Autor Tema: 23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE  (Leído 31458 veces)

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #240 en: 08 de Junio de 2019, 11:02:03 am »
Largo es el brazo del franquismo y Monzón no sólo es un fachorrón, es que además tuvo la osadía de ensalzar, públicamente, las virtudes de las piernas de Celia Villalobos, pero su marido no permaneció impasible ante semejante afrenta y fue cesado, ipso facto, con una simple llamada de Génova, este es el botón de muestra de que siempre ha sido un lenguaraz, por la boca perdió la Jefatura de PMM y si en público es capaz de manifestarse de esta manera, miedo me da lo que pueda llegar a decir y a proponer en privado, menos mal que son una raza a extinguir en el ejercito, pero hay que tener en cuenta que cien generales, ahí es nada, firmaron a favor del manifiesto de apoyo a Franco, en pleno siglo XXI, da que pensar, eh?

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #241 en: 08 de Junio de 2019, 11:22:06 am »
Largo es el brazo del franquismo y Monzón no sólo es un fachorrón, es que además tuvo la osadía de ensalzar, públicamente, las virtudes de las piernas de Celia Villalobos, pero su marido no permaneció impasible ante semejante afrenta y fue cesado, ipso facto, con una simple llamada de Génova, este es el botón de muestra de que siempre ha sido un lenguaraz, por la boca perdió la Jefatura de PMM y si en público es capaz de manifestarse de esta manera, miedo me da lo que pueda llegar a decir y a proponer en privado, menos mal que son una raza a extinguir en el ejercito, pero hay que tener en cuenta que cien generales, ahí es nada, firmaron a favor del manifiesto de apoyo a Franco, en pleno siglo XXI, da que pensar, eh?

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Tras ver el progrma cabría hacerse esta pregunta: A día de hoy es España una democracia consolidada o por el contrario hay un "grupusculo" peligroso en el ejército, la policía y la guardia civil?

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #243 en: 23 de Febrero de 2020, 17:36:58 pm »
Donde estaban ustedes hace 39 años?



El intento de golpe de Estado del 23F en Valencia visto desde el cuartel



En la división que ocupó las calles de Valencia algunos mandos salían ciertas noches de "caza" de homosexuales; la de la intentona de 1981, desplegaron a los soldados con la orden de dar el "¡alto!" y disparar a quien no hiciese caso


Los tanques en las calles de Valencia la noche del 23 de febrero de 1981.
Por Carles Marco
22 feb 2020 21:08

El 23 de febrero de 1981 yo era cabo primero en el Cuartel General de la División Maestrazgo 3 del Ejército de tierra en València. Allí vi y sufrí lo indecible a pesar de ser un cuartel de lujo. Porque algunos de los soldados enchufados eran de Fuerza Nueva, el partido de extrema derecha de Blas Piñar. Mis 'compañeros' captaron que yo no era de 'ellos' y me vacilaban e insultaban sin venir a cuento. Minucias para lo que vi que hacían con otros. Cada cierto tiempo, por la noche, salían con un jeep "de caza". Un sargento, un brigada y cuatro o cinco soldados de extrema derecha recorrían las avenidas y calles donde se citaban los homosexuales. Secuestraban a unos cuantos en el jeep militar llevándolos al cuartel. Allí a la fuerza los desnudaban y les daban ostias y patadas mientras los mantenían en la ducha fría durante unos 15 minutos. "¡Maricones de mierda!", "¡hijos de puta, os vamos a cortar los cojones!", les decían. Tras su 'fiesta' los montaban groguis en el jeep y los tiraban por carreteras. De vuelta al cuartel, bebían mucho alcohol 'vomitando' canciones franquistas y confabulándose entre risas para la próxima "cacería".


Un día antes del 23 de febrero nos hicieron formar con subfusiles y fusiles Cetme y avisaron de que al día siguiente tendríamos que salir para una misión importante. El 23 de febrero nos hicieron llamar en cola desde el único teléfono del patio a nuestras familias para decirles brevemente que no sabíamos cuándo volveríamos. Las órdenes eran claras: cada veinte metros tenía que haber un soldado en el puente de Aragón: a cualquier ciudadano había que darle el "¡alto!" y, si no hacía caso, disparar. Teníamos entre 19 y 24 años. Mientras tanto, en el Cuartel General de la División Maestrazgo 3 –que fue la que sacó los carros de combate a las calles de València–, los mandos y oficiales descorchaban botellas y botellas de champán. Estaban eufóricos y convencidos de que el golpe de Estado había triunfado. Ni el general de división, ni el de brigada, ni ningún coronel fue imputado. Solo el capitán general Jaime Milans del Bosch fue procesado y sentenciado a 30 años de prisión por delito de rebelión militar. Nunca se arrepintió. No obstante, solo nueve años después fue indultado y puesto en libertad. Todos los demás generales y coroneles de València que estaban en el ajo y movilizaron los carros de combate se fueron de rositas.



