Juanma Moreno: “Si sacara 52 diputados y un 40% sería un pedazo de resultado, pero voy a por la matrícula de honor”
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El presidente de la Junta rechaza la “prioridad nacional” por “ilegal y amoral”, defiende que las faltas de respeto en política hacen grandes a los populismos y sostiene que “decir que están en riesgo los servicios públicos en Andalucía es tan falso que hiere la inteligencia del andaluz”. Vaticina también que Montero puede taladrar el suelo del PSOE y que Feijóo “no pinchará” en 2027
Esther Palomera / Javier Ramajo
Sevilla —
9 de mayo de 2026 22:07 h
Actualizado el 10/05/2026 05:30 h
En la política del insulto, el bramido y las formas chuscas, Juanma Moreno Bonilla (Barcelona, 1970) es de los pocos dirigentes del PP que no se ha dejado arrastrar por las dinámicas dominantes de la conversación pública: “Puedo tener discrepancias absolutas con el señor Sánchez y las tengo, pero no se me pasa por la cabeza, como hizo el otro día el señor Abascal, proferir una descalificación personal de esa naturaleza. Con eso se envilece la política, se descalifica y se deteriora la credibilidad. No quiero participar en ese juego”.
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Al barón popular le persiguen la crisis por los cribados de cáncer y las críticas al funcionamiento de la sanidad pública, aunque él no la ve como su talón de Aquiles. “Decir que están en riesgo los servicios públicos en Andalucía es tan falso que hiere la inteligencia del andaluz”, responde.
Bajo ese lustre de líder moderado, dialogante y de formas exquisitas, sus adversarios ven solo una versión blanca de Isabel Díaz Ayuso, con la que no hay que rascar mucho para comprobar que comparte poco, aunque trate de maquillar la distancia entre ambos con las distintas realidades sociológicas de Madrid y Andalucía. El presidente de la Junta no es Ayuso y tampoco Feijóo. En esta tierra, antaño hegemónica del socialismo, las encuestas confirman que volverá a ganar las elecciones el próximo domingo 17. Lo que está en duda es si lo hará o no con mayoría absoluta, como hace cuatro años; si necesitaría a Vox para formar gobierno y si volvería a suscribir o no el acuerdo que firmó con la ultraderecha en 2019. Por lo demás, en el universo popular le señalan como posible relevo al actual líder del PP. Algo que dice ni se plantea: “No se me pasa ni por la cabeza”. Veremos...
Teníamos dudas sobre si hacerle preguntas o traerle una guitarra para que nos deleite con su faceta de intérprete. ¿Cómo es eso de que el candidato grabe con su voz la canción que suena en sus mítines?
Bueno, todavía no está oficialmente... Yo lo único que quiero decir es que a mí me gusta mucho la música de siempre. Tuve una experiencia musical cuando era muy joven, con 16, 17, 18 años, y, por tanto, me gusta mucho. Tengo muchos amigos que tienen grupos y estoy muy vinculado a todo ello. Hacer una sintonía personalizada siempre suena mucho mejor.
Ironías aparte, le agradecemos que reciba a elDiario.es. ¿Sabe que en su partido no son partidarios de responder preguntas de medios que no son de su mismo espectro ideológico? ¿Cree que el Partido Popular puede crecer sin dirigirse a quienes no están en su misma órbita?
Yo desde luego no soy el que toma esas decisiones. Respeto las decisiones que cada uno adopte en el ámbito de sus responsabilidades y que considere más oportunas. Pero hay medios y medios. Todos respetables, pero algunos tienen un nivel de hostilidad hacia el Partido Popular prácticamente enfermizo. Yo mismo he tenido algunas experiencias donde no he visto un punto de objetividad sobre cosas hechas razonablemente bien. No todo lo hacemos mal. Y, al final, eso lo hace también el Gobierno con otros medios. Los candidatos y los partidos tienen el derecho a seleccionar qué vía les interesa desde el punto de vista informativo y si consideran que la vía o el canal de información es más efectivo uno que otro, opta por uno.
Este es un canal muy efectivo para dirigirse a los andaluces y aquí estamos dos periodistas sin hostilidad que solo queremos preguntar. ¿Qué comparte, más allá de las siglas, con Alberto Núñez Feijóo?
