Autor Tema: Nos estamos convirtiendo en xenófobos?  (Leído 88693 veces)

Desconectado Syberia

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1480 en: 12 de Noviembre de 2018, 22:55:16 pm »
Es que para la izmierda ejpañola, todo lo que no sea dejar que unos moros sarnosos violen a tu hija en el metro es xenofobia......sólo hay que escuchar a la Griso o la Beni.....

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1481 en: 13 de Noviembre de 2018, 00:49:56 am »
Es que para la izmierda ejpañola, todo lo que no sea dejar que unos moros sarnosos violen a tu hija en el metro es xenofobia......sólo hay que escuchar a la Griso o la Beni.....

Si violasen a la hija de uno/a de esos/as progres, ya veríamos que opinaban.....

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1482 en: 13 de Noviembre de 2018, 08:16:54 am »
14 claves para identificar a un fascista, según Umberto Eco

Lumen publica una conferencia ofrecida por el escritor y filósofo italiano sobre naturaleza de los totalitarismos


Hitler y Mussolini, en junio de 1940. Wikipedia
Karina Sainz Borgo

13.11.2018 - 05:00

Cabe en el bolsillo de una americana, tiene 61 páginas y concreción suficiente para funcionar como un ibuprofeno. Se trata de Contra el fascismo, un libro publicado por el sello Lumen que recoge una conferencia ofrecida por el escritor y semiólogo Umberto Eco en un congreso organizado por los departamentos de filología italiana y francesa de la Universidad de Columbia, el 25 de abril de 1995.

Umberto Eco (1932-2016) fue el hombre que trazó una historia de la belleza, dividió el mundo -cuando se podía- en Apocalípticos e Integrados y convirtió la semiótica en pasto de bestseller con El nombre de la rosa. En el libro que ahora llega a manos de los lectores, Umberto Eco advierte, incluso cuando parecían lejanos, los peligros del autoritarismo.

Esta conferencia, presentada ahora como ensayo, la dictó Eco en ocasión del aniversario de la insurrección general de Italia del Norte contra el Nazismo y la liberación de Europa. El texto se publicó en The New York Review of Books, ese mismo año, y revive ahora traducido del italiano al español por Elena Lozano.

Basándose en su condición ecléctica, que no atiende a una ideología monolítica a la mezcla de ideas contradictorias, Eco califica el fascismo como un "totalitarismo fuzzy", un instrumento que se sostiene en la muchedumbre y en la naturaleza sincrética de los símbolos que exalta. Lo distingue la consigna por encima de la discrepancia.

Marcado por un tono claramente escolar  -su auditorio original era un grupo de universitarios norteamericanos-, el ensayo de Umberto Eco desarrolla catorce elementos a partir de los cuales distinguir e identificar el "ur fascismo" o lo que le italiano describe como un "fascismo eterno", que permanece latente en el ejercicio de la cosa pública.

    La primera característica de un ur-fascismo es el culto a la tradición.
    El tradicionalismo asociado a estas manifestaciones implica el rechazo a la modernidad.
    El irracionalismo que las distingue se deriva también de culto a la acción y por la acción.
    A los fascismos los singulariza el sincretismo, que difícilmente puede aceptar el pensamiento crítico. El espíritu crítico realiza distinciones, y distinguir es señal de modernidad.
    El desacuerdo es, además, un signo de diversidad. El ur-fascismo crece y busca el consenso explotando y exacerbando el natural miedo a la diferencia.
    El ur-fascismo surge de la frustración individual o social.
    A los que carecen de una identidad social cualquiera, el ur-facsismo les dice que su único privilegio es  haber nacido en un país determinado.
    Como una condición del discurso, Eco señala que los seguidores del "ur-fascismo! deben sentirse humillados por la riqueza que ostentan los enemigos.
    Para el ur-fascismo no hay lucha por la vida, sino más bien "vida para la lucha".
    Fuere presencia de elitismos aristocráticos y militaristas.
    Desde esta perspectiva, cada uno está educado para convertirse en un héroe. En todas las mitologías, el "héroe" es un ser excepcional, pero en la ideología ur-fascista e heroísmo es norma.
    Puesto que la guerra permanece como el heroísmo son juegos difíciles de jugar, el ur-fascismo proyecta su voluntad de poder a cuestiones sexuales. "Este es el origen del fascismo, que implica el desdén hacia las mueres y una condena de las costumbres sexuales no conformistas, desde la castidad hasta la homosexualidad".
    Los ciudadanos solo posee influencia política desde el punto de vista cuantitativo: se siguen las decisiones de la mayoría.
    El ur-facsismo habla la "neolengua", se refiere Eco al término que introduce Orwell en 1984, pero también en el lenguaje popular y simple, construido sobre etiquetas.


 
 


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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1483 en: 23 de Noviembre de 2018, 08:15:49 am »
Explosivas declaraciones del gobernador de San Pablo con decisiones de Bolsonaro


https://www.youtube.com/watch?v=3Bp5nRO4s3g



Lo que dice el video:

_”Aquí tengo a mi lado, al nuevo secretario de seguridad pública del estado de San Pablo, General Campos que fue comandante de la región sudeste del ejército brasilero y ahora asume las responsabilidades como secretario de seguridad pública del estado de San Pablo.

Policías en la calle y los bandidos en la cárcel. Aquí en San Pablo los bandidos no van a ser molestia.

Derechos humanos es proteger a las familias, proteger las propiedades,proteger aquellos que son brasileros de bien, que no son criminales, proteger amparar y apoyar a los policías, la policía civil y la policía militar de San Pablo.

Criminales serán tratados como criminales, en cualquier circunstancia, será inmovilizado y preso, y si es necesario elegir entre la vida de un policía y la de un bandido yo como gobernador determino que vamos a salvar la vida del policía y que el bandido vaya a parar al cementerio.

Para ser bien claro, bien claro.”

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1484 en: 23 de Noviembre de 2018, 17:13:14 pm »
14 claves para identificar a un fascista, según Umberto Eco

Lumen publica una conferencia ofrecida por el escritor y filósofo italiano sobre naturaleza de los totalitarismos


Hitler y Mussolini, en junio de 1940. Wikipedia
Karina Sainz Borgo

13.11.2018 - 05:00

Cabe en el bolsillo de una americana, tiene 61 páginas y concreción suficiente para funcionar como un ibuprofeno. Se trata de Contra el fascismo, un libro publicado por el sello Lumen que recoge una conferencia ofrecida por el escritor y semiólogo Umberto Eco en un congreso organizado por los departamentos de filología italiana y francesa de la Universidad de Columbia, el 25 de abril de 1995.

Umberto Eco (1932-2016) fue el hombre que trazó una historia de la belleza, dividió el mundo -cuando se podía- en Apocalípticos e Integrados y convirtió la semiótica en pasto de bestseller con El nombre de la rosa. En el libro que ahora llega a manos de los lectores, Umberto Eco advierte, incluso cuando parecían lejanos, los peligros del autoritarismo.

Esta conferencia, presentada ahora como ensayo, la dictó Eco en ocasión del aniversario de la insurrección general de Italia del Norte contra el Nazismo y la liberación de Europa. El texto se publicó en The New York Review of Books, ese mismo año, y revive ahora traducido del italiano al español por Elena Lozano.

Basándose en su condición ecléctica, que no atiende a una ideología monolítica a la mezcla de ideas contradictorias, Eco califica el fascismo como un "totalitarismo fuzzy", un instrumento que se sostiene en la muchedumbre y en la naturaleza sincrética de los símbolos que exalta. Lo distingue la consigna por encima de la discrepancia.

Marcado por un tono claramente escolar  -su auditorio original era un grupo de universitarios norteamericanos-, el ensayo de Umberto Eco desarrolla catorce elementos a partir de los cuales distinguir e identificar el "ur fascismo" o lo que le italiano describe como un "fascismo eterno", que permanece latente en el ejercicio de la cosa pública.

    La primera característica de un ur-fascismo es el culto a la tradición.
    El tradicionalismo asociado a estas manifestaciones implica el rechazo a la modernidad.
    El irracionalismo que las distingue se deriva también de culto a la acción y por la acción.
    A los fascismos los singulariza el sincretismo, que difícilmente puede aceptar el pensamiento crítico. El espíritu crítico realiza distinciones, y distinguir es señal de modernidad.
    El desacuerdo es, además, un signo de diversidad. El ur-fascismo crece y busca el consenso explotando y exacerbando el natural miedo a la diferencia.
    El ur-fascismo surge de la frustración individual o social.
    A los que carecen de una identidad social cualquiera, el ur-facsismo les dice que su único privilegio es  haber nacido en un país determinado.
    Como una condición del discurso, Eco señala que los seguidores del "ur-fascismo! deben sentirse humillados por la riqueza que ostentan los enemigos.
    Para el ur-fascismo no hay lucha por la vida, sino más bien "vida para la lucha".
    Fuere presencia de elitismos aristocráticos y militaristas.
    Desde esta perspectiva, cada uno está educado para convertirse en un héroe. En todas las mitologías, el "héroe" es un ser excepcional, pero en la ideología ur-fascista e heroísmo es norma.
    Puesto que la guerra permanece como el heroísmo son juegos difíciles de jugar, el ur-fascismo proyecta su voluntad de poder a cuestiones sexuales. "Este es el origen del fascismo, que implica el desdén hacia las mueres y una condena de las costumbres sexuales no conformistas, desde la castidad hasta la homosexualidad".
    Los ciudadanos solo posee influencia política desde el punto de vista cuantitativo: se siguen las decisiones de la mayoría.
    El ur-facsismo habla la "neolengua", se refiere Eco al término que introduce Orwell en 1984, pero también en el lenguaje popular y simple, construido sobre etiquetas.


 
 


Hay que cambiar de vez en cuando la lectura,no todo en esta vida es el okdiario,la razón,ABC  etcetc

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1485 en: 23 de Noviembre de 2018, 17:18:58 pm »
Explosivas declaraciones del gobernador de San Pablo con decisiones de Bolsonaro


https://www.youtube.com/watch?v=3Bp5nRO4s3g



Lo que dice el video:

_”Aquí tengo a mi lado, al nuevo secretario de seguridad pública del estado de San Pablo, General Campos que fue comandante de la región sudeste del ejército brasilero y ahora asume las responsabilidades como secretario de seguridad pública del estado de San Pablo.

Policías en la calle y los bandidos en la cárcel. Aquí en San Pablo los bandidos no van a ser molestia.

Derechos humanos es proteger a las familias, proteger las propiedades,proteger aquellos que son brasileros de bien, que no son criminales, proteger amparar y apoyar a los policías, la policía civil y la policía militar de San Pablo.