Los tanques recorren las calles de València la noche del 23 de febrero de 1981.
Por lo demás, todos los soldados éramos esclavos: allí no trabajaba ningún militar de profesión. Solo firmaban las instancias, textos, estadísticas… que nos obligaban a hacer, mientras los suboficiales, oficiales y mandos se pasaban el día en el bar. El servicio esclavista era total: los soldados les limpiaban y arreglaban sus coches particulares, les iban a casa como electricistas, fontaneros, pintores, etc. Pero más: los soldados entregábamos a los coroneles y generales en su casa el pan y las demás viandas demandadas por la mañana con el jeep del ejército. Y llevábamos de paisano las bolsas de las compras que las mujeres de estos militares hacían en El Corte Inglés. También sin avisar abrían nuestras taquillas del cuartel: tiraban libros inocentes a la basura.


El exteniente Luis Gonzalo Segura publicó hace pocos años El libro negro del Ejército español. La hoy diputada socialista Zaida Cantera, tras superar por oposición la Escala Superior de Oficiales del Ejército, no paró de denunciar el acoso que sufrían las mujeres en esa institución. Harta… la abandonó.

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #244 en: 23 de Febrero de 2020, 17:49:14 pm »
A las 18.23 Tejero entraría en el Congreso...dentro de 34 minutos de hace 39 años.


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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #245 en: 23 de Febrero de 2020, 20:30:42 pm »
Cómo pasa el tiempo . . . yo estaba en 3º BUP . . .

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #246 en: 24 de Febrero de 2020, 09:17:57 am »



La vida en prisión de Tejero y Milans del Bosch tras el 23F: una condena entre marisco y mayordomos


El Intermedio desveló en 2014 las ventajas con las que contaban en prisión los condenados por el intento de golpe de Estado perpetrado en 1981.


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laSexta.com

  Madrid | 23/02/2020
 
Algunos de los encarcelados por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 vivieron sus penas en la cárcel rodeados de lujo, con mayordomos, embutidos de primera calidad, vino Rioja gran reserva y marisco gallego. Estos privilegios penitenciarios anómalos se dieron en los años posteriores al 23F, por el que fueron condenadas 30 personas. Sin embargo, el trato que recibieron en prisión fue diferente para unos y otros.

Antonio Tejero y Jaime Milans del Bosch fueron dos de los protagonistas del 23F: el primero, por encabezar el asalto al Congreso de los Diputados durante la sesión de la Cámara donde se decidía la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. El segundo, por sacar los tanques a las calles de Valencia y decretar el estado de excepción en la Región Militar levantina.

Ambos fueron condenados a 30 años de cárcel y expulsados de sus respectivos cuerpos: Tejero, de la Guardia Civil; y Milans del Bosch, de las Fuerzas Armadas. El primero cumplía condena en la Prisión Militar del Castillo de la Palma en Mugardos (A Coruña) y el exmilitar fue encarcelado junto a Luis Torres Rojas en la Prisión Naval de Caranza, en Ferrol. Sin embargo, los condenados no sufrieron las penalidades propias de la vida carcelaria.

Antonio Tejero disfrutó durante su estancia en la cárcel de inmejorables vistas a la ría, permiso para recibir visitas diarias, barra libre de marisco y una celda sin rejas. Rafael Pillado, vicepresidente de la Asociación Fuco Buxan, contó a laSexta en 2014 que Tejero vivió en "un entorno propio de a quien van a tratar de forma exquisita".

El historiador Enrique Barrero explicó, en el mencionado reportaje, que se hizo una gran inversión para que la cara reconocible del 23F disfrutara de "calefacción, agua caliente, mobiliario", convirtiendo su habitación prácticamente en una suite. El antiguo teniente coronel salió de la cárcel en libertad condicional en 1996.


