Dos gemelos de Getafe Vs. Mediaset
Hay un rincón de internet donde ocurren cosas que ya no se podrían ver en la tele
Unos jóvenes con un canal de YouTube han puesto a toda la industria mediática a debatir sobre los límites del entretenimiento.
En su programa hay peleas, comentarios de odio, drogas o vejaciones, pero tiene audiencia
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Por Guillermo Cid Gráficos: Unidad de Datos
18/12/2025 - 05:00
CONTEXTO
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Frente a la cámara aparece una mujer de mediana edad y gran corpulencia que sale corriendo y se lanza sin sentido al fondo de un pequeño jacuzzi. Alrededor, un grupo de personas jalean sin parar, mientras al otro lado de la pantalla hay más de 700.000 espectadores esperando el salto en directo. La escena acaba con miles de personas riéndose de una protagonista de la que no saben ni su nombre real. Pero ella, lejos de sentirse mal, lo celebra. Ha conseguido una videollamada con su marido y, sobre todo, millones de personas han visto ese momentazo. La audiencia se ha disparado y no hay nada que importe más que eso en La Casa de los Gemelos. Ese es el nombre del programa que dos jóvenes gemelos de Getafe, Carlos y Daniel Ramos, se han inventado en un canal de YouTube. A pulmón y sin ayuda de ninguna productora, estos profesionales del juego online han convertido una nave en un plató que emula a Gran Hermano y allí han metido a 17 personajes salidos de las entrañas de TikTok y rebotados de la televisión. El formato lleva el sello de lo más marginal de internet, no hay normas y no paran de discutir, insultarse, pelear, o juguetear con temas como la droga, pero de repente ha caído como un meteorito sobre la industria mediática española. ¿Por qué? Porque hay gente viéndolo.
"En realidad, no existe competición con Telecinco, es un debate falso que solo utilizan los gemelos para manipularnos y ganar visibilidad", defiende Borja Terán, un conocido analista de televisión en conversación con este periódico. Su respuesta, que desarrolla en un artículo publicado en el diario 20 Minutos, viene a propósito de un debate que, aunque lo crea falso, no para de repetirse. Pese a que el programa de los gemelos tuvo que suspender su primera edición por la violencia que se produjo y ha tenido que expulsar a uno de los concursantes de la segunda por actos homófobos y tránsfobos, muchas voces del sector, incluso antiguas caras ilustres de Telecinco, se han posicionado a favor del proyecto. "Telecinco se cerraría en dos días si hicieran ese tipo de contenido que va contra la dignidad humana", añade Terán. Todos los expertos del sector consultados coinciden con las palabras de Terán. La Casa de los gemelos es solo un pequeño proyecto underground, que no cuenta ni siquiera con patrocinadores y que en su punto de máxima audiencia (si se da por buena la comparación de audímetros y streaming en YouTube) no superó a la media de los grandes programas de la cadena. En otro momento el debate ni siquiera se daría, pero ahora hay un pequeño detalle: la guerra por tu atención está en su punto álgido. El consumo de contenido se ha fracturado tanto que hasta a los grandes nobles les nacen revueltas por unas pocas visitas. Reglas que parecían sagradas se rompen con la simple justificación de que algo atrae a la audiencia y hasta el dinero empieza a virar claramente hacia esta viralidad online.
El contexto en el que aparece esta riña es uno en el que la televisión está en mínimos que no se alcanzaban desde los años 90 y su cifra sigue cayendo. El mejor ejemplo es el propio Gran Hermano original, que va a cerrar antes de tiempo ante la crisis de audiencia. Pero hay algo curioso que remarcan las empresas de análisis como Barlovento Comunicación: el consumo híbrido audiovisual, es decir, el contenido de vídeo que se consume por internet, está en máximos.
