Autor Tema: 23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE  (Leído 29663 veces)

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #240 en: 08 de Junio de 2019, 11:02:03 am »
Largo es el brazo del franquismo y Monzón no sólo es un fachorrón, es que además tuvo la osadía de ensalzar, públicamente, las virtudes de las piernas de Celia Villalobos, pero su marido no permaneció impasible ante semejante afrenta y fue cesado, ipso facto, con una simple llamada de Génova, este es el botón de muestra de que siempre ha sido un lenguaraz, por la boca perdió la Jefatura de PMM y si en público es capaz de manifestarse de esta manera, miedo me da lo que pueda llegar a decir y a proponer en privado, menos mal que son una raza a extinguir en el ejercito, pero hay que tener en cuenta que cien generales, ahí es nada, firmaron a favor del manifiesto de apoyo a Franco, en pleno siglo XXI, da que pensar, eh?

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #241 en: 08 de Junio de 2019, 11:22:06 am »
Largo es el brazo del franquismo y Monzón no sólo es un fachorrón, es que además tuvo la osadía de ensalzar, públicamente, las virtudes de las piernas de Celia Villalobos, pero su marido no permaneció impasible ante semejante afrenta y fue cesado, ipso facto, con una simple llamada de Génova, este es el botón de muestra de que siempre ha sido un lenguaraz, por la boca perdió la Jefatura de PMM y si en público es capaz de manifestarse de esta manera, miedo me da lo que pueda llegar a decir y a proponer en privado, menos mal que son una raza a extinguir en el ejercito, pero hay que tener en cuenta que cien generales, ahí es nada, firmaron a favor del manifiesto de apoyo a Franco, en pleno siglo XXI, da que pensar, eh?

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Tras ver el progrma cabría hacerse esta pregunta: A día de hoy es España una democracia consolidada o por el contrario hay un "grupusculo" peligroso en el ejército, la policía y la guardia civil?

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #243 en: 23 de Febrero de 2020, 17:36:58 pm »
Donde estaban ustedes hace 39 años?



El intento de golpe de Estado del 23F en Valencia visto desde el cuartel



En la división que ocupó las calles de Valencia algunos mandos salían ciertas noches de "caza" de homosexuales; la de la intentona de 1981, desplegaron a los soldados con la orden de dar el "¡alto!" y disparar a quien no hiciese caso


Los tanques en las calles de Valencia la noche del 23 de febrero de 1981.
Por Carles Marco
22 feb 2020 21:08

El 23 de febrero de 1981 yo era cabo primero en el Cuartel General de la División Maestrazgo 3 del Ejército de tierra en València. Allí vi y sufrí lo indecible a pesar de ser un cuartel de lujo. Porque algunos de los soldados enchufados eran de Fuerza Nueva, el partido de extrema derecha de Blas Piñar. Mis 'compañeros' captaron que yo no era de 'ellos' y me vacilaban e insultaban sin venir a cuento. Minucias para lo que vi que hacían con otros. Cada cierto tiempo, por la noche, salían con un jeep "de caza". Un sargento, un brigada y cuatro o cinco soldados de extrema derecha recorrían las avenidas y calles donde se citaban los homosexuales. Secuestraban a unos cuantos en el jeep militar llevándolos al cuartel. Allí a la fuerza los desnudaban y les daban ostias y patadas mientras los mantenían en la ducha fría durante unos 15 minutos. "¡Maricones de mierda!", "¡hijos de puta, os vamos a cortar los cojones!", les decían. Tras su 'fiesta' los montaban groguis en el jeep y los tiraban por carreteras. De vuelta al cuartel, bebían mucho alcohol 'vomitando' canciones franquistas y confabulándose entre risas para la próxima "cacería".


Un día antes del 23 de febrero nos hicieron formar con subfusiles y fusiles Cetme y avisaron de que al día siguiente tendríamos que salir para una misión importante. El 23 de febrero nos hicieron llamar en cola desde el único teléfono del patio a nuestras familias para decirles brevemente que no sabíamos cuándo volveríamos. Las órdenes eran claras: cada veinte metros tenía que haber un soldado en el puente de Aragón: a cualquier ciudadano había que darle el "¡alto!" y, si no hacía caso, disparar. Teníamos entre 19 y 24 años. Mientras tanto, en el Cuartel General de la División Maestrazgo 3 –que fue la que sacó los carros de combate a las calles de València–, los mandos y oficiales descorchaban botellas y botellas de champán. Estaban eufóricos y convencidos de que el golpe de Estado había triunfado. Ni el general de división, ni el de brigada, ni ningún coronel fue imputado. Solo el capitán general Jaime Milans del Bosch fue procesado y sentenciado a 30 años de prisión por delito de rebelión militar. Nunca se arrepintió. No obstante, solo nueve años después fue indultado y puesto en libertad. Todos los demás generales y coroneles de València que estaban en el ajo y movilizaron los carros de combate se fueron de rositas.



Los tanques recorren las calles de València la noche del 23 de febrero de 1981.
Por lo demás, todos los soldados éramos esclavos: allí no trabajaba ningún militar de profesión. Solo firmaban las instancias, textos, estadísticas… que nos obligaban a hacer, mientras los suboficiales, oficiales y mandos se pasaban el día en el bar. El servicio esclavista era total: los soldados les limpiaban y arreglaban sus coches particulares, les iban a casa como electricistas, fontaneros, pintores, etc. Pero más: los soldados entregábamos a los coroneles y generales en su casa el pan y las demás viandas demandadas por la mañana con el jeep del ejército. Y llevábamos de paisano las bolsas de las compras que las mujeres de estos militares hacían en El Corte Inglés. También sin avisar abrían nuestras taquillas del cuartel: tiraban libros inocentes a la basura.