EL "REPOSTERO" DE MILANS DEL BOSCH EN EL "HOTEL" DE CARANZA
Los detalles de la vida de Milans del Bosch cumpliendo condena se conocen gracias a la entrevista que Gonzo realizó en El Intermedio en 2014 a Manuel Macías. Este ciudadano aseguró haber trabajado como mayordomo para el exgeneral durante su servicio militar.

Destinado a la Prisión de Caranza en los años 80, Macías aseguraba en su entrevista que ejerció como uno de lo dos ‘reposteros’ (lo que vendría a ser ‘mayordomos’ en jerga militar) que servían a los condenados por el 23F. Entre sus funciones se encontraban el hacerles el desayuno, adecentar la habitación y servirles la comida y la cena, tras la que se tomaban "un güisquicito", según contó a Gonzo.

En palabras del entrevistado, disponían de un bar "que ya quisieran muchos". El piso superior de la prisión estaba dotado de muchas otras comodidades: salón comedor, biblioteca, espacios personales, pista de atletismo… Macías aseguraba que "eso, más que una prisión, era un hotel".

Todas las Navidades, los reos recibían a sus familias y celebraban una cena de Nochebuena. El plato principal, según Macías, era sopa de marisco, del que nunca carecían, ya que un armador coruñés les llevaba periódicamente este producto en sus visitas a la prisión. Tampoco les faltaban otros productos de primera calidad: cada dos meses, desde Málaga llegaban provisiones como jamón de pata negra, vino Rioja gran reserva, mojama...

Ambos condenados disfrutaban de otros derechos: Macías recordaba que Milans del Bosch recibía llamadas de Augusto Pinochet y podía realizar las que quisiera. También recibían visitas si habían pedido audiencia previamente.

El que fuera general en Valencia tenía además "una amiga" que le visitaba una vez al mes, según contaba Manuel Macías, y durante el tiempo que pasaba en la cárcel no salían de la habitación. El entrevistado no se explicaba qué hacían en aquellas jornadas, ya que entonces "no existía viagra".

Es cuanto menos curioso que, con todas estas comodidades, el exmilitar solicitara a la Audiencia Nacional el traslado a una prisión "con un poco de dignidad humana", donde pudiera cumplir su condena de 30 años. Estas declaraciones fueron recogidas por El Correo Gallego el 7 de septiembre de 1984. Milans del Bosch salió de la cárcel solo siete años después de haber ingresado en ella. Su compañero, Torres Rojas, tuvo que esperar un año más, pero tampoco llegó a cumplir los 12 a los que había sido condenado.

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #247 en: 03 de Enero de 2021, 06:56:45 am »

40 años después del 23-F, los papeles secretos del golpe siguen ocultos: ¿a quién le interesa?
Un antiguo ministro de Interior afirmó que los audios y documentos jamás verán la luz. Han podido estar guardados en una finca de Ciudad Real.
3 enero, 2021 02:15

Javier Castro-Villacañas

Este 2021 recién estrenado nos trae, además de la vacunación masiva contra el Covid-19, la evocación de varios hechos históricos. Así, por ejemplo, el próximo 14 de abril harán 90 años de la proclamación de la II República española. Y dos meses antes, en febrero, coinciden dos significativos aniversarios: el domingo 28 se cumplirán 80 años del fallecimiento en el exilio (Roma) del Rey Alfonso XIII (el bisabuelo de Felipe VI); y el martes 23 hará cuatro décadas de la intentona golpista liderada por los generales monárquicos Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada.

Fueron las horas más difíciles del recién inaugurado Régimen del 78. A las 18:23 de aquel día, alrededor de 340 guardias civiles a las órdenes del teniente coronel Antonio Tejero asaltaron a tiros el Congreso de los Diputados (donde tenía lugar la segunda votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo, tras la inesperada dimisión de Adolfo Suárez).

Los golpistas secuestraron a todos los presentes (Ministros y Diputados). El objetivo: esperar la llegada de una autoridad “por supuesto militar” que tendría que proponer una salida política a aquella situación violenta: un “SAM (Supuesto Anticonstitucional Máximo)” tal como había sido definido por el CESID (servicio secreto español) meses antes. Pero aquella astracanada, afortunadamente, fracasó.

