Autor Tema: De los mandos policiales  (Leído 285982 veces)

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1580 en: 17 de Mayo de 2016, 18:19:54 pm »

Interior envió a Nueva York al jefe interino de la UDEF para traer un testimonio contra Podemos


El comisario García Catalán se desplazó en persona para una investigación cuyos primeros indicios surgieron hace dos años y que aún sigue sin judicializar

Un exministro de Finanzas de Chávez, ahora confidente de la DEA, asegura que Caracas pagó siete millones a Pablo Iglesias y la fundación CEPS

Fernández Díaz congeló siete meses en 2014 la llegada de García Catalán a la UDEF por la polémica que originó la noticia en eldiario.es de su desembarco

Pedro Águeda   
15/05/2016 -  19:36h
 
Dos años después de la primera información que situaba a la fundación CEPS como vínculo entre Venezuela y la financiación de Podemos, el máximo responsable de la unidad de la Policía contra la corrupción viajó el mes pasado a Nueva York para tomar declaración en persona a un supuesto testigo, Rafael Isea, ministro de Finanzas del Gobierno venezolano entre 2008 y 2012 y, según varios medios de comunicación españoles, actual confidente de la DEA.

El diario  ABC reprodujo en su edición del viernes un extracto de la declaración de Isea a “dos agentes” de la UDEF el 23 de abril en el Consulado español. Junto a las firmas de los policías aparecen sus números de carné profesional. eldiario.es ha comprobado que no se trata de dos agentes más de la UDEF. El número 18.432 pertenece al comisario José Manuel García Catalán, jefe de la Brigada Anticorrupción de la Unidad y, en la actualidad, jefe interino de la misma. Junto a él viajó una inspectora, jefa de grupo en la Brigada Anticorrupción, Silvia O.M.





García Catalán ejerce como jefe accidental de la UDEF desde que el anterior comisario al frente de la Unidad, Manuel Vázquez, fue destinado a la Jefatura Superior de Galicia a principios de marzo. Desde finales de 2014 es jefe de la Brigada contra el Blanqueo de Capitales y Anticorrupción, enmarcada en la UDEF. Cuando aterrizó en la Unidad, solo llevaba un año de comisario y había sido siempre ajeno a las investigaciones contra la corrupción y los delitos económicos. Fue dirigente del Sindicato Profesional de la Policía (SPP), que copa la cúpula policial desde que gobierna el PP.

 eldiario.es avanzó su llegada a la Brigada Anticorrupción el 7 de mayo de 2014, cuando conoció que ya había pasado al menos una jornada en su nuevo puesto. Pero la inmediata polémica que surgió por la información hizo que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ordenara dar marcha atrás y no llegara a firmar el nuevo destino. Cuando pasó la tormenta, siete meses después, García Catalán fue ratificado en el puesto. Entre tanto, Fernández Díaz había advertido al PSOE en el Pleno del Congreso de que  hacía el “ridículo” por pedir explicaciones ante una noticia falsa de “un digital”.

José Manuel García Catalán ha viajado a Nueva York sin que tenga conocimiento de ello ningún juez. Además, la participación de un jefe de la UDEF en una toma de declaración, más aún en el extranjero, es absolutamente inusual en el Cuerpo Nacional de Policía, según reconocen investigadores y mandos consultados.

La investigación de la supuesta financiación irregular de Podemos sigue sin judicializar, dos años después de la primera noticia de la Fundación Ceps, publicada en  El País. Según informó  elconfidencial.com en enero, un supuesto testigo de la DEA, al que no identificó, también colaboró en la realización del informe PISA, el mismo que el Tribunal Supremo ha despreciado.

El Informe PISA y Manos Limpias

El alto tribunal tuvo acceso al informe, sin firma ni sello, porque Manos Limpias lo incluyó en una de sus fracasadas querellas contra los dirigentes de Podemos. El fallo de la Sala de lo Penal, que rechazó el valor como prueba del documento, se produjo a pesar de que el comisario Manuel Vázquez, que precedió a García Catalán y entonces estaba por encima de él, contactó con jueces y fiscales para ofrecerles explicaciones sobre las virtudes del papel apócrifo que había entregado al tribunal la organización liderada por Miguel Bernad, hoy en la cárcel por extorsión y organización criminal, entre otros delitos.

En el extracto de la declaración de Isea publicada por ABC, se pone de manifiesto que el antiguo chavista ha pedido convertirse en testigo protegido y que los policías le explican que esa figura “sólo puede ser autorizada por una autoridad judicial española, si bien, desde este momento, al mismo se le va a denominar TESTIGO UNO en todas las diligencias practicadas con posterioridad a la presente, espera (sic) de dicha decisión judicial”. Una decisión que debe tomar un juez que a día de hoy no existe en la investigación.

Rafael Isea asegura, “sin ningún tipo de duda”, que Chávez firmó pagos por más de siete millones de euros a la fundación CEPS y que no tributó por ellos. Su declaración está precedida de la publicación en España de un documento por Okdiario y el ABC en ese sentido y donde aparece una firma que la Policía española identifica como la de Chávez, según esos medios.

El posible delito fiscal es una nueva vía en la búsqueda de encontrar delitos en los líderes de Podemos. El informe PISA se centraba en la posible financiación irregular del partido, aunque los hechos que relataba eran anteriores a su fundación y a que el delito señalado existiera en el Código Penal.

En su declaración, Isea menciona a Pablo Iglesias, Jorge Verstrynge y Juan Carlos Monedero. La propia fundación CEPS reconoció en sus cuentas pagos por valor de 4,2 millones de euros por el Gobierno de Caracas, en concepto de trabajos de consultoría.


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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1581 en: 20 de Mayo de 2016, 08:52:12 am »
Caso Anonymous: un acusado asegura que recibió "presiones" del jefe de la policía tecnológica

El fiscal rebaja un año su petición de pena para cada acusado , aunque mantiene los cargos -daños y pertenencia a grupo criminal-. El caso ha quedado visto para sentencia.
El comisario de Policía Manuel Vázquez

Pablo Romero @pabloromero
19.05.2016 18:22 h.

Las presuntas presiones policiales que recibió uno de los acusados como integrante de Anonymous en España en el momento de su detención, hace cinco años, salen a la luz justo al final del juicio oral cuando el caso ha quedado visto para sentencia. En una conversación con EL ESPAÑOL, Yuri L. afirma que el propio Manuel Vázquez, jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), llegó a pedirle en persona que se "arrepintiese".

El acusado hace memoria de las más de 22 horas en las que estuvo detenido en una comisaría en Alicante. "Hay cosas que no puedo demostrar, como que sé que me han estado observando, en internet e incluso por la calle", afirma, y añade: "Yo siempre había tratado de ser anónimo, no tenía perfiles en redes sociales ni nada. Pero hay cambios que notas, estoy seguro de que me han observado; incluso mi familia lo ha notado".

"Desde el principio, los agentes me intentaron meter todo el miedo posible, no llegaron a pegarme, pero prometieron que lo harían", afirma. "Me presionaban para que inculpara a otra gente, me dieron nombres, incluso uno me llegó a decir: ¡Invéntatelo!".

"Y cuando no consiguieron arrancarme una confesión de algo que no había hecho, justo antes de llevarme ante el juez, llegó a la comisaría un señor con pelo blanco; yo no sabía quién era, pero luego le reconocí por televisión", comenta, refiriéndose al comisario jefe Manuel Vázquez.

"Este señor comenzó, con tono muy paternalista, a decirme que sabían todo lo que yo había hecho; yo le dije no no había hecho nada". "'¿Te arrepientes?', me preguntó, y yo le contesté: '¿De qué?'. Y así una y otra vez". Este acusado asegura que terminó contestando: "Mira, de lo único que me arrepiento es de haber nacido en este maldito país".

Acto seguido, Vázquez cortó la conversación y a Yuri L. le metieron en un coche patrulla camino el juzgado.

Ahora, cinco años después y una vez terminado el juicio, este acusado considera que la defensa ha sido buena: "El caso está muerto, se mire por donde se mire", afirma. Y se reconoce moderadamente optimista.
El juicio

Pese al notable número de irregularidades y dilaciones que ha sufrido el proceso en su instrucción, las defensas parecen mostrarse satisfechas con el resultado de estas dos jornadas de juicio.

"Tanto el fiscal, como los abogados compañeros son unos excelentes profesionales, así como el informático del Congreso de los Diputados, que reconoció que el ataque había sido una tontería", valora Carlos Sánchez Almeida, abogado de Yuri L., a EL ESPAÑOL. "Al mismo tiempo, la parte negativa ha sido la memoria selectiva de los funcionarios policiales de la investigación, que ha causado vergüenza ajena en la sala: recordaban absolutamente todo lo que les preguntaba el fiscal, pero tenían una amnesia absoluta para todo lo que les cuestionaban las defensas".

Este abogado afirma que, a nivel técnico, han llegado a declarar "auténticas aberraciones, como decir que para hacer un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) es necesario realizar un estudio previo de vulnerabilidad, cuando esto no es verdad: un ataque de fuerza bruta no necesita más que saber la dirección IP a la que uno quiere atacar".

El número de incorrecciones técnicas, según esta defensa, ha sido constante. Incluso se ha tenido que explicar qué es un retuit, a raíz de que a uno de los acusados se le estaba atribuyendo la autoría de un mensaje en Twitter precedido de las siglas "RT".

"Por si fuera poco, se ha detectado manipulación de pruebas", asegura Sánchez Almeida, que añade: "Se ha constatado un acceso al contenido de los ordenadores incautados antes del volcado de los mismos, e incluso que habían ficheros grabados en el disco duro después del volcado de los datos. Por no hablar del asunto de la ausencia de precintos", añade, e indica que en función de la sentencia estudiará acciones legales para exigir responsabilidades.

    Creo que se ha instrumentalizado a la Brigada de Investigación Tecnológica al servicio del poder, de una causa política

"Creo que se ha instrumentalizado a la Brigada de Investigación Tecnológica al servicio del poder, de una causa política: el verdadero objetivo era criminalizar el 15M y su buena imagen, y para ello se ha buscado a tres cabezas de turco", concluye Sánchez Almeida.

"El resultado del juicio es, al menos con respecto a los intereses de mi cliente, positivo, en el sentido de que no se ha conseguido aportar ninguna prueba que establezca relación alguna entre él y los delitos de los que se le acusa, los ataques o los demás acusados", opina David Maeztu, abogado de Rodrigo T.

Lo que sí lamenta Maeztu es "estos cinco años de proceso" y que su cliente "haya tenido que pasar por todo esto, cuando se supone que cualquier investigación que llega a juicio debería tener algún tipo de sustento probatorio, que no ha tenido".

Según este abogado, su defendido está tranquilo, "igual de animado que ayer", y con ganas de que esto termine.

El fiscal ha rebajado la petición de pena para los tres acusados en un año por la dilación indebida del proceso, una cuestión meramente procesal, pero sigue pidiendo penas de más de cuatro años para cada uno por los delitos de daños continuados y pertenencia a grupo criminal. También mantiene el pago de una indemnización al Congreso de 700 euros. Se espera que haya sentencia en pocos días.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1582 en: 24 de Mayo de 2016, 09:01:23 am »

Un policía describe ante el juez cómo su jefe le arañó el cuello y endosó la agresión a un detenido


La Audiencia Provincial de Las Palmas ha comenzado a juzgar el denominado caso Ladrillo que afecta al Cuerpo General de la Policía Canaria

Otro agente señaló que el mismo superior le propuso convertir una falta en delito “golpeándome contra una columna de metal”

El subinspector Carmelo Martín S.D. niega los hechos y hace referencia al ambiente de hostilidad que se vivía en la base después de la aplicación de un cambio de horario en la plantilla

Macame Mesa - Las Palmas de Gran Canaria

23/05/2016 - 21:42h

Los acusados del caso Ladrillo que afecta al Cuerpo General de la Policía Canaria, con el subinspector Carmelo S.D. en primer término.

Los acusados del caso Ladrillo que afecta al Cuerpo General de la Policía Canaria, con el subinspector Carmelo S.D. en primer término. Alejandro Ramos

El agente del Cuerpo General de la Policía Canaria Horus L.C. ha rememorado este lunes ante la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, presidida por Emilio Moya, cómo su jefe se abalanzó sobre él con las luces apagadas y le arañó el cuello, para posteriormente endosarle la agresión a una persona que había sido detenida durante la final de murgas de los Carnavales de 2013 de la capital grancanaria.

Su superior, por su parte, ha negado los hechos y ha asegurado que el agente se aquejó de una dolencia en el cuello tras la detención, que poco tenía que ver con la que mostró tiempo después de que saliera de su despacho. Asimismo, hizo referencia al ambiente de hostilidad que se vivía en la base después de la aplicación de un cambio de horario en la plantilla.

La Audienca ha comenzado a juzgar este lunes el denominado caso Ladrillo, por el que Horus L.C. no solo figura como denunciante, sino que se sienta en el banquillo de los acusados al reconocer haber firmado un atestado policial falso junto a Francisco de Asis P.G., para los que la Fiscalía pide una pena de cuatro años de prisión, una multa y la inhabilitación para empleo o cargo público por espacio de tres años, por un delito de falsedad.