Criminales serán tratados como criminales, en cualquier circunstancia, será inmovilizado y preso, y si es necesario elegir entre la vida de un policía y la de un bandido yo como gobernador determino que vamos a salvar la vida del policía y que el bandido vaya a parar al cementerio.

Para ser bien claro, bien claro.”

El problema es cuando se llega a esa línea belicista y se maten a personas inocentes.
Porque cuando se quitan derechos aparece la razón de la fuerza y desaparece la fuerza de la razon

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1486 en: 24 de Noviembre de 2018, 14:00:04 pm »


El mensaje de Vox sobre inmigración que conquista Almería: "Son una invasión que viene a sustituirnos"




ÁLVARO CARVAJAL  Almería

24 NOV. 2018 11:16

Cae una lluvia fina en Almería. Siempre bien recibida en una tierra con sed y que no se entiende sin la agricultura ni los invernaderos. Pero hay otra lluvia invisible y más intensa que estos días anda empapando toda la provincia y que ha hecho que todo el país fije sus ojos aquí. Vox tiene serias opciones de lograr en las elecciones andaluzas los primeros escaños para la extrema derecha en España desde Fuerza Nueva en 1979. El interrogante es qué provoca que este fenómeno haya permeado de esta manera y alcance su mayor auge en la provincia de Almería, según apuntan la mayoría de las encuestas.PublicidadBajar para ver más contenido

Entre los distintos factores que se enumeran, los interlocutores consultados y una decena de simpatizantes de Vox coinciden en señalar la inmigración como uno de los principales. El discurso de mano de hierro, que las ONG y la izquierda tachan de xenófobo, ha prendido en la provincia española con mayor porcentaje de extranjeros. Son un 19,7%, lo que duplica la media nacional (10,1%) y aún más la andaluza (7,4%). Aquí conviven hasta 110 nacionalidades.

Una mayoría de estos inmigrantes trabaja en invernaderos como los de El Ejido, donde se desataron en el año 2000 los disturbios racistas más graves que ha habido en España. En este mar de plástico formado por los cultivos, la población extranjera ronda el 20%. Un índice que se repite en otros tantos municipios almerienses. La gran mayoría son magrebíes.


Un taxista "que jamás votará a una extrema, sea del color que sea", deja en evidencia con sus palabras hasta qué punto existe un caldo de cultivo en la sociedad. Pese a rechazar a Vox, tampoco es ajeno a interiorizar ciertas afirmaciones. Por un lado, la de vincular la inmigración con la inseguridad y, por otro, denunciar que tienen "preferencia" a la hora de recibir ayudas sociales.

Son, precisamente, dos ideas que Vox explota en sus mítines. En ellos alerta de "una auténtica invasión que pretende sustituirnos" y que está "destruyendo muchos barrios y pueblos". Y se pregunta "por qué hay que ser solidarios con quienes asaltan nuestras fronteras y vienen exigiendo ayudas sociales y viviendas", cuando hay familias españolas que lo están pasando mal. "Nosotros hemos venido para decir que va a haber solidaridad con los españoles".

El término "invasión" fue repetido por lo menos cuatro veces el pasado jueves en un acto en la capital almeriense. Y fue ovacionado por cientos de asistentes. Entre los que aplauden, no busquen sólo a "fachas de brazo en alto" -aunque a algunos se les intuye- ni a "pijos", porque son los menos. La mayoría de la gente que acude es de apariencia sencilla, incluso humilde, que bien podría encontrarse en el supermercado del barrio, aunque casi todos evidencian una mentalidad previa conservadora o de derechas.


En torno a ese perfil, Vox ha articulado un discurso nacional-populista que sobre todo bebe de la indignación por los estragos de la crisis y del hartazgo con los políticos por la falta de soluciones, y que incide en el agravio, la vulnerabilidad de los ciudadanos y el desamparo por parte de las instituciones. Con esta retórica, al estilo de Salvini en Italia o Le Pen en Francia, se dispara contra todo y todos: partidos "inútiles", inmigrantes, Bruselas, independentistas...

Sus votantes dicen sentirse discriminados por los servicios sociales en el acceso de ayudas como las becas o la dependencia. O el acceso a una vivienda o un trabajo. "Hay gente pagando impuestos y sus hijos no tienen libros ni comedores gratuitos pero, en cambio, los inmigrantes tienen derecho a todo. Ves eso y te cansas, porque vas a pedir ayudas y no hay nada para ti", señala una señora de unos 50 años, junto a su marido.

Los más jóvenes, un chico de 30 años y una chica de 32, "defraudados" por el resto de las fuerzas políticas, inciden cada uno por separado en esa misma idea y dicen sentirse atraídos por "un partido diferente" que plantea dar "prioridad" a los españoles en lugar de "privilegiar" o repartir "alegremente el dinero" entre los inmigrantes.


"Somos de extrema necesidad", exclama Vox a modo de eslogan, y arroja un puñado de soluciones populistas, como cerrar las fronteras a los inmigrantes y "levantar un muro en Ceuta y Melilla". Como suprimir las autonomías. Como la eliminación de los cargos "y las cargas" en la Administración.

El hilo nacional-populista de Vox y la apelación a las necesidades, en una región golpeada por la corrupción y el desempleo, llega al punto de que en sus actos se dirigen al votante desencantado de Podemos, partido que hasta ahora había canalizado el malestar social. Lo dicen así: "Sé que la crisis ha sido muy dura y has votado con indignación, pero ya vemos qué hacen los líderes de Podemos además de comprarse casoplones: entregar el país a la inmigración ilegal" o pactar con "quien rompe España".

Es apenas preguntar por Vox y los simpatizantes niegan por su propia iniciativa -"para aclarar", dicen- definirse como "ultraderecha". Rehúyen y discrepan de esa etiqueta. Desde el atril usan otro concepto. "¡Os pido que os unáis a la resistencia!". El fervor de los aplausos deja claro que ahí sí se reconocen.

Hay más elementos con los que Vox trata de conectar en Almería. Uno es el agua, imprescindible en la economía local. Promete retomar un plan hidrológico nacional, "abandonado" por el PP, para traer agua a los cultivos desde otros lugares de España. Por otra parte, apela al proteccionismo frente a los productos agrícolas de Marruecos que "hacen caer los precios" con la complicidad de la UE, que trata a Rabat, se lamentan, como si fuera un socio más. Frente al discurso de Vox y desde su trabajo con los inmigrantes, el portavoz de la ONG Andalucía Acoge, José Miguel Morales, denuncia que se está "manipulando" para "enfrentar a la población". En Almería hay gente que se siente "maltratada socialmente", dice. Por ello, alerta de que resulta "tremendamente peligroso", ya que puede crear "confrontación" social. "Tensiones" que dice estar sufriendo ya la ONG.


"España es una referencia en Europa en cuanto a atravesar una crisis sin caer en la lucha ni la pelea de los pobres contra los pobres, y podemos perder esa década de cohesión por un debate electoralista que busca un escaño", lamenta Morales.

El más afectado por la irrupción de Vox es el PP. Su secretario general en Almería, Javier Aureliano García, se desmarca de la retórica contra la inmigración y la tacha de "radical". "Allá ellos, nosotros creemos en la responsabilidad frente a las soluciones fáciles y populistas", dice. "No creen en Europa", asegura incidiendo en sus críticas y en sus diferencias. Y niega un efecto contagio al PP. La culpa, dice, la tiene el PSOE, porque son "máquinas de fabricar populismo".

El 'procés' y el 'efecto moda' lanzan al partido
Manuel Arias Maldonado, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga, cree que la inmigración es un tema importante en la expansión de Vox por Almería, pero advierte de que el factor electoral determinante que explica su irrupción en Andalucía y el resto de España es una reacción frontal al procés en Cataluña, que proviene de una parte del electorado del PP que se siente muy enfada con la "gestión" que llevó a cabo Mariano Rajoy.

Por este clima, considera que Vox forma parte de un "proceso de contaminación populista del discurso político" que arrancó con Pablo Iglesias y que, en este caso, ha encontrado otra expresión en la respuesta contra el independentismo. "Es un fenómeno parecido a Podemos, que en su caso vio una oportunidad de mercado con la crisis y ahora Vox, que ve esa oportunidad de mercado en el procés. Uno por la izquierda y otro por la derecha", dice.

El politólogo avisa de que Vox parece estar ahora bajo la influencia del llamado "efecto bandwagon" [vagón, en inglés]; lo que coloquialmente es "subirse al carro". Es decir, personas que al ver en los sondeos que Vox podría sacar representación en el Parlamento de Andalucía -el CIS le da un diputado por Almería- se sienten arrastradas a votar por una opción que antes descartaban porque creían que no serviría de nada. Este efecto arrastre o de moda es el que tiene al PP asustado, porque una inmensa mayoría de los electores que se fugan a Vox proceden de sus filas. De ahí que contraataque diciendo que ese voto será "inútil" el 2-D.

Lo que sí aprecia Maldonado es que el PP utiliza ahora un "énfasis españolista" en su discurso, incluso apelando a "la España imperial". Que está por ver si es fruto de la "amenaza" de Vox o si era "un sello que ya traía Casado" de antes.

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1487 en: 24 de Noviembre de 2018, 23:36:16 pm »


El mensaje de Vox sobre inmigración que conquista Almería: "Son una invasión que viene a sustituirnos"




ÁLVARO CARVAJAL  Almería

24 NOV. 2018 11:16

Cae una lluvia fina en Almería. Siempre bien recibida en una tierra con sed y que no se entiende sin la agricultura ni los invernaderos. Pero hay otra lluvia invisible y más intensa que estos días anda empapando toda la provincia y que ha hecho que todo el país fije sus ojos aquí. Vox tiene serias opciones de lograr en las elecciones andaluzas los primeros escaños para la extrema derecha en España desde Fuerza Nueva en 1979. El interrogante es qué provoca que este fenómeno haya permeado de esta manera y alcance su mayor auge en la provincia de Almería, según apuntan la mayoría de las encuestas.PublicidadBajar para ver más contenido

Entre los distintos factores que se enumeran, los interlocutores consultados y una decena de simpatizantes de Vox coinciden en señalar la inmigración como uno de los principales. El discurso de mano de hierro, que las ONG y la izquierda tachan de xenófobo, ha prendido en la provincia española con mayor porcentaje de extranjeros. Son un 19,7%, lo que duplica la media nacional (10,1%) y aún más la andaluza (7,4%). Aquí conviven hasta 110 nacionalidades.

Una mayoría de estos inmigrantes trabaja en invernaderos como los de El Ejido, donde se desataron en el año 2000 los disturbios racistas más graves que ha habido en España. En este mar de plástico formado por los cultivos, la población extranjera ronda el 20%. Un índice que se repite en otros tantos municipios almerienses. La gran mayoría son magrebíes.


