El juez Luis Sanz (@MagistraThor) contesta a Pablo Iglesias en X y el director de Canal Red lo invita a un debate en la televisión pública
Lamentablemente, el magistrado respondía desde su perfil, restablecido ya definitivamente, con un contundente “Yo no voy a debatir con usted”, precedido por un “No me ha entendido nada”
Álvaro Pérez
15/10/25 |
Actualizado: 15/10/25 | 9:36
“Magistrathor: la cuenta de twitter que el juez Luis Sanz borró cuando se supo que colabora con Espinosa de los Monteros” es lo que publicaba en su perfil de Twitter el director de Canal Red, Pablo Iglesias, al hilo de la publicación en canal red de una pieza con el mismo nombre. Comenzaba así la última de las aventuras en las que se ha embarcado el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid.
A este tweet de Iglesias, Sanz respondía en su perfil con un tono sarcástico y una educación que desentonaba con el que acostumbraba a escribir en Twitter: “La cuenta no está borrada, D. Pablo.”, afirmaba. Ciertamente, tras anunciar que se retiraba temporalmente de la red social de Elon Musk tras las críticas recibidas por su participación en la inauguración del ‘Think tank’ del exdiputado de Vox Espinosa de los Monteros.
“Acudo como invitado donde me llaman”, comentaba en el mismo tweet, en alusión a dicha colaboración con Espinosa, “y hablo del estado de derecho para lo que estoy legitimado”. Se refiere a la mesa que protagonizó junto con Lupe Sánchez, abogada de la pareja de Ayuso, de Juan Carlos I y del juez Peinado y Manuel Llamas Fraga, exviceconsejero de Economía de la Comunidad de Madrid y exempleado de medios como Expansión o Libertad Digital. En dicha mesa comentaba la “actual hipertrofia” que acusan los partidos políticos, “que han ido ocupando las instituciones públicas”, poniéndo énfasis en la ocupación de “las herramientas de control” democrático. “Sin justicia independiente y sin justicia profesional, no hay democracia”, sentenció el magistrado.
Ponencia del magistrado Luis Sanz, junto a Manuel Llamas Raga y Lupe Sánchez - X
Ponencia del magistrado Luis Sanz, junto a Manuel Llamas Raga y Lupe Sánchez - X
Estos comentarios iban en referencia al tema que venía protagonizando su perfil de Twitter, donde hablaba del problema que supone la “selección partidista” de los 12 miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), “que hasta 1985 eran elegidos por los propios jueces” pero que, en la última década, habría transitado al partidismo. También, entre sus temas estrella, está la crítica a la propuesta de modificar el acceso a la carrera judicial, pendiente del voto de JUNTS, siendo que el magistrado califica el actual sistema de “objetivo, que valora el mérito y la capacidad y, sobre todo, que proporciona jueces independientes y profesionales”. Esta medida, opina, “pretende un claro control ideológico de la base de la judicatura”. Por último, cargaba contra el Tribunal Constitucional que, según sus propias palabras, se “ha convertido en el tribunal supremo del tribunal supremo”, cuando no es parte del poder judicial, acusándolo de “abrir en canal y dejar en carne viva” la constitución con su pronunciamiento al respecto de la amnistía del Procés.
Luis Aureliano Sanz Acosta ya evidenciaba su posicionamiento en la esfera política desde junio de 2018, a la par que se incorporaba a un juzgado de Madrid. Ejemplo de ello fue su petición en una carta abierta en su perfil de Twitter en 2024 a Núñez Feijóo, líder del PP, para que se negase a firmar con el PSOE el reparto del CGPJ, carta que contó con el altavoz de EDA TV, del ultraderechista Javier Negre. Será con su acceso, en 2021, a la Audiencia Provincial de Madrid, que refuerza su “labor”, siendo más explícito en las redes, y ejerciendo de colaborador en medios ultras como EsDiario y Vozpópuli.