A su lado han comparecido como acusados el subinspector Carmelo Martín S.D., cuya apariencia ha cambiado notablemente desde la última vez que acudió a un acto público, y el asistente de éste durante la noche en que sucedieron los hechos, Luis Jesús R.M. El Ministerio público solicita para ambos una pena de seis años de cárcel e inhabilitación de nueve años por falsedad documental, atentar contra los derechos individuales y al primero de éstos le añade un delito de lesiones.

A preguntas de la fiscal, Horus L.C. recordó que la madrugada del 10 de febrero de 2013 recibieron la alerta de que una persona estaba traficando con drogas en el Parque de Santa Catalina y que poco después dos compañeros acercaron al presunto vendedor a la zona donde se encontraban estacionados los vehículos del Cuerpo.

Fue cuando descubrieron una bolsa con una sustancia que posteriormente se descubrió que no era droga, cuando el detenido comenzó a desobedecer las instrucciones que le daban los agentes y a hacer aspavientos. Según su versión, Horus L.C. lo inmovilizó por la espalda y consiguió reducirlo junto a otro agente, cayendo los dos al suelo.

Tras esposarlo, se llevó al presunto traficante al Hospital Doctor Negrín para que se viera si tenía lesiones y para que se le identificara. El agente, sin embargo, no vio necesario acudir al médico, puesto que aseguró que en ningún momento el arrestado trató de agredirle y, por lo tanto, no mostraba heridas.

Por orden del subinspector Carmelo Martín S.D., en aquel entonces máximo responsable del Cuerpo en la isla redonda, llevaron al detenido a la base de la Policía Canaria, donde fue trasladado al calabozo. Posteriormente, continúa, “cuando subo a prestar declaración ocurren cosas extrañas”.

“Le dijo a Luis que apagara las luces”

El agente no tuvo reparos en recordar ante la Audiencia cómo entró en la estancia de Carmelo Martín S.D. y “el subinspector le dijo a Luis que apagara las luces del despacho y, mientras tenía la chaqueta medio descubierta, lo que hizo fue que se abalanzó sobre mí y me empezó a arañar el cuello”.
El policía denunciante de los hechos Horus L.C., acusado a su vez de falsedad documental.

El policía denunciante de los hechos Horus L.C., acusado a su vez de falsedad documental. Alejandro Ramos

Desconoce qué utilizó supuestamente para herirle, aunque dijo pensar que se trataba de un bolígrafo. “Me dijo que eso era la Policía, que eso era así”, apostilló. Tras lo ocurrido, acudió acompañado por el también acusado Francisco de Asis P.G. al médico para obtener un parte de lesiones. Cuando regresaron, aseguró, el atestado policial en el que se atribuía la agresión al detenido ya estaba preparado.

Preguntado por los motivos por los que firmó el informe, lo que ha derivado en que se le acuse de falsificación, Horus L.C. – a quien se le ha diagnosticado la discapacidad total de la profesión habitual por trastorno ansioso y depresivo tras denunciar los hechos - reconoció que “yo solo quería salir de allí” y que “en mi mente, sólo pensaba por qué me había pasado este acto atroz, dantesco”.

Una tesis que mantuvo su compañero, Francisco de Asis P.G., quien dijo que no se fijó en el atestado, porque “aquello era un desorden total” y quería “poner fin a esa situación y marcharme”.

“Me propuso golpearme contra una columna”

Durante su intervención, Francisco de Asis P.G., que era responsable del equipo que realizó la detención, mantuvo que Horus L.C. no resultó herido durante la intervención y que la reducción fue “limpia”. Al llegar a la base, señaló que el subinspector le propuso convertir la falta en delito “golpeándome contra una columna de metal”.

A lo que el agente, con años de profesión a sus espaldas, se negó. Cuando posteriormente acudió al despacho, relató que vio salir a Horus L.C. con los arañazos en el cuello. “No hacía falta explicaciones", apostilló.

En lo que tardó en denunciar el caso ante la Justicia, Horus aseguró que se encontraba en un proceso de “bucle” y que recibió un whatsapp del subinspector afirmando que le tenía en gran estima. Sobre los motivos por los que decidió denunciar, mantuvo que “no se puede vivir con la conciencia de que alguien va a pagar por algo que no ha hecho”.
Francisco de Asís P.G. y Luis Jesús R.M. en un momento del juicio.

Francisco de Asís P.G. y Luis Jesús R.M. en un momento del juicio. Alejandro Ramos

La presencia de Luis Jesús R.M. en el despacho y su supuesta participación apagando la luz de la habitación fue puesta en duda por la defensa, dado que Horus L.C. fue el único que le situó en la estancia en el momento de la supuesta agresión. Por su parte, el asistente, que fue el responsable de escribir el atestado - pese a que no había estado en la zona en el momento de la detención y que era la primera vez que realizaba dicha tarea - dijo que todo lo esbozado en el texto se lo dijeron los agentes y no fue inventado.

“Tenía el cuello rojo”

Carmelo Martín S.D. negó los hechos que le atribuyeron los agentes y contó que acudió a la base esa noche para agilizar trámites –puesto que el resto de funcionarios no tenía los conocimientos necesarios para realizar el atestado – y que llamó a Horus al despacho para interesarse por su estado, puesto que le habían dicho que había sido agredido. Según su versión, una vez quedaron los dos solos, el policía le confirmó que el forcejeo y la reducción le habían producido lesiones. Tras esto, el afectado se abrió la chaqueta e indica que vio que el tono de su cuello era de color rojo, por lo que le envió al médico para elaborar el consiguiente atestado.

Fue tiempo después cuando, dijo, quedó captada la herida y la sangre que corría por su cuello, que en su opinión no pudo haber sido percibida por sus compañeros, puesto que el policía llevaba la chaqueta puesta.
Carmelo Martín S.D. durante su intervención.

Carmelo Martín S.D. durante su intervención. Alejandro Ramos

Aunque en un principio habló de "desconocimiento" por parte del agente, Carmelo Martín S.D. aseguró no poder explicar los motivos por los que un policía podía llegar a autoinculparse para revelar una agresión que, según su versión, no ha ocurrido. Sin embargo, a preguntas de su abogado, dijo estar convencido de que las denuncias de varios agentes en primera instancia responden al llamamiento de un sindicato.

La situación de “hostilidad” de parte la base hacia su persona fue preguntada en diversas ocasiones por la defensa del subinspector, quien aseguró que no está en servicio activo desde final del pasado año, porque “no aguantaba más la presión”.

La chaqueta y la grabación

Durante el juicio, los abogados defensores trataron de sonsacar contradicciones entre lo declarado por los agentes en un primer momento ante la Guardia Civil y durante la fase de instrucción. El representante de Sosa, por su parte, llegó a vestir la chaqueta reglamentaria de la Policía Canaria, para demostrar que las heridas no eran visibles con el cuello subido. Sin embargo, Horus L.C. respondió que la vestimenta dejaba ver que el detenido no habría podido hacerle esas heridas, al estar la zona protegida.
El abogado de Carmelo Martin S.D. muestra una chaqueta del cuerpo durante el juicio.

El abogado de Carmelo Martin S.D. muestra una chaqueta del cuerpo durante el juicio. Alejandro Ramos

Asimismo, expuso una serie de fotografías supuestamente captadas a las 07.00 horas, que no fueron mostradas en público y en las que, según se desprende de las declaraciones de los afectados, aparecían tres de los denunciados y Horus L.C. mostraba la herida en el cuello.

Dichas imágenes fueron captadas, al parecer, por un mando de la Policía Canaria que visionó las cámaras de seguridad junto al subinspector, su asistente y otro agente más. Imágenes que, pese a haber sido reclamadas, han desaparecido.

Entre las preguntas de la Fiscalía que no han podido ser respondidas en profundidad por el subinspector, se encuentran los motivos por los que el parte de incidencias en el que figura la lesión de Horus L.C. no cuenta con fecha ni firma y fue remitido al Juzgado con tres meses de retaso; y los motivos por los que el atestado policial no estuvo terminado y por lo tanto no se leyeron los derechos al detenido hasta las 08.00 horas, a pesar de que el agente fue al Hospital sobre las 05.00.



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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1583 en: 04 de Junio de 2016, 09:54:14 am »
La hija periodista del jefe antiterrorista la vuelve a liar con una noticia de yihadismo

El comisario Enrique Barón, jefe de la lucha antiterrorista. - Imagen EFE

    El Buscón

¿Se imaginan que el hijo de Mariano Rajoy fuera periodista y escribiera una crónica con datos exclusivos de lo que pasa en el Palacio de La Moncloa? ¿O que la reina Letizia tuviera un blog en un digital en el que contase las interioridades de Zarzuela? El éxito de ambos estaría asegurado, pero el escándalo sería mayúsculo y se pondría en duda la ética de dichos informadores. Pues es lo que se está planteando estos días en el seno de la Policía, donde no terminan de comprender cómo la hija periodista del actual máximo responsable de la lucha antiterrorista, el comisario Enrique Barón, hace méritos en un diario digital con noticias 'exclusivas' sobre el yihadismo cuyo combate dirige su padre. Y todo ello sin que el Ministerio del Interior diga ni mú.

La última de tan sagaz plumilla, Bárbara Barón, es de esta misma semana. En concreto, un reportaje en el que asegura en su titular que "140 peligrosos islamistas convertidos salieron de la CUP y ERC". Además del lógico revuelo e indignación que ha causado en las filas de ambas formaciones políticas dicha afirmación, el malestar se ha extendido a la propia Policía donde creen que en esta ocasión la periodista no ha entendido bien a su 'fuente', porque insisten que no hay nada de eso. Un malentendido, quieren pensar, que no se explican dadas las asiduas visitas que hace la joven al blindado edificio de la Comisaría General de Información, donde es necesario pasar varios controles de seguridad para acceder a él y donde las 'visitas' sólo se pueden mover acompañadas.

Le dicen a este humilde Buscón que la hija del jefe se ha convertido en una imagen habitual por el edificio, donde se pasea como 'Pedro por su casa' pese a que ya anteriormente ha levantado ampollas con sus informaciones sobre la lucha antiterrorista. De hecho, hace ahora dos años, en junio de 2014, se generó un enorme revuelo al conocerse que Barbara Barón había participado como 'empotrada' en la operación contra una red de reclutamiento de yihadistas que fue desarticulada entonces en Madrid. La entonces estudiante plasmó su experiencia en un reportaje publicado en el diario de la Universidad Francisco de Vitoria, donde estudiaba. Lo tituló 'Empotrada en una detención de yihadistas' y en él contaba cómo se preparó el dispositivo desde las dos y media de la mañana hasta que concluyó diez horas después. En su relato, detallaba conversaciones, preparativos, objetivos... que sólo podía saber alguien que estuvo allí.

Entonces, la publicación de dicho reportaje provocó estupor en la propia Policía, pero tanto el mando policial como el Ministerio del Interior terminaron poniendo sordina a la polémica. El padre negó la mayor e insistiendo que estuvo allí, pero no 'emprotada', sino como otros periodistas en la acera de enfrente a la que se desarrollaba el operativo. Y el departamento de Jorge Fernández Díaz dio por zanjada meses después el revuelo con una respuesta parlamentaria por escrito en la que aseguraba que aquella crónica periodística sólo buscaba "resaltar determinados aspectos y valores humanos de los policías participantes". Desde entonces, la hija, ya trabajando para un medio, ha publicado muchas otras informaciones sobre terrorismo y yihadismo que han provocado más de un comentario sarcástico entre los policías. Sin embargo, el titular de esta semana vinculando el islamismo más radical con la CUP y ERC ha colmado el vaso de la paciencia de los agentes. ¿Qué hubiera pasado si el ángel Marcelo hubiera hecho público el día a día de su protegido Fernández Díaz?, se pregunta más de uno.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1584 en: 04 de Junio de 2016, 16:34:45 pm »
Oficiales de la Guardia Civil piden reorganizar las unidades y cerrar cuarteles pequeños

Asociaciones de oficiales y de suboficiales de la Guardia Civil han redactado un documento para la modernización del cuerpo en el que, entre otras cosas, piden una reorganización de las unidades territoriales y apuestan por el cierre de cuarteles pequeños que ya "es imposible de mantener".


Son propuestas incluidas en el documento "Un proyecto político para la modernización de la Guardia Civil" que estas asociaciones -Unión de Oficiales y Asociación de Escalas de Suboficiales- quieren debatir con los partidos políticos una vez constatados, dicen, los retrasos "injustificados y clamorosos en la adquisición de derechos" por parte de los agentes.

El documento, al que ha tenido acceso Efe, atribuye no solo a los mandos del cuerpo, sino también al poder político legislativo, esta situación, toda vez que éste "no se ha atrevido a dar un paso claro y decidido para dotar a la Guardia Civil de un verdadero proyecto de modernización".


