Autor Tema: Servicios y unidades de inteligencia  (Leído 62546 veces)

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Re:Servicios y unidades de inteligencia
« Respuesta #560 en: 29 de Mayo de 2020, 07:00:04 am »

Irritación del CNI con el Gobierno por una filtración que pone en riesgo sus operaciones

Los servicios de inteligencia temen que la revelación de la identidad de su número 3 suponga una merma en sus capacidades y pueda afectar a las operaciones que supervisa

Gonzalo Araluce
Publicado 29.05.2020 - 04:45


El anonimato es uno de los principios sobre los que se sostiene buena parte de la actividad que lleva a cabo el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Y la filtración del nombre de uno de sus máximos responsables -hasta ahora en la sombra- amenaza con suponer una merma en sus capacidades, así como un riesgo en las operaciones que dependen del miembro aludido. Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a un alto cargo de los servicios de inteligencia: su identidad se desveló en una respuesta parlamentaria a preguntas del PP. La irritación en la cúpula por el desliz es palpable y analizan las consecuencias del mismo.

Como adelantó La Información, el Gobierno desveló el nombre y apellidos del jefe de Inteligencia del CNI, considerado el número 3 del centro. De hecho, es el máximo responsable en mantener en secreto su identidad, tras la directora Paz Esteban y el secretario general, Arturo Relanzón. Su identidad figuraba en una respuesta escrita del Ejecutivo a preguntas parlamentarias del PP, en la que interrogaban sobre una reunión en Moncloa sobre el coronavirus. Un error que podría deberse a un copia y pega en el que no se eliminó la referencia al alto cargo.

Según fuentes de seguridad consultadas por Vozpópuli, el daño podría ser "irreparable". La respuesta permaneció varias horas colgadas en la página web del Congreso de los Diputados y, por lo tanto, la identidad del alto cargo al descubierto. Una información suculenta para algunos servicios de inteligencia extranjeros de escasa afinidad, una amenaza para la propia seguridad individual del afectado y un riesgo para algunas de las operaciones que él mismo supervisa bajo el anonimato.

La transición en el CNI

El CNI afronta una transición suave tras la marcha del que ha sido su director durante la última década. Paz Esteban, hasta entonces su número 2, tomó el relevo convirtiéndose en la primera mujer que asumía el cargo bajo expresa confianza de Margarita Robles. El nombramiento fue recibido con agrado entre el personal del centro, que lo consideró como "la mejor noticia" en una "línea continuista", lejos de otros nombramientos más políticos del pasado que agitaron las bases de la inteligencia española.

Transición suave, pero en la que la directora necesita estabilidad en su núcleo más cercano para afrontar las principales vías de actuación del centro. Recordemos que cada vez que se elige a un presidente del Gobierno, el CNI redacta unas líneas maestras sobre sus planes, de acuerdo a las inquietudes del máximo responsable del Ejecutivo y sus asesores. La inestabilidad política de los últimos años, con mociones de censura, meses con Gobiernos en funciones y repeticiones electorales, ha obligado a los servicios de inteligencia a redoblar esfuerzos en este sentido.

Semanas de retos para la seguridad

Las últimas semanas, además, han representado un reto para el CNI. La irrupción del coronavirus ha obligado a un despliegue policial y militar sin precedentes, al mismo tiempo que no se podían perder capacidades de investigación de otras amenazas. Prueba de ello son las detenciones de varios yihadistas o miembros afines a Daesh durante la pandemia, con operaciones destacadas en Almería y Barcelona. Las Fuerzas Armadas también se han replegado de algunas de sus misiones de forma temporal, con los consiguientes esfuerzos del centro.

La filtración ha llegado en un "momento delicado" para la seguridad nacional, aseveran las mismas fuentes. El CNI trata de medir las consecuencias del desliz, aunque posiblemente nunca sepa al cien por cien quién ha tenido acceso a una información tan sensible. Una preocupación que fundamenta la irritación de la cúpula del centro con el Gobierno.