Por poner solo un ejemplo, en octubre, según Barlovento con datos de Kantar y Comscore, los españoles mayores de 18 años pasaron más tiempo con YouTube que con RTVE y la plataforma de Google empató con Mediaset. La situación es más llamativa entre la población de 18 a 44 años. En esa franja, tanto YouTube como las plataformas OTT (Netflix, Prime, HBO...) ganan por goleada al resto de competidores. Ocupan casi más del 50% del tiempo de consumo audiovisual de esos usuarios. Un cambio radical en la industria que, para expertos como Rimembah, un documentalista experto en la unión entre la cultura pop de los 2000 e internet, recuerda muchísimo a lo ocurrido con el aterrizaje de las cadenas privadas en España. La aparición de programas como Crónicas Marcianas o episodios cruentos como lo ocurrido en Alcasser solo se pueden entender en medio de una falta clara de regulación y una necesidad nunca antes vista de competir que imperaba en ese momento.
Una realidad que coincide con lo que denuncian ahora expertos y directivos al ver programas como el de los gemelos. Mientras los medios tradicionales juegan con una serie de normas claras y férreas, las nuevas plataformas pueden estirar todos los límites. Y no solo eso, es que en muchos casos tienen que romperlos para ganarse su espacio y no caer con la competencia. "En realidad aquí no hay un antes y un después. Lo que están haciendo los gemelos es una continuación. El hecho de que estén copiando un formato televisivo tan típico y tan conocido, ya dice bastante al respecto", detalla Mozo Yefímovich, otro videoensayista que se ha hecho famoso en internet analizando fenómenos como este. "El morbo hace tiempo se convirtió en espectáculo y todo esto de las redes sociales, la economía de la atención, solo lo ha potenciado. Realmente lo rompedor fue la creación de un formato como Gran Hermano, estos simplemente lo han aprovechado añadiendo algún detalle de la cultura de internet".
¿Quién paga la fiesta?
Los hermanos Ramos son hijos de la guerra entre plataformas. Siempre han trabajado en el margen de estos sites y se han ganado su fama explotando los límites. Empezaron en internet con las apuestas y encontraron su nicho en el polémico mundo de los grupos de tipsters (corredores de apuestas) de Telegram. De ahí saltaron a Twitch, donde fueron el principal exponente en España de un fenómeno que la web de Amazon tuvo que cortar tajantemente ante la deriva que estaba tomando. Consiguieron miles de seguidores con directos en los que jugaban a las tragaperras o a la ruleta online en casinos online sin regulación. Tras el corte de Twitch se fueron a Kick, otra plataforma con aún menos regulación y en la que se han concentrado buena parte de los creadores expulsados de las otras plataformas. Pero ahora, sin abandonar Kick, han vuelto a YouTube con su programa y han puesto contra las cuerdas a la plataforma de vídeo con la regulación más severa. Preguntados por El Confidencial, desde YouTube aseguran que están al tanto de las quejas de miles de usuarios que han visto cómo, en el caso de los gemelos, los férreos controles sobre el contenido no están funcionando. Pero de momento no van a cerrar el canal. "Tenemos políticas estrictas que prohíben claramente el contenido que promueve la violencia o el odio contra individuos y las hacemos cumplir rigurosamente. Estas políticas se aplican a todo el contenido, incluyendo comentarios y transmisiones en vivo. Tras una revisión exhaustiva, el canal "Casa de los Gemelos" no viola nuestras políticas y permanecerá activo en la plataforma. Sin embargo, se han tomado las siguientes medidas en el canal: Hemos aplicado restricciones de edad a cierto contenido y hemos eliminado la capacidad de algunos videos para monetizar, ya que violan nuestras políticas de contenido adecuado para anunciantes".