Creen estas asociaciones que el actual despliegue territorial, que tachan de "decimonónico", no se sostiene. "El mantenimiento de la diseminación de la Guardia Civil en pequeñas unidades en el ámbito rural es hoy imposible de mantener, inservible y obsoleto", afirman.

La pérdida de efectivos por un tasa de reposición del 10 por ciento desde hace varios años ha determinado, según observan, que el despliegue de pequeños puestos rurales sea "testimonial", ya que un 90 por ciento de ellos "permanecen cerrados más de tres días a la semana o incluso totalmente cerrados en periodos de vacaciones"

Por ello, abogan por la agrupación de unidades en grandes acuartelamientos o puestos principales, lo que redundaría en un ahorro en instalaciones y material y en un aumento de las capacidades operativas porque mucho personal dejaría de hacer tareas burocráticas.

Abogan además por una reforma de la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de 1986, sobre todo en lo que se refiere a las corporaciones locales para atribuir a sus policías competencia directa en materia de policía judicial y de seguridad ciudadana para los delitos leves.

También quieren que esa modificación abra la posibilidad de la adscripción funcional de unidades de la Guardia Civil a las comunidades autónomas que carecen de Policía propia, como sí puede hacerlo la Policía Nacional.

El documento incluye otras peticiones, como que no se aplique el Código Penal Militar a los guardias civiles cuando realicen funciones policiales o estén fuera de servicio.

Respecto a las retribuciones, las dos asociaciones recuerdan que la petición de equiparación salarial con otros cuerpos policiales se ha convertido ya en una "demanda histórica" y señalan que pagar menos a un guardia civil "significa que su trabajo vale menos que el de policías locales, autonómicos o nacionales".

Para los representantes de oficiales y suboficiales, existen diversas vías que pueden minimizar esa situación, como intervenir en los complementos de incentivos al rendimiento, que no necesitan modificaciones normativas, sino voluntad política para "acabar con esta constante humillación retributiva".

Mayor participación de las asociaciones en la protección de riesgos laborales o en la determinación de las condiciones de prestación del servicio, más dotación económica para ellas (ahora la subvención es de 60.000 euros al año para todas) e impulsar el Consejo de la Guardia Civil para que "deje de ser un órgano meramente testimonial", son otras de las demandas. EFE

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1585 en: 07 de Junio de 2016, 08:16:07 am »
Roma paga lealtades?


Fernández Díaz ata el relevo por jubilación del comisario responsable de las maniobras contra Podemo
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Abre un concurso con "celeridad" a tres semanas del 26-J para sustituir al director adjunto operativo, Eugenio Pino, que cumple 65 años

Evita la opción legal de que el subdirector de Recursos Humanos ejerza en funciones hasta la formación de un nuevo Gobierno

El ministro ofrece al comisario Pino que siga con él en Interior hasta el final con un cargo de asesor

Pedro Águeda

06/06/2016 - 20:36h


El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aplaude al DAO de la Policía, Eugenio Pino, al recibir éste un premio de La Razón

El mandato de Jorge Fernández Díaz en el Ministerio del Interior va a provocar convulsiones en la Policía hasta prácticamente el último día. Este lunes, contra todo pronóstico interno, ha salido a concurso la plaza del director adjunto operativo, esto es, de número dos del Cuerpo, ocupada estos cuatro últimos años por Eugenio Pino. El comisario se jubila el próximo 23 de junio, después de haber sido el responsable de la estrategia de investigar posibles delitos de la oposición política, tanto de los nacionalistas catalanes como de Podemos, sin control judicial.

La convocatoria de la plaza al frente de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) no era la única opción para este gobierno en funciones. Para las semanas que restan hasta la formación de un nuevo gobierno, Interior podría haber dejado ejercer en funciones al subdirector de Recursos Humanos, al que corresponde el relevo por aparecer justo debajo del DAO en Boletín Oficinal del Estado.

Por ley, todas los cargos de la cúpula policial deben ser ofertados en concurso, excepto el de director general. La resolución publicada este lunes es por el método de “celeridad”: da siete días naturales a los aspirantes para que presenten su curriculum y, si lo desean, un escrito “alegando los méritos que consideren oportunos”. El puesto es de libre designación por lo que, de entre los comisarios principales que se presenten, el Ministerio del Interior elegirá a quien tenga decidido de antemano, reconocen fuentes policiales.

Con este movimiento, el ministro del Interior asegura la continuidad en su modo de entender la Policía y su utilización política, aunque él no repita en el puesto, algo que se da por seguro en el Departamento incluso si el PP lograr formar gobierno. Si así ocurre, un nuevo ministro del Interior se encontraría con que el comisario elegido para un puesto tan sensible ha sido elegido por su antecesor.

La otra opción posible, que  el subdirector de Recursos Humanos actuara estos dos o tres meses como DAO en funciones, ya se utilizó al término de la pasada legislatura, cuando el hombre fuerte de la Policía con el PSOE, Miguel Ángel Fernández Chico, cayó gravemente enfermo. En esta ocasión, ha sido el ministro Fernández Díaz en persona quien ha ordenado convocar la plaza de un puesto tan relevante, precisan las fuentes consultadas.

El actual subdirector de Recursos Humanos, Antonio Rodríguez, se ha significado por desempeñar su puesto con independencia y eso no ha gustado a Eugenio Pino, con quien ha mantenido algunos enfrentamientos al negarse a adoptar decisiones impuestas en su ámbito que consideraba no se ajustaban a la norma, explican las citadas fuentes. Como viene ocurriendo en esta legislatura, el criterio del comisario Pino para que Rodríguez no le sustituyera en funciones ha sido adoptado fiinalmente por el ministro del Interior.

El comisario principal que resulte finalmente elegido DAO sucederá al hombre que ha dirigido la Policía con mano de hierro estos cuatro años, directamente enfrentado al director general, Ignacio Cosidó. Eugenio Pino colaboraba con el PP cuando estaba en la oposición y fue finalmente el señalado para enfrentar una legislatura que se prevía caliente en la calle. No en vano, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en las Unidades de Intervención Policial (UIP), que dirigió en el Gobierno de José María Aznar.
La "policía política" como legado

Sin embargo, el legado que deja es la utilización de la Policía para mermar a la oposición política. Pino creó una estructura secreta en el seno de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía que ha excedido las funciones que la ley atribuye al Cuerpo como policía judicial, esto es, a las órdenes de un juez. Con Pino al frente se han publicado informes sin firma, ni sello, procedentes de la DAO, con datos sin contrastar de supuesta corrupción de políticos separatistas que nunca llegaban al juzagado. Determinados medios de comunicación publicaban esos informes fantasma coincidiendo con fechas álgidas del proceso soberanista en Cataluña.

La estrategia se ha repetido en el último tramo de la legislatura contra Podemos. El conocido como Informe Pisa, despreciado por el Tribunal Supremo, o el testimonio de un confidente de la DEA, antiguo miembro del Gobierno venezolano, sobre la supuesta financiación del partido por parte de Caracas, son dos de los últimos episodios de lo que la oposición ha bautizado como “policía política” del PP.

El futuro de Pino también puede incurrir en la excepcionalidad. Fernández Díaz ha ofrecido al policía, que cumple 65 años en dos semanas y debe abandonar la Policía, un puesto como asesor en el Ministerio del Interior.

La sustitución de Pino a la carrera no es el único movimiento de Interior para condicionar el futuro de la Policía. El departamento de Jorge Fernández Díaz convocó un concurso para ascender a comisario principal, el rango más alto, que concluyó el mismo día de las anteriores elecciones generales. Esa convocatoria aludía a una inexistente carencia de policías de ese escalafón e incluía un nuevo criterio de selección que ha actuado de agujero para ubicar a los comisarios políticamente afines.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1586 en: 07 de Junio de 2016, 10:44:14 am »
El artículo huele... déjame adivinar: ¿Público o Diario.es?


 :cul

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1587 en: 10 de Junio de 2016, 15:05:30 pm »
Comisario Benidorm vendió relojes en web oficial y el de San Fernando permite colchoneo comercial en sede policial😭👎



https://twitter.com/Alicantweet/status/740667736494354432?lang=es

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1588 en: 15 de Junio de 2016, 07:16:40 am »
Hoy declara un periodista
El fiscal rechaza imputar a la cúpula policial en el marco de la guerra entre comisarios

El exjefe de Asuntos Internos había pedido tomar declaración como investigados tanto al número dos de la corporación, Eugenio Pino, como al agente encubierto José Villarejo

E)
Roberto R. Ballesteros

15.06.2016 – 05:00 H.

El fiscal del caso Nicolás, Alfonso San Román, se ha opuesto a todas las diligencias solicitadas por el policía jefe de la investigación, el comisario principal Marcelino Martín Blas, que reclamó imputar a 13 personas en el marco de la pieza separada que trata de esclarecer quién grabó una reunión entre dos agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el propio Martín Blas y otro funcionario de la Policía el 20 de octubre de 2014, encuentro en el que los asistentes hablaron de la causa judicial y que posteriormente apareció en un medio de comunicación.

El representante del Ministerio Público argumenta que la mayor parte de los razonamientos utilizados por el que fuera jefe de Asuntos Internos -actualmente responsable de la Comisión Judicial encargada de las diligencias del caso Nicolás- para pedir las 13 imputaciones responden a meras "hipótesis" o están basados en conclusiones sin peso suficiente. En concreto, San Román arguye que el escrito de Martín Blas se apoya en elementos ajenos al objeto de la investigación, como la supuesta "connivencia" entre el director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, y el comisario José Villarejo -agente encubierto-, contra los que el jefe de las pesquisas pretende actuar. "Desborda el ámbito de esta causa judicial, que se limita a la investigación de un delito de descubrimiento y revelación de secretos" derivado de la grabación de la mencionada reunión y su posterior publicación.
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Asimismo, el fiscal critica que Martín Blas no ha aportado los documentos que apoyarían las diligencias solicitadas. "Todo (...) parte de la premisa de que se subsanará este error próximamente" y queda a expensas de que "pueda documentarse adecuadamente", explica el representante del Ministerio Público, que rechaza también como indicio para ordenar las imputaciones el cruce de llamadas entre los afectados, ya que este elemento "no tiene valor para inferir el contenido de las conversaciones" de sus protagonistas.

San Román se opone a investigar a Villarejo porque los argumentos que ofrece Martín Blas para hacerlo se apoyan en datos no contrastados. Según el ex-responsable de Asuntos Internos, el periodista que publica por primera vez el mencionado encuentro entre dos agentes del CNI y dos de la Policía, Carlos Mier, trabaja en el diario digital 'Información Sensible', vinculado a Villarejo. Para el fiscal, sin embargo, no está suficientemente acreditada la relación entre este medio de comunicación y el agente encubierto.

"Se desconoce si la vinculación societaria entre 'Información Sensible' y la pareja sentimental de Villarejo -apuntada por Martín Blas- se sustentan en documentación fiable, pues no se ha aportado todavía", asegura el representante del Ministerio Público, que critica que el investigador haya utilizado Google en lugar de los registros oficiales para tratar de demostrar la relación mercantil. Este análisis empresarial, insiste, "debería haber accedido a la causa como investigacion judicial y no como una investigación interna de la Policía".

El fiscal entiende que tampoco es "procedente" imputar al resto de funcionarios que reclamó Martín Blas -entre ellos, Pino y otros responsables policiales-, porque "su participación en los hechos objeto de esta causa no ha quedado acreditada desde el momento en que desconocemos el método por el que se produjo la grabación". En relación con los periodistas que el comisario principal pide investigar (media docena de profesionales de diferentes medios), el representante del Ministerio Público no lo tiene tan claro. Asegura en un principio que su actuación "se podría ver amparada por el derecho a la información", pero matiza que sería conveniente estudiar caso por caso, ya que "la difusión de una grabación ilícita sobre una reunión oficial secreta puede constituir un delito de revelación de secretos".

De hecho, San Román sí considera procedente que declare como investigado el periodista Carlos Mier, único para el que ha dado el visto bueno y que comparecerá hoy mismo en el Juzgado número 2 de Madrid, después de que fuera citado por el magistrado Arturo Zamarriego. El fiscal considera que el empleado de 'Información Sensible' participó presuntamente tanto en la producción como en la difusión de la grabación ilícita.

Según el escrito de Martín Blas, el encuentro entre los dos agentes del CNI y los dos policías fue grabado a través del teléfono del propio comisario principal, que fue 'hackeado' para transmitir el sonido ambiente tras ser activado por control remoto. El tráfico de llamadas entre ambos terminales confirma, según el informe del exjefe de Asuntos Internos, que la llamada en cuestión se produjo justo cuando se estaba celebrando la reunión. "La grabación ilegal ha sido realizada mediante la llamada que Carlos Mier realiza al teléfono corporativo de Martín Blas", subraya Martín Blas, que recalca que la transmisión se efectuó sin su consentimiento.
El pequeño Nicolás atiende a los medios a su salida de los Juzgados de Plaza de Castilla. (EFE)
El pequeño Nicolás atiende a los medios a su salida de los Juzgados de Plaza de Castilla. (EFE)

A pesar de aceptar la imputación del periodista, el fiscal critica, sin embargo, que aún no hayan declarado los dos policías que participaron en el encuentro. Argumenta que "habría sido esclarecedor preguntarles si la transcripción de la grabación coincide con la conversación que se mantuvo". En los informes policiales se da por supuesto, pero "no es el medio procedente por el que las informaciones de los testigos deben acceder a la causa judicial", sobre todo cuando los testigos coinciden con los encargados de investigar los hechos. En ese interrogatorio, continúa el fiscal, también se le podría haber preguntado a Martín Blas si prestó el teléfono a alguien antes de la reunión, ya que es necesario estar en posesión del terminal para instalarle aplicaciones dañinas o de espionaje.