Un taxista "que jamás votará a una extrema, sea del color que sea", deja en evidencia con sus palabras hasta qué punto existe un caldo de cultivo en la sociedad. Pese a rechazar a Vox, tampoco es ajeno a interiorizar ciertas afirmaciones. Por un lado, la de vincular la inmigración con la inseguridad y, por otro, denunciar que tienen "preferencia" a la hora de recibir ayudas sociales.

Son, precisamente, dos ideas que Vox explota en sus mítines. En ellos alerta de "una auténtica invasión que pretende sustituirnos" y que está "destruyendo muchos barrios y pueblos". Y se pregunta "por qué hay que ser solidarios con quienes asaltan nuestras fronteras y vienen exigiendo ayudas sociales y viviendas", cuando hay familias españolas que lo están pasando mal. "Nosotros hemos venido para decir que va a haber solidaridad con los españoles".

El término "invasión" fue repetido por lo menos cuatro veces el pasado jueves en un acto en la capital almeriense. Y fue ovacionado por cientos de asistentes. Entre los que aplauden, no busquen sólo a "fachas de brazo en alto" -aunque a algunos se les intuye- ni a "pijos", porque son los menos. La mayoría de la gente que acude es de apariencia sencilla, incluso humilde, que bien podría encontrarse en el supermercado del barrio, aunque casi todos evidencian una mentalidad previa conservadora o de derechas.


En torno a ese perfil, Vox ha articulado un discurso nacional-populista que sobre todo bebe de la indignación por los estragos de la crisis y del hartazgo con los políticos por la falta de soluciones, y que incide en el agravio, la vulnerabilidad de los ciudadanos y el desamparo por parte de las instituciones. Con esta retórica, al estilo de Salvini en Italia o Le Pen en Francia, se dispara contra todo y todos: partidos "inútiles", inmigrantes, Bruselas, independentistas...

Sus votantes dicen sentirse discriminados por los servicios sociales en el acceso de ayudas como las becas o la dependencia. O el acceso a una vivienda o un trabajo. "Hay gente pagando impuestos y sus hijos no tienen libros ni comedores gratuitos pero, en cambio, los inmigrantes tienen derecho a todo. Ves eso y te cansas, porque vas a pedir ayudas y no hay nada para ti", señala una señora de unos 50 años, junto a su marido.

Los más jóvenes, un chico de 30 años y una chica de 32, "defraudados" por el resto de las fuerzas políticas, inciden cada uno por separado en esa misma idea y dicen sentirse atraídos por "un partido diferente" que plantea dar "prioridad" a los españoles en lugar de "privilegiar" o repartir "alegremente el dinero" entre los inmigrantes.


"Somos de extrema necesidad", exclama Vox a modo de eslogan, y arroja un puñado de soluciones populistas, como cerrar las fronteras a los inmigrantes y "levantar un muro en Ceuta y Melilla". Como suprimir las autonomías. Como la eliminación de los cargos "y las cargas" en la Administración.

El hilo nacional-populista de Vox y la apelación a las necesidades, en una región golpeada por la corrupción y el desempleo, llega al punto de que en sus actos se dirigen al votante desencantado de Podemos, partido que hasta ahora había canalizado el malestar social. Lo dicen así: "Sé que la crisis ha sido muy dura y has votado con indignación, pero ya vemos qué hacen los líderes de Podemos además de comprarse casoplones: entregar el país a la inmigración ilegal" o pactar con "quien rompe España".

Es apenas preguntar por Vox y los simpatizantes niegan por su propia iniciativa -"para aclarar", dicen- definirse como "ultraderecha". Rehúyen y discrepan de esa etiqueta. Desde el atril usan otro concepto. "¡Os pido que os unáis a la resistencia!". El fervor de los aplausos deja claro que ahí sí se reconocen.

Hay más elementos con los que Vox trata de conectar en Almería. Uno es el agua, imprescindible en la economía local. Promete retomar un plan hidrológico nacional, "abandonado" por el PP, para traer agua a los cultivos desde otros lugares de España. Por otra parte, apela al proteccionismo frente a los productos agrícolas de Marruecos que "hacen caer los precios" con la complicidad de la UE, que trata a Rabat, se lamentan, como si fuera un socio más. Frente al discurso de Vox y desde su trabajo con los inmigrantes, el portavoz de la ONG Andalucía Acoge, José Miguel Morales, denuncia que se está "manipulando" para "enfrentar a la población". En Almería hay gente que se siente "maltratada socialmente", dice. Por ello, alerta de que resulta "tremendamente peligroso", ya que puede crear "confrontación" social. "Tensiones" que dice estar sufriendo ya la ONG.


"España es una referencia en Europa en cuanto a atravesar una crisis sin caer en la lucha ni la pelea de los pobres contra los pobres, y podemos perder esa década de cohesión por un debate electoralista que busca un escaño", lamenta Morales.

El más afectado por la irrupción de Vox es el PP. Su secretario general en Almería, Javier Aureliano García, se desmarca de la retórica contra la inmigración y la tacha de "radical". "Allá ellos, nosotros creemos en la responsabilidad frente a las soluciones fáciles y populistas", dice. "No creen en Europa", asegura incidiendo en sus críticas y en sus diferencias. Y niega un efecto contagio al PP. La culpa, dice, la tiene el PSOE, porque son "máquinas de fabricar populismo".

El 'procés' y el 'efecto moda' lanzan al partido
Manuel Arias Maldonado, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga, cree que la inmigración es un tema importante en la expansión de Vox por Almería, pero advierte de que el factor electoral determinante que explica su irrupción en Andalucía y el resto de España es una reacción frontal al procés en Cataluña, que proviene de una parte del electorado del PP que se siente muy enfada con la "gestión" que llevó a cabo Mariano Rajoy.

Por este clima, considera que Vox forma parte de un "proceso de contaminación populista del discurso político" que arrancó con Pablo Iglesias y que, en este caso, ha encontrado otra expresión en la respuesta contra el independentismo. "Es un fenómeno parecido a Podemos, que en su caso vio una oportunidad de mercado con la crisis y ahora Vox, que ve esa oportunidad de mercado en el procés. Uno por la izquierda y otro por la derecha", dice.

El politólogo avisa de que Vox parece estar ahora bajo la influencia del llamado "efecto bandwagon" [vagón, en inglés]; lo que coloquialmente es "subirse al carro". Es decir, personas que al ver en los sondeos que Vox podría sacar representación en el Parlamento de Andalucía -el CIS le da un diputado por Almería- se sienten arrastradas a votar por una opción que antes descartaban porque creían que no serviría de nada. Este efecto arrastre o de moda es el que tiene al PP asustado, porque una inmensa mayoría de los electores que se fugan a Vox proceden de sus filas. De ahí que contraataque diciendo que ese voto será "inútil" el 2-D.

Lo que sí aprecia Maldonado es que el PP utiliza ahora un "énfasis españolista" en su discurso, incluso apelando a "la España imperial". Que está por ver si es fruto de la "amenaza" de Vox o si era "un sello que ya traía Casado" de antes.

Por eso contratan a emigrantes y si son sin papeles mucho mejor.....por que todos esos empresarios no contratan españoles .

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1488 en: 26 de Noviembre de 2018, 07:11:05 am »

De la URSS a la extrema derecha: los hijos del comunismo alemán abrazan el neonazismo

    En lo que fue la comunista República Democrática de Alemania (RDA), se ha hecho fuerte el partido Alternativa para Alemania (AfD).
    Donde otrora hubo comunismo, la formación ultraderechista se ha convertido en el primer partido en intención de voto.
    El líder de la ultraderecha alemana apodado ‘Hitler light’: "No tenemos nada que ver con los nazis"

26 noviembre, 2018 00:41

Salvador Martínez @SMMEnBerlin Berlín

Se llaman Maxi, Franz, Annabella, Caroline, Stefanie o Gina. Forman parte del grupo de 16 jóvenes que el Museo de la República Democrática de Alemania ha convertido en protagonistas de su última muestra en Berlín. Está dedicada a los últimos alemanes que nacieron bajo el comunismo, en 1989. Nací en el 1989, se titula la exposición. A través de objetos que han jugado un papel importante en las biografías de esos jóvenes, la muestra da cuenta de cómo han crecido en Alemania los últimos niños de la extinta República Democrática de Alemania (RDA).

Se exponen, por ejemplo, objetos como juguetes infantiles de la época o el juego de mesa Überholen ohne Einzuholen –algo así como Adelantar sin comprar–. Era una suerte de Monopoly del comunismo. Retomaba una idea del líder comunista de la RDA Walter Ulbricht según la cual se aspiraba a superar el capitalismo pero sin generar las desventajas propias de la economía de libre mercado.

Con ese juego de mesa pasó horas con sus abuelos en Berlín Michéle Weisbach, uno de los chicos protagonistas de la exposición. Entre Michéle y el resto de jóvenes de la muestra, por estadística, tendría que haber, por lo menos, un votante de ultraderecha. En principio, el núcleo duro de los votantes del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) no son los jóvenes. “Los protagonista de la exposición no son el núcleo de los electores de AfD”, precisa a EL ESPAÑOL el comisario de la muestra, Sören Marotz. AfD depende del voto de la población que, por edad, se sitúa entre los 30 y los 59 años. Por localización geográfica, AfD tiene mayor número de bastiones en el este alemán.

Allí es donde el partido ha sabido captar la sensación que muchos tienen en el este germano de “no ser escuchados”, según los términos de Marotz. Han pasado ya lustros desde la reunificación, pero en la Alemania oriental las jubilaciones son más bajas que en el oeste. Lo mismo pasa con los salarios. “En la RDA tampoco arraigó una auténtica sociedad civil”, dice Marotz.

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Este tipo realidades también las acusan los jóvenes del este. Por eso, en las pasadas elecciones generales, un 11% de los menores de 30 años votó por AfD. En las regiones de la antigua RDA, AfD fue el segundo partido más votado en esa cita con las urnas.

Según recuerdan a EL ESPAÑOL desde las oficinas de AfD en Magdeburgo, la capital de Sajonia-Anhalt, Land que otrora fue territorio de la Alemania comunista, “entre los votantes jóvenes, de entre 18 y los 29 años, conseguimos un 29% de los votos en las elecciones regionales de 2016”. En esa cita de Sajonia Anhalt, AfD fue el segundo partido más votado.

