El último atraco de 'Malos Pelos': tiroteo, pánico entre los vecinos y muerte en la plaza de Puerto Serrano
El fallecido, un hombre de 57 años de edad, era un vecino “plenamente conocido” entre los habitantes de esta localidad gaditana, que cargaba a sus espaldas un "huevo de antecedentes"
Atraco en Puerto Serrano
Publicado:
26/06/2026 · 04:45 CEST
Puerto Serrano no suele aparecer en los periódicos de tirada nacional. Es un municipio ubicado entre las sierras subbéticas y gaditanas, más próximo a la tranquilidad de la huerta que al ajetreo de las grandes urbes de la provincia. Residen apenas 7.000 habitantes que, en su mayoría, llevan una vida apacible, aunque sean testigos de vez en cuando de actuaciones policiales relacionadas con el narco. Pero por mucho que hayan visto, nadie está preparado para el atraco a un banco a las 10:45 de la mañana de un jueves cualquiera.
La céntrica plaza Miguel Rodríguez Rivera de la localidad se convirtió en el set de una película de atracos al más puro estilo Michael Mann. Un hombre con la cara tapada cruza la puerta de la sucursal de Caixabank. En una mano porta una bolsa vacía y, en la otra, una escopeta doble de caza sin la culata: “¡Dame el dinero!”, espeta al personal del banco, al que amenaza de muerte con el arma. En el exterior, sólo unos pocos se percatan de lo que está ocurriendo; el resto lo desconoce. Es un día normal para pasear al bebé en el carrito, hacer las compras del día o para desayunar una entera de aceite, tomate y jamón con su café al fresco de la mañana.
Pero quienes son conscientes de la gravedad del suceso advierten a las autoridades y se personan en las proximidades del lugar. Minutos después, el atracador tiene su ‘botín’, lo mete en la bolsa y regresa al exterior muy alterado; y tan mala es su suerte que se topa con la Policía Local. ‘Malos Pelos’ era su nombre, un viejo conocido del pueblo con un “huevo de antecedentes”, según fuentes consultadas. No escucha las órdenes de alto dadas ni duda un segundo: aprieta el gatillo y dispara al pecho de un agente que cae desplomado. Afortunadamente, logra salvarse gracias al chaleco antibalas que portaba. El policía fue evacuado al Hospital de Villamartín, donde recibió asistencia médica para tratar una contusión torácica.
Al temer por su propia integridad y por la de la multitud de vecinos indefensos, los policías se vieron obligados a repeler la agresión haciendo uso de sus armas de servicio, desatando escenas de pánico generalizado. ‘Malos Pelos’ huye por la parte izquierda de la plaza; las personas allí presentes se refugian donde pueden (Ayuntamiento, negocios locales, bares) y se desata el tiroteo. El ladrón responde a las pistolas y recarga hasta en dos ocasiones su escopeta para continuar disparando un total de tres veces.
La peor parte del fuego cruzado se la lleva el asaltante, al que le impactan dos veces en “partes no vitales, por encima y por debajo de la cadera”. Las balas tienen orificios de entrada y salida, pero a pesar de ellos continúa la retirada hasta que cae inconsciente en los alrededores del Consistorio. Los agentes tratan de reanimarlo y taponan sus heridas, pero estas son fatales. Fallece poco antes de que la asistencia sanitaria pueda salvarlo, poniendo fin a su vida y a una trayectoria convulsa.
Historial delictivo, investigación judicial y respaldo institucional
El fallecido, un hombre de 57 años de edad, era un vecino “plenamente conocido” entre los habitantes de Puerto Serrano consultados. Tuvo a lo largo de su vida bastantes problemas con la justicia y un amplio historial delictivo. De hecho, fuentes oficiales confirman a Vozpópuli que hace unas dos décadas ya había protagonizado incidentes y robos de naturaleza muy similar en otra sucursal de Caja Rural, próxima al lugar de los hechos, también en una gasolinera. De hecho, acabó en prisión por estos hechos, donde pasó una larga temporada.
La Policía Judicial de la Guardia Civil de Cádiz ha asumido por completo la competencia de la investigación para esclarecer los hechos. El arma de fuego recortada y el botín sustraído de la entidad ya han sido recuperados y puestos a disposición judicial.
Sobre todas estas actuaciones y declaraciones se ha decretado formalmente el secreto de sumario por parte del juzgado correspondiente. Tanto los agentes involucrados como los diversos testigos presenciales están compareciendo ante el Instituto Armado a lo largo del día.