San Román matiza también que, en cualquier caso, por ahora ni siquiera ha quedado acreditado el sistema utilizado para captar el sonido de la conversación. Los informes periciales elaborados por el Centro Criptológico Nacional, asegura, "no permiten establecer con certeza el método informático por el cual se realizó la grabación". Admite que los iPhone 4 son vulnerables y que se les puede instalar una aplicación dañina para manejarlos vía control remoto, pero que esta solo se puede implementar mediante la conexión del terminal con un ordenador con un cable USB.

Recuerda que en el teléfono no se han encontrado aplicaciones dañinas y que esto puede deberse a que fueron posteriormente borradas -también mediante la implantación de un 'software' malicioso- o a que nunca estuvieron instaladas. "Cualquiera de las dos opciones es posible", recalca el fiscal, que considera que no puede acreditar con los datos actuales que la grabación haya sido realizada mediante la llamada del periodista al policía. "Esta conclusión -arrojada por Martín Blas- no se asienta en ninguna prueba informática", afirma el Ministerio Público.

Aunque no haya pruebas que incriminen a Carlos Mier, continúa, dos hechos le señalan como "posible autor de la grabación": la existencia de la llamada de 13 minutos entre dos personas que no se conocían -el periodista y Martín Blas- justo cuando se celebraba la reunión secreta, por un lado, y los artículos publicados en el citado diario digital el 22 de octubre (dos días después de la reunión) y el 22 de noviembre (un mes más tarde).

Por último, el fiscal también rechaza los registros y la intervención de los dispositivos electrónicos que solicita Martín Blas porque "ha transcurrido más de año y medio desde que se produjo la supuesta grabación" y la ley impide la cesión de datos un año después de la comunicación. Además, argumenta que "no está justificada" esta intromisión en el secreto de las comunicaciones y que "las posibilidades" de que las personas guarden en sus móviles u ordenadores "vestigios (...) son altamente improbables".

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1589 en: 18 de Junio de 2016, 07:11:23 am »
Interior pasa el 'marrón' de la guerra de comisarios a juez y fiscal del caso Nicolás

El departamento de Fernández Díaz no abrirá por ahora expediente a ninguno de los mandos policiales que se están cruzando graves acusaciones dentro de la causa que investiga las andanzas de Francisco Nicolás. Fuerte malestar en el seno de la institución por la imagen que se está dando de la misma.

    Óscar Lopez-Fonseca Óscar López-Fonseca
    @OLFonseca


Ni apertura de expedientes disciplinarios ni, tan siquiera, reprimendas en privado. El Ministerio del Interior ha decidido mantenerse al margen de la llamada 'guerra de comisarios' que se ha desatado a raíz de la investigación del llamado 'caso Nicolay', en el que se investigan las andanzas del célebre Francisco Nicolás. Y ello a pesar de que el informe remitido recientemente al juez que instruye la causa, Arturo Zamarriego, por uno de los altos mandos policiales implicados en la reyerta, el comisario Marcelino Martín-Blas, ha reactivado la polémica al pedir la imputación de catorce personas, entre ellas la del número 2 de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y varios miembros de su equipo, incluido el polémico José Villarejo. Altos cargos del departamento que dirige en funciones Jorge Fernández Díaz aseguraban este viernes a Vozpópuli que se ha optado por no tomar ninguna medida contra los implicados y dejar que sean el magistrado y el fiscal del 'caso Nicolay', Alfonso San Román, quienes decidan. El argumento esgrimido es que, al estar judicializada la investigación, "poco margen tenemos".

    Altos cargos del Ministerio justifican la pasividad del departamento de Fernández Díaz en el hecho de que el informe policial forma parte de una causa judicial en marcha: "Poco margen tenemos"

El enfrentamiento entre los altos mandos, que viene de lejos aunque había permanecido larvado en los últimos meses, se ha recrudecido tras salir a la luz el informe elaborado por el comisario Martín Blas a instancia del juez Zamarreño sobre la grabación y posterior filtración de una conversación que había mantenido el 20 de octubre de 2014, el día antes de la detención del 'Pequeño Nicolás', el propio policía con dos subordinados de la que entonces era su unidad, Asuntos Internos, y otros tantos agentes del CNI sobre la investigación del presunto estafador. El documento, de más de 500 páginas de extensión, concluía que dicha grabación se había producido a través del móvil del propio comisario, que había sido 'hackeado' con una aplicación que permitía utilizar el teléfono como micrófono sin que lo percibiera su propietario. El informe relaciona dicha grabación y su posterior difusión a varios medios de comunicación con catorce personas, entre ellas los cuatro mandos policiales, por lo que solicitaba al magistrado que les tomase declaración como investigados (antes, imputados), además de la intervención de sus móviles y, en el caso del comisario Villarejo, su detención mientras se registraba su vivienda. A los cuatro agentes los consideraba posibles autores de los delitos de revelación de secreto, encubrimiento, contra la Administración de Justicia e, incluso, pertenencia a organización criminal.

El documento llega a hablar de una "actuación coordinada" para sabotear la instrucción del 'caso Nicolay' en la que habría tenido una participación activa el director Adjunto de la Policía (DAO), el comisario Eugenio Pino, al que acusa de "intromisión" y de crear "dificultades y obstáculos" a las pesquisas. En este sentido, llega a hablar de "connivencia" entre él y su subordinado, el comisario Villarejo, "con el único interés de proteger a este comisario policial dándole cobertura institucional en sus actuaciones, varias de ellas ilícitas e irregulares". De hecho, el informe habla de varias reuniones celebradas en el despacho oficial del DAO en las que supuestamente se pidieron explicaciones al autor del documento policial y sus agentes sobre las investigaciones que estaban realizando y que ya afectaban al comisario Villarejo, que también participó en dichos encuentros.

Oposición del fiscal

La contundencia de las acusaciones del informe policial no han encontrado el respaldo del fiscal del caso, Alfonso San Román. Una oposición que no es nueva. De hecho, cuando los agentes de Asuntos Internos solicitaron autorización para solicitar a las compañías de telefónica diversa información sobre los tráficos de llamadas y posicionamiento de los móviles de los policías y los periodistas, se opuso a ella al considerar que no estaba justificada. Tras la entrega del documento, ha mantenido dicha postura y, en el escrito que entregó en el juzgado el pasado 8 de junio, se mostró abiertamente contrario a las diversas peticiones de imputación, detención y registros que planteaba el comisario Martín-Blas. Sólo ha apoyado citar como investigado a uno de los periodistas, Carlos Mier, autor de la primera noticia sobre la detención del Pequeño Nicolás y de otra posterior sobre la grabación, al apreciar indicios "relevantes" que le incriminan en la "producción" del archivo de audio. Mier trabaja en el diario digital 'Información Sensible', vinculado al propio comisario Villarejo. Hasta ahora, el juez Zamarriego no se ha pronunciado sobre el escrito del fiscal.

    Dos sindicatos han pedido a Interior que actúe contra el comisario autor del informe, mientras que un sector de la institución pide ir también contra Villarejo y critica la pasividad del Ministerio

La salida a la luz del documento policial y sus conclusiones ha provocado reacciones de todo tipo en el seno de la propia Policía. Así, dos sindicatos de agentes, la Unión Federal de la Policía (UFP) y el Sindicato Profesional de la Policía (SPP), emitieron un comunicado conjunto en el que solicitaban al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que abriera un expediente disciplinario al autor del mismo, el comisario Martín-Blas, al que acusaban de haber redactado el mismo como una "vendetta personal" por su cese como máximo responsable de la Unidad de Asuntos Internos. En el escrito, que no fue secundado por las otras tres organizaciones sindicales representativas, tildaba las acusaciones contra los cuatro agentes de "falsas" y las encuadraba en "un ánimo de venganza ciega que a quien perjudica es a la propia Policía". En el texto, la UFP y el SPP hacían hincapié, precisamente, en la oposición que ha mostrado el fiscal del 'caso Nicolay' a practicar las diligencias propuestas por el autor del informe y reproducían el argumento de que "las acusaciones carecen de la mínima fundamentación para hacerlas".

Altos mandos policiales consultados por este diario en las últimas horas comparten estas críticas e, incluso, ponen en duda la legalidad de las pesquisas que permitieron la elaboración del documento policial. En este sentido, destacan que la recogida de datos respecto a los teléfonos de los agentes para los que pide la imputación es ilegal ya que los mismos, en su condición de teléfonos oficiales (uno de ellos está destinado en la lucha antiterrorista), están supuestamente sujetos a la ley de secretos oficiales. Estas fuentes también critican que se hayan recogido datos de una docena de periodistas, cuando algunos de ellos no habían salido hasta ahora en las diligencias. "Estamos seguros de que ha engañado al juez para hacer barbaridades. A ver cómo lo justifica", señala uno de los altos mandos. No obstante, su posición no es compartida, ni mucho menos, por todo el colectivo. Otros agentes consultados se muestran molestos por la "politización" que refleja esta 'guerra de comisarios' y también reclaman medidas disciplinarias, "pero contra todos. Están dejando la imagen de la Policía Nacional por el suelo y el ministro del Interior no mueve un dedo", critican.

Enfrentados desde la 'Operación Emperador'

Curiosamente, los dos principales protagonistas de la 'guerra de comisarios', Villarejo y Martín-Blas, habían trabajado juntos. Sin embargo, la relación entre ambos altos mandos de la Policía se fue deteriorando a raíz de la investigación que llevó Asuntos Interior en el 'caso Emperador' sobre los supuestos vínculos entre un grupo de policías y la mafia china. En uno de sus informes, se vinculó a la red con un hijo de Villarejo, a pesar de que no era funcionario del cuerpo. La condición de policía de su padre fue el argumento utilizado por los agentes de Asuntos Internos para incluirlo en aquel documento. Desde entonces, el enfrentamiento entre ambos ha ido a más y ha tenido su momento culminante, precisamente, por el 'caso Nicolay', que lleva desde sus inicios la Unidad de Asuntos Internos que entonces encabezaba Martín-Blas. Villarejo denunció a su compañero al identificarle en un informe con la persona de edad que aparecía en una imagen tomada al 'Pequeño Nicolás' durante un seguimiento.

    El enfrentamiento entre los dos comisarios viene de la 'Operación Emperador', cuando el entonces jefe de Asuntos Internos citó al hijo de Villarejo en un informe sobre los vinculos de policías con la mafia china

Aquel incidente terminó con el cese de Martín-Blas y su traslado a un puesto burocrático, el Consejo Asesor del director general de la Policía. Sobre su rival, la institución también abrió un expediente informativo para aclarar si sus actividades empresariales, aireadas entonces por la prensa, eran compatibles con su cargo. Finalmente fue cerrado sin consecuencias para el mismo. El cambio de destino de Martín Blas no supuso, sin embargo, que abandonase las pesquisas sobre el Pequeño Nicolás, al frente de las cuales siguió por orden del juez Zamarreño. Para ello, lo situó al frente de la comisión judicial e, incluso, ordenó que no informara a sus superiores, en este caso el comisario Pino, de sus gestiones. Con este mandato ha elaborado el informe que ha reactivado la 'guerra de comisarios'. Un enfrentamiento en el que Interior ha decidido no actuar y dejar que sea el magistrado y el fiscal quienes tomen las decisiones.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1590 en: 18 de Junio de 2016, 08:08:36 am »
El juez aprecia indicios de prevaricación en mandos de la Guardia Civil de Balears

El magistrado admite a trámite una querella interpuesta por un sargento y tres agentes del Instituto Armado contra sus superiores por varios delitos - El Supremo absolvió a los ahora denunciantes de la acusación de torturas a un joven británico

17.06.2016 | 13:27
Lorenzo Marina. Palma

El titular del Juzgado de Instrucción número uno de Palma, Juan Manuel Sobrino, ha admitido a trámite una querella contra el excoronel jefe de la Guardia Civil de Balears Basilio S. R. y otros cuatro mandos más del Instituo Armado. El Juez considera que los hechos pueden ser constitutivos, al menos, de un delito de prevaricación administrativa. Por todo ello ordena incoar diligencias previas por el procedimiento abreviado.

