Autor Tema: LA PROSTITUCIÓN  (Leído 325306 veces)

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Re: LA PROSTITUCIÓN
« Respuesta #880 en: 16 de Diciembre de 2025, 10:28:10 am »
Redada en el famoso 'putihotel' de Mercamadrid: "¡Qué vergüenza! Era la primera vez que veníamos"


La Policía Nacional despliega un operativo con más de una veintena de agentes en la whiskería Estark, del hotel Diana Plus, e identifica a 50 personas durante una de las noches más calientes del año


Alejandro de SantiagoTexto
Javier BarbanchoFotografías
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Actualizado Martes, 16 diciembre 2025 - 00:06
Sucesos La Policía Nacional toma Lavapiés: el macrooperativo sorpresa de cerca de 100 agentes se salda con cinco detenidos y 90 identificados
Pasan 10 minutos de las 00.00 horas de la noche del 14 de diciembre y una veintena de agentes de la Policía Nacional ponen contra la pared a un grupo de siete jóvenes que fuman a las puertas de la whiskería Estark situada en los bajos del hotel Diana Plus, un célebre establecimiento que opera desde hace años como uno de los principales lupanares de Madrid. El local fue objeto de una inspección de trabajo y GRAN MADRID fue testigo directo.

Con el mercurio rozando los cero grados, los siete jóvenes se muestran resignados ante la llegada de la Policía Nacional, que les hace apagar los cigarros e identificarse. Dentro, las autoridades obligan a los presentes a permanecer un largo rato de pie y en fila india en los laterales del local para cachear e identificar concienzudamente a más de una veintena de hombres que habían acudido el sábado noche al prostíbulo.

La operación se saldó con la filiación de más de 50 personas: 33 mujeres en situación de prostitución, una veintena de hombres y seis empleados entre camareras y personal de seguridad. Pese a que había más varias decenas de personas congregadas en la whiskería Estark, solo se levantaron dos actas por estupefacientes y se detuvo a una mujer por encontrarse en situación irregular.

Media hora antes, el responsable del operativo reunió a los agentes de Extranjería, Policía Judicial, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), los guías caninos y la Policía Municipal para abordar cómo se llevaría a cabo la inspección. "Es un día con comidas y cenas de Navidad. Puede haber algún patoso. Si hace falta, se actúa con contundencia. Iba a ser un operativo pequeño, pero se nos ha ido de las manos. Vamos todos juntos, separamos y controlamos a hombres y mujeres, y entran los perros", explicó.

Con la intención de tenerlo todo atado, cuatro policías acudieron de avanzadilla al prostíbulo camuflados de paisano. "En otros operativos, las chicas que están en situación irregular han intentado escapar por la salida de emergencia. Los paisanos van a cercar esa salida para que nadie salga del local", concluyó el responsable de la redada.

Tras la irrupción de las autoridades, un hombre con sudores intensos intentó salir del local, pero se topó de bruces con un policía que le indicó: "¿Dónde va? ¡Pase para dentro!". La Policía controló el lugar mientras algunos de los presentes se mostraban alterados y la música seguía sonando a todo volumen.

Pasados unos instantes, las mujeres fueron situadas a la izquierda de la sala y los hombres a la derecha de un habitáculo con forma de L y un marmolado azul. El silencio se apoderó del espacio, las copas quedaron a medio acabar y las papelinas en el suelo se hicieron visibles. Clientes de entre 20 y 60 años, en su mayoría latinos, y mujeres mayoritariamente jóvenes, también latinas y procedentes de Europa del Este.

Dos hombres miraban de forma desafiante y jocosa a los agentes, mientras un grupo de cuatro jóvenes, de poco más de 20 años, se mostraba anonadado. "¿Qué está pasando?", espetó uno de ellos. Todo parecía estar bajo control: el elevado número de agentes permitió evitar cualquier intento de violencia o huida. "Nadie se ha escapado. De momento, todo ha salido como se esperaba", apuntó una policía.

Pese a ser relativamente pronto, varios clientes presentaban un alto estado de embriaguez y apenas eran capaces de sacar la documentación. Dos rezagados volvieron a entrar en el local como si la situación no fuera con ellos. Un policía los recibió con ironía: "¿Quiere usted una copa? Pues póngase allí, que le vamos a cachear".

El ala de los hombres se mostró sosegada ante la presencia de la UPR. Las mujeres, en cambio, parecían más alteradas, algunas reían. Comenzaron los cacheos y las identificaciones, mientras otros agentes subían a las habitaciones. En especial, la actitud de una de las chicas crispó sobremanera a los policías. La mujer se mostraba en una actitud sobreexcitada y con un semblante alegre pese a la presencia de decenas de agentes. Tras cruzar la sala dando brincos, llegó incluso a enfrentarse a una policía, a la que gritó que no la empujara.

Puede parecer que el hotel tiene poco que ver con la whiskería, pero la realidad es que las habitaciones de ambos están conectadas. "La whiskería funciona como un hotel. Las chicas alquilan las habitaciones los días que quieren y en ellas pueden hacer lo que quieran. Ahí está el problema. Además, en la planta de arriba hay un pasillo que conecta los dos negocios", explicó un agente.

Los primeros cacheados abandonaron el local por la salida de emergencia, con los nervios aún a flor de piel. Un hombre de unos 50 años preguntó preocupado: "¿No quedaremos fichados por esto, no?". Un joven, de unos 25 años, confesó: "Es la primera vez que veníamos. Qué vergüenza. Ya no volvemos más". Y añadió: "Antes de que entrara la Policía ha habido unos empujones, ha sido bastante tenso", en referencia a la actuación de los agentes de paisano para frustrar cualquier intento de huida.

