trabajaba en el turno de noche con 10 agentes a su cargo (entre los que se encontraba Flor) y patrullaba la noche alcalaína atendiendo, asegura, cualquier tipo de delito.

Y también asegura que ya no puede más, al igual que Flor. Lo están pasando realmente mal. Ella ha decidido vaciar su taquilla y devolverla por miedo a que un día se encuentre dentro algo que le incrimine en algo más gordo. Los dos admiten que deberían haber recurrido a ayuda profesional, pero no lo han hecho por miedo a que suponga otra mancha en su expediente y les retiren la placa.




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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #858 en: 19 de Octubre de 2021, 08:35:56 am »
La reseña en negrilla es todo un síntoma de ... confianza y de somos compañeros....pues si ella no se fía de sí entorno como vamos a confiar el resto de los mortales de que no se hinchen atestados o que no se "articulen" pruebas.

 

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Re: El acoso en los cuerpos policiales
« Respuesta #859 en: 19 de Octubre de 2021, 09:05:55 am »
Si el SUP, que fue el organizador del curso de maltrato animal, no lo ve claro y, por lo tanto, no les apoya en la demanda y ese es el motivo que les lleva a JUPOL, que sí lo hace. . . algo no me cuadra o faltan datos. . . además, si todo se reduce a que les cambian de destino y les envían al traslado de presos en el juzgado de Alcalá de Henares, bajo el argumento de que ahí van los castigados porque solamente un policía ha pedido el puesto de manera voluntaria. . . lo tienen perdido desde ya. . . pero lo dicho, o faltan datos o algo no me cuadra en ésta historia. . .

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"quotquotNo hay hechos, sino interpretaciones"quotquot Nietzsche