En las elecciones regionales de 2016 en Mecklenburgo-Pomerania Occidental, otra región que perteneció a la RDA, AfD también fue el segundo partido más votado. Superó a la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Angela Merkel al conseguir un 20,8% de los votos. Leif-Erik Holm, diputado de AfD en el Bundestag y líder de la formación ultra en esa región del este germano, no ve contradicción en que un territorio como el suyo, que en su día estuvo al servicio de la utopía comunista, ahora esté apoyando masivamente a un partido como AfD.

“Eso sólo es en apariencia una contradicción”, dice Holm a EL ESPAÑOL. “La RDA fue un estado muy conservador, incluso muchos de los votantes de Die Linke [formación izquierdista] son gente que prioriza el orden y la seguridad. En realidad, muchos votantes de Die Linke son conservadores y observan cómo los partidos tradicionales y los partidos de la izquierda no ven necesidad de preocuparse de conceptos como el orden y la seguridad”, añade.
Antiguos ciudadanos comunistas

De hecho, en las pasadas elecciones generales, el partido de Holm sumó casi un millón de papeletas que, en anteriores citas con las urnas, fueron a parar a formaciones de la izquierda. AfD “tomó” del SPD 510.000 votos, de los poscomunistas de Die Linke unos 420.000 y de Los Verdes cerca de 50.000. Su discurso nacionalista, xenófobo e islamófobo movilizó a más de millón de abstencionistas.

“El elemento patriótico también es un factor del éxito de AfD. En lo que fue la RDA el sentimiento patriótico, de pertenencia Alemania, se ha mantenido fuertemente, cosa que en la Alemania del oeste no ocurre”, explica Holm. “En el este alemán viven más personas que dan importancia a la nación”, abunda.

Tal vez por eso es AfD el partido más querido en el este alemán. Al menos así lo indicaba un sondeo de Infratest Dinmap de hace unas semanas. Según ese estudio, AfD contaba en la Alemania oriental con un 27% de la intención de voto, por delante de la CDU (23%), Die Linke (18%) y el SPD (15%).

AfD no es un fenómeno exclusivo del este alemán. También hay millones de votantes de AfD en el oeste. Sin embargo, los que fueron en su día ciudadanos de la Alemania comunista, a priori, parecen los que menos tendrían que ver con la ultraderecha. Para explicar cómo se pasa, en 29 años, de participar en el socialismo real a apostar por un modelo político nacionalista como el defendido en AfD, hay que recordar las experiencias de muchos alemanes bajo la RDA.

“La percepción política de la gente del este es distinta a la del oeste. Estaban bajo un régimen dictatorial, donde había una clase dirigente que decía cosas para referirse a la marcha del país, pero luego la realidad era otra. No se creía lo que decían los medios oficiales de la RDA, había un escepticismo muy fuerte”, explica a EL ESPAÑOL Frank-Christian Hansel, diputado de AfD en el parlamento regional de Berlín. “Este escepticismo todavía existe y es fundamental en la percepción política de la Alemania del este, donde existe menos ese sentido de lo políticamente correcto respecto al oeste”, abunda.

A su entender, facilita el voto a AfD en el este la forma de entender la política en esta región germana, un entendimiento influenciado por los algo más de 40 años de dictadura comunista. “La gente no tiene tanta cultura partidista, no se pertenece a un partido u otro por tradición familiar, por ejemplo. Los votantes del este son más espontáneos”, apunta Hansel.
Manifestarse con extremistas no es un problema

Eric Linhart, politólogo de la Universidad Técnica de Chemnitz, una de las ciudades importantes del Land de Sajonia, otro de los feudos de AfD, habla a EL ESPAÑOL de esta otra cultura política de la Alemania que fue comunista.

“Yo soy originariamente del oeste alemán. Allí teníamos reglas claras. Por ejemplo, si había neonazis que organizaban una manifestación, incluso por cosas de consenso como la mejora de las jubilaciones, los demócratas no iban. En el este yo tengo otra impresión”, explica Linhart. “En Chemnitz, por ejemplo, ha habido grandes manifestaciones y la mayoría de la gente que iba no era extremista. Pero la imagen está ahí, hubo ciudadanos completamente normales que fueron a la calle con radicales de extrema derecha”, abunda este politólogo, aludiendo a los disturbios del pasado verano tras el asesinato de un alemán de origen cubano a manos, supuestamente, de dos inmigrantes.

“En Sajonia la gente no deja de ir a manifestaciones aunque haya neonazis haciendo el saludo nazi, porque tal vez tengan un punto en común, en lo que sea”, agrega el politólogo. En aquellos días de manifestaciones y disturbios, los líderes de AfD se sumaron a las marchas convocadas por Pro-Chemnitz, un movimiento de línea política similar a la de los Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente (PEGIDA).

Este mes, AfD, bajo amenaza de ser vigilada por los servicios de inteligencia en vista de su radicalización, ponían a Pro-Chemnitz en su lista de organizaciones “incompatibles” con el partido. Pero eso no quiere decir que AfD haya dejado de ser muy compatible con el este alemán.


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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1489 en: 28 de Noviembre de 2018, 07:33:31 am »
Humillación en Aluche: pintan una esvástica en «memoria» de una asesinada por la extrema derecha

Aitor Santos MoyaAitor Santos Moya
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MadridActualizado:
26/11/2018 12:23h


La placa, colocada en recuerdo de Yolanda González el pasado domingo, fue vandalizada días después

Ni una semana ha durado la placa en recuerdo a Yolanda González –militante del Partido Socialista de los Trabajadores asesinada por la extrema derecha en 1980–, que el Ayuntamiento de Madrid colocó en unos jardines de Aluche. La joven residió allí el que fue el último año de su vida tras abandonar Bilbao (su ciudad natal) e instalarse en la capital para iniciar sus estudios de electrónica.

La señal, en la que se puede leer «Luchó por la democracia real, la justicia y los derechos sociales y laborales. En febrero de 1980 fue secuestrada en su casa, en el barrio de Aluche y asesinada por un comando fascista», fue vandalizada esta semana con una esvástica, apenas unos días después de su instalación el pasado domingo. En el acto de homenaje estuvieron presentes el hermano de Yolanda, varios de los que fueran sus compañeros, la orquesta sinfónica y el concejal del distrito de Latina, Carlos Sánchez Mato.

El 1 de febrero de 1980 dos miembros de Fuerza Nueva engañaron a Yolanda para acceder a su domicilio de Aluche haciéndose pasar por autoridades policiales. Tras reducirla y meterla por la fuerza en un coche, la descerrajaron tres tiros y abandonaron su cadáver en un camino de la carretera que une Alcorcón con San Martín de Valdeiglesias. La Audiencia Nacional condenó a seis personas, miembros del grupúsculo que reivindicó el crimen, el denominado Batallón Vasco Español.

Ataques de odio

Este ataque se suma a otros ataques como los acometidos contra el monolito a las Brigadas Internacionales, instalado hace un año en Vicálvaro y vandalizado en varias ocasiones con pintadas de corte fascista en las que se pudo leer «cerdos», «la purga» y «88» (el número correspondientes a las letra H en el abecedario, que juntos hacen alusión al saludo nazi Heil Hitler). El monolito al Alférez Provisional o la placa homenaje en el Jardín de los Combatientes de La Nueve también han sido blancos de acciones similares, consideradas de odio por la carga ideológica que representan.

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1490 en: 01 de Diciembre de 2018, 14:50:00 pm »
Me he registrado para contestar a las falsedades sobre VOX que se cuentan en este foro.

El forero Sr Ronin ha sembrado la duda sobre la financiación de VOX. Decirle que yo, como militante, he pagado 20 euros para el acto de Vistalegre. Ese acto se cubrió mediante crowdfunding y costó 90.000 euros (cualquier ciudadano español pudo donar para ello)

Pese a que los demócratas de izquierda y los mass media traten de echar el ventilador de mierda sobre VOX, seguimos adelante.

Saludos.

No solo yo.pregunto y tengo dudas...la duda llega hasta Génova.

La ultraderecha financia a la ultraderecha?

https://www.google.es/amp/s/www.elindependiente.com/politica/2018/10/09/el-pp-apunta-a-que-vox-se-financia-de-la-ultraderecha-francesa-y-alemana/amp/




LA APELACIÓN A LAS RAÍCES CRISTIANAS
El trasvase oculto del voto religioso: "Kikos y miembros del Opus se están yendo a Vox"


RAFAEL MÉNDEZ

01/12/2018 05:00 - Actualizado: 01/12/2018 12:46
El pasado 26 de septiembre, José Luis Mendoza, fundador y presidente de la poderosa Universidad Católica de Murcia (UCAM), probablemente el seglar más influyente hoy en la iglesia, lanzó un dardo contra el Gobierno regional de Murcia, del PP. Aludiendo a la falta de cargos autonómicos invitados a un acto organizado por la universidad, el volcánico Mendoza declaró: “No tengo miedo ninguno a los que hacen un uso indebido del poder; tengo miedo a hacer el mal, a pecar, pero a estos, ya dios los quitará de en medio”.


Mendoza, al que se le atribuye el traslado del obispo Reig Pla cuando intentó controlar su universidad y padre de 14 hijos, repitió el gesto después. En el acto oficial de inauguración del curso, no llamó a nadie del PP. "Hemos querido tener un acto de paz académico y religioso dada la situación de tensión que hay durante varios años con este Gobierno y no hemos invitado a nadie", declaró el pasado 14 de noviembre. No había sido un calentón de un día.

Lourdes Méndez, cargo del PP entre 1999 y 2016, apoya a Vox: "Ellos defienden el derecho a la vida y están contra la ideología de género"


Mendoza está enfrentado al Gobierno regional por unas obras de ampliación de la universidad y otros problemas cotidianos. Puede que su obus fuese solo contra el PP regional, en el poder desde 1995 -"Mendoza se preocupa por sus garbanzos", comenta un popular de Murcia-, pero el mensaje ha salido de la comunidad. Mendoza, perteneciente al camino neocatecumenal, los kikos, y que en su despacho tenía una foto de Escrivá de Balaguer, con enorme poder de movilización y donante habitual del Vaticano, se suma a la gota de malas noticias para el PP.

A la fuga de votos hacia Vox por la supuesta tibieza en Cataluña del Gobierno de Rajoy y por la política migratoria se añade otra corriente que está pasando más desapercibida: la fuga del voto religioso. Del muy religioso. Del procedente de los colegios del Opus, las congregaciones de kikos y otras organizaciones a la derecha del catolicismo. Ese trasvase subterráneo, aun imposible de medir, se palpa en las elecciones andaluzas y va creciendo.