A la 01.00 horas, los hombres habían abandonado el lugar y se comenzó a entrevistar a las mujeres, algunas en pijama y procedentes de las habitaciones. Al poco, un atrevido entró impasible en el local y terminó siendo cacheado.

La redada se saldó sin la incautación de armas. La bandeja donde se acumuló la droga apenas mostraba varias dosis de cocaína y una bolsita con restos de tusi. También se incautó una supuesta pomada descrita como viagra para los labios por su propietario. "El tipo de cliente que consume y viene a un sitio como este, si se pone muchísimo, luego no tiene capacidad. Por eso se ha incautado poca droga", apuntó un agente. "Para lo que podía haber sido, no había mucha fiesta", añadió otro.

Fuera, el frío seguía cortando la calle y la noche se resistía a terminar. Algunos de los hombres cacheados permanecían a las puertas de la whiskería, como si nada hubiera ocurrido, esperando que la velada continuara. Otros, con el susto todavía en el cuerpo decidieron seguir la fiesta en otro sitio.


Conectado Heracles_Pontor

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Re: LA PROSTITUCIÓN
« Respuesta #881 en: 16 de Diciembre de 2025, 12:26:13 pm »
En los días de las comidas y cenas de empresa por navidad, todos los que en el resto del año no salen. . . pues aprovechan para echar un cohete. . .

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Re: LA PROSTITUCIÓN
« Respuesta #882 en: 15 de Febrero de 2026, 12:22:21 pm »

Dos policías de Almería, entre los 10 acusados de prostitución y agresión sexual a menores


La hermana de una de las víctimas era la que actuaba como proxeneta y propiciaba los encuentros

Redacción Andalucía
Creada: 15.02.2026 10:10
Última actualización: 15.02.2026 10:10

La Audiencia Provincial va a celebrar a partir del próximo martes el juicio contra diez acusados de prostitución, abuso y agresión sexual de varios menores entre 2018 y 2020, entre los que se encuentran un policía local de Adra y un alto cargo de la Policía Local de Almería, además de la hermana de una de las víctimas, que habría actuado como supuesta proxeneta.

La Fiscalía pide 45 años de prisión para la procesada por cinco delitos de prostitución y uno de maltrato al entender que fue ella quien, a principios de 2018, convención a tres amigas con edades comprendidas entre los 13 y 14 años para que "se vieran con hombres en reiteradas ocasiones", según recoge el escrito de acusación provisional consultado por Europa Press.

Las citas, que se gestaban por parte de la acusada a través de una web de contactos y por Skype, tenían inicialmente como objetivo participar en prácticas fetichistas y parafilias sexuales como "dejarse chupar los pies" a cambio de dinero, si bien los encuentros apalabrados previamente fueron subiendo de intensidad.

Así, la acusada habría propuesto a su hermana --que tenía 15 años en el momento de los hechos-- participar de esos encuentros, lo que aceptó hasta un día en el que le manifestó que no quería continuar. Ante esta negativa, la acusada le habría "golpeado por el cuerpo con un cable" y le habría con hablar con su madre si no seguía, de modo que "por temor" siguió con los servicios hasta que la sospechosa fue detenida en 2020.

La acusación pide diez años de prisión para un policía local de Adra --apartado después por el Ayuntamiento-- quien bajo su condición de agente propició un encuentro nocturno con una de las menores, a la que recogió con el vehículo policial en un punto convenido y la trasladó a la biblioteca municipal, de la que tenía llaves, de acuerdo con la Fiscalía.

Una vez en el interior de las instalaciones municipales, el agente habría agredido sexualmente a la menor conforme al acuerdo establecido con la otra acusada para, acto seguido, volver a llevarla con el coche patrulla hasta el lugar donde la menor debía ser recogida.

También se solicitan 24 años de cárcel para el otro agente, denominado 'Señor X', quien mantuvo contactos con la acusada entre enero de 2018 y mediados de 2020, de modo que se habría "aprovechado de su condición de agente de la autoridad" para tener encuentros sexuales con dos de las menores en su coche, quienes sabían que era policía
.

Un ex militar y un entrenador

Entre los perfiles de los acusados también figuran un entrenador de deporte base y un exmilitar, para el que la Fiscalía pide 20 años de cárcel acusado no solo de mantener encuentros con las menores sino también de haber propiciado a través de la supuesta proxeneta una cita con una de las víctimas y su novio, también menor, para que mantuvieran relaciones sexuales delante de él.

La acusación da cuenta de las citas que se tuvieron lugar en vehículos apartados, pisos, viviendas y otros espacios hasta las detenciones que la Guardia Civil realizó en el marco de la operación 'Terciaria' a raíz de la denuncia interpuesta por la madre de unas de las menores a ver una series de mensajes en su móvil que revelaban un comportamiento extraño en su hija.

Entre los acusados, la Fiscalía reclama una pena de hasta 54 años de cárcel --la más alta-- para un hombre acusado de tres delitos de prostitución y otros tres de agresión sexual por supuestos encuentros con las tres menores, aunque nunca con las tres al mismo tiempo.

Además de las condenas de prisión, la Fiscalía también interesa otras penas accesorias de libertad vigilada y alejamiento de las víctimas, así como inhabilitaciones para ejercer trabajos, oficios o actividades que conlleven contacto regular con menores, además de importantes indemnizaciones. El juicio, en la Sección Tercera, prevé cuatro días de sesiones para finalizar el 20 de febrero.