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Re:Servicios y unidades de inteligencia
« Respuesta #561 en: 31 de Mayo de 2020, 07:12:51 am »

El CNI detecta que servicios de espionaje extranjeros intentan captar a militares y policías españoles

El Departamento de Seguridad Nacional alerta del riesgo que supone estos intentos de reclutamiento, que buscan el acceso a información sensible y confidencial

Gonzalo Araluce

Los servicios de Inteligencia españoles han detectado la aproximación de agencias extranjeras a miembros de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil para reclutarlos y, así, obtener información sensible de sus respectivas bases de datos. El objetivo de la contrainteligencia española pasa por neutralizar estos intentos de captación, que ponen en riesgo la seguridad nacional y la de los organismos internacionales de los que forma parte nuestro país. Fuentes de seguridad señalan que otros países aliados han sufrido amenazas similares.

Según el Informe Anual 2020 elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional -integrado directamente en Moncloa y con funciones de asesoramiento al presidente del Gobierno-, la presencia de “servicios de inteligencia hostiles” supone una “amenaza” para las Fuerzas Armadas y para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que engloban a Policía Nacional, Guardia Civil y todos los cuerpos autonómicos y locales.

“La principal amenaza detectada en relación a los servicios de inteligencia hostiles es el acceso a la información de alto valor contenida en las bases de datos militares y policiales mediante la aproximación a miembros de estas organizaciones”, detalla el informe del Departamento de Seguridad Nacional, recientemente publicado. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) trata de detectar estos intentos de captación y reclutamiento, que también se han detectado en otros países aliados.

Los servicios de inteligencia españoles consideran especialmente delicadas todas las aproximaciones a personal que esté integrado en “organismos supranacionales fuera de España”. Según fuentes de seguridad consultadas por Vozpópuli, esta referencia apunta a los ciudadanos españoles que se desempeñan en instituciones como la Unión Europea o la OTAN, y que todos los países integrados en las mismas trabajan en las mismas medidas de contrainteligencia para evitar la captación de los suyos.

Quién intenta captar y cómo

Estas injerencias exceden la concepción habitual de espionaje. No sólo son Estados no afines los que tratan de acceder a información sensible; también hay grupos internacionales con intenciones terroristas o criminales que tienen la fuerza suficiente como para intentar llevar a cabo las captaciones entre personal vinculado a cuerpos militares o policiales. Una aproximación -detallan las mismas fuentes- que puede realizarse por diversos modos: otorgando algún tipo de beneficio, sin necesidad de ser económico, al personal al que se intenta captar; o mediante coacciones o amenazas.

Según el Departamento de Seguridad Nacional, “una de las prioridades del CNI” es el “seguimiento y control” de las actividades que llevan a cabo los servicios de inteligencia extranjeros en España. Sus objetivos son alterar la “estabilidad política, social y económica” o lesionar la “soberanía e integridad territorial”. También se ha potenciado la vigilancia sobre personal extranjero “no aliado” que esté en territorio nacional, ya sea civil o militar.
El informe del DSN

280 páginas constituyen el informe redactado por el Departamento de Seguridad Nacional en el que describen los principales retos y actuaciones de 2019. En él se abordan asuntos como el terrorismo, crimen organizado o la seguridad marítima, del espacio aéreo o del ultraterrestre. Las referencias a los intentos de captación de ciudadanos españoles forman parte del capítulo sobre contrainformación.

El documento, además, discurre durante diez páginas sobre el riesgo que representan las epidemias para la seguridad nacional. La explosión del coronavirus ha tenido lugar en 2020, pero en el informe ya se advierte de que los "cambios globales", "volumen creciente de viajes", las "nuevas formas de consumo" y el "cambio climático" suponen una amenaza para la salud pública: "En concreto, por microorganismos patógenos capaces de generar epidemias y pandemias". Un aviso casi profético sobre lo que ha supuesto la irrupción de la covid-19 en el mundo.