UNA ACUSACIÓN DE LESIONES INEXISTENTES EN LA MEDICINA LEGAL

La querella admitida a trámite por el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Palma, recoge que algunas de las supuestas lesiones que presentaban los jóvenes británicos detenidos eran patologías "inexistentes en el campo de la medicina legal". Un informe también aludía a "varias falanges de varios dedos rotos" cuando no era así. Según la querella "si tales lesiones son inexistentes no podemos alcanzar a entender que fin perseguían - los mandos del Instituto armado - en querer dejar constancia de su existencia cuando no se habían producido".

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1591 en: 21 de Junio de 2016, 06:59:03 am »
Quizás sería deseable que los portales que plasman noticias al menos pusiesen el logo que corresponde y no el de otro cuerpo policial.


Cambios en los mandos policiales del Ayuntamiento de Madrid
La puesta en marcha de un nuevo modelo policial y la convocatoria de procesos de selección para subinspectores y oficiales ha producido una reestructuración en el Cuerpo

lunes, 20 de junio de 2016


La reestructuración de la Policía Municipal sigue su curso, tras haber finalizado los procesos de selección de las categorías de subinspector y oficial. El área de Salud, Seguridad y Emergencias ha informado hoy de sus nuevos destinos a los miembros de la Escala Técnica de Policía Municipal de Madrid, que serán los responsables del desarrollo del Plan Director, un documento presentado en marzo, en el cual se determinan los criterios de igualdad y transparencia que han de regular el funcionamiento del cuerpo.

“Queremos asegurar la legalidad y la igualdad de condiciones, tal como se expresa en el Plan Director”, explica el delegado del Área, Javier Barbero. “El objetivo es atender a las reclamaciones de los integrantes del Cuerpo, que piden que los nombramientos de mandos sean acordes con la categoría que se tenga por oposición, objetivo con el que se cumple el principio de transparencia e igualdad que se expresa en el Plan”.

La puesta en marcha de un nuevo modelo policial, que implica un cambio en el organigrama y una reestructuración de la gestión de seguridad, ha coincidido con la convocatoria de dos concursos-oposición para proveer 8 plazas de subinspectores y 12 de oficiales, procesos en los que prima el compromiso de “legalidad” en cuanto a que los puestos de cada categoría han de ser ocupados en función de criterios de igualdad, mérito y capacidad.

“Cuando llegamos al Ayuntamiento, encontramos un colectivo con una edad media  muy avanzada, con una plantilla reducida por los ajustes del  gobierno de PP en el estado, y con una motivación laboral cuestionada,  principalmente, por las políticas de la anterior corporación en las que  la existencia de concursos era inexistente y los ascensos no venían acompañados ni legitimados, en muchos  casos, por oposiciones, creando un  sistema de privilegios injustificado que no se basaba en el mérito y  capacidad en el desempeño del servicio”, ha explicado Javier Barbero.

Subinspectores y oficiales
Finalizados procesos de selección, se ha procedido a los nombramientos de los nuevos mandos y la inhabilitación de los antiguos. Los tres policías que ocupaban puestos de Inspectores pasan a la categoría de subinspector, por haber aprobado el concurso-oposición de esta categoría.

En cuanto a los nueve mandos que ejercían como subinspectores vuelven a tareas de Oficiales por no haber superado el concurso-oposición de su anterior nivel. Igual ocurre con los cuatro que ocupaban puestos de Oficial, que tampoco han aprobado y vuelven a ser suboficiales.

Quedan vacantes tres plazas de Inspectores por no haberse convocado el proceso de selección correspondiente. Mientras tanto, se asignarán tres inspectores de forma provisional.
De esta manera, y por vez primera en muchos años, las plazas de subinspector y oficial son ocupadas por  personal que ha superado un procedimiento reglado basado en los  principios de méritos, capacidad e igualdad.

http://retiro.portaldetuciudad.com/es-es/noticias/cambios-en-los-mandos-policiales-del-ayuntamiento-de-madrid-retiro-006_1_3_591666_15.html

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1592 en: 22 de Junio de 2016, 07:03:41 am »
ESCÁNDALO EN INTERIOR
Los 'whatsapps' con insultos entre los comisarios del caso Nicolay: "Eres patético, una nenaza"

El informe en el que se pide que se impute a cuatro altos mandos policiales y a varios periodistas por el origen y filtración de una grabación hecha a polícias y agentes del CNI que investigaban el 'caso Nicolay' recoge el cruce de mensajes entre el polémico comisario Villarejo y el responsable de las pesquisas, el también comisario Martín-Blas.





Del buen rollo a los insultos. Del "con lo cachondo mental que eres" al "eres patético, eres una nenaza". El amplio informe elaborado por la Unidad de Asuntos Internos sobre el origen y filtración de la grabación de una conversación entre los policías del 'caso Nicolay' y miembros del CNI reproduce el intercambio de mensajes por 'whatssap' entre los dos altos mandos de la Policía Nacional que llevan meses protagonizando un fuerte enfrentamiento a cuenta de la investigación sobre las andanzas del célebre Francisco Nicolás, el comisario José Villarejo y el responsable de las pesquisas, el también comisario Marcelino Martín-Blas. En total, el documento policial recoge 23 de estos mensajes enviados entre el 5 de marzo de 2014 y el 4 de diciembre del mismo año con los que este último mando intenta demostrar que la enemistad entre ambos es mucho más reciente de lo que el jefe de ambos, el director adjunto Operativa (DAO), el comisario Eugenio Pino, aseguró en su declaración ante el juez para "intentar utilizar ese argumento para desacreditar y anular la investigación" retirando de la misma al segundo. El informe concluía pidiendo la imputación de 14 personas, entre ellas Villarejo, Pino, otros dos agentes, así como varios periodistas.

    Con los mensajes, los autores del informe intentan desmontar la declaración ante el juez del 'número 2' de la Policía, al que acusan de intentar "anular la investigación" del 'caso Nicolay'

Los 'pantallazos' de dichos mensajes de 'whatsapp' aparecen, precisamente, en el anexo en el que cual los agentes analizan con detalle la declaración ante el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid, Arturo Zamarriego, del comisario Pino. En concreto, en el apartado que encabezan como "punto cuatro: la enemistad manifesta". En el mismo, los autores del informe aseguran que la afirmación que el 'número 2' de la Policía hizo ante el magistrado de que el enfrentamiento entre sus dos subordinados se remontaba a la investigación del 'caso Emperador', cuando un informe de Asuntos Internos sobre diversos policías supuestamente vinculados a la mafia de Gao Ping citaba los negocios de uno de los hijos del comisario Villarejo, era errónea. De hecho, el documento recalca que el trato entre ambos fue "cercana y cordial" incluso después de aquella operación y que, de hecho, hasta "inicios del año 2014" ambos se intercambiaron mensajes sobre otro dispositivo policial, la 'Operación Prima', sin que en los mismos se desprendiera ninguna enemistad.

Así, entre el 5 de marzo y el 30 de mayo de aquel año, intercambian un total de 19 mensajes desde sus teléfonos móviles en el que se facilitan uno a otro datos sobre operaciones policiales y detalles sobre sus viajes. "Cuándo regresas?", le presunta Martín-Blas para iniciar una cadena en la que incluso bromean sobre lo escueto de las respuestas. "Veo que gastas poco en los mensajes. Espero que no te cobren por palabras", le echa en cara en tono de broma el comisario Villarejo. "Hay la leche!!!!!!!!" es la respuesta de su compañero antes de que el polémico policía le diga que "con lo cachondo mental que eres y en la comunicación ahorras como la vieja del visillo". En los siguientes meses, estos mensajes se mantienen para hablar de detalles de la 'Operación Prima', como referencias a las amenazas que estaba recibiendo uno de los supuestos implicados y los detalles sobre dos vehículos supuestamente relacionados con un seguimiento.

Primero, ironía

El informe destaca que esa buena relación presuntamente se truncó "a raíz del caso Nicolay" y la detención el 14 de octubre de 2014 del joven Francisco Nicolás. De hecho, destaca que en ese momento "si comienza a delatarse una animadversión por parte del comisario Villarejo hacia el jefe de la UAI [Unidad de Asuntos Internos, el comisario Martín-Blas] tal y como se puede observar por el contenido de los mensajes que el primero envía al segundo en los cuales utiliza, incluso, descalificaciones insultantes". El primero de esos mensajes es del 7 de noviembre de ese año. En él, el polémico mando policial ironiza sobre la entonces reciente decisión de la Audiencia Nacional de exculpar a otro comisario investigado por sus supuestos vínculos con la mafia china para cargar contra su colega por las pesquisas que ya entonces está haciendo sobre el propio Villarejo tras aparecer anotaciones con su nombre en la casa del 'Pequeño Nicolás'. "[...] Cuánto lamento que tan magnífica y sesusa (sic) investigación tal (sic) bien dirigida por ti no diera sus frutos. Espero que con la mua (sic) tengas más éxito. Atentamente", escribía mordaz el agente a su compañero.

    El comisario Villarejo envió el 4 de diciembre de 2014 en sólo seis minutos tres mensajes al entonces jefe de Asuntos Internos que el informe tilda de "descalificaciones insultantes"

Una actitud que se tornó más agresiva un mes después. El 4 de diciembre de 2014, el comisario Villarejo envió tres mensajes en sólo seis minutos al entonces aún jefe de Asuntos Internos para recriminarle que incluyera su nombre en un informe del 'caso Nicolay', en concreto en el que le identificaba en unas imágenes junto a Francisco Nicolás en unas instalaciones deportivas de la capital. "No te da vergüenza el patético montaje del personaje del chandal con el peque Nicolás", era el primero, enviado a las 12:28 de aquel día. Dos minutos después llegaba el segundo: "Si no me dieras tanta pena pondría esta persecución en manos judiciales. Eres patético. Pequeño Marcelino". Una diatriba que continuaba a las 12.34 con el último mensaje de la serie: "Por cierto como eres una nenaza... no te cortes y muestra esto a quien quieras... así me puedo dedicar como tu de agente de bolsa de éxito...".

Por todo ello, los autores del informe concluyen que "las insistentes referencia que el DAO [el comisario Eugenio Pino] hace en relación a una presunta enemistad por parte del comisario Martín-Blas hacia el comisario Villarejo son subjetivas y sólo pueden responde a una pretensión de intentar utilizar ese argumento para desacreditar y anular la investigación, retirando al ahora ex jefe de la UAI de la misma". En este sentido, el documento policial recoge un fragmento de la declaración del 'número 2' de la Policía ante el magistrado en el que éste aseguraba que "he hablado muchas veces con Marcelino, le he rogado, le he dicho que por favor no bajara al terreno personal con el comisario Villarejo, que me creaba problemas... problemas personales a mi, y en cuyo caso como amigo le decía que por favor y tal... los hechos demuestran que no me ha hecho caso. Evidentemente podía haber dicho. 'sí, soy enemigo personal, quítame de aquí y evidentemente dáselo [el caso] a otra brigada". Una afirmación que los autores del documento policial consideran totalmente desacreditada con los mensajes reproducidos. El comisario Pino es, de hecho, uno de los cuatro mandos policiales contra el que los responsables de las pesquisas han pedido al juez imputar.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1593 en: 23 de Junio de 2016, 17:18:34 pm »

El comisario Villarejo usurpó la identidad de un ciudadano uruguayo para usar un teléfono móvil

El comisario Villarejo, imputado en una pieza del caso Nicolay que trata de averiguar quién grabó una conversación entre varios agentes de asuntos internos de la Policía y del CNI, usurpó la identidad de un ciudadano uruguayo para utilizar un teléfono móvil, según la documentación incorporada al sumario del caso.

La grabación de la conversación entre el entonces jefe de la Unidad de Asuntos Internos, el comisario Marcelino Martín-Blas, varios agentes de su unidad y dos del CNI, en el transcurso de una reunión para tratar sobre la investigación a que era sometido Francisco Nicolás “el pequeño Nicolás”,  tuvo lugar entre las 17,30 y las 18,45 horas del día 20 de octubre de 2014 y su contenido fue difundido fechas después por varios medios de comunicación.

Durante la investigación de Martín-Blas para averiguar quién estaba tras la grabación y posterior difusión de la misma, las pesquisas se centraron en el tráfico de llamadas de los periodistas Esteban Urreiztieta y Eduardo Inda, entonces en el diario El Mundo, que desvelaron la existencia de la grabación ilegal y entregaron una copia de la misma a la Policía. El primero de ellos señaló, además, que la misma le había sido facilitada por una persona del Ministerio del Interior, sin más concreción.

El control del tráfico de llamadas de los periodistas para detectar a su interlocutor de Interior hizo que llamaran especialmente la atención de los investigadores varias llamadas entrantes y saliente de Urreiztieta con el teléfono 679 789789 el día 17 de noviembre, el mismo día en que tanto él como su compañero se reunieron con 'el pequeño Nicolás' en el Canal Isabel II y le trasladaron la existencia de la grabación de los mandos policiales en la que quedaba constancia de que tenía el teléfono intervenido. Llamadas que se suceden con frecuencia en días en los que se publican noticias en referencia a la grabación o en días próximos.

