Las carreras de coches ilegales llegan a Gipuzkoa: convocatorias regulares y nocturnas que llegan a Arrasate y Mendaro
Tras el operativo que identificó el sábado a 200 personas y 95 vehículos en la capital alavesa, hay nuevos encuentros previstos en Arrasate y Mendaro
Jorge Napal y David González
Miércoles, 14 de enero 2026
| Actualizado 15/01/2026 10:18h.
Las carreras ilegales llegan a Gipuzkoa siguiendo una dinámica que parece responder al juego del gato y el ratón. Siempre ocurre de un modo similar, señalan fuentes policiales. Con el foco puesto en Vitoria, donde más de 200 personas y 95 vehículos fueron identificados durante la noche del sábado, los amantes de quemar rueda, que niegan irregularidad alguna, han acabado por ampliar su radio de acción y tienen previsto celebrar encuentros en Arrasate y Mendaro, según ha podido saber este periódico.
Se trata de un fenómeno que parece haber resurgido con fuerza tras un año y medio en el que este tipo de quedadas había cesado en Euskadi tras la muerte de Izaro y Cristian, dos jóvenes que fallecieron hace ahora dos años mientras seguían carreras ilegales en el polígono industrial de Júndiz, localidad cercana a Vitoria.
Su coche, un Volkswagen Polo, fue arrollado por un BMW que participaba en un pique con un tercer turismo, también de la misma marca. El Juzgado de Instrucción número 1 de Vitoria ha prorrogado la investigación del «doble homicidio» hasta junio, debido a la complejidad del caso.
Se trata de un fenómeno que resurge con fuerza tras año y medio en el que cesó tras la muerte de dos jóvenes en Álava
El accidente que se cobró la vida de los jóvenes gasteiztarras, de 18 y 21 años, pone el foco sobre un fenómeno clandestino y nocturno que ha pervivido en diferentes puntos de la geografía vasca desde hace al menos dos décadas y que, tras el parón de año y medio tras el accidente mortal, comenzó a dar señales de vida el pasado mes de octubre.
A través de las redes sociales, como ha podido comprobar este periódico, las concentraciones se vienen sucediendo de manera regular cada dos o tres fines de semana. Para muestra, lo ocurrido la noche del sábado, cuando más de 200 personas y 95 vehículos fueron identificados en el marco de un operativo conjunto de la Policía Local y la Unidad Territorial de Tráfico de la Ertzaintza.
Reformas ilegales en los vehículos
El operativo se desplegó sobre las once de la noche en los alrededores del polígono industrial de Gamarra. La Policía Local tramitó cinco denuncias por reformas ilegales llevadas a cabo en los vehículos. Retiró asimismo un turismo por deficiencias técnicas para circular. Como se desprende de esta última intervención, las quedadas en la capital alavesa han comenzado a estar muy condicionadas por el estrecho marcaje policial, tanto de la Ertzaintza como de la Policía Local, razón que explicaría que los organizadores de estos encuentros hayan trasladado ahora sus encuentros a Arrasate y Mendaro.
Por lo general, como en el caso de Arrasate, la pauta habitual es citarse de noche en un establecimiento próximo al lugar –como ocurrirá el 7 de febrero– para comenzar a rugir los motores dos horas después del encuentro. Secundan estas convocatorias jóvenes de entre 18 y 35 años. Según ha podido comprobar la Ertzaintza, figuran entre ellos también guipuzcoanos, que se han dejado ver en localidades alavesas como la de Lantaron, como ocurrió en Navidades. En concreto, en un polígono industrial de este municipio, donde se dieron cita más de 200 vehículos durante la madrugada del 28 de diciembre. Fueron identificados entonces 44 turismos y 70 jóvenes, algunos de ellos del territorio. Fuentes consultadas señalan que conductores guipuzcoanos también fueron localizados el pasado 6 de diciembre en una quedada nocturna en Vitoria en un dispositivo llevado a cabo por la Ertzaintza y por la Policía Local de la capital alavesa, después de que al parecer hubieran participado en carreras ilegales desarrolladas antes en la cercana Miranda de Ebro (Burgos).
