Autor Tema: De gamberros, vándalos y convivencias  (Leído 115227 veces)

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Re:De gamberros, vándalos y convivencias
« Respuesta #640 en: 21 de Octubre de 2019, 14:43:21 pm »



Detenido por tentativa de homicidio el hombre que lanzó un cohete al helicóptero de los Mossos


Comienza el goteo de arrestos conforme la policía identifica a los autores de actos vandálicos
Cohete lanzado por los manifestantes contra el helicóptero de los Mossos.
Cohete lanzado por los manifestantes contra el helicóptero de los Mossos.

 
El Periódico / Barcelona

Lunes, 21/10/2019 - 14:39
Comienza el goteo de detenciones conforme los Mossos d'Esquadra van identificado a los autores de distintos episodios violentos producidos durante los disturbios de la semana pasada.


Uno de los primeros en ser detenido es un individuo que ha sido identificado como el autor del lanzamiento de un cochete contra el helicótero de los Mossos en el cruce entre Gran Via y Balmes. El individuo está acusado de tentativa de homicidio y atentado ya que la acción puso en grave peligro a la aeronave. El lanzamiento del material pirotécnico se produjo cuando el helicóptero estaba volando bajo.


Y no es el único arresto. La Policia de la Generalitat también ha detenido a un joven relacionado con los incidentes del pasado lunes en el aeropuerto de El Prat. Allí hubo cargas policiales de los Mossos y de la Policía Nacional que terminaron con decenas de heridos, y se cancelaron más de un centenar de vuelos.

201 detenidos
Según han informado fuentes policiales, con estos dos arrestos se eleva a 201 la cifra total de detenidos en los últimos días por su presunta relación con los disturbios provocados en las movilizaciones contra la sentencia del Supremo en toda Cataluña.


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Re:De gamberros, vándalos y convivencias
« Respuesta #641 en: 27 de Octubre de 2019, 14:26:35 pm »


Se extiende la quema de contenedores por los barrios de Madrid



. Los vecinos de Vallehermoso alertan de la reincidencia de estos actos. La Policía Municipal apunta a que, «en la mayoría de casos, los provocan jóvenes de la zona»
Se extiende la quema de contenedores por los barrios de Madrid
Los vecinos asisten atónitos a la quema de un contenedor en la calle Meléndez Valdés
Belén V. Conquero
2019/10/27 | 03:17H.
«Los contenedores arden y poco podemos hacer. No sabemos quién está detrás, ni por qué escogen ciertas calles», afirma Belén Arsuaga, portavoz de la asociación vecinal Chamberí Se Defiende. Ni ella ni sus vecinos son capaces de explicar qué hay detrás de la quema de contenedores que se repite ciertos fines de semana en diferentes calles del barrio. «En cuanto algún vecino alerta de que hay fuego en uno de estos recipientes, llamamos a la Policía y no tardan en personarse. La intervención es rápida, pero identificar a el o los responsables es mucho más difícil», añade.


Lo cierto es que, aunque suelen escoger ubicaciones diferentes, «hay una calle en la que sí que se han repetido varios fuegos y hemos tenido que pedir a la Junta de Distrito que cambiara la ubicación de los contenedores». Se refiere a la calle Rodríguez San Pedro, esquina con la calle Vallehermoso. «Los quemaron varios días seguidos y, lo peor, es que estaban ubicados muy cerca de un portal acristalado y podía afectarle. Por eso pedimos que los trasladaran unos metros. No tardaron ni 48 horas en moverlos».

Desde que empezaron estos incidentes, tanto los agentes, como los vecinos del barrio prestan especial atención a nuevos incidentes. En especial, en zonas aledañas a la calle Escosura, Galileo o Meléndez Valdés, donde ya se han dado varios episodios.

Lo cierto es que, como ha podido confirmar LA RAZÓN, la quema de estos elementos urbanos no es una «moda» nueva, sino que otros distritos llevan desde principios de año lidiando con esta problemática, que no solo representa un coste para cada Junta de Distrito, si no que también perjudica a los residentes de la zona. De ahí, que en áreas como la de Ciudad Lineal, la Policía Municipal lleve meses controlando incidentes relacionados con estos hechos que, en ocasiones, también producen daños en vehículos aparcados en las inmediaciones del fuego.


En Ciudad Lineal, el problema lo llevan acarreando muchos meses, aunque la presión policial ha mejorado la situación. Según fuentes policiales, todo apunta a que los responsables de estos actos «son jóvenes vecinos de la zona». Como tienen registrado los agentes, «el problema empezó en enero en calles principalmente del barrio de La Elipa», reconocen. Durante los meses de enero y febrero «se contabilizaron un total de 13 contenedores ardiendo y varias motocicletas».

Los siguientes meses del año, «las quemas fueron más esporádicas», pero se tradujeron en la detención de cuatro personas «de diferentes nacionalidades» relacionadas con ellos.

A mediados de marzo, vuelven a repetirse los hechos en el barrio de La Elipa –pertenece a Ciudad Lineal–. Se produce un nuevo incendio en la calle María Teresa Sáenz de Heredia y los agentes pudieron identificar a una persona a la que sus propios vecinos «señalaron como presunto responsable y al cual se le intervienen dos sopletes y pastillas incendiarias», lo que llevaron a los agentes a detenerle.

Pero esta identificación normalmente no se produce porque los residentes de la zona se encuentran con el contenedor incendiado y no tienen forma de saber quién es el responsable. Así ocurrió en junio, también en una calle de Ciudad Lineal. Durante este mes se quemaron otros cinco contenedores que, por su proximidad, afectaron a cuatro coches aparcados en la vía pública. Durante estos hechos, «los vecinos solo pudieron confirmar la sospecha de que en el momento del fuego pasó un coche rojo cerca». Sin embargo, no se produjeron detenciones porque no lograron identificar a los responsables.