El comisario utilizó un teléfono a nombre del ciudadano uruguayo Martín Reyes Villa, que no ha estado nunca en España, para tener contactos con periodistas

Tras las oportunas consultas con Telefónica, a la que correspondía la línea del citado número, los investigadores descubrieron que se trataba de una tarjeta prepago a nombre del ciudadano uruguayo Martín Reyes Villa, de quien se solicitaron datos al consulado de aquel país, comprobando que en la fecha en que se adquirió el teléfono no se encontraba en España. “Consultadas las bases policiales, por las entradas y salidas del territorio español de Martín Reyes Villa, con los datos existentes, no figura que haya estado en España en ningún momento (…) por lo que parece probable que el contrato a nombre de Martín Reyes Villa se haya realizado de manera fraudulenta”, señala un informe incorporado al sumario.

Indicios.

Del análisis del posicionamiento del teléfono y del tráfico de llamadas los investigadores llegaron a la conclusión de que “su usuario habitual es el comisario José Manuel Villarejo Pérez”, de quien Martín-Blas sospecha está relacionado con la grabación ilegal, sobre la que tendrá que declarar el próximo lunes 27 como imputado. Del análisis de posicionamientos la Unidad de Asuntos Internos comprobó que durante el día la mayoría de las conexiones se repartían entre las antenas que dan cobertura al domicilio del comisario Villarejo en Boadilla del Monte, y a sus empresas en la Plaza Pablo Ruiz Picasso nº 1 de Madrid. Además, realizó el mismo recorrido a Barcelona los días 12 y 13 de diciembre de 2014 que otros dos teléfonos que el comisario utiliza para comunicarse con su familia y para su actividad profesional.

Asimismo, los investigadores acreditaron que entre el 14 de octubre y el 24 de diciembre de 2014 mantuvo 66 comunicaciones con el teléfono de Urreiztieta y una con el de Inda. Los investigadores señalan también que el propio Villarejo reconoce que utiliza dicho teléfono en un escrito de alegaciones presentado en el juzgado de instrucción nº 39 de Madrid. Los agentes cotejaron también si la firma de Martín Reyes recogida en su pasaporte se correspondía con la existente en el contrato del teléfono, comprobando que no tenían nada que ver una y otra.

En un oficio remitido por la Policía al juzgado de Instrucción nº 2 de Madrid, que lleva la investigación, se señala que “otro aspecto de interés en la investigación radica en la figura de Martín Reyes Villa, que pudiera ser una identidad usurpada por el comisario José Manuel  Villarejo, ya que fue usuario de una línea telefónica a su nombre”. Otro informe incorporado al sumario señala que “la utilización de teléfonos a nombre de otras personas o sociedades para que no puedan ser relacionados y usar cada línea para contactar con personas determinadas, es una medida de seguridad adoptada en el mundo delincuencial y propia del crimen organizado”.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1594 en: 25 de Junio de 2016, 07:43:43 am »
Como diría Rafaella Carrá...caliente, caliente...


Los siete policías y dos políticos que explican la polémica 'guerra de comisarios' en Interior

Escuchas ilegales, informes con graves acusaciones, ceses fulminantes... La soterrada guerra interna en la Policía Nacional que protagonizan diversos comisarios desde hace años se ha convertido en las últimas semanas en titulares de prensa. Estos son los protagonistas del último escándalo que sacude el Ministerio del Interior.





De la discreción que se les supone por su trabajo a figurar en las primeras páginas de los medios. De combatir a la delincuencia a entablar peleas entre ellos. 'Pinchazos' ilegales e informes con graves acusaciones... Y, detrás de todo ello, un enfrentamiento entre altos mandos de la Policía que parece no tener fin. El sumario que investiga el ático de Ignacio González, las pesquisas sobre las andanzas del 'Pequeño Nicolás' y las grabaciones en el despacho del mismísimo ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, son los últimos episodios que han hecho aflorar a las portadas una 'guerra de comisarios' que escandaliza tanto como sorprende, y que en el seno de la propia institución avergüenza por la imagen que está dando de la misma. Para entender qué hay detrás de todo ello, hay que conocer a los seis comisarios, un inspector jefe y dos políticos que aparecen detrás de todos o algunos de estos episodios.
Jorge Fernández Díaz

Con ETA en tregua definitiva, cuando el hoy cabeza de lista del PP por Barcelona a las elecciones de este domingo asumió a finales de 2011 el cargo, el ministerio se presentaba casi como una 'perita en dulce' desde el que dar un impulso a su carrera política, siempre a la sombra de su amistad con Mariano Rajoy. Cuatro años y medio después, ha tenido que hacer frente a varios escándalos relacionados con su mandato, entre ellos la concesión de una medalla policial a la Virgen del Amor o el gasto de más de un millón de euros en levantar una casa cuartel de la Guardia Civil en el pueblo navarro que vive su madre y veranea él, sin olvidar su cuestionada decisión de recibir en su despacho oficial a un Rodrigo Rato ya imputado por el oscuro origen de su fortuna.

    Fernández Díaz ha salido en todo momento en defensa del comisario José Villarejo, incluso cuando éste sacó a la luz las grabaciones de Ignacio González

Sin embargo, han sido las grabaciones de sus conversaciones con el jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, lo que más quebradero de cabeza le han creado. En primer lugar, por su contenido, en el que se apuntaba a la supuesta 'fabricación' de causas contra rivales políticos, pero también por el lugar donde se produjo: su despacho en la sede del Ministerio. A las peticiones de dimisión, él ha respondido con una negativa sabiendo que cuenta con el respaldo del presidente del Gobierno. Un apoyo similar al que él ha dado en los últimos meses a uno de los comisarios puesto en cuestión: el polémico José Manuel Villarejo, un alto mando policial que ha dado muestras de 'ir por libre' y que pese a que difundió otra polémica grabación, la que forzó la salida de la política del también 'popular' Ignacio González, ha sido respaldado públicamente por él. De hecho, en el seno de la Policía muchos señalan al ministro como el culpable último de que el enfrentamiento entre policías haya llegado a su actual situación de aparente descontrol y 'ventiladores' en marcha. En privado, él asegura que no repetiría bajo ningún concepto como ministro del Interior, y sigue suspirando, si gana el PP, con la embajada en el Vaticano.
Ignacio Cosidó

El director general de la Policía llegó al cargo tras haber sido durante las dos Legislaturas anteriores el portavoz del PP en la Comisión de Interior del Congreso. Eso sí, su nombramiento sorprendió porque durante el Gobierno de José María Aznar había sido jefe de Gabinete del entonces máximo responsable de la Guardia Civil, Santiago López Valdivieso, y todo el mundo apostaba por él para ponerse al frente del Instituto armado. No fue así y acabó dirigiendo la Policía... o, al menos, intentándolo.

Señalado como un hombre cercano a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, los hechos han corroborado que Fernández Díaz nunca confió en él ni lo quería para el puesto. De hecho, durante todos estos años ha sido un simple espectador de esta 'guerra de comisarios' en la que ha tenido poca voz y ningún voto. Los ceses que ha firmado los ha hecho casi siempre por orden del ministro. Uno de los damnificados, el que fuera comisario general de Policía Judicial, José Enrique Rodríguez Ulla, dejó claro en su declaración como testigo ante la juez del 'caso Ático' el escaso peso del político castellano leonés por cómo le comunicó que le relevaba del puesto precisamente por haber iniciado una investigación sobre el inmueble de Ignacio González: "Yo entendí que de alguna manera no era decisión suya".

Cosidó tampoco ha sabido 'lidiar' con el comisario Villarejo, al que abrió un expediente informativo cuando salió a la luz la trama empresarial que poseía, pero que cerró rápidamente. Aunque nunca ha salido de su boca una frase de apoyo al mismo, como sí había hecho Fernández Díaz, en privado ha reconocido que prefería esperar a que el polémico policía se jubilara -lo hizo hace un par de semanas- para quitarse de en medio un problema que no sabía cómo afrontar. De hecho, su silencio estas últimas semanas ha sido sepulcral, aunque lo tendrá que romper el próximo lunes cuando acuda a declarar ante el juez Arturo Zamarriego, instructor del 'caso Nicolay', para ser interrogado como testigo.
Eugenio Pino

Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía hasta el pasado jueves, cuando se jubiló al cumplir los 65 años, este comisario ha sido el verdadero hombre de confianza de Jorge Fernández Díaz dentro de la Policía. De hecho, el ministro y él han mantenido en estos cuatro años y medio una línea directa que le permitía 'puentear' a Cosidó. Bien relacionado con el PP desde la época de los Gobierno de Aznar, cuando estuvo al frente de las Unidades de Intervención Policial (UIP, los conocidos popularmente como antidisturbios) es señalado como la persona que inspiró la creación en mayo de 2012 de la Unidad de Planificación Estratégica y Coordinación el grupo policial cuyas funciones son un genérico "captación, recepción, tratamiento y análisis de la información" que levantaron sospechas desde el principio.

    El nombre de Villarejo aparece relacionado con los casos del ático de González, del 'Pequeño Nicolás' y de la dermatóloga Elisa Pinto. Sólo está imputado en el segundo

De hecho, diversas fuentes policiales señalan a integrantes del mismo como supuestos autores de los polémicos informes apócrifos que detallaban supuestas corruptelas de políticos que han circulado por determinadas redacciones. Sin embargo, sus problema más reciente ha venido de la mano del que fuera jefe de la Unidad de Asuntos Internos, el también comisario Marcelino Martín-Blas. En un informe incorporado recientemente al 'caso Nicolay', este último ha acusado al DAO de estar en "connivencia" con el comisario José Villarejo "con el único interés de proteger a este comisario policial dándole cobertura institucional en sus actuaciones, varias de ellas ilícitas e irregulares”. Cuando declaró como testigo ante el juez que instruye el caso, Eugenio Pino se presentó como un 'mediador' entre ambos mandos policiales que había intentado sin éxito cortar sus disputas. El magistrado estudia si, como le pedía en su documento el ex responsable de Asuntos Internos, le llama a declarar como investigado (antes, imputado). Atrás quedan otras polémicas en torno a su figura que han levantado ampollas en el colectivo que ha dirigido con 'mano de hierro', entre ellas la inclusión de determinados elementos 'militarizadores' en la institución, como las nuevas divisas y algunos actos protocolarios de marcado aire castrense.
José Manuel Villarejo

Policía y empresario a partes iguales, a la vista del entramado societario que posee, es uno de esos agentes que han sabido 'mantenerse' arriba  pese a los cambios de signo de los gobiernos y los correspondientes vaivenes de la cúpula de la institución. Sobre el papel, dependía directamente de la Dirección Adjunta Operativa (DAO), del comisario Eugenio Pino, pero en la práctica ha demostrado que nadie le controlaba. Su afición por grabar a todos y elaborar "notas informativas" de todo le han convertido en uno de los principales protagonistas del sumario del 'caso Ático'. Primero entregó al juez un archivo de audio en el que se escucha al ex presidente madrileño, Ignacio González, pedirle ayuda para 'tapar' el escándalo. Para 'rematar' al político, ha facilitado también un informe en el que relaciona dicha vivienda de lujo en la Costa del Sol con el supuesto cobro de una comisión por el mayor pelotazo urbanístico de la trama Gürtel.

Uña y carne durante años del también comisario Martín-Blas, la relación de ambos se torció cuando este último incorporó al sumario del caso Nicolay un informe en el que se le identificaba erróneamente como la persona que acompañaba a Francisco Nicolás en un parque de Madrid. Cruces de 'whatssaps' con insultos y nuevos informes policiales han terminado con su imputación en la causa, en la que tendrá que declarar el próximo lunes. Tendrá que explicar su estrecha relación con el joven y con diversos periodistas que filtraron una grabación en la que se escuchaba al entonces jefe de Asuntos Internos y agentes del CNI hablar de esta investigación. Su antiguo amigo Martín-Blas lo acusaba en su informe de formar parte de una "organización criminal" que pretende dar al traste con las pesquisas sobre el joven estafador. Además, también se ha visto salpicado por el caso de la dermatóloga que acusa al empresario Javier López Madrid de acosarla sexualmente. En el CNI se la tienen jurada, sobre todo por las noticias que ha lanzado contra el servicio secreto desde el diario digital Información Sensible, que el policía controla a través de su actual pareja.
Marcelino Martín-Blas

De hombre de máxima confianza de Pino, que le puso al frente de la siempre sensible Unidad de Asuntos Internos, ha pasado a estar arrumbado en el Consejo Asesor, un órgano policial convertido en el 'cementerio de elefantes' de altos mandos de la Policía. Eso sí, ha conseguido que el juez Zamarriego le mantenga en 'comisión judicial' al frente de la investigación del 'caso Nicolay' y, sobre todo, de la pieza separada en la que se investiga cómo fue grabada una reunión que mantenían él mismo, otros dos policías y una pareja de agentes del CNI. Su último informe, en el que pedía la imputación del que fuera su amigo, el comisario Villarejo, su superior, el comisario Pino, y otros dos agentes, además de varios periodistas, le ha granjeado numerosas enemistades dentro del Cuerpo... y no sólo de los señalados en el informe.