Lourdes Méndez, miembro del Opus Dei, ha sido casi de todo en el PP. Entre 1990 y 2016 fue concejal, diputada autonómica por Murcia, consejera y diputada nacional. En el Congreso fue portavoz de Asuntos Sociales. Hoy es presidenta de la Asociación Familia y Dignidad Humana y presidenta de la Plataforma por las Libertades. Hace unas semanas sorprendió dando su apoyo a Vox. Explica que no se ha afiliado al partido de Santiago Abascal pero que el PP la ha traicionado. "Me di de baja en el PP a raíz de haber hecho dejación de la defensa de la vida, al permitir las leyes LGTBI y la imposición de una ideología de género que vulneran la libertad ideológida... Por este tipo de cosas me fui del PP".


Casado se ha rodeado de gente del Opus y religiosa y promueve volver a la vieja ley del aborto. Pero su repliegue puede haber llegado tarde

Méndez explica que ha dado su apoyo a Vox en actos públicos “porque ellos defienden el derecho a la vida y contra la ideología de género”. Vox lleva en su programa la “defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Es fundamental que las mujeres con embarazo inesperado tengan información veraz, asistencia y alternativas”. Para ella, la ruptura total se produjo en el congreso popular de 2017: "En ese congreso, que fue ideológico, presenté cuatro enmiendas: una a favor de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, otra en contra de las leyes LGTBI y de la imposición de la ideología de género, otra en contra de los vientres de alquiler y otra enmienda a favor de un apoyo específico a la familia fundada en el matrimonio hombre mujer". Ninguna salió adelante.


La exdiputada aclara que no hay ninguna directriz política de la jerarquía de la Obra, que la suya es una posición personal: "Dentro del Opus Dei no se habla de política y los miembros son absolutamente libres de votar lo que quieran". Lo mismo mantiene un portavoz del Opus. El Camino Neocatecumenal insiste en la misma idea. "El Camino no está adscrito ni pertenece a ningún partido político. Cada uno es libre de votar a quien quiera", fue el mensaje que transmitió Kiko Argüello, el fundador, hace un mes en la convicencia de inicio de de curso que cada año celebra en Porto San Giorgio.

Lourdes Mendez durante el debate de la reforma de la ley del aborto la pasada legislatura. (EFE)
Lourdes Mendez durante el debate de la reforma de la ley del aborto la pasada legislatura. (EFE)

Aunque no sea un movimiento de la cúpula, hay bastantes indicios de que bajo la bandera española y la inmigración Vox está pescando en ese caladero, como en muchos otros, taurinos, cazadores y padres divorciados, por ejemplo. El candidato de Vox en Sevilla, el juez Serrano, famoso por criticar la ley de violencia machista, pertenece al camino neocatecumenal, los Kikos, un grupo muy vinculado a Rouco Varela. La capacidad de movilización y organización de los kikos está sobradamente demostrada. En mayo reunieron a 120.000 personas en un encuentro con el Papa.

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Pablo Casado anunció al poco de ser elegido presidente del PP que quería volver a la ley del aborto de 1985, una norma que en todos los años que el PP ha estado en el poder -con Aznar y con Rajoy- no ha tocado. Y en campaña ha pedido que "vuelvan a casa los que se han ido a buscar al PP fuera del PP". Para Méndez, el partido ahora tiene un problema de credibilidad y, sobre todo, duda de que vaya a ser posible reformar la ley del aborto: “En estas circunstancias va a ser muy difícil de reformar”. De las supuestas renuncias del Gobierno del PP a sus principios, esta es la más grave para Méndez: “Se pueden subir o bajar impuestos, pero defender la vida es determinante”. Y sobre la llamada al voto útil, opina: "Apelar al miedo me parece una forma déspota de conseguir votos".

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Según esto, el repliegue a la derecha tradicional de Casado habría llegado tarde. Paradójicamente -o no- en el gabinete de Casado y su entorno hay mucha gente religiosa y del Opus. "Que Pablo se haya rodeado de gente del Opus no implica que estos controlen la base", explica una persona que conoce bien el PP. "Casado planteó volver a la ley del aborto en verano, cuando Vox no existía. Fue una decisión ideológica y personal, no un cálculo electoral", opina uno de los consultados. Hay quien sitúa el origen del problema del PP con este asunto en la reforma de la ley del aborto de Gallardón, una norma tan dura que al final Rajoy optó por dejarla en un cajón. Razonan que si el PP en el Gobierno y con mayoría absoluta hubiese aprobado una modificación puntual de la ley del aborto, más restrictiva pero no tanto, ahora podría esgrimir que los años de poder absoluto del PP no fueron en vano.


Un cargo del PP considera que tienen poco margen de maniobra ante esto, que para un partido de mayorías dar esa batalla es inútil. "Si hay kikos que se van con Vox, ¿qué le vamos a hacer?". Otro popular que conoce bien el Opus y que se reconoce de misa diaria matiza la fuga de votos. "Se va a Vox gente de Comunión y liberación, del Opus y kikos, pero Cáritas no se va, ni las monjas que atienden a los inmigrantes. Hay una Iglesia que cree en estar en la centralidad y esos siguen en el PP".

El problema para el PP es que ese voto muy religioso no da un victoria electoral. Para un partido grande que aspirase a la mayoría probablemente sería un suicidio dar un perfil tan religioso. España es, por ejemplo, el país del mundo más tolerante con el matrimonio gay. Pero en el momento en que el partido se desangra, cada vía de agua cuenta. Y esta parece que es mayor de lo comentado.


Un influyente colaborador de Vox en Andalucía, antiguo votante del PP y religioso, señala que el partido insiste en ser aconfesional y que no va tanto al catolicismo como a la reivindicación de las raíces cristianas. Este remite al vídeo de Santiago Abascal en la mezquita de Córdoba en el que propone prohibir la apertura de mezquitas fundamentalistas y en la que el líder de Vox termina con un discurso diferente para una campaña que suele estar llena de banderas de Andalucía: "Frente a los que reivindican la Andalucía de Blas Infante y de Almanzor y de Al Andalus, nosotros reivindicamos la Andalucía de Fernando el Santo, de Gonzalo Fernández de Córdoba y de la Reina Isabel la Católica". Vox apela a los costumbres, a lo español, y el nacionalismo en España ha estado tradicionalmente ligado a lo cristiano. "Ven a España un poco como Polonia, donde gobierna un partido nacionalista y cristiano porque allí las dos cosas van de la mano", opina un analista político que asesora a partidos.


"Se va a Vox gente de Comunión y liberación, del Opus y kikos, pero Cáritas no se va. Hay una Iglesia que cree estar en la centralidad"

Abascal, que procede del PP, está separado y en privado confiesa que no va a misa tanto como debería. No es el prototipo religioso. "Me siento más cómodo que en la mezquita, por supuesto, pero la verdad es que tampoco voy mucho a misa", declaró a este diario antes de su despegue. No ha sido necesario para que la organización ultracatólica Hazteoir haya bendecido su programa. En su tabla con las propuestas electorales de todos los partidos andaluces sobre los valores cristianos el único partido que saca todo en verde es Vox. En esa guía del votante, el PP saca un "a medias" en políticas de familia porque Hazteoir recuerda unas declaraciones de Maroto a favor del matrimonio gay. Vox obtiene un punto positivo en ese apartado. En su programa propone “la creación de un Ministerio de Familia" y la "promulgación de una ley orgánica de protección de la familia natural que la reconozca como institución anterior al Estado”.


Esa guía circula estos días entre los grupos de whatsapp de los padres de los colegios del Opus en Andalucía. Otro mensaje que ha recobrado vida en ese entorno movido por afines a Vox es el discurso del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, que en 2016 pidió que los católicos votasen en conciencia, olvidándose del voto útil. "Cuando los católicos renuncian a votar en conciencia y únicamente lo hacen por voto útil, por mal menor, por el camino del mal menor se va al mal mayor", afirmó en Radio María.

"Muchos padres arrastran los pies para votar al PP y los hijos en colegio del Opus van a votar a Vox”


En su nota de orientación del voto para las andaluzas, los obispos andaluces no recomiendan votar a ningún partido político -nunca lo hacen- pero el primer punto a la hora de recomendar el voto es este: "El derecho inviolable a la vida humana. Es importante discernir en los programas de los partidos la garantía del derecho a la vida humana, desde su concepción hasta su muerte natural. Esto significa no aceptar la proclamación del aborto y de la eutanasia como un derecho de algunos en detrimento de la vida de los más indefensos".

Un votante de Vox procedente del PP por el ala católica cuenta la situación en un centro religioso andaluz que ilustra bien el cisma del voto religioso. "Muchos padres arrastran los pies para votar al PP y los hijos en colegio del Opus van a votar a Vox. Es como lo que pasaba con padres del PSOE cuando salió Podemos".


Al menos en Andalucía las encuestas están dando alas a Vox. En primer lugar, porque le pronostican un gran resultado pero es que además el panorama que aventuran anima a desencantados del PP a votarlos, como explica uno de los citados: "Las encuestas dicen que va a ganar Susana así que no hay voto útil. Pues entonces qué más da. Además, Susana aquí no nos da miedo, no es Pedro Sánchez, que es algo que en Madrid no entienden. Se ha enemistado con Podemos y Canal Sur es todo folclore y vírgenes todo el rato. En el fondo es un voto conservador".

« Última modificación: 01 de Diciembre de 2018, 15:41:12 pm por 47ronin »

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1491 en: 01 de Diciembre de 2018, 15:02:28 pm »
Pero entonces en qué quedamos?, Es o no es VOX un partido de ultra derecha?, Porque según esto si los ultra católicos se van a VOX, pues habrá que aplicar la teoría del pato, si tiene plumas de pato, patas de pato, camina como un pato y nada como un pato, qué es?

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1492 en: 01 de Diciembre de 2018, 23:38:22 pm »
Pero entonces en qué quedamos?, Es o no es VOX un partido de ultra derecha?, Porque según esto si los ultra católicos se van a VOX, pues habrá que aplicar la teoría del pato, si tiene plumas de pato, patas de pato, camina como un pato y nada como un pato, qué es?

¿Son el PNV y/o PDeCAT son partidos de ultraderecha? pregunto porque de los partidos que hay en el Congreso son los que más se acerca a esa ideología, si no es la suya......

Es por ver donde ponéis la barrera de ultraderecha o derecha a secas.

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1493 en: 03 de Diciembre de 2018, 07:15:56 am »

Segundo ataque en dos semanas a la placa en homenaje a Yolanda González en Latina
2 diciembre, 2018 Gacetín Madrid

    Yolanda González Martín fue asesinada por los miembros de Fuerza Nueva, organización de extrema derecha, Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez, que contaron con la colaboración de varias personas más.
    A principios de 2016 se aprobó, a propuesta del PSOE, colocar una placa explicativa de quién fue Yolanda González y una breve descripción de sus acciones más destacadas, que finalmente fue colocada el pasado domingo 18.