Los hechos conocidos permanecen presentes en la memoria de todos los españoles. ¿Pero qué ocurre con los sucesos ocultos? ¿Qué pasó aquel 23-F de 1981 que aún, 40 años después, no debamos saber los españoles? ¿Cuáles son y dónde están los documentos, grabaciones de audio y filmaciones de aquellos acontecimientos históricos, en poder del Estado que todavía permanecen clasificados como secretos?

EL ESPAÑOL ha hablado con los mejores especialistas del 23-F, y con dos testigos privilegiados, por su pertenencia al CESID durante aquellas fechas. Nos han aclarado varias cuestiones sobre este tema: los documentos secretos del 23-F existen (o al menos existieron en su momento); los más importantes y con trascendencia histórica serían las grabaciones de las conversaciones telefónicas mantenidas esa noche entre el entonces Rey Juan Carlos I y el general golpista Alfonso Armada (tendrían que existir muchas otras grabaciones y otros documentos escritos); dicha documentación tendría que estar custodiada en organismos oficiales (Ministerios de Presidencia, Interior y Defensa fundamentalmente); y que ningún Gobierno desde entonces, tampoco el actual de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, ha sido partidario de desclasificar.

Decía Sabino Fernández Campos, hace 40 años secretario general de la Casa del Rey, que “cuando se busca la verdad, se corre el riesgo de encontrarla”. Y algo de lo anterior ocurre con la exactitud de aquel día histórico. Quizá conocer la veracidad de lo ocurrido cuestionaría muchos fundamentos de nuestra historia política. Y eso no interesa. Esa al menos es la conclusión de la totalidad de nuestros entrevistados. Por eso, parafraseando el tango de Carlos Gardel: 40 años no es nada y, con toda seguridad, el 23-F seguirá siendo secreto por mucho tiempo para el conjunto de los españoles.

En poder del CNI

“Todo está en poder del CNI”, esta es la opinión de Fernando J. Muniesa, autor del libro La cara oculta del Estado. Historia Crítica de los Servicios Secretos (Editorial Actas, 2020). “En España, los secretos de Estado nunca mueren. Una ley franquista de 1968 es la caja fuerte que hace imposible que salgan a la luz. Con posterioridad, la ley de 2002, reguladora del CNI ha agravado esta situación: todo lo que tiene que ver con la seguridad del Estado es secreto y su divulgación está castigada con penas de cárcel”.

Para Muniesa esta situación es escandalosa y no tiene parangón con ningún país de nuestro entorno: “En la actualidad, los documentos clasificados (así ocurre con los del 23-F) pueden permanecer secretos para siempre; ya que nadie está obligado a desclasificarlos. Esto no ocurre en ningún país democrático, donde se establecen plazos (normalmente 25 años, prorrogables otros 10, máximo 50) pero con la obligación de adoptar una medida sobre los mismos: se puede prorrogar el secreto de un documento pero justificando la razón y haciéndose responsable de esta decisión”.

Para Muniesa, los documentos relacionados con el 23-F, que deberían seguir custodiados por el Estado, serían fundamentalmente todas las conversaciones telefónicas mantenidas aquel día desde el Congreso de los Diputados y el Palacio de la Zarzuela: “El entonces secretario de Estado del ministerio del Interior, Francisco Laína, ordenó grabar todas las conversaciones telefónicas. Y él me reconoció en su momento que las tenía. Escribió un libro, pero no se atrevió a publicarlas. Él sabrá el porqué”.

Quien coincide con esta apreciación es la periodista Pilar Urbano, una de las mayores especialistas del 23-F, publicó su primer libro en 1982 Con la venia. Yo indagué el 23-F (Editorial Argos Vergara) y, desde entonces, no ha dejado de investigar un solo día. Su última aportación, por el momento, aparece en su libro de 2014 “La gran desmemoria: lo que Suárez ha olvidado y el Rey prefiere no recordar” (Planeta).

Respecto al tema de las grabaciones, Urbano tiene datos exactos y nombres precisos de lo que ocurrió: “El delegado del Gobierno en Telefónica en aquel momento era Julio Camuñas Fernández de Luna y, desde el Congreso secuestrado, Salvador Sánchez Terán, que era diputado de UCD y presidente de Telefónica, pudo contactar con él para ordenarle que grabase desde una sede que tenían en la calle Huertas. Y me consta que así se hizo. Se grabó todo lo que se habló desde el Congreso, desde la Zarzuela, desde la Junta de Jefes de Estado Mayor en la calle Vitrubio. Lo que hablaron entre ellos y con las Capitanías Generales. Había líneas de teléfono secretas: la línea verde, la roja y la negra, pero todas podían ser intervenidas por el propio Estado desde Telefónica”.
Jamás verán la luz
El periodista y escritor Jesús Palacios.