    El ahora defenestrado jefe de Asuntos Internos, Martín Blás, fue uno de los dos mandos policiales que intentó convencer a Anticorrupción del registro de la sede de CiU

De hecho, dos sindicatos de Policía pidieron al Ministerio del Interior que se le abriera un expediente informativo por dicho documento. Algunas fuentes apuntan que el Ministerio del Interior ya se ha dirigido al juez del caso para solicitarle autorización para hacerlo. Enfrentado ahora con el equipo que rodea al DAO, sin embargo fue uno de sus integrantes hasta hace poco. De hecho, él fue uno de los dos mandos policiales -el otro fue el comisario José Luis Olivera- que se desplazó a Barcelona para mantener una reunión con dos fiscales Anticorrupción con el único fin de plantearles la necesidad de registrar la sede de CiU. Para respaldar su petición, ambos mandos policiales llevaban uno de esos informes 'no oficiales' que ha circulado en los últimos años. Fue condecorado por ello. Ahora, sin embargo, ha caído en desgracia por su actuación en el caso Nicolay y, sobre todo, por el enfrentamiento que provocó con su compañero Villarejo. El ministro se vio obligado a apostar por uno y eligió a este segundo. En su derrota, aún se revuelve e, incluso, planteó su candidatura para relevar a comisario Pino ahora que se ha jubilado.
José Luis Olivera

Uno de esos policías 'supervivientes' a los cambio de Gobierno. De hecho, su carrera ha sido meteórica en esta Legislatura y se consideraba seguro que iba a ser la persona que se pusiera al frente de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía tras la jubilación de Pino. El escándalo de las grabaciones en el despacho del ministro han obligado a posponerlo. No obstante, su puesto actual es de peso, muy cercano al propio Jorge Fernández Díaz y, sobre todo, al número 2 de éste, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. Es el director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), un órgano creado esta legislatura para aglutinar otros dos anteriores y que se ha convertido en la pieza clave para hacer frente a la amenaza yihadista.

Olivera era el segundo policía que se entrevistó con los fiscales de Barcelona para pedir el registro de la sede de CIU. Un episodio que no sólo no les puso en aprietos, sino que incluso le llevó a ser condecorado con una cruz policial con distintivo rojo (es decir, pensionada) meses después. Su nombre está ligado, además, al 'caso Gürtel', ya que él estaba al frente de la UDEF cuando se realizaron las detenciones que destaparon la trama de corrupción que salpicó y aún salpica tan directamente al PP. El propio juez que instruyó la causa en sus inicios, Baltasar Garzón, siempre ha reconocido la importante labor que hizo este comisario para que todo fuera un éxito. Incluso, lo llevó a declarar como testigo en la causa que el Tribunal Supremo abrió contra el magistrado y que le terminó costando su puesto en la judicatura. Nadie duda en el Cuerpo que si hay cambio de Gobierno tras el 26J, él seguirá teniendo puestos de responsabilidad.
Enrique García Castaño

Algo similar ocurre con este comisario, máximo responsable de la llamada Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), una de las piezas claves de la Comisaría General de Información, encargada de la lucha antiterrorista. Los cambios en el Ministerio no le han movido de su puesto, en el que lleva desde los ejecutivos de Aznar. Sin embargo, su nombre ha empezado a ser habitual en las crónicas judiciales de los medios ya que en los últimos meses ha tenido que acudir en dos ocasiones a declarar como testigo en otros tantos casos conocidos: el del ático de Ignacio González y el del Pequeño Nicolás. Todo ello, precisamente, por su estrecha relación con su colega Villarejo.

    El primer comisario que se atrevió a investigar al comisario Villarejo fue defenestrado de su puesto y enviado a una comisaría más conflictiva

En el primer caso, él estuvo presente el día que este último grabó al expresidente madrileño. De hecho, se oye nítidamente su voz mientras comenta con el otro policía el temor que había puesto de manifiesto el político. En el segundo, porque el informe del ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos le señalaba también como participante en algunas reuniones en la Dirección General de la Policía en las que se abordó el rumbo que estaba tomando la investigación sobre las andanzas del presunto estafador y que ya apuntaba hacia Villarejo. De hecho, sus teléfonos móviles fueron rastreados por el equipo del comisario Martín-Blas para determinar su grado de participación en este último en el caso. En sus declaraciones judiciales, García Castaño ha sabido nadar y guardar la ropa.
Jaime Barrado

Defenestrado dos veces desde la llegada del PP al poder, este comisario es el primero que se atrevió a investigar a su compañero Villarejo. Desde su puesto de responsable de la comisaría de Chamartín, en Madrid, este mando policial fue quien organizó el reconocimiento fotográfico que llevo a la dermatóloga Elisa Pinto, que acusa a López Madrid de acosarla, a identificar al polémico comisario como la persona que presuntamente la apuñaló. Poco después, Interior le abría un expediente y le trasladaba a otra comisaría de la capital, la de Carabanchel, mucho más conflictiva. No fue la única medida contra él.

Le abrió un segundo por un supuesto incidente con el abogado de un narcotraficante en su despacho en el que algunos han querido ver la mano de Villarejo. Sin embargo, sus problemas con la cúpula de Interior son muy anteriores. Se remontan, de hecho, a 2012, cuando la Unidad de Asuntos Internos que entonces ya dirigía Martín-Blas le investigó por su actuación en el llamado 'caso Interligare', una investigación sobre supuestas corruptelas en el Ministerio del Interior en la época del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba que después de dar tumbos por varios juzgados terminó siendo archivada. Entonces ocupaba el cargo de jefe de la Brigada de Delincuencia Económica, del que fue cesado. Se le acusó de amenazar a Ignacio Cosidó con tirar de la manta si no era restituido en su puesto.
José Ángel Fuentes Gago

Es el único de todos los agentes señalados por los diferentes escándalos que no es comisario. Su categoría es la de inspector jefe, aunque algunas fuentes policiales señalan que su poder real va mucho más allá. Antiguo miembro de la lucha antiterrorista en el País Vasco, durante años fue presidente del Sindicato Profesional de Policía (SPP, que engloba a miembros de la escala ejecutiva y superior). Sin embargo, tras llegar el PP al poder pasó a ocupar el puesto de jefe de gabinete del comisario Pino, del que ha sido su mano derecha y hombre de máxima confianza.

Hace un año, consiguió uno de los puestos más deseados por los policías por la retribución económica que conlleva, el de agregado en una embajada de España en Europa. En su caso, en Holanda. Además, a finales de 2015 recibió una medalla policial con distintivo rojo, lo que le ha supuesto una subida vitalicia de su sueldo del 10 por ciento. Las grabaciones ahora conocidas del ministro con el jefe de la Oficina antifraude de Cataluña han revelado su trato directo con el propio Jorge Fernández Díaz y, sobre todo, su activa participación para mantener a ambos interlocutores en contacto. También él fue el encargado de elaborar el expediente sobre las actividades empresariales del comisario Villarejo después de que saliera a la luz su entramado societario. La conclusión del mismo exculpaba de cualquier irregularidad al polémico mando policial.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1595 en: 30 de Junio de 2016, 07:44:32 am »
El comisario Martín-Blas niega ante el juez que acuse a Villarejo por enemistad

El comisario Marcelino Martín-Blas, ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, ha declarado como testigo ante el juez que investiga la grabación ilegal de una conversación entre el agente y miembros del CNI y se ha ratificado en el informe en el que acusa al también comisario José Manuel Villarejo de ser el autor de la misma.


Martín-Blas ha comparecido este miércoles por espacio de dos horas y media ante el juez Arturo Zamarriego, titular del juzgado de instrucción nº 2 de Madrid, que investiga la grabación de una conversación entre agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía (UAI) y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el pasado 20 de octubre y su posterior difusión en la prensa. Una reunión en la que se abordaron cuestiones relativas a la investigación en marcha en torno a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el Pequeño Nicolás.

El comisario se ha ratificado ante el juez en el informe de más de quinientas páginas elaborado el pasado mes de mayo, en el que acusa al también comisario José Manuel Villarejo de estar detrás de la grabación y de su difusión en los medios de comunicación, y en el que pedía su imputación, la del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, y varios periodistas.

    El exjefe de la Unidad de Asuntos Internos se ha ratificado en el informe de quinientos folios en el que acusa a Villarejo de una grabación ilegal

El exjefe de la UAI ha negado insistentemente que haya actuado por animadversión contra Villarejo, con quien ha asegurado que no tiene ningún enfrentamiento personal. Una circunstancia que ha llamado la atención de los letrados presentes en la sala, ya que el jefe de ambos, el recién jubilado Eugenio Pino manifestó fechas atrás, en su comparecencia ante el juez como testigo, que ambos agentes tenían una "enemistas personal, manifiesta e irreconciliable". "Las cosas no son como las ha dicho Pino", ha respondido Martín-Blas.

La comparecencia de Martín-Blas se produce días después de que lo hiciera el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, quien se desmarcó de la ‘guerra’ que enfrenta a ambos comisarios y dijo que no ordenó la apertura de ninguna investigación sobre la grabación ilegal porque no tuvo tiempo, ya que el caso se judicializó rápidamente. Ese día estaba también prevista la declaración como imputado del comisario Villarejo, pero el juez decidió posponer la misma para después de la comparecencia de Martín-Blas y acudirá al juzgado el próximo 6 de julio.

Por otra parte, la sección 4 de la Audiencia Provincial de Madrid ha rechazado el recurso presentado por los abogados del Pequeño Nicolás, que solicitaban al juez que apartara del caso al redactor del citado informe, declarara la nulidad de las actuaciones y pidiera a la Guardia Civil que analizara la autenticidad de la grabación en la que los policías y los espías del CNI hablaban de seguimientos y escuchas a su cliente.

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1596 en: 07 de Julio de 2016, 01:21:57 am »
HAZME  LA PELOTA Y SERAS FELIZ”. UNA NUEVA HISTORIA SOBRE MANDOS TÓXICOS


Hace un tiempo recibí el mail de un policía residente en Andalucía. No era un mail especialmente extenso, pero sí intenso; un buen manojo de líneas que rezumaban emociones. Debido a mi interés, a este mail le siguieron otros dos.

Para sintetizar. Este policía quería compartir conmigo la mezcla de angustia, rabia e impotencia que le generaba el mando a cargo de la comisaría. Escribía que, cuando llego a este nuevo destino, el jefe fue muy amable con él, incluso demasiado: “no estaba acostumbrado a este trato y desconfié. Se lo comenté a mi esposa y me dijo que era un mal pensado. Me convenció y llegue a pensar que estaba exagerando.”

Al poco tiempo, este agente empezó a ser consciente de que la comisaría se dividía entre palmeros entusiastas del mando en cuestión, y sus detractores (igualmente entusiastas y mucho más numerosos, pero también más silenciosos). El mando funcionaba como el perro del hortelano: no hacía ni dejaba hacer. Cualquier iniciativa de mejora o de cambio se moría en la mesa de su despacho. De todo esto fue testigo privilegiado nuestro agente protagonista, que al encargársele todo el tema de armas de la comisaría propuso la compra de determinado material policial especialmente necesario para la seguridad de los agentes. La respuesta que obtuvo del mando fue un ataque directo hacia su persona: que acababa de llegar y ya se pensaba que lo sabía todo, que era un metemierda y que su actitud minaba el trabajo del grupo, que si estaba a sueldo de los sindicatos…

Esta actitud y respuesta colocó a nuestro agente (al que llamaremos Alberto) automáticamente en el grupo silencioso de detractores. Desde ese momento, cualquier solicitud que hiciera, vacaciones, asuntos propios, etc., era cuestionada sistemáticamente. El grupo de palmeros le hizo el vacío más absoluto, propagando comentarios descalificativos a sus espaldas. Esto no desanimó a Alberto, que durante un tiempo siguió haciendo solicitudes de material y aportaciones para la mejora del servicio: todas fueron desestimadas.

Poco a poco, Alberto fue desmotivándose en el trabajo, encontrando sólo refugio en la familia y en algunos compañeros que se encontraban en situaciones parecidas. En la actualidad, Alberto se encuentra a la espera de respuesta a una solicitud de cambio de destino.

El caso de Alberto  es más frecuente de lo que pensamos. Este tipo de mandos tóxicos se encuentran al frente de muchas comisarías a lo largo de la geografía española. Estos mandos hace tiempo que dejaron de ser policías, aunque lleven uniforme. Mantenerse en el cargo es la manera de asegurarse un retiro adecuado. Son auténticos vagos uniformados. Pero, además, manejan un puntillo de narcisismo basado en el  lema: “o estás conmigo o estás contra mí”. Por ello, tienden a favorecer a aquellos agentes que actúan  como palmeros, que refuerzan su autoridad y no cuestionan su nula implicación en el trabajo policial.

¿Cómo viven cualquier comentario o propuesta de mejora, etc.? Como una amenaza. Las sugerencias de los agentes que sí se implican en su trabajo se traducen como una falta de lealtad, un cuestionamiento que, por supuesto, hay que castigar. La cuestión es no modificar el statu quo conseguido a base de no hacer nada durante años. Este mando tóxico va a contar con la inestimable colaboración de los palmeros, besaculos que son premiados con un trato diferenciado. Además, serán los candidatos perfectos para ocupar los puestos vacantes que se vayan produciendo en la jerarquía.