La placa colocada el pasado domingo, 18 de noviembre, en recuerdo de Yolanda González, líder estudiantil y vecina del distrito de Latina asesinada por un comando fascista el 1 de febrero de 1980, ha vuelto a ser atacada, esta vez arrancando la propia placa de su mástil.

Este acto vandálico se suma al perpetrado el pasado 24 de noviembre, hace tan solo una semana, cuando la placa fue atacada con la pintada de una esvástica, que rápidamente fue limpiada.  Los propios familiares y compañeros de Yolanda González han denunciado este nuevo ataque a través de las redes sociales: “nuestro más tremendo desprecio a los bandalos fascistas. Yolanda vive, Yolanda siempre”.

El concejal-presidente de Latina, Carlos Sánchez Mato, ha criticado este acto: “primero una cruz gamada. Hoy han arrancado la placa que homenajea a Yolanda González, asesinada por fascistas por defender las libertades. Ella valía más que todos ellos juntos. No refleja más que la impotencia y cobardía de quienes ya perdieron la batalla”, y ha concluido su mensaje con un “Siempre Antifascistas”.

Durante el homenaje celebrado el pasado domingo, el propio Carlos Sánchez Mato, destacó que esta placa se ha colocado “en recuerdo a su militancia, activismo y lucha para construir una sociedad más justa. 38 años después de su vil asesinato por fascistas, su memoria sigue viva”.

Por su lado, Asier González, hermano de la homenajeada y venido desde Bilbao para la ocasión, destacó que “Yolanda se enamoró de la ciudad de Madrid, y en ella encontró la continuación de su lucha política y estudiantil”. Asier González mostró tanto su agradecimiento como el de la familia a los vecinos de Latina, a los compañeros de Yolanda y a las instituciones por haber llevado a cabo este homenaje.

Al acto acudieron representantes del PSOE, partido proponente de este homenaje, como el concejal municipal Pedro Barrero, representantes de Ciudadanos y del Partido Popular, a pesar de que este último votó en contra de la colocación de la placa en el Pleno de la Junta de Latina. El evento finalizó con el ‘Canto a la Libertad’ y el canto “se nota, se siente, Yolanda está presente” de los asistentes al homenaje.

“Fue una líder estudiantil, trabajadora y militante del Partido Socialista de los Trabajadores. Luchó por la democracia real, la justicia y los derechos sociales y laborales. En febrero de 1980 fue secuestrada en su casa, en Aluche, y asesinada por un comando fascista. Tenía 19 años. Estos jardines están dedicados a su recuerdo, que sigue vivo”. Así reza el texto de la placa descubierta.

Yolanda González Martín nació en 1961 en el barrio bilbaíno de Deusto, en el seno de una familia obrera originaria de Burgos. A los 16 años se afilió a las Juventudes Socialistas de España dentro de la corriente Izquierda Socialista, para evolucionar posteriormente hacia el trotskismo.

En 1979 se trasladó a Madrid para iniciar estudios de electrónica. En 1980 era la representante del Centro de Formación Profesional de Vallecas en la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media de Madrid. También era militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), un pequeño grupo político trotskista que no era aún legal, que provenía de una escisión de la Liga Comunista Revolucionaria.

Compaginaba sus tareas formativas, militancia política y estudiantil con eventuales trabajos como empleada del hogar para tener autonomía financiera respecto a su familia, cuya economía era limitada.

Yolanda González Martín fue secuestrada a última hora de la tarde del 1 de febrero de 1980 en su domicilio, Calle Tembleque 101 (Barrio de Aluche), de Madrid, cuando se hallaba sola (convivía en un piso de estudiantes, un modesto apartamento de 60 metros cuadrados —cocina, un pequeño salón y tres dormitorios—, con su novio Alejandro Arizcun y con otra compañera del PST, Mar Noguerol),​ y al que los secuestradores accedieron engañando a Yolanda, mostrando identificaciones falsificadas de autoridades policiales.

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1495 en: 04 de Diciembre de 2018, 07:22:04 am »
Las dos muertes de Yolanda González


Tras su asesinato en 1980 con 19 años, unos vándalos pintan una esvástica y desmontan la placa que recuerda a la joven

Juan José Mateo

Madrid 4 DIC 2018 - 00:01 CET   

El pasado fin de semana, una vecina encuentra en la basura la placa que recuerda a Yolanda González —asesinada en 1980 por un comando de ultraderecha— y decide ponerla a buen recaudo guardándola en su piso. Esto es lo que ocurre para llegar hasta ese instante. El 18 de noviembre, la junta del distrito de Latina presenta la insignia en honor de la líder estudiantil, secuestrada y ejecutada a tiros por militantes de Fuerza Nueva cuando tenía 19 años. Una semana más tarde, el distintivo aparece mancillado por una esvástica, igual que si alguien quisiera sumar al asesinato de la joven la muerte de su recuerdo. Quince días después de la inauguración, este pasado fin de semana, llega el siguiente ataque: alguien arranca la placa, dejando solo el mástil que la sostiene hasta que los vecinos ponen en su lugar un cartel plastificado.

Esto es lo que se lee: “Yolanda González Martín. Fue una líder estudiantil, trabajadora y militante del Partido Socialista de los Trabajadores. Luchó por la democracia real, la justicia y los derechos sociales y laborales. En febrero de 1980 fue secuestrada en su casa, en Aluche, y asesinada por un comando fascista. Tenía 19 años. Estos jardines están dedicados a su recuerdo, que sigue vivo”.

“Da rabia. Produce dolor. Es el mejor reflejo de cómo es y sigue siendo el totalitarismo de derechas y violento, que se lleva por delante a todo el que no opina como ellos”, lamenta Mar Noguerol, que compartía piso con González y su novio hasta aquel viernes 1 de febrero de 1980, cuando el ultraderechista Emilio Hellín la secuestró y asesinó en un descampado con la colaboración de otras personas. “Era una mujer que tenía las cosas muy claras, muy independiente, firme, idealista, como éramos todas las personas de esa generación que nos echamos masivamente a las calles y a la militancia para acabar con la dictadura y para que la transición no fuera algo a medias”, razona. “Con 16 años empezó a interesarse por la política. Vino a Madrid por amor, para emprender una vida con su pareja”, sigue. “Vinieron a vivir a mi casa, al piso de Empalme, de donde se la llevaron”, añade. Y lamenta: “Me ha costado años volver allí”.

Allí es un piso de 60 metros cuadrados en el número 101 de la calle Tembleque, en el madrileño barrio de Aluche. El lugar al que se traslada González desde el País Vasco para perseguir el sueño de una vida con Alejandro Arizcun, su novio. La base de operaciones desde la que participa en manifestaciones en contra del Gobierno, vive con pasión su militancia y se desloma mientras divide su tiempo entre el trabajo de limpiadora y los estudios de electrónica. El sitio en el que todo empieza a acabar aquel 1 de febrero de 1980.
Carnet de militante de Yolanda González.
Carnet de militante de Yolanda González. Imagen del libro 'No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición' (Planeta).

Alguien llama a la puerta. En el piso no están Noguerol ni Arizcun. González, vasca hija de burgaleses emigrados, abre la puerta. Al otro lado están los integrantes del Grupo 41, una banda criminal relacionada con la ultraderechista Fuerza Nueva. Lo que sigue está registrado en las hemerotecas y en los archivos judiciales. La reducen. Registran el piso en busca de pruebas que la vinculen con ETA, pese a que González no tiene nada que ver con la banda terrorista. La meten en un coche. Forcejean. La interrogan durante el trayecto. Llegan a un descampado próximo a la carretera que une Alcorcón y San Martín de Valdeiglesias. Y allí, en mitad de la nada, le descerrajan tres tiros. “Militantes de Fuerza Nueva asesinaron a Yolanda González”, titula en portada EL PAÍS poco después.

Han pasado casi 40 años de aquel terrible crimen que estremece al país y que parece como salido de un thriller, porque incluye hasta la huida del asesino a Paraguay. Sin embargo, la placa que recuerda a la víctima del asesinato no ha durado ni un mes enhiesta sin que la ataquen.
Nueva placa

“Es inexplicable”, dice Carlos Fonseca, autor de No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición(Planeta), la obra que reconstruye la vida de la joven a través de los testimonios de sus allegados, fotografías y documentos. “Yolanda ni era dirigente de ningún partido, ni era una persona especialmente significada”, sigue este periodista de larga trayectoria. “La mataron con saña”, lamenta. Y subraya: “No me cabe en la cabeza qué odio o qué inquina puede haber hacia una chica asesinada de manera tan brutal hace 38 años y cuyo delito, entre comillas, fue ser una joven de izquierdas y de su época”.

“Una vecina del barrio encontró la placa en un contenedor de basura, se enfadó, la recuperó y nos avisó”, reconstruye Carlos Sánchez Mato (IU), que preside la Junta municipal de Latina. “Esa placa ya no vale para nada, ya que está dañada, pero al mismo tiempo vale para mucho, porque demuestra que en Madrid hay gente que vale la pena”, sigue sobre los vecinos. “Cuando hicimos la inauguración, hubo amenazas. Son cobardes que lo único que hacen son actuaciones miserables como arrancar una placa en memoria de una estudiante asesinada por fascistas”, añade. “Eso es abyecto”, subraya. “Y por supuesto, la vamos a reponer. Una y mil veces. Las que sea necesario”.


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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1496 en: 05 de Diciembre de 2018, 10:26:28 am »

 JUSAPOL Y LOS SECTORES ULTRA DE LA POLICÍA APOYARON SU DESPEGUE ELECTORAL


Jandro Lion en uno de sus montajes para hacer propaganda del programa de Vox en las redes sociales.
EXCLUSIVA | EXTREMA DERECHA POLICIAL
Vox se infiltró en Jusapol y los sectores ultra de la Policía apoyaron su despegue electoral

El éxito electoral del partido de extrema derecha Vox en las autonómicas andaluzas se explica en parte por la movilización de las redes sociales dominadas por los activistas ultraderechistas dentro de la Policía Nacional, y la utilización de la plataforma por la equiparación salarial Jusapol, cuyos miembros, familiares y simpatizantes suman más de 400.000 votos en Andalucía

POLÍTICA 05.12.2018 00:17 CARLOS ENRIQUE BAYO
Ha sido un auténtico mazazo para la izquierda andaluza y una sorpresa más que inesperada para los analistas, que tanto el PP como Ciudadanos quieren aprovechar para hacerse con el poder en Andalucía. Pero el meteórico despegue electoral del partido ultraderechista Vox –de 0 a 12 escaños en unos meses de campaña– es menos inexplicable si se toma en cuenta el poderoso impulso que recibió desde los sectores de extrema derecha dentro de la Policía Nacional, así como de la plataforma Jusapol por la equiparación salarial con las policías autonómicas, que incluye también a la Guardia Civil

Este fenómeno, que ha sido poco estudiado hasta ahora y que refleja la tremenda influencia que tiene la ultraderecha en el seno de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se ha visto reforzado en el último año por las campañas del "A por ellos" agitadas contra los independentistas catalanes, que han tenido mucho seguimiento en Andalucía.