El exteniente Luis Gonzalo Segura publicó hace pocos años El libro negro del Ejército español. La hoy diputada socialista Zaida Cantera, tras superar por oposición la Escala Superior de Oficiales del Ejército, no paró de denunciar el acoso que sufrían las mujeres en esa institución. Harta… la abandonó.

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #244 en: 23 de Febrero de 2020, 17:49:14 pm »
A las 18.23 Tejero entraría en el Congreso...dentro de 34 minutos de hace 39 años.


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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #245 en: 23 de Febrero de 2020, 20:30:42 pm »
Cómo pasa el tiempo . . . yo estaba en 3º BUP . . .

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Re:23 F, JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
« Respuesta #246 en: 24 de Febrero de 2020, 09:17:57 am »



La vida en prisión de Tejero y Milans del Bosch tras el 23F: una condena entre marisco y mayordomos


El Intermedio desveló en 2014 las ventajas con las que contaban en prisión los condenados por el intento de golpe de Estado perpetrado en 1981.


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laSexta.com

  Madrid | 23/02/2020
 
Algunos de los encarcelados por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 vivieron sus penas en la cárcel rodeados de lujo, con mayordomos, embutidos de primera calidad, vino Rioja gran reserva y marisco gallego. Estos privilegios penitenciarios anómalos se dieron en los años posteriores al 23F, por el que fueron condenadas 30 personas. Sin embargo, el trato que recibieron en prisión fue diferente para unos y otros.

Antonio Tejero y Jaime Milans del Bosch fueron dos de los protagonistas del 23F: el primero, por encabezar el asalto al Congreso de los Diputados durante la sesión de la Cámara donde se decidía la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. El segundo, por sacar los tanques a las calles de Valencia y decretar el estado de excepción en la Región Militar levantina.

Ambos fueron condenados a 30 años de cárcel y expulsados de sus respectivos cuerpos: Tejero, de la Guardia Civil; y Milans del Bosch, de las Fuerzas Armadas. El primero cumplía condena en la Prisión Militar del Castillo de la Palma en Mugardos (A Coruña) y el exmilitar fue encarcelado junto a Luis Torres Rojas en la Prisión Naval de Caranza, en Ferrol. Sin embargo, los condenados no sufrieron las penalidades propias de la vida carcelaria.

Antonio Tejero disfrutó durante su estancia en la cárcel de inmejorables vistas a la ría, permiso para recibir visitas diarias, barra libre de marisco y una celda sin rejas. Rafael Pillado, vicepresidente de la Asociación Fuco Buxan, contó a laSexta en 2014 que Tejero vivió en "un entorno propio de a quien van a tratar de forma exquisita".

El historiador Enrique Barrero explicó, en el mencionado reportaje, que se hizo una gran inversión para que la cara reconocible del 23F disfrutara de "calefacción, agua caliente, mobiliario", convirtiendo su habitación prácticamente en una suite. El antiguo teniente coronel salió de la cárcel en libertad condicional en 1996.


EL "REPOSTERO" DE MILANS DEL BOSCH EN EL "HOTEL" DE CARANZA
Los detalles de la vida de Milans del Bosch cumpliendo condena se conocen gracias a la entrevista que Gonzo realizó en El Intermedio en 2014 a Manuel Macías. Este ciudadano aseguró haber trabajado como mayordomo para el exgeneral durante su servicio militar.

Destinado a la Prisión de Caranza en los años 80, Macías aseguraba en su entrevista que ejerció como uno de lo dos ‘reposteros’ (lo que vendría a ser ‘mayordomos’ en jerga militar) que servían a los condenados por el 23F. Entre sus funciones se encontraban el hacerles el desayuno, adecentar la habitación y servirles la comida y la cena, tras la que se tomaban "un güisquicito", según contó a Gonzo.

En palabras del entrevistado, disponían de un bar "que ya quisieran muchos". El piso superior de la prisión estaba dotado de muchas otras comodidades: salón comedor, biblioteca, espacios personales, pista de atletismo… Macías aseguraba que "eso, más que una prisión, era un hotel".

Todas las Navidades, los reos recibían a sus familias y celebraban una cena de Nochebuena. El plato principal, según Macías, era sopa de marisco, del que nunca carecían, ya que un armador coruñés les llevaba periódicamente este producto en sus visitas a la prisión. Tampoco les faltaban otros productos de primera calidad: cada dos meses, desde Málaga llegaban provisiones como jamón de pata negra, vino Rioja gran reserva, mojama...

Ambos condenados disfrutaban de otros derechos: Macías recordaba que Milans del Bosch recibía llamadas de Augusto Pinochet y podía realizar las que quisiera. También recibían visitas si habían pedido audiencia previamente.

El que fuera general en Valencia tenía además "una amiga" que le visitaba una vez al mes, según contaba Manuel Macías, y durante el tiempo que pasaba en la cárcel no salían de la habitación. El entrevistado no se explicaba qué hacían en aquellas jornadas, ya que entonces "no existía viagra".

Es cuanto menos curioso que, con todas estas comodidades, el exmilitar solicitara a la Audiencia Nacional el traslado a una prisión "con un poco de dignidad humana", donde pudiera cumplir su condena de 30 años. Estas declaraciones fueron recogidas por El Correo Gallego el 7 de septiembre de 1984. Milans del Bosch salió de la cárcel solo siete años después de haber ingresado en ella. Su compañero, Torres Rojas, tuvo que esperar un año más, pero tampoco llegó a cumplir los 12 a los que había sido condenado.