El periodista y escritor Jesús Palacios.

Para el periodista Jesús Palacios, el autor que desveló la implicación del CESID en la intentona golpista de 1981 en sus libros “23-F: el Golpe del CESID” (Planeta, 2001) y “23-F, el Rey su secreto” (Libros Libres, 2010), este dato es fundamental: “Porque podríamos acceder a la conversación que mantuvo primero desde la sede de la JUJEM Armada con la Zarzuela, cuando salió rumbo al Congreso para proponerse como presidente del Gobierno (a título personal, según la versión oficial) y, posteriormente, las llamadas telefónicas de Armada desde el Congreso, una vez que Tejero se negó a admitir su Gobierno de concentración con socialistas y comunistas".

Conversaciones que mantuvo con el palacio de la Zarzuela (yo estoy seguro que habló con el Rey, no únicamente con Sabino) y con el capitán general Milans del Bosch en Valencia”. Además para Palacios, la existencia de estas grabaciones es una realidad “A mí me lo reconoció el entonces ministro de Interior, Juan José Rosón, que enfatizó la importancia de su contenido: jamás podrán ver la luz, me dijo”.

Palacios señala como documentos que nunca saldrán a la luz, el conjunto de Decretos, borradores e informes redactados por el CESID destinados a ser utilizados una vez que el general Armada hubiera sido investido “constitucionalmente” como presidente del Gobierno. “Se destruyeron todos” nos aclara, pero tengo la esperanza de que alguien se quedara con copias”, expresa Palacios.

Quienes son más escépticos respecto a la existencia, a día de hoy, de documentos y de grabaciones son los antiguos miembros del CESID, los coroneles Diego Camacho y Juan Alberto Perote.

Diego Camacho era capitán de los servicios secretos hace 40 años y llegó a entrar físicamente en el Congreso de los Diputados aquel 23-F, en su misión de informar respecto a lo que allí estaba ocurriendo. Y así lo hizo: denunció internamente la implicación de mandos y agentes del Servicio de Inteligencia en la intentona golpista. Su acusación tuvo efectos, el CESID se vio obligado a realizar una investigación (una especie de auditoría interna que terminó siento un lavado de cara respecto a la implicación de “La Casa” dentro del Golpe) que se conoció bajo el nombre de “Informe Jáudenes” (nombre del coronel, Juan Jáudenes que lo redactó).

“Ese Informe nunca se ha publicado completo. Durante el juicio, al juez instructor le mandaron una especie de conclusiones que nunca trasladó a las partes y, años después unos periodistas publicaron una versión mutilada. Pero la versión completa, con el testimonio personal de todos los agentes que estábamos adscritos al CESID hace 40 años, nunca ha sido publicada. Yo firmé con mi puño y letra 4 folios con mi testimonio, y al igual que yo lo hicieron el resto de agentes. El Informe completo debería permanecer en los archivos del actual CNI en la carretera de La Coruña y, 40 años después, cuando todos los posibles delitos han prescrito, ya es tiempo suficiente para que los españoles conozcan la verdad de lo que ocurrió. Son hechos muy graves y reveladores de un régimen de poder, y tanto que se habla ahora de memoria histórica, democrática y transparencia en las instituciones, qué menos que conocer la verdad respecto a lo que ocurrió entonces”.

Preguntado Diego Camacho al respecto de sí tiene esperanza de su existencia en la actualidad, se muestra tajante: “Yo creo que lo habrán destruido todo”.
División de criptología
El coronel Juan Alberto Perote.

El coronel Juan Alberto Perote.

El coronel Juan Alberto Perote, permanecía de guardia aquella noche en la sede de la AOME (Agrupación de Operaciones de Misiones Especiales) del CESID y coincide con la tesis de Camacho: “Yo creo que quedarán muy pocas cosas. La mayoría de los documentos habrán desaparecido o las tendrá alguien en su poder para que no aparezcan”. Perote, que publicó en 2001 el libro: 23-F: ni Milans ni Tejero. El informe que se ocultó” (Editorial FOCA) coincide con la tesis de Diego Camacho: “En el Informe Jáudenes que yo publiqué, después de una serie de incidentes judiciales, falta el testimonio personal que realizaron los agentes. Soy muy escéptico respecto a que siga existiendo algo relacionado con lo anterior”.