#EleccionesAndalucía dónde @jusapol Andalucía, sus familiares, amigos y simpatizantes, somos + d 400000 votos📩

En las #EleccionesYa Nacionales el partido que apoye #EquiparacionYa tendrá + del Millón de votos 📈 @PPopular @PSOE@CiudadanosCs@ahorapodemos @vox_es ahí lo dejo.. pic.twitter.com/3B8bhEds2T

— Ulric (@j_ulric) 2 de diciembre de 2018
En redes sociales, que todos los analistas ahora consideran clave para el triunfo de Vox en las urnas –puesto que tuvo poquísima presencia en los medios de comunicación, salvo las continuas referencias de los dirigentes de los grandes partidos– el músculo propagandístico de Jusapol se apartó por vez primera de su apoyo incondicional a Ciudadanos para empujar al partido antieuropeo, machista, homófobo y xenófobo de Santiago Abascal.

Aunque en las diferentes concentraciones callejeras de policías por la equiparación salarial –una demanda meramente laboral– muchos de los militantes de Jusapol tampoco escondieron su pertenencia a Vox y ayudaron a difundir su propaganda:

"Los poderes públicos conocían este avance del discurso fascista y la presencia de Vox en las manifestaciones de policías y guardias civiles"

Entre los más activos propagandistas de esa campaña policial ultraderechista figura el subinspector Alfredo Perdiguero, quien ha participado en charlas del partido neonazi Democracia Nacional –cuyos miembros han sido juzgados por el asalto a la librería Blanquerna– y que fue sancionado con un expediente disciplinario y suspensión de dos meses "crear alarma social" en un programa de 13TV a raíz de los atentados de París, según la Dirección General de la Policía.


Este tertuliano de programas televisivos de extrema derecha, y fundador del ultraconservador Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), se pasó de Ciudadanos a Vox a principios de 2016, al tiempo que aseguraba que su principal objetivo era "despolitizar la Policía". Desde entonces ha sido un fervoroso activista de la formación de Abascal y ha celebrado como el que más el éxito de Vox en Andalucía.

"Los poderes públicos conocían, o al menos deberían saber,  este avance del discurso fascista y la presencia de Vox en muchas manifestaciones de policías y guardias civiles (Jusapol, Jupol, Jucil y Afapol ) impulsado por ciudadanos", explican a Público fuentes policiales. "Ahora, un núcleo muy peligroso para la democracia se ha instalado ya en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. La responsabilidad política de esta erupción fascista y racista debe entenderse por los ciudadanos como respuesta al déficit político de quienes han venido gobernando sin atender ni entender a un pueblo hastiado de corrupción y déficit social".

Ciertamente, las señales de la radicalización ultra en el seno de las fuerzas de seguridad eran bien claras mucho antes de que salieran plenamente a la luz tras las autonómicas andaluzas:

Jajaja que me lo acaban de mandar .@vox_es pic.twitter.com/WV998jBnNH

— Alfredo Perdiguero M. 🇪🇸 (@PerdigueroSIPEp) 2 de diciembre de 2018
Otro de los mayores agitadores a favor del partido ultra de Abascal es el youtuber Jandro Lion –como se puede ver en la imagen que encabeza este artículo–, quien ha llevado su militancia en Jusapol hacia el terreno más extremista de la derecha, como se puede ver en este tuit, que lanzó tras el veto impuesto por la sede electoral de Vox a los periodistas de CTXT y de La Sexta:


LA @laSextaTV NO ASUMEN 12 ESCAÑOS DE VOX.
ÚLCERA DE ESTÓMAGO CUANDO ESPAÑA OS DA LO QUE MERECÉIS.
VOX a elegido al juez Francisco Serrano en Andalucía
¡NI APARECE EN LA IMAGEN Q TIENEN COMO PORTADA!
RADICAL DE IZQUIERDAS @DebatAlRojoVivo
¡¡VETADOS!!https://t.co/PRil1XAYm6 pic.twitter.com/YJHK5PJSm6

— Jandro Lion (@Jandrolion) 2 de diciembre de 2018
Menos reparo aún han tenido al expresarse en grupos policiales cerrados de WhatsApp, a los que ha tenido acceso Público, como se puede ver en este pequeño ejemplo de las conversaciones que se mantienen a través de esos chats:

Otros hacen gala de su gracia andaluza para transmitir esos mensajes antisocialistas, como el chirigotero del Puerto de Santa María (Cádiz) Jesús Manuel Selma, El Melli, también de Jusapol, quien compuso una "Canción contra Pedro Sánchez" y la difundió por redes sociales acompañándose de su guitarra:

 Altos cargos de Jusapol reconocen en privado que Ciudadanos manejó la asociación policial
 Altos cargos de Jusapol reconocen en privado que Ciudadanos manejó la asociación policial
Y, por supuesto, los que aprovecharon para difundirla a través de YouTube con gran audiencia fueron los falangistas

Muchos de los policías que han visto estas campañas protestan de que "estos no pueden ser servidores públicos", obligados a actuar con equidad en sus acciones como agentes de las fuerzas de seguridad. Pero otros han abrazado inequívocamente el discurso ultraderechista de Vox, como se puede comprobar con esta imagen tomada ayer mismo en la comisaría de Villa de Vallecas:

Ese cartel electoral lleva bastante tiempo colgado allí. ¿Se trata de permisividad por parte del Ministerio del Interior o es el comisario de Vallecas quien hace la vista gorda?

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1497 en: 05 de Diciembre de 2018, 11:32:39 am »
Viniendo de un panfleto de mierda y de extrema izquierda como el Público que vamos a esperar......., están tan rabiosos que ya desvarían......., extrema derecha policial dicen.


 JUSAPOL Y LOS SECTORES ULTRA DE LA POLICÍA APOYARON SU DESPEGUE ELECTORAL


Jandro Lion en uno de sus montajes para hacer propaganda del programa de Vox en las redes sociales.
EXCLUSIVA | EXTREMA DERECHA POLICIAL
Vox se infiltró en Jusapol y los sectores ultra de la Policía apoyaron su despegue electoral

El éxito electoral del partido de extrema derecha Vox en las autonómicas andaluzas se explica en parte por la movilización de las redes sociales dominadas por los activistas ultraderechistas dentro de la Policía Nacional, y la utilización de la plataforma por la equiparación salarial Jusapol, cuyos miembros, familiares y simpatizantes suman más de 400.000 votos en Andalucía

POLÍTICA 05.12.2018 00:17 CARLOS ENRIQUE BAYO
Ha sido un auténtico mazazo para la izquierda andaluza y una sorpresa más que inesperada para los analistas, que tanto el PP como Ciudadanos quieren aprovechar para hacerse con el poder en Andalucía. Pero el meteórico despegue electoral del partido ultraderechista Vox –de 0 a 12 escaños en unos meses de campaña– es menos inexplicable si se toma en cuenta el poderoso impulso que recibió desde los sectores de extrema derecha dentro de la Policía Nacional, así como de la plataforma Jusapol por la equiparación salarial con las policías autonómicas, que incluye también a la Guardia Civil

Este fenómeno, que ha sido poco estudiado hasta ahora y que refleja la tremenda influencia que tiene la ultraderecha en el seno de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se ha visto reforzado en el último año por las campañas del "A por ellos" agitadas contra los independentistas catalanes, que han tenido mucho seguimiento en Andalucía.


#EleccionesAndalucía dónde @jusapol Andalucía, sus familiares, amigos y simpatizantes, somos + d 400000 votos📩

En las #EleccionesYa Nacionales el partido que apoye #EquiparacionYa tendrá + del Millón de votos 📈 @PPopular @PSOE@CiudadanosCs@ahorapodemos @vox_es ahí lo dejo.. pic.twitter.com/3B8bhEds2T

— Ulric (@j_ulric) 2 de diciembre de 2018
En redes sociales, que todos los analistas ahora consideran clave para el triunfo de Vox en las urnas –puesto que tuvo poquísima presencia en los medios de comunicación, salvo las continuas referencias de los dirigentes de los grandes partidos– el músculo propagandístico de Jusapol se apartó por vez primera de su apoyo incondicional a Ciudadanos para empujar al partido antieuropeo, machista, homófobo y xenófobo de Santiago Abascal.

Aunque en las diferentes concentraciones callejeras de policías por la equiparación salarial –una demanda meramente laboral– muchos de los militantes de Jusapol tampoco escondieron su pertenencia a Vox y ayudaron a difundir su propaganda:

"Los poderes públicos conocían este avance del discurso fascista y la presencia de Vox en las manifestaciones de policías y guardias civiles"

Entre los más activos propagandistas de esa campaña policial ultraderechista figura el subinspector Alfredo Perdiguero, quien ha participado en charlas del partido neonazi Democracia Nacional –cuyos miembros han sido juzgados por el asalto a la librería Blanquerna– y que fue sancionado con un expediente disciplinario y suspensión de dos meses "crear alarma social" en un programa de 13TV a raíz de los atentados de París, según la Dirección General de la Policía.


Este tertuliano de programas televisivos de extrema derecha, y fundador del ultraconservador Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), se pasó de Ciudadanos a Vox a principios de 2016, al tiempo que aseguraba que su principal objetivo era "despolitizar la Policía". Desde entonces ha sido un fervoroso activista de la formación de Abascal y ha celebrado como el que más el éxito de Vox en Andalucía.

"Los poderes públicos conocían, o al menos deberían saber,  este avance del discurso fascista y la presencia de Vox en muchas manifestaciones de policías y guardias civiles (Jusapol, Jupol, Jucil y Afapol ) impulsado por ciudadanos", explican a Público fuentes policiales. "Ahora, un núcleo muy peligroso para la democracia se ha instalado ya en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. La responsabilidad política de esta erupción fascista y racista debe entenderse por los ciudadanos como respuesta al déficit político de quienes han venido gobernando sin atender ni entender a un pueblo hastiado de corrupción y déficit social".