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Ya a comienzos de este año 2025 entraba en la polémica protagonizada por Broncano y Lalachús en el programa de fin de año de TVE, calificándolo de “mezcla de chabacanería, politización, falta de respeto a los sentimientos religiosos, vulgaridad y egocentrismo”. Es, a su vez, conocida su opinión al respecto de la asociación Jueces por la Democracia, sobre la cual afirmaba que era indudable “la instrumentalización de ciertos procedimientos judiciales por razones partidistas”. Cabe recordar que Luis Sanz es miembro de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial (PCIJ), en la cual participan magistrados, abogados y fiscales y cuyo objetivo declarado es “despolitizar la Justicia española”, lo que se traduce en la realidad en “cobijo del sector más ultramontano del sistema judicial”, en constante “batalla para mantener los privilegios que permiten controlar al PP, por la puerta de atrás”, instituciones clave como “el Tribunal Constitucional, el CGPJ, el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional”.
Basten estos ejemplos para situar en el espectro político al magistrado Luis Sanz que, como comentábamos, participó en la presentación de ‘Atenea’ de Espinosa de los Monteros. La polémica, y el por qué del tweet de Pablo Iglesias, viene dada por lo cuestionable del acto de un miembro en activo del poder judicial en un acto de carácter político, no limitándose a la asistencia pasiva e incluso llamando a “tener osadía” frente a quienes “intentan destruir” el Estado de Derecho, todo junto a dirigentes de la derecha y figuras investigadas por la justicia, como Daniel Esteve, de Desokupa, o Víctor de Aldama. Esto genera fricciones con el Artículo 395 de la Ley Orgánica 6/1985 del Poder Judicial, sobre la participación política de los jueces o magistrados.
Presentados los hechos, Pablo Iglesias recogía el guante lanzado por Luis Sanz, que publicaba también en su perfil de Twitter que quedaba “a su disposición para participar como ponente en cualquier mesa redonda o debate sobre estado de derecho y calidad democrática”, cerrando con su ya característico: “Un saludo, D. Pablo.” A esto, el director de Canal Red le respondía con un “acepto el reto, Don Luis”, y mencionaba a Jesus Cintora, presentador de ‘Malas Lenguas’ en La 2, para intentar programar un “debate en la televisión pública”.
Lamentablemente, el pasado 12 de octubre, el magistrado respondía desde su perfil, restablecido ya definitivamente, con un contundente “Yo no voy a debatir con usted”, precedido por un “No me ha entendido nada, @PabloIglesias”, en el que ya no utilizaba el educado apelativo “D. Pablo”. Continuaba desarrollando su argumento, en un tweet especialmente largo, de la siguiente manera: “En su caso”, pues comparaba la propuesta de Iglesias con Espinosa de los Monteros, con quien tampoco había debatido, “sería imposible, por cuanto hablamos lenguajes completamente opuestos: yo, el de la moderación y la reflexión serena. Usted, no”. No quedaba satisfecho con la respuesta y continuaba: “tenemos modelos de sociedad y de estado diametralmente enfrentados: el mio es el del Estado de Derecho, la separación de poderes y la sujeción de todos los poderes públicos a la Ley. El suyo, no.”
Sin dejar el tono acusativo, el magistrado, utilizando incluso ‘emojis’, ofrecía la ilustrativa analogía de un debate entre “un vegetariano y un carnívoro sobre el punto perfecto del chuletón”, haciendo patente que, en el propio tema del debate de su propuesta en principio análoga, ya había un sesgo de pregunta, con la intención de asumir él el rol de carnívoro, siento el punto perfecto del chuletón, tal vez, el Estado de Derecho. “Imposible”, sentenciaba.
Acababa sugiriendo, como era “la idea inicial”, a Pablo Iglesias que propusiese “algún nombre de un juez en activo, afín a usted, para invitarle a debatir conmigo”, relegando al director de Canal Red al papel de espectador: “y si quiere puede usted estar presente”. Terminaba su respuesta con un autopase, ofreciendo a su Plataforma Cívica por la Independencia Judicial como organizadora del debate. Sarcásticamente cerraba su discurso, al igual que hacía en la misma semana Pedro Sánchez a Feijóo, con un provocativo “Ánimo!”.