Comparto amistad, que es lo más importante. Lo conozco desde hace más de una década. Vino aquí a apoyarme cuando yo era presidente del PP de Andalucía y en una circunstancia para mí muy complicada. Ha venido en numerosas ocasiones a presentarme. Es una persona muy comprometida, es amigo de sus amigos y es una persona a la que yo le tengo mucho afecto. Después, comparto con él la ambición de un país mejor, esa la compartimos. Creo, además, que él está en condiciones de hacer un país mejor porque es muy buen gestor y lo ha demostrado en sus distintas etapas. Es verdad que mucha gente dice que Alberto es más gestor que político. En la gestión es donde él puede llegar a desarrollar, por así decir, la plenitud de su experiencia. Y estoy convencido, no me voy a equivocar, de que cuando sea presidente del Gobierno de España será mucho más valorada su gestión porque va a tomar decisiones y será más responsable. España lo que necesita es gestión. Menos ruido, menos voces y más gestión.
LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ
LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ Juanma Moreno, durante la entrevista con elDiario.es.
Con Isabel Díaz Ayuso no comparte la misma amistad, supongo.
Bueno, con Isabel comparto también... La conozco desde muy jóvenes. Con ella coincido en muchas cosas. De joven me lo pasé muy bien con ella. He salido de cervezas por Madrid con ella. Es una mujer que se ha hecho a sí misma y eso tiene también su mérito en el sentido de que ha ido trabajando desde las bases, se ha ido abriendo un espacio, ha canalizado en gran medida el interés y la sintonía de los madrileños. Por eso tiene una mayoría social que la respalda. Tiene un valor.
La candidata del PSOE nos decía el otro día que usted es una versión blanda de Ayuso y que sus políticas son las mismas.
Eso tendrán que valorarlo los andaluces. Lo que creo es que nosotros militamos en un partido político que es liberal y que, como tal, no se nos pueden pedir políticas intervencionistas porque no nos gusta. Creemos en la empresa y en la libertad del individuo. Eso es así. Ahora bien, hay distintas maneras de interpretarlo. Quizá yo sea un liberal con más compromiso social o que la sociedad en la que yo vivo, que es la andaluza, tiene unas necesidades distintas a la madrileña. Madrid y Andalucía son distintas. Madrid tiene más renta. Madrid en una sola provincia concentra muchos recursos económicos, mucho poder político. Andalucía no es así, es heterogénea. Son dos realidades sociológicas distintas y, por tanto, dos maneras de gestionar esa realidad sociológica de modo distinto.
Y, además, usted no insulta, no descalifica y no busca el cuerpo a cuerpo. Quizá no tiene solo que ver con las necesidades sociológicas y sí con dos maneras de entender la política.
Es que yo creo que la confrontación, el insulto, y sobre todo la descalificación personal, no es positiva ni para el que la emite ni para la sociedad. A la sociedad no le ayudan a ese tipo de mensajes. No me gusta que se insulte. Puedo tener discrepancias absolutas con el señor Sánchez, y las tengo, pero no se me pasa por la cabeza, como hizo el otro día el señor Abascal, proferir una descalificación personal de esa naturaleza. Con eso se envilece la política, se descalifica y se deteriora la credibilidad. No quiero participar en ese juego.
¿Y cómo cree que hemos llegado aquí, a la permanente deshumanización del adversario político?
Bueno, se ha llegado por muchas razones. Porque la política, en términos generales, ha cambiado. Si vemos lo que sucede en países de Europa, vemos que ocurre algo muy parecido a lo de España, incluso en Estados Unidos. ¿Por qué? Por muchas razones, pero el ser humano es cada vez más individualista. Las redes sociales ejercen un poder y una influencia que a veces puede ser positiva, pero a veces es tremendamente negativa. Después del covid y de distintas crisis económicas, ha habido un aislamiento social, desafección, desencanto. La emergencia de los populismos.
Todo ese cóctel en el que está viviendo Occidente hace que estemos en uno de los momentos de mayor riesgo para las democracias liberales como las hemos conocido nosotros. A mí me sorprendió mucho lo que pasó en Corea del Sur, que es un país que tiene algunos años más de democracia que nosotros y que tuvo un intento de golpe de Estado. ¡Ojo! Porque esto que vemos tan natural de poder decir cada uno lo que queramos, de pensar lo que queramos, de vestir lo que queramos, de movernos con libertad, algunos lo cuestionan. Por eso tenemos que movernos [en la política] desde el respeto porque en el momento que perdamos eso, los populismos se hacen grandes.
¿Cómo calificaría las imágenes que hemos visto de la esposa del presidente del Gobierno siendo hostigada por Vito Quiles?
No me gusta ningún tipo de hostigamiento. Y también he visto hostigamiento de todo tipo aquí por parte de sectores de izquierda, por parte de agitadores de izquierda. A mí me han llamado asesino y cosas muy feas. Y por eso digo que ambas situaciones me parecen que no son para nada gratificantes, que no ayudan y que hay que sacar de la vida pública ese tipo de comportamientos. Al final, lo que tenemos que hacer es que cada uno pueda pedir la palabra y que los periodistas tengan derecho a presionar en el sentido de repreguntar. Y si la otra persona no quiere hablar o no quiere comunicar, hay que respetarla.
Podemos entrar en un largo debate sobre lo que es periodismo y lo que no lo es, pero no tenemos tiempo. Le diré que en mi opinión eso no es periodismo.
Se podría entrar, sí.
¿La sanidad pública es su talón de Aquiles?
No lo veo como mi talón de Aquiles. La sanidad pública puede ser mi gran oportunidad y ha sido mi gran oportunidad. Nosotros hemos hecho 100 infraestructuras sanitarias nuevas, introducido 30.000 profesionales sanitarios, estabilizado las plantillas en un 96%... Cuando llego a un centro de salud o a un hospital, después de mi experiencia de estos cuatro años, los profesionales sanitarios son supercordiales conmigo, supereducados y me agradecen el servicio.
Es más, después del debate de esta semana paré a tomar un café de camino a Málaga y había tres profesionales sanitarios que vinieron a saludarme y me dijeron: “Mira, presidente, hay cosas que mejorar, pero ni mucho menos estamos como estábamos en el pasado”. Ellos saben lo que estamos haciendo y una parte de la población también lo sabe. Y luego, si uno quiere hacer una campaña basada en la mentira, pues allá cada uno. Quizá el resultado que pueda obtener de ello sea doloroso porque la gente no es tonta. Decir que la sanidad es privada o que están en riesgo los servicios públicos en Andalucía es tan falso que hiere la inteligencia del andaluz. La señora Montero está asumiendo un riesgo muy elevado con esa estrategia de mentira, ya que puede taladrar el suelo del PSOE y eso, sin duda, le va a doler bastante a ella y a su partido.
Profesionales del hospital Virgen del Rocío decían que el principal problema en lo que respecta a los cribados del cáncer de mama fue la falta de recursos humanos. ¿Está usted de acuerdo?
No sé si los administrativos que tenían que trasladar la información fallaron. Es verdad que hemos tenido en algunas unidades administrativas falta de personal. Ahora mismo tenemos oposiciones pendientes, pero el problema fue de información, básicamente. Aquellas mujeres que tenían un diagnóstico, digamos, no claro o no concluyente tuvieron una falta de información. Y eso se detectó. Hacemos un millón de cribados en Andalucía y se producen errores, claro. Ahora, con el anterior gobierno y en el futuro, porque desgraciada y lamentablemente, a pesar de que ponemos todas las medidas, se producen errores. Nosotros lo que hicimos, en primer lugar, fue asumir el error, la responsabilidad política —que en España nadie lo hace y aquí fue renovada la cúpula entera del SAS— y atender a todas esas mujeres hasta el 30 de septiembre. Después, hemos hecho un plan de contratación de 500 profesionales con el que el sistema ha salido reforzado. Un problema y un drama lo hemos convertido en una oportunidad para evitar en un futuro que pueda ocurrir de nuevo el error.
¿Y por qué pese a todas las nuevas contrataciones, no estas a las que se ha referido ahora, Andalucía sigue liderando las listas de espera sanitarias?