El programa en sí no tiene patrocinadores oficiales, así que no hay marcas que hagan de contrapeso como sí ocurre con la televisión. Pero, entonces, ¿cómo se financia todo esto? No está muy claro, ni siquiera aparece una SL detrás del formato, pero algunos famosos que han aparecido en el programa, como el ex de Mediaset Kiko Hernández, hablan de que el coste de la edición puede rondar los 600.000 euros (solo el ganador se lleva 100.000). Desde este medio nos hemos puesto en contacto con Carlos Ramos, pero no hemos recibido respuesta. Lo que sí se conoce es que los gemelos siguen promocionando casas de apuestas y casinos en sus redes. Lo hacen con una web que apunta a varios casinos con los que trabajan a cambio de comisiones. Pero la página zonagemelos.com no es de su propiedad, sino que pertenece a BETANDEAL (GLOBAL GAMING MARKETING SERVICES SOCIEDAD LIMITADA.), una compañía española con sede en Madrid y Ceuta especializada en la publicidad de casinos y casas de apuestas. Su facturación anual es de más de 19 millones de euros y desde 2020 casi han multiplicado por 10 esa cifra. Esta empresa tampoco ha respondido a las preguntas de El Confidencial, pero colocan a Carlos y Daniel como "representantes de Betandeal" y los señalan como "los streamers de slots y ruleta en español número uno en el mundo". Además, han aplaudido la apuesta de los Ramos en una publicación en su LinkedIn oficial.
De los frikis a los LoLCows
Justo ese tema de la financiación y la gestión de los contenidos audiovisuales es el gran cambio que ve gente como Yefímovich entre la televisión de los 90 y la situación actual. Antes había menos medios y oportunidades de aparecer en ellos, así que tenías que pasar por un gran canal y un filtro de productoras. Ahora todo eso es mucho más abierto, por eso ya no se habla de los frikis de Cárdenas y sí de los Lolcows (vacas de las risas) de internet. Aunque al final los resultados no se diferencien tanto. "Hay dos formas de entender los lolcow. Una es la traducción a internet de aquellos frikis televisivos, simples herederos de aquellos personajes y un buen ejemplo de ellos es John Cobra, que a menudo se le suele calificar como el primer lolcow español y sale mucho con los gemelos", analiza Yefímovich. "Pero hay otra definición que se centra en ver a estos nuevos perfiles como algo particular de la era de internet. La democratización de internet cambia la estructura del medio de comunicación, espectador, consumidor y difusor pasan a ser un todo y el uso y aprovechamiento de estos personajes se complica. Por eso se les denomina lolcows, porque todos ordeñan a estos personajes, ya sea en foros, en canales de influencers, en las propias redes...", cuenta. Para él, lo que hacen los gemelos con sus personajes tiene muchísimo más que ver con la televisión tradicional y el recuerdo de los frikis que con una idea ligada plenamente a la red. No hay una comunidad que comente, genere contenido, se aproveche de estos personajes a través de influencers o foros, sino que "son dos personajillos particulares que cogen a estas personas para exhibirlas en su show".
Como señalan todos los expertos, este fenómeno ha crecido tanto en la red por la falta de regulación galopante. Porque en la fragmentación de los medios se ha abierto un nuevo mundo en el que toda esa regulación se ha roto, pero empieza a tener el mismo impacto o incluso más que los entornos tradicionales muy regulados. Los propios gemelos acaban de tener un grave problema con esto porque tuvieron que echar a uno de los concursantes, Labrador, ante una serie de actos tránsfobos y homófobos. Lo hicieron y justificaron la decisión, sin embargo parte de los espectadores se les ha vuelto en contra. Un claro ejemplo de que los límites del terreno de juego se están estudiando en pleno directo. "A día de hoy en internet la principal regla es la del capital social. Hay mucha gente que sí que se autoimpone límites y su propia audiencia le impone límites de lo que se puede llegar a hacer y lo que no, lo que es admisible y lo que no. Pero hay gente que su premisa en internet está en el más todavía y el caso de los gemelos es ese y su comunidad va en esa línea", señala el experto. "A nivel general se han empezado a dar pasos como la Ley de Influencers, pero aún queda un camino muy largo. No sé dónde está el límite de los gemelos, pero de lo que estoy seguro es que está bastante más lejos que el de cualquier otra persona con dos dedos de frente, y que acabarán encontrándolo".