Las concentraciones se vienen sucediendo de manera regular cada dos o tres fines de semana en territorios limítrofes
Pasadas las 21.00 horas, ambos cuerpos establecieron ese día un control de tráfico en las inmediaciones del pabellón Buesa Arena al tener conocimiento de una posible quedada masiva de vehículos a través de redes sociales. Durante el dispositivo fueron identificados 109 vehículos y 124 personas. Un total de 23 coches fueron sancionados, quince de ellos por realizar reformas de importancia, 2 por carecer de la ITV en vigor, y 6 por sus neumáticos en mal estado. Un total de 4 turismos quedaron inmovilizados en dependencias de Policía Local mientras que una persona fue propuesta para sanción por infringir la Ley Orgánica de Protección a la Seguridad Ciudadana por tenencia de sustancias estupefacientes.
Este pasado verano Bizkaia también se ha convertido en escenario de carreras ilegales, como la que reunió durante la primera semana de julio a 600 personas en un polígono industrial de Abanto. Los agentes confirmaron entonces que había conductores «de todo Bizkaia y de las provincias limítrofes».
Tragedia en Vitoria
Con todo, nada que ver con la tragedia ocurrida hace dos años en el polígono industrial de Júndiz, donde murieron Cristian e Izaro. Convocados por un chat de Whatsapp denominado KDD Gasteiz, ya inoperativo, los jóvenes acudieron la madrugada del 13 de enero para seguir los piques, como se conoce a los uno contra uno entre vehículos de alta cilindrada. La pareja viajaba en los asientos traseros del Volkswagen Polo en compañía de dos amigos.
Según ha podido comprobar la Ertzaintza, secundan estas convocatorias jóvenes de entre 18 y 35 años
Según figura en el atestado de la Policía Local, aquella noche se produjeron infinidad de tandas, como se denomina a las competiciones entre dos o más turismos. Carreras que los agentes califican de «temerarias», y que trataron de impedirlas sin éxito ya que los participantes se movieron por varias ubicaciones.
Hacia la 1.47 horas, el utilitario donde iban las dos víctimas cambió de acera en la recta de Júndiz sin percatarse de que dos BMW se acercaban a una velocidad «muy superior» a los 50 kilómetros por hora permitidos para el casco urbano. Según refleja el atestado policial, el turismo en cabeza chocó de manera «frontolateral» contra el Polo que se incorporaba a la calzada. Cristian murió prácticamente en el acto. Izaro, unos minutos después.
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Gipuzkoa
Decenas de jóvenes en una carrera ilegal
Decenas de jóvenes en una carrera ilegal Jesús Andrade
Las carreras de coches ilegales llegan a Gipuzkoa: convocatorias regulares y nocturnas que llegan a Arrasate y Mendaro
Tras el operativo que identificó el sábado a 200 personas y 95 vehículos en la capital alavesa, hay nuevos encuentros previstos en Arrasate y Mendaro
Jorge Napal y David González
Miércoles, 14 de enero 2026
| Actualizado 15/01/2026 10:18h.
Las carreras ilegales llegan a Gipuzkoa siguiendo una dinámica que parece responder al juego del gato y el ratón. Siempre ocurre de un modo similar, señalan fuentes policiales. Con el foco puesto en Vitoria, donde más de 200 personas y 95 vehículos fueron identificados durante la noche del sábado, los amantes de quemar rueda, que niegan irregularidad alguna, han acabado por ampliar su radio de acción y tienen previsto celebrar encuentros en Arrasate y Mendaro, según ha podido saber este periódico.
Se trata de un fenómeno que parece haber resurgido con fuerza tras un año y medio en el que este tipo de quedadas había cesado en Euskadi tras la muerte de Izaro y Cristian, dos jóvenes que fallecieron hace ahora dos años mientras seguían carreras ilegales en el polígono industrial de Júndiz, localidad cercana a Vitoria.
Su coche, un Volkswagen Polo, fue arrollado por un BMW que participaba en un pique con un tercer turismo, también de la misma marca. El Juzgado de Instrucción número 1 de Vitoria ha prorrogado la investigación del «doble homicidio» hasta junio, debido a la complejidad del caso.
Se trata de un fenómeno que resurge con fuerza tras año y medio en el que cesó tras la muerte de dos jóvenes en Álava
El accidente que se cobró la vida de los jóvenes gasteiztarras, de 18 y 21 años, pone el foco sobre un fenómeno clandestino y nocturno que ha pervivido en diferentes puntos de la geografía vasca desde hace al menos dos décadas y que, tras el parón de año y medio tras el accidente mortal, comenzó a dar señales de vida el pasado mes de octubre.