De lo que sí tiene más detalles el coronel Perote es respecto a lo relacionado con las grabaciones de las conversaciones: “Yo de lo que hizo Laína y el Ministerio del Interior no tengo ni idea. Pero sé que el CESID tenía un Centro de Comunicaciones donde, a través de la División de Criptología del ministerio de Defensa, se podía tener acceso a todas las comunicaciones secretas que se establecían entre el Estado Mayor, la Zarzuela y las Capitanías Generales. Esas comunicaciones si se realizaron a través de ese sistema pudieron haber sido intervenidas”.

Fernando J. Muniesa no tiene dudas al respecto: “El CESID de entonces controlaba todas las comunicaciones que, en concreto, salían del palacio de la Zarzuela. Unas eran a través de un aparato previo al Fax, Radiofonema era su nombre, que dejaba por escrito el contenido de las comunicaciones oficiales orales. De haberse realizado comunicaciones esa noche bajo ese sistema permanecerán archivadas”.

Los denunciantes expulsados

A la pregunta de dónde puede guardarse todo esta documentación escrita, sonora o gráfica, los entrevistados no se ponen de acuerdo. Jesús Palacios y Pilar Urbano señalan la sede del CNI en la carretera de la Coruña. Fernando Muniesa indica que primero estuvieron guardados en una Unidad de Contrainteligencia que tenía su sede en la calle Menéndez Pelayo de Madrid y ahora deberían de estar en la sede de la Cuesta de las Perdices.

Camacho y Perote nos dan más detalles: “En los Servicios de Inteligencia existía una División de Archivo. Cuando en el año 1996, tras el triunfo de José María Aznar, regresan al Centro el general Javier Calderón y el coronel José Luis Cortina, nos expulsan a 28 agentes que habíamos denunciado su actuación el 23-F. Entre ellos estaba la encargada del Archivo del CESID. Con eso te digo todo” nos aclara el coronel Camacho.

Perote sitúa otro lugar en el plano de España como posible emplazamiento de la caja fuerte de los secretos del 23-F: “En la provincia de Ciudad Real existe una finca propiedad del ministerio de Defensa donde los Servicios Secretos tienen su almacén y Centro de Archivo. “La casa del doctor” y “La finca de los alemanes” eran sus nombres. Hay que recordar que, hasta dos años después del 23-F, el Centro no empieza a filmar y microfilmar toda su documentación. Antes se guardaban todos los papeles físicamente. De existir algo estará ahí guardado”.

40 años han pasado y más de 40 secretos siguen enterrados bajo siete llaves sobre el 23-F. En junio de 2020 el grupo parlamentario del PNV presentó una Proposición de Ley para reformar la Ley franquista sobre secretos oficiales de 1968. Era su cuarta propuesta en cuatro años. Pero siempre pasa lo mismo, inicialmente se admite pero luego su tramitación choca con todo tipo de obstáculos. En esta ocasión contaron con el voto afirmativo del PSOE, Podemos, ERC, JxCat, Bildu y Más País. PP y Ciudadanos se abstuvieron y únicamente votó en contra Vox. Para Fernando J. Muniesa “Aunque la intención de los nacionalistas vascos se centra en conocer más la llamada “guerra sucia” del Estado contra ETA que el Golpe de 1981, es un paso necesario modernizar nuestra ley de secretos oficiales. Y de paso, conocer toda la verdad de lo que pasó el 23-F”. Ojalá que así sea. Los españoles seguimos teniendo esta asignatura pendiente.


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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #248 en: 03 de Enero de 2021, 12:54:35 pm »
Pués visto lo visto con en Emérito. . . quizás el primer interesado en que nada salga a la luz sea él, Armada no hacía nada no sólo sin su conocimiento, sino sin su autorización. . .

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #249 en: 03 de Enero de 2021, 20:22:46 pm »
También opino lo mismo, en caso contrario hace muchos años habrían salido a la luz pero si perjudican a la Corona y más con la que está cayendo.
« Última modificación: 04 de Enero de 2021, 06:23:40 am por 47ronin »