El castigo de agente díscolo no terminará con su nuevo destino. Cuando Alberto consiga su traslado, el mando tóxico posiblemente informará a su nuevo jefe que “Alberto es un buen agente, pero algo conflictivo; le gusta el protagonismo”.

El trabajo policial de calidad no tiene su enemigo en la calle, sino en casa. Podemos suponer las consecuencias que mandos así tienen para la motivación y el rendimiento en el trabajo
Fernando Pérez Pacho en 19:06

1 comentario:

Anónimo7

La razón del porqué existen tantos mandos tóxicos en los cuerpos policiales, se debe a muy diversas causas, entre ellas por destacar algunas: la falta de formación, el desconocimiento empírico de la profesión, la falta de empatía con las escalas inferiores, el miedo al riesgo y el peligro o el nepotismo.

El Ppio de Confianza lo han impuesto los políticos por encima de los demás Ppios informadores de La Profesión Policial, sobre todo al Ppio de Eficacia. Qué ocurre, que la confianza se premia más que la eficacia. La plaga nepótica se ha institucionalizado.

Esto a la larga, ha provocado un sigma entre las diferentes escalas profesionales, que integran un cuerpo policial. El policía de calle curtido en mil batallas, cuando decide o es obligado a ir un curso de reciclaje, lo que ve en dicha formación, casi siempre, no se corresponde con la realidad de lo que vive cotidianamente en la jungla de asfalto.
En las plantillas cortas, es el político de turno, el que elige directamente al bienaventurado jefe o jefes de esos cuerpos. Por el contrario, en las plantillas largas, ese papel lo desempeña el sindicalisto felón, seleccionando al agraciado por mera afinidad o por mandato del político bajo cuerda, actuando en la mayoría de las veces con el modus operandi de filtrarle el examen varios días antes de la convocatoria o dándole un popurrí de preguntas de las que seguramente caerán en el examen.

Gracias a Dios, no en todos los cuerpos policiales se da esta lacra repugnante, pero nada más hay que echar un vistazo a la cantidad de procedimientos contenciosos administrativos en vía administrativa o vía judicial para darse cuenta, que proliferan más de lo que el decoro profesional exige.

Un Saludo, Cyrano de Sevollá.
« Última modificación: 07 de Julio de 2016, 03:40:49 am por 47ronin »

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1597 en: 07 de Julio de 2016, 12:26:51 pm »
Gran persona Fernando Perez Pacho y buen conocedor de las distintas problemáticas en la Policía. Me alegra poder decir que es un gran amigo!

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1598 en: 07 de Julio de 2016, 12:33:01 pm »
HAZME  LA PELOTA Y SERAS FELIZ”. UNA NUEVA HISTORIA SOBRE MANDOS TÓXICOS


Hace un tiempo recibí el mail de un policía residente en Andalucía. No era un mail especialmente extenso, pero sí intenso; un buen manojo de líneas que rezumaban emociones. Debido a mi interés, a este mail le siguieron otros dos.

Para sintetizar. Este policía quería compartir conmigo la mezcla de angustia, rabia e impotencia que le generaba el mando a cargo de la comisaría. Escribía que, cuando llego a este nuevo destino, el jefe fue muy amable con él, incluso demasiado: “no estaba acostumbrado a este trato y desconfié. Se lo comenté a mi esposa y me dijo que era un mal pensado. Me convenció y llegue a pensar que estaba exagerando.”

Al poco tiempo, este agente empezó a ser consciente de que la comisaría se dividía entre palmeros entusiastas del mando en cuestión, y sus detractores (igualmente entusiastas y mucho más numerosos, pero también más silenciosos). El mando funcionaba como el perro del hortelano: no hacía ni dejaba hacer. Cualquier iniciativa de mejora o de cambio se moría en la mesa de su despacho. De todo esto fue testigo privilegiado nuestro agente protagonista, que al encargársele todo el tema de armas de la comisaría propuso la compra de determinado material policial especialmente necesario para la seguridad de los agentes. La respuesta que obtuvo del mando fue un ataque directo hacia su persona: que acababa de llegar y ya se pensaba que lo sabía todo, que era un metemierda y que su actitud minaba el trabajo del grupo, que si estaba a sueldo de los sindicatos…

Esta actitud y respuesta colocó a nuestro agente (al que llamaremos Alberto) automáticamente en el grupo silencioso de detractores. Desde ese momento, cualquier solicitud que hiciera, vacaciones, asuntos propios, etc., era cuestionada sistemáticamente. El grupo de palmeros le hizo el vacío más absoluto, propagando comentarios descalificativos a sus espaldas. Esto no desanimó a Alberto, que durante un tiempo siguió haciendo solicitudes de material y aportaciones para la mejora del servicio: todas fueron desestimadas.

Poco a poco, Alberto fue desmotivándose en el trabajo, encontrando sólo refugio en la familia y en algunos compañeros que se encontraban en situaciones parecidas. En la actualidad, Alberto se encuentra a la espera de respuesta a una solicitud de cambio de destino.

El caso de Alberto  es más frecuente de lo que pensamos. Este tipo de mandos tóxicos se encuentran al frente de muchas comisarías a lo largo de la geografía española. Estos mandos hace tiempo que dejaron de ser policías, aunque lleven uniforme. Mantenerse en el cargo es la manera de asegurarse un retiro adecuado. Son auténticos vagos uniformados. Pero, además, manejan un puntillo de narcisismo basado en el  lema: “o estás conmigo o estás contra mí”. Por ello, tienden a favorecer a aquellos agentes que actúan  como palmeros, que refuerzan su autoridad y no cuestionan su nula implicación en el trabajo policial.

¿Cómo viven cualquier comentario o propuesta de mejora, etc.? Como una amenaza. Las sugerencias de los agentes que sí se implican en su trabajo se traducen como una falta de lealtad, un cuestionamiento que, por supuesto, hay que castigar. La cuestión es no modificar el statu quo conseguido a base de no hacer nada durante años. Este mando tóxico va a contar con la inestimable colaboración de los palmeros, besaculos que son premiados con un trato diferenciado. Además, serán los candidatos perfectos para ocupar los puestos vacantes que se vayan produciendo en la jerarquía.

El castigo de agente díscolo no terminará con su nuevo destino. Cuando Alberto consiga su traslado, el mando tóxico posiblemente informará a su nuevo jefe que “Alberto es un buen agente, pero algo conflictivo; le gusta el protagonismo”.

El trabajo policial de calidad no tiene su enemigo en la calle, sino en casa. Podemos suponer las consecuencias que mandos así tienen para la motivación y el rendimiento en el trabajo
Fernando Pérez Pacho en 19:06

1 comentario:

Anónimo7

La razón del porqué existen tantos mandos tóxicos en los cuerpos policiales, se debe a muy diversas causas, entre ellas por destacar algunas: la falta de formación, el desconocimiento empírico de la profesión, la falta de empatía con las escalas inferiores, el miedo al riesgo y el peligro o el nepotismo.

El Ppio de Confianza lo han impuesto los políticos por encima de los demás Ppios informadores de La Profesión Policial, sobre todo al Ppio de Eficacia. Qué ocurre, que la confianza se premia más que la eficacia. La plaga nepótica se ha institucionalizado.

Esto a la larga, ha provocado un sigma entre las diferentes escalas profesionales, que integran un cuerpo policial. El policía de calle curtido en mil batallas, cuando decide o es obligado a ir un curso de reciclaje, lo que ve en dicha formación, casi siempre, no se corresponde con la realidad de lo que vive cotidianamente en la jungla de asfalto.
En las plantillas cortas, es el político de turno, el que elige directamente al bienaventurado jefe o jefes de esos cuerpos. Por el contrario, en las plantillas largas, ese papel lo desempeña el sindicalisto felón, seleccionando al agraciado por mera afinidad o por mandato del político bajo cuerda, actuando en la mayoría de las veces con el modus operandi de filtrarle el examen varios días antes de la convocatoria o dándole un popurrí de preguntas de las que seguramente caerán en el examen.

Gracias a Dios, no en todos los cuerpos policiales se da esta lacra repugnante, pero nada más hay que echar un vistazo a la cantidad de procedimientos contenciosos administrativos en vía administrativa o vía judicial para darse cuenta, que proliferan más de lo que el decoro profesional exige.

Un Saludo, Cyrano de Sevollá.

la solución ante todo eso es la posibilidad de tener una del 12 aunque no te guste la caza, y desde el primer momento decirle al mando tocapelotas: tengo una parcela en el campo, una pala y una del 12, vive y deja vivir, y el que lo entienda que lo entienda

Desconectado 47ronin

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Re: De los mandos policiales
« Respuesta #1599 en: 07 de Julio de 2016, 16:30:01 pm »
Guerra sucia en la policía?  :Burla


GUERRA SUCIA EN INTERIOR

Desaparece un 'pendrive' de la "operación Cataluña" en la guerra de clanes policiales


Villarejo bautiza ante el juez la estrategia con el independentismo / Declara que investigó con Martin Blas la corrupción secesionista / La Policía Judicial detecta la desaparición de archivos originales.


› Alejandro Requeijo  ›@Alex_Requeijo
 07.07.2016 01:30 h.   

La Policía investiga la desaparición de información confidencial relacionada con investigaciones de corrupción en Cataluña que custodiaba la Unidad de Inteligencia, dependiente de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) del Cuerpo, según confirman a EL ESPAÑOL varias fuentes policiales.

Estos datos tienen que ver con la denominada "operación Cataluña", bautizada así por uno de los comisarios implicados en la misma, José Villarejo. Este veterano mando policial ha declarado este miércoles ante el juez que le investiga por su presunta relación con una grabación ilegal, el último capítulo de la guerra de clanes en la que vive inmersa la Policía Nacional. 
 
Hace aproximadamente año y medio, la citada Unidad de Inteligencia presentó un pendrive con información relevante para sus investigaciones a agentes de la Comisaría General de Policía Judicial encargados de perseguir delitos de corrupción en Cataluña bajo la supervisión de la autoridad judicial.

La Unidad de Inteligencia también tenía encomendada la labor de indagar sobre casos en los que estuviesen implicados políticos independentistas y fue creada al inicio de la pasada legislatura con el visto bueno del Ministerio del Interior por el recientemente jubilado director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, ex 'número dos' de la Institución.

Los trabajos de esta unidad recayeron principalmente en Asuntos Internos, cuya labor real es investigar delitos cometidos por funcionarios policiales. La información que la Unidad de Inteligencia presentó a sus colegas de la Policía Judicial se llegó a descargar en uno de los ordenadores de la Policía Judicial, que se limitó a almacenar esa documentación y proseguir con sus pesquisas bajo tutela judicial.

Sin rastro de su paradero

El interés por lo que habían recibido aumentó a medida que los agentes de la policía judicial avanzaron en sus investigaciones en Cataluña y pudieron comprobar que parte de los datos que le habían facilitado sus compañeros era fidedigna. Ahora, cuando la Policía Judicial ha vuelto a interesarse por el origen de aquella información, se ha topado con que nadie conoce su paradero.

No hay rastro ya de esos datos y las fuentes consultadas explican que desde la Policía Judicial se plantean pedir explicaciones al entonces responsable de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas. Este comisario fue cesado de su cargo en abril de 2015, hace un año y tres meses. 

Las fuentes consultadas aclaran que se trata de un investigación interna y que, por tanto, no ha sido judicializada. Sin embargo, hallar la información extraviada es importante para acreditar su origen y poder apuntalar algunas de las investigaciones sobre corrupción en marcha.

La ausencia de esta documentación sensible se produce en el marco de una guerra entre bandos dentro del Cuerpo Nacional de Policía y que tienen como protagonistas a dos comisarios que durante la pasada legislatura participaron en la denominada "operación Cataluña".

Uno es el propio Marcelino Martín-Blas y otro es el comisario Villarejo. Este último ha declarado ante el juez que ambos participaron mano a mano en la estrategia policial diseñada para combatir el independentismo en Cataluña, haciendo aflorar casos de corrupción de políticos separatistas.

Enfrentamiento entre comisarios

Villarejo ha admitido estos hechos durante su declaración en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Madrid. Si bien la expresión literal "operación Cataluña" no consta en el resumen de su declaración que refleja el acta elaborada por un funcionario judicial, los presentes en la sala durante el interrogatorio al comisario confirman haberle escuchado esas palabras para referirse a las citadas prácticas policiales auspiciadas por Interior.

A este veterano policía se le investiga por su presunta relación en la grabación de una reunión en la que participó el comisario Martín-Blas, otros policías y dos agentes del CNI sobre el 'pequeño Nicolás'. Se da la circunstancia de que el juez ha imputado a Villarejo a instancias de Martín-Blas, quien ejerce como investigador en el caso de la grabación después de que fuese cesado de Asuntos Internos. Su relevo al frente de esa unidad se produjo precisamente tras airearse en los medios su enfrentamiento con Villarejo.