Ciertamente, las señales de la radicalización ultra en el seno de las fuerzas de seguridad eran bien claras mucho antes de que salieran plenamente a la luz tras las autonómicas andaluzas:

Jajaja que me lo acaban de mandar .@vox_es pic.twitter.com/WV998jBnNH

— Alfredo Perdiguero M. 🇪🇸 (@PerdigueroSIPEp) 2 de diciembre de 2018
Otro de los mayores agitadores a favor del partido ultra de Abascal es el youtuber Jandro Lion –como se puede ver en la imagen que encabeza este artículo–, quien ha llevado su militancia en Jusapol hacia el terreno más extremista de la derecha, como se puede ver en este tuit, que lanzó tras el veto impuesto por la sede electoral de Vox a los periodistas de CTXT y de La Sexta:


LA @laSextaTV NO ASUMEN 12 ESCAÑOS DE VOX.
ÚLCERA DE ESTÓMAGO CUANDO ESPAÑA OS DA LO QUE MERECÉIS.
VOX a elegido al juez Francisco Serrano en Andalucía
¡NI APARECE EN LA IMAGEN Q TIENEN COMO PORTADA!
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¡¡VETADOS!!https://t.co/PRil1XAYm6 pic.twitter.com/YJHK5PJSm6

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Menos reparo aún han tenido al expresarse en grupos policiales cerrados de WhatsApp, a los que ha tenido acceso Público, como se puede ver en este pequeño ejemplo de las conversaciones que se mantienen a través de esos chats:

Otros hacen gala de su gracia andaluza para transmitir esos mensajes antisocialistas, como el chirigotero del Puerto de Santa María (Cádiz) Jesús Manuel Selma, El Melli, también de Jusapol, quien compuso una "Canción contra Pedro Sánchez" y la difundió por redes sociales acompañándose de su guitarra:

 Altos cargos de Jusapol reconocen en privado que Ciudadanos manejó la asociación policial
 Altos cargos de Jusapol reconocen en privado que Ciudadanos manejó la asociación policial
Y, por supuesto, los que aprovecharon para difundirla a través de YouTube con gran audiencia fueron los falangistas

Muchos de los policías que han visto estas campañas protestan de que "estos no pueden ser servidores públicos", obligados a actuar con equidad en sus acciones como agentes de las fuerzas de seguridad. Pero otros han abrazado inequívocamente el discurso ultraderechista de Vox, como se puede comprobar con esta imagen tomada ayer mismo en la comisaría de Villa de Vallecas:

Ese cartel electoral lleva bastante tiempo colgado allí. ¿Se trata de permisividad por parte del Ministerio del Interior o es el comisario de Vallecas quien hace la vista gorda?

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1498 en: 05 de Diciembre de 2018, 11:51:29 am »
Me imagino que el podemismo condenará esto aunque los autores sean de los suyos.......


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Quince encapuchados apalean a un alumno en la UPV en Vitoria por defender la unidad de España


El joven, al que le destrozaron la nariz y un pómulo, ha estado cinco días ingresado. La Ertzaintza busca a los autores

DAVID GONZÁLEZ
Miércoles, 5 diciembre 2018, 09:44

Una quincena de encapuchados apaleó la tarde del pasado viernes a un estudiante de la Facultad de Letras de Vitoria, presuntamente por querer formar, junto a otro reducido grupo de alumnos, una agrupación por «la unidad de España». Este chico, de sólo 19 años, perdió el conocimiento a causa de la brutal paliza. Se despertó en un hospital vitoriano. Le han sometido a varias cirugías. Entre ellas, una operación para recomponerle la nariz y otra para arreglarle un pómulo. Este martes pudo volver a su casa, donde se recupera de sus heridas.

La salvaje paliza, condenada por la UPV en un comunicado, ha causado «conmoción» y «preocupación» entre el profesorado y buena parte del alumnado. La nota oficial reprueba con «absoluta firmeza la brutal agresión». A su vez, la universidad vasca expresó «todo su apoyo y solidaridad» al afectado.


La Ertzaintza ya ha abierto una investigación. Aunque aún no hay ningún identificado, fuentes de este cuerpo adelantan que «todo apunta a que los presuntos autores son también estudiantes del campus alavés, pero de ideología borroka». Estas instalaciones hace al menos tres años que figura en los radares de varios cuerpos policiales por la «radicalización abertzale» de una parte «pequeña pero muy activa» de su alumnado.

«Español de mierda»
El ataque de los encapuchados, según ha podido saber este periódico de medios policiales, se produjo «tras la reunión» en un aula del campus vitoriano en la que participaron este joven y otros siete alumnos con la intención de crear una nueva asociación estudiantil. Iba a llamarse AEDE, acrónimo de Agrupación de Estudiantes por la Unidad de España.

A raíz de esta agresión, los impulsores han aparcado el proyecto 'sine die'. Este martes apareció en una valla del aulario de las Nieves una pintada anónima con la frase «AEDE, jódete!!».

Al acabar el encuentro del viernes, los participantes se separaron. Este joven se acercó a una parada del autobús en compañía de dos chicas. Un desconocido encapuchado les paró. Presuntamente les preguntó si habían tomado parte en esa reunión. Aunque él lo negó, el chico le propinó un puñetazo y en ese momento aparecieron una quincena de jóvenes con el rostro tapado. Empezaron a pegarle al grito de «español de mierda».

Los atacantes, deslizan medios policiales conocedores de la investigación, «se habían pasado toda la tarde de facultad en facultad buscando a estos jóvenes sólo porque piensan diferente a ellos».

Pese a que el agredido perdió enseguida el conocimiento, la turba le siguió golpeando un rato más. Personal de la UPV le encontró tirado, sin sentido y con la cara destrozada. Una ambulancia medicalizada le evacuó de urgencia al hospital, donde tuvo que ser operado. Las dos jóvenes acompañantes estaban en estado de shock.

«Se sienten impunes»
El campus de Álava -en especial la Facultad de Letras- aparece desde hace al menos tres años en todos los radares de los diferentes cuerpos de seguridad como «un punto negro de actividad violenta relacionado con la izquierda abertzale». Responsabilizan de esta situación a un grupo «reducido pero que se siente impune». Por ejemplo, son periódicos los homenajes a presos de ETA con la excusa de que están matriculados en alguna facultad vitoriana.

De forma esporádica, la Policía ha actuado contra ellos. El 16 de marzo del año pasado, patrulleros de la Ertzaintza accedieron a la 'ikasle gela' (aulas controladas por colectivos de alumnos) de Letras en plena semana de incidentes por los diferentes campus de la UPV. Decomisaron cohetes, bengalas, pancartas, pintura y ordenadores.

Este mismo verano, efectivos de la Guardia Civil irrumpieron en esta facultad y también registraron las 'ikasle gelas' de Trabajo Social y Farmacia, donde encontraron material usado en los homenajes ilegales a presos de ETA.

https://www.diariovasco.com/politica/quince-encapuchados-apalean-20181204222259-nt.html

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Re:Nos estamos convirtiendo en xenófobos?
« Respuesta #1499 en: 06 de Diciembre de 2018, 15:08:53 pm »
Y van tres. ..


Ni un día de paz para Yolanda González



Destrozan el cartel con el que los vecinos sustituyeron la placa vandalizada que recordaba a la joven asesinada en 1980 con 19 años
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JUAN JOSÉ MATEO
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Madrid 5 DIC 2018 - 20:57   CET
El cartel en memoria de Yolanda González, destrozado. Ampliar foto
El cartel en memoria de Yolanda González, destrozado.
Casi 40 años después de su asesinato, alguien intenta borrar hasta la memoria de Yolanda González, la joven de 19 años secuestrada y asesinada a tiros el 1 de febrero de 1980 por un comando de ultraderechistas vinculado a Fuerza Nueva. El cartel plastificado con el que los vecinos sustituyeron el pasado fin de semana a la placa vandalizada que recordaba su figura solo ha sobrevivido unas horas. El martes ya estaba destrozada. Los jirones de papel verde apenas permitían leer las letras escritas para que las nuevas generaciones recuerden un asesinato que marcó la Transición. Y del texto había sido extirpado a tirones lo más importante: el nombre de la víctima. Yolanda González Martín. Este miércoles una veintena de personas han acudido de nuevo al parque y han colocado carteles por diferentes zonas en honor a la víctima.


 Imagen del libro 'No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición' (Planeta).
Imagen del libro 'No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición' (Planeta).

"Lo que quieren es negarnos hasta el recordar a nuestras víctimas", lamenta Mar Noguerol, compañera de piso de González hasta aquel viernes 1 de febrero de 1980, cuando el ultraderechista Emilio Hellín la secuestró y asesinó en un descampado con la colaboración de otros ultras. La tragedia, retratada por el periodista Carlos Fonseca en el libro No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición (Planeta), conmocionó a España y marcó un antes y un después en las movilizaciones estudiantiles.

 Imagen del libro 'No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición' (Planeta).
Imagen del libro 'No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición' (Planeta).
"Esto no es un loco, un chico, un chaval que viene al parque, quita la placa y se lía a mazazos con ella: es un grupo de fascistas del barrio", cuenta Josefa, la vecina que encontró la placa destrozada en la basura durante el fin de semana, la misma que ayer vio el cartel tirado en el suelo, roto; y la que a su vuelta lo observó de nuevo pegado en su mástil, hecho jirones pero enhiesto, como la orgullosa bandera que ha vivido una guerra. "No es la primera vez que lo hacen. Y no la quitan simplemente, la quitan a mazazos".

"Respetar la memoria de una persona asesinada por fascistas es lo mínimo", pide el concejal Carlos Sánchez Mato (IU), presidente de la junta de distrito de Latina. "Me acusan de que solo me preocupan esas víctimas, pero esta misma semana le hemos puesto una placa a un teniente del Ejército del aire, Enrique Aguilar, asesinada por ETA, como muchas otras personas que desgraciadamente fueron asesinadas en Latina", sigue. "Esta corporación va a defender siempre los homenajes a las personas asesinadas por defender ideas"

 Un cartel en el parque.
Un cartel en el parque. J. J. M.
 Otro cartel conmemora la muerte de Yolanda González.
Otro cartel conmemora la muerte de Yolanda González. J. J. M.
Esta es la secuencia de los ataques. El 18 de noviembre, la junta de distrito de Latina inauguró una placa en honor de la joven, líder estudiantil, militante del Partido Socialista de los Trabajadores y víctima del Grupo 41, que la asesinó pegándole tres tiros en un descampado en 1980. El 24 de noviembre, una cruz gamada pintada con espray apareció pintada sobre el distintivo. Una semana después, el pasado fin de semana, este desapareció. Una vecina lo encontró, tirado en la basura. Mientra la Junta de distrito reponía la placa, los vecinos la sustituyeron con un cartel verde plastificado que reproducía el mensaje de homenaje original.


Ese es el que ahora ha sido destrozado, en el tercer ataque en quince días contra la memoria de González. La asesinaron hace casi 40 años, pero alguien no quiere dejarle ni un día de paz.