A través de las redes sociales, como ha podido comprobar este periódico, las concentraciones se vienen sucediendo de manera regular cada dos o tres fines de semana. Para muestra, lo ocurrido la noche del sábado, cuando más de 200 personas y 95 vehículos fueron identificados en el marco de un operativo conjunto de la Policía Local y la Unidad Territorial de Tráfico de la Ertzaintza.
Reformas ilegales en los vehículos
El operativo se desplegó sobre las once de la noche en los alrededores del polígono industrial de Gamarra. La Policía Local tramitó cinco denuncias por reformas ilegales llevadas a cabo en los vehículos. Retiró asimismo un turismo por deficiencias técnicas para circular. Como se desprende de esta última intervención, las quedadas en la capital alavesa han comenzado a estar muy condicionadas por el estrecho marcaje policial, tanto de la Ertzaintza como de la Policía Local, razón que explicaría que los organizadores de estos encuentros hayan trasladado ahora sus encuentros a Arrasate y Mendaro.
Por lo general, como en el caso de Arrasate, la pauta habitual es citarse de noche en un establecimiento próximo al lugar –como ocurrirá el 7 de febrero– para comenzar a rugir los motores dos horas después del encuentro. Secundan estas convocatorias jóvenes de entre 18 y 35 años. Según ha podido comprobar la Ertzaintza, figuran entre ellos también guipuzcoanos, que se han dejado ver en localidades alavesas como la de Lantaron, como ocurrió en Navidades. En concreto, en un polígono industrial de este municipio, donde se dieron cita más de 200 vehículos durante la madrugada del 28 de diciembre. Fueron identificados entonces 44 turismos y 70 jóvenes, algunos de ellos del territorio. Fuentes consultadas señalan que conductores guipuzcoanos también fueron localizados el pasado 6 de diciembre en una quedada nocturna en Vitoria en un dispositivo llevado a cabo por la Ertzaintza y por la Policía Local de la capital alavesa, después de que al parecer hubieran participado en carreras ilegales desarrolladas antes en la cercana Miranda de Ebro (Burgos).
Las concentraciones se vienen sucediendo de manera regular cada dos o tres fines de semana en territorios limítrofes
Pasadas las 21.00 horas, ambos cuerpos establecieron ese día un control de tráfico en las inmediaciones del pabellón Buesa Arena al tener conocimiento de una posible quedada masiva de vehículos a través de redes sociales. Durante el dispositivo fueron identificados 109 vehículos y 124 personas. Un total de 23 coches fueron sancionados, quince de ellos por realizar reformas de importancia, 2 por carecer de la ITV en vigor, y 6 por sus neumáticos en mal estado. Un total de 4 turismos quedaron inmovilizados en dependencias de Policía Local mientras que una persona fue propuesta para sanción por infringir la Ley Orgánica de Protección a la Seguridad Ciudadana por tenencia de sustancias estupefacientes.
Este pasado verano Bizkaia también se ha convertido en escenario de carreras ilegales, como la que reunió durante la primera semana de julio a 600 personas en un polígono industrial de Abanto. Los agentes confirmaron entonces que había conductores «de todo Bizkaia y de las provincias limítrofes».
Tragedia en Vitoria
Con todo, nada que ver con la tragedia ocurrida hace dos años en el polígono industrial de Júndiz, donde murieron Cristian e Izaro. Convocados por un chat de Whatsapp denominado KDD Gasteiz, ya inoperativo, los jóvenes acudieron la madrugada del 13 de enero para seguir los piques, como se conoce a los uno contra uno entre vehículos de alta cilindrada. La pareja viajaba en los asientos traseros del Volkswagen Polo en compañía de dos amigos.
Según ha podido comprobar la Ertzaintza, secundan estas convocatorias jóvenes de entre 18 y 35 años
Según figura en el atestado de la Policía Local, aquella noche se produjeron infinidad de tandas, como se denomina a las competiciones entre dos o más turismos. Carreras que los agentes califican de «temerarias», y que trataron de impedirlas sin éxito ya que los participantes se movieron por varias ubicaciones.
Hacia la 1.47 horas, el utilitario donde iban las dos víctimas cambió de acera en la recta de Júndiz sin percatarse de que dos BMW se acercaban a una velocidad «muy superior» a los 50 kilómetros por hora permitidos para el casco urbano. Según refleja el atestado policial, el turismo en cabeza chocó de manera «frontolateral» contra el Polo que se incorporaba a la calzada. Cristian murió prácticamente en el acto. Izaro, unos minutos después.