Como explicaron los propios vecinos del distrito de Ciudad Lineal, durante el mes de julio identificaron un total de 16 casos aseveraron desde la Asociación Vecinal La Merced de Quintana. La mayoría se produjeron cerca de la M-30. Uno de ellos tuvo lugar en la calle Santa Irene, mientras que otro se localizó en la calle Poeta Blas de Otero.

Presión policial

Esta entidad insiste en que, gracias al seguimiento policial, se está controlando el problema. Todos estos hechos, llevaron a que la asociación recopilara información gracias a las denuncias de los propios vecinos y buscaran dar visibilidad al problema en redes sociales con hashtags como #CiudadLinealSeQuema.

El propio Ayuntamiento se ha hecho cargo del problema que existe. La portavoz del Gobierno municipal, Inmaculada Sanz, señaló, durante una visita a la comisaría de Policía Municipal del distrito, que habría que «tener un especial cuidado» ya que, existía «una demanda vecinal» en relación a la oleada de incendios en el distrito. También manifestó su intención de pedir a la Policía Municipal que dé con los responsables de los incendios que, según sus palabras, «pueden poner en riesgo no solo el mobiliario urbano», sino también «la integridad de las personas».

Este mismo año, la Policía Municipal también identificó a un pirómano que actuaba por la zona de Latina y Carabanchel. Este individuo, en una sola madrugada quemó 13 contenedores, cuyas llamas además afectaron a siete vehículos. El detenido no tardaba ni quince minutos en iniciar un nuevo fuego. Fue esta impulsividad y los testimonios de diferentes testigos los que llevaron a los agentes hasta él.


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Re:De gamberros, vándalos y convivencias
« Respuesta #644 en: 11 de Noviembre de 2019, 07:20:40 am »

Acoso a una vecina en la calle de Nicasio Gallego DE SAN BERNARDO

Chamberí: «No podemos vivir acosados en las puertas de nuestras casas»
Vecinos de José Marañón denuncian las amenazas y suciedad que causa un grupo expulsado de un comedor social

M. J. Álvarez
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Actualizado:11/11/2019 01:38h


Han presentado más de un centenar de firmas a la Junta Municipal de Chamberí. Están indignados por la situación que llevan sufriendo desde hace un año y cuatro meses y que algunos han denunciado. ¿El motivo? Un grupo de personas conflictivas que les amenazan, beben, hacen sus necesidades en plena calle, piden limosna de forma intimidatoria y hasta alguno ejerce de gorrilla. En caso de que se nieguen a darles dinero por la plaza de aparcamiento o les recriminen su actitud, toman represalias, indica un grupo de residentes.

Vacían las papeleras y extienden la basura por las aceras, estampan botellas de cristal contra el suelo para asustarles, les rompen los retrovisores o las jardineras de sus ventanas, duermen en la calle y guardan sus enseres sucios en una alcantarilla, entre otras cosas, afirman José y Joaquín. Todo ello ocurre en las calles de José Marañón y Nicasio Gallego, esquina a Santa Engracia y Covarrubias.

«Esto es insufrible; antes eran tres –dos hermanos y otro muy agresivo–; ahora han venido refuerzos y a veces son seis, ocho... Condicionan tu vida. Yo no quiero que cada vez que entre o salga de mi portal sola me dé miedo porque cinco borrachos estén ahí apostados, te insulten o lo qué les dé por hacer si eres mujer», dice Mónica.

Estos acosadores frecuentaban el Comedor Social del Centro de Día Luz Casanova, situado en el número 15 de la calle de José Marañón. Antes lo regentaban unas monjas, pero a raíz del cambio de titularidad, en julio de 2018, comenzaron las complicaciones. «No estamos en contra de las personas que van al comedor. No es aporofobia. Estamos en contra de los incívicos que nos hacen la vida imposible», recalca Juan.
«No tengas miedo»

Las personas conflictivas no pueden pisar el comedor. Fueron sancionadas de forma indefinida. «Como logran dinero han acampado aquí. Uno, el violento, tiene una orden de alejamiento que se salta cuando quiere; el jueves, sin ir más lejos. Al verme, me dijo de todo y le he denunciado por amenazas», relata Mónica. No es la primera vez ni la única que lo ha hecho.

«¿Qué te pasa? No tengas miedo. ¿No me vas a dar nada? Me soltó el más agresivo del grupo», explica Andrea. «Se abalanza hacia ti de tal modo que parece que te va a hacer algo. Una vez me agarró del tobillo. Mi sobrina llega tarde y temo por ella».

Todo ello se traduce en inseguridad, insalubridad y temor. «Los mayores evitan salir cuando están ellos; los padres, cuando van con sus hijos, les esquivan; las chicas temen que se metan con ellas. ¡Estamos estresados! Las navidades pasadas hasta hicieron hogueras en la calle», recalcan los afectados.

En septiembre entregaron las firmas que recogieron en verano al concejal presidente de la Junta Municipal de Chamberí, Javier Ramírez (PP), para que tome cartas en el asunto, tras la ignorancia del equipo de gobierno anterior. Ya se han reunido dos veces:el 9 y el 24 de octubre «Estamos esperanzados. Ahora hay más limpieza. Baldean a diario y la Policía Municipal y Nacional pasan cada dos por tres. Por eso están más nerviosos y alguno está perdiendo los papeles», agregan Tina y Marcelino.

Solicitan que se acabe con el asentamiento: «Ellos se niegan a ir a un albergue y no se les puede obligar, pero nosotros no tenemos porqué soportar esto. El comedor debería hacer algo». Mientras, afirman que van a dar un oportunidad a la Administración.