Una encuesta augura cuatro escaños a Iustitia Europa si concurre a las elecciones generales
El partido que ejerce como acusación popular contra la corrupción irrumpiría con fuerza en el tablero político nacional
Marcos Ondarra
@MarcosOndarra
mo@theobjective.com
Publicado: 11/08/2026
•
05:25
Actualizado: 11/08/2026•05:45
Iustitia Europa, el partido que lidera el abogado Luis María Pardo, obtendría cuatro escaños por la circunscripción de Madrid en las próximas elecciones generales. Así se extrae de una encuesta encargada por la formación que combate la corrupción a NC Report, y a la que ha tenido acceso en exclusiva THE OBJECTIVE. Esta muestra una irrupción importante en el tablero político: con 401.637 votos, el 11,4% del total, Iustitia Europa se convertiría en cuarta fuerza, ligeramente por detrás de Vox y por delante de Unidas Podemos y Sumar juntos. Y lo haría aglutinando votantes desencantados con el sistema que provienen tanto de la izquierda como de la derecha.
De los 37 escaños que se reparten por la Comunidad de Madrid, según el sondeo realizado entre el 6 y el 23 de julio mediante 1.200 entrevistas telefónicas, el Partido Popular obtendría 12, el PSOE se mantendría en diez y Vox subiría de cinco a seis, mientras que Sumar/Podemos caería de los seis a los cinco. La abstención, por otro lado, aumentaría del 30,3% al 34%, lo que evidencia un descontento creciente que capitalizaría Iustitia Europa como principal beneficiario de las transferencias de voto.
Según la matriz de fidelidad, el partido político que ejerce como acusación popular en numerosos casos de corrupción capta el 14% de los antiguos votantes del PP, el 9,5% de los del PSOE, el 6,6% de Sumar/Podemos y el 10,8% de Vox, además de atraer a una parte de nuevos electores y abstencionistas. Esto explica su salto desde cero hasta más de 400.000 votos estimados, consolidándose como cuarta fuerza en la comunidad.
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Por franjas de edad, el apoyo a Iustitia Europa se distribuye de forma relativamente uniforme (entre el 5% y el 8,9%), aunque es algo más bajo entre los mayores de 65 años. Por otro lado, el Partido Popular refuerza su dominio entre los electores de más edad (hasta el 29,3% en mayores de 65), mientras que Sumar/Podemos mantiene mayor peso entre los jóvenes de 18 a 29 años. El PSOE lidera ligeramente en ese tramo juvenil.
La encuesta ha sorprendido a Iustitia Europa, que la encargó para ver si había agua en la piscina. Al haberla, presentarán su proyecto el próximo 27 de septiembre en el Hotel Meliá Madrid Princesa. Hay que tener en cuenta que Luis María Pardo se presentó a las elecciones europeas de junio de 2024, cosechando 26.611 votos, pero su popularidad desde entonces se ha disparado, gracias a su proyección pública como azote de la corrupción, presentándose como acusación popular en los casos mascarillas, Montoro, Plus Ultra, Begoña Gómez y David Sánchez, entre otros, y manteniendo un discurso crítico contra la «partitocracia» y abogando por «superar el Régimen del 78».
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«Es una gran satisfacción ver a Iustitia Europa irrumpir por primera vez en una encuesta electoral. El resultado confirma algo que ya percibíamos: cada vez hay más españoles que quieren un cambio de verdad y empiezan a vernos como una alternativa política real», considera Luis María Pardo, que abunda: «Es solo el principio. Hemos llegado hasta aquí trabajando en los tribunales, enfrentándonos a la corrupción y recuperando debates que los partidos habían arrebatado a los ciudadanos. Ahora toca multiplicarlo. Queda mucho trabajo por delante». «Hoy entramos por primera vez en una encuesta. Mañana entraremos en las instituciones», zanja el abogado.
El «antipartido»
Iustitia Europa se presenta como «el antipartido» porque rechaza alinearse con las ideologías tradicionales de izquierda o derecha, que, en su opinión, enfrentan a la población y convierten la política en un instrumento de reparto de poder. Se define como una herramienta de la sociedad civil, y no un partido convencional, para «recuperar la política al servicio de los ciudadanos, reformar el régimen del 78, luchar contra la corrupción estructural y devolver la soberanía a la gente». No recibe subvenciones públicas, sino que se financia con aportaciones ciudadanas, lo que considera garantía de independencia. Su origen está ligado a la actuación como acusación popular en causas mediáticas de corrupción, y enfatiza que no aspira a ocupar el poder de forma tradicional, sino a devolverlo a la ciudadanía mediante un «reinicio moral».
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Su programa electoral se centra en superar el régimen de 1978 mediante una reforma profunda de la Constitución: elección directa del presidente del Gobierno, eliminación de aforamientos e inmunidades, límites de mandatos, circunscripciones uninominales, referéndums vinculantes, despartidización total del Estado (CGPJ elegido por jueces, Tribunal Constitucional independiente, Fiscalía separada del Gobierno) y protección reforzada de la acusación popular como derecho inalienable de los ciudadanos. Incluye también medidas anticorrupción (auditorías, devolución de dinero, cárcel efectiva, fin de las puertas giratorias y privilegios de expresidentes) y un fuerte énfasis en la neutralidad institucional y la justicia al servicio de la sociedad, no de los partidos.
En el ámbito económico, propone el «tijeretazo». Esto es, reducir el Gobierno a un máximo de siete ministerios, eliminar el 75% de los asesores, acabar con la financiación pública de partidos, sindicatos y «chiringuitos», cerrar organismos duplicados y transformar subvenciones en incentivos al empleo, además de cuota cero para autónomos durante cuatro años y defensa de la economía productiva. Sobre inmigración, aboga por reforzar las fronteras, expulsiones inmediatas y reforma de la Ley de Extranjería. Rechaza la Agenda 2030 y el «globalismo», plantea referéndums sobre la permanencia en la UE y la OTAN, defiende el sector primario frente a políticas europeas, integra terapias naturales en la sanidad y prioriza una educación sin ideología y derechos fundamentales frente a controles digitales o restricciones.