No las lideramos nosotros, sino Aragón. Nosotros somos los cuartos, a pesar de una huelga que tenemos semanal del Sindicato Médico, y que cada día nos paraliza 50.000 actos médicos, entre ellos diagnósticos oncológicos. Llevamos casi un millón de actos médicos suspendidos. ¿De quién depende eso? De la ministra de Sanidad, que no se sienta con el Sindicato Médico y hay huelgas en toda España. El problema de la sanidad es un problema conjunto del país y por eso defendí un pacto de Estado, porque este problema que tenemos en Andalucía lo tienen todas las comunidades autónomas. La población ha envejecido muchísimo, la cartera de servicios se ha ampliado y nuestro sistema no está preparado.
LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ
LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ Juanma Moreno, durante la entrevista con elDiario.es.
¿Va usted a reformar el Servicio Andaluz de Salud? Dijo que era meterse “en líos”. ¿Está ahora en su horizonte?
Sí, lo voy a hacer porque yo siempre he pensado que metiendo más profesionales y más recursos iba a solucionar los problemas. Sin embargo, hemos metido 8.000 millones más y no se soluciona. Tenemos el sistema público de salud más grande que hay en España. Cuando yo me hice cargo de la Sanidad, después de la etapa Montero, éramos los últimos en inversión por habitante. Ahora estamos por encima de la media. Hemos hecho una inversión de 30.000 profesionales más. Pensaba que con eso se solucionaba, pero cuál ha sido mi sorpresa al comprobar que no solamente con dinero funciona. ¿Qué significa? Que el modelo organizativo no es eficiente y no funciona bien. Está diseñado en los años 80, cuando había 15.000 médicos en paro, la cartera de servicios era menor y la población de Andalucía era más joven.
Vamos a hacer una reforma en profundidad del modelo organizativo para digitalizarlo e introducir inteligencia artificial para hacerlo más transparente. Esto de lo que estamos hablando de la información [respecto a los cribados] es porque en el SAS hay compartimentos estancos que ni siquiera el director del hospital sabe la información. Eso no puede ser. Vamos a hacer una reforma con los profesionales, una reforma para hacer un modelo del siglo XXI.
El otro día un amigo me dijo que esto es como la segunda vuelta de Macron-Le Pen. Yo soy la única opción de gobierno. Si la única opción es solo o acompañado, una parte de Andalucía irá al voto útil
Volviendo brevemente a la crisis de los cribados. ¿Sabe finalmente cuántas mujeres se han visto afectadas y si alguna ha fallecido?
Lo que me traslada el SAS es que ninguna mujer ha fallecido. De las 2.317, ninguna mujer fallecida. No se puede establecer causa-efecto. Hay personas diagnosticadas y personas que evolucionan de una manera y otras personas que evolucionan de otra que es distinta. No hay una causa-efecto. Y no ha fallecido ninguna.
¿Dijo usted que fue un 1%, en torno a 23 mujeres las afectadas?
Eso es lo que dice la estadística. Todas esas mujeres fueron monitorizadas y fueron atendidas, y se les hizo la nueva prueba a todas ellas, tal como nos comprometimos.
Seguro que le han hecho esta pregunta mil veces, pero ya sabe lo pesados que somos los periodistas y los andaluces querrán una respuesta. Si no suma mayoría absoluta el domingo 17, ¿está dispuesto a meter a Vox en su gobierno?
Ahora no me lo planteo. ¿Por qué? Porque no me lo planteé tampoco en 2022. Creo que las cosas cuando uno las piensa, se consiguen y cuando uno piensa lo negativo, también le pesa. No quiero plantearme ese escenario. No me lo planteé en el año 22, cuando nadie creía que podíamos tener una mayoría y la tuvimos. Y no me lo voy a plantear ahora cuando estoy cerca de esa mayoría. Estoy convencido de que los andaluces van a dar una mayoría suficiente. Conozco mucha gente de centro-izquierda, porque tengo una rama de mi familia y muchos amigos que son de izquierdas, y sé positivamente que van a utilizar el voto útil. El otro día un amigo me dijo que esto es como la segunda vuelta de Macron-Le Pen. Me dijo: “Mira, yo no apoyaría a Macron, los franceses no apoyarían a Macron, pero antes que a Le Pen, apoyaron a Macron”. Pues aquí es igual. Yo soy la única opción de gobierno. Montero no tiene ninguna posibilidad y ninguna alternativa de gobierno en la que sume. Por tanto, si la única opción es solo o acompañado, una parte de Andalucía, que es bastante inteligente sea de centro-izquierda o de centro-